'El juraméntico jamás
cumplídico
Es el causántico del
desconténtico.
Ni los obréricos, ni los
paquíticos
Tienen la cúlpica señor
fiscálico.'
Violeta Parra
El Movimiento de los Pueblos y los
Trabajadores se une a las denuncias que desde todos los sectores sociales,
organismos de los pueblos originarios, de derechos humanos y de opinión
pública, a nivel del país e internacional, se han hecho oír condenando la
ingerencia del gobierno en la administración de justicia, al intentar realizar
torpe y burdamente montajes judiciales y aplicación ilegal de leyes como las
antiterroristas, en el caso de los juicios contra activistas y dirigentes del
pueblo mapuche, intento que también se viene haciendo contra ex prisioneros
políticos y participantes de movimientos antisistémicos.
El gobierno y el poder judicial están
aplicando veladamente las leyes antiterroristas, pese a que el primero empeñó
su palabra ante mediadores de la Iglesia Católica, para desistirse de su
aplicación. Sin embargo, los juicios contra dirigentes mapuche se han seguido
desarrollando en el contexto de dichas leyes.
No se puede calificar de “conductas
terroristas” al accionar de grupos o personas que han manifestado el
descontento de un pueblo frente a situaciones por siglos no resueltas en este
país, así como el derecho a expresar las demandas diversas frente a un sistema
económico, social y cultural de injusticia manifiesta. En el caso de los
mapuche, los juicios están llenos de aberraciones jurídicas y el Gobierno lo
sabe, pero lo que busca es aplicar precisamente un régimen de terror contra la
disidencia. Compárense los cargos presentados contra activistas mapuche, con
las conductas que se han tipificado como terroristas en los contextos de otros
países y organizaciones que nada tienen que ver con nuestra realidad. Aténgase
el gobierno y el poder judicial a los tratados internacionales, que son ley en
Chile, relativos a los derechos de las personas y de los pueblos indígenas, que
expresan que los Estados deben disuadirse de aplicar las mismas penas en el
caso de los indígenas, por las razones jurídicas que se señalan expresamente en
el Convenio 169 de la OIT y otras cartas de valor internacional.
Denunciamos los permanentes apremios
ilegítimos que se viven al interior de las cárceles, para chilenos y mapuche,
tanto contra prisioneros de conciencia como contra reos comunes, prácticas que
exceden y violentan el sentido de la privación de libertad y sólo buscan destruir
la calidad humana de los reclusos. Ejemplo patético ha sido la tragedia de la
cárcel de San Miguel, que pone al descubierto un sistema causante de
atrocidades contra la dignidad que bajo ninguna situación se puede desconocer
al ser humano.
Este descontento no será aplastado
mediante montajes judiciales, sino están el Estado y la sociedad chilena
dispuestas a cambiar las políticas con que han sometido a los pueblos
indígenas, y asimismo si no hay transformaciones profundas del sistema
económico, del aparato educacional, de la administración de justicia, de las
políticas sociales, para enfrentar las desigualdades que han abierto
inzanjables brechas entre las clases y sectores de la sociedad. No será la
solución criminalizar las demandas sociales de mapuche, de rapa nui ni de
chilenos, porque las causas de fondo seguirán generando el derecho a la
disidencia y a la rebeldía, hasta conseguir justicia. La rebeldía de los
pueblos es precisamente consecuencia de la desidia y el engaño con que los
gobernantes han tratado al mundo popular, al incumplimiento de acuerdos
sociales y de promisorios y engañosos programas de gobierno que han buscado
captar el voto de los actores sociales, pero no se concretan con honestidad y
no han mostrado efectividad, pertinencia ni consulta a los involucrados.
Llamamos a los movimientos sociales y
políticos, a las organizaciones humanitarias, de cultura, de derechos
ciudadanos y a la opinión pública en general, a difundir la situación de los
prisioneros políticos mapuche y chilenos, víctimas de montajes judiciales, pero
también a no quedarse conforme con la emisión y difusión de declaraciones como
ésta, sino además a manifestar su solidaridad efectiva y concreta con ellos. A
acercarse a conocer la realidad del pueblo mapuche, ante las organizaciones que
han defendido sus derechos y dado a conocer su situación; a visitar a los
prisioneros para que los carceleros sepan que no están solos a merced de los
abusadores y que sigue habiendo solidaridad entre los pueblos. A apoyar las
manifestaciones por la libertad de los prisioneros y por el fin a los montajes
judiciales y apremios contra los luchadores sociales. Llamamos una vez más a
generar una Nueva Relación entre la sociedad mayoritaria y los pueblos
originarios y a expresarla en gestos concretos de pueblo a pueblo, de persona a
persona.
También llamamos a solidarizar de manera
efectiva con los prisioneros sociales, reos cuya situación es consecuencia de
la profunda crisis económica, social, ambiental, cultural y valórica que vive
nuestra sociedad bajo el imperio del gran capital.
Movimiento de
los Pueblos y los Trabajadores - MPT
Santiago, 4 de abril de 2011
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