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miércoles, 15 de noviembre de 2017
Posición del MAPU ante elecciones de 2017
Contexto
general y coyuntura
La política electoral debe ir en
concordancia con los objetivos principales, con el proyecto que marca fines y
medios para llegar al objetivo y con un análisis correcto de la realidad en que
estamos insertos.
El MAPU no desecha las elecciones
como espacio donde expresar las ideas-fuerzas y como escenario de un tipo de
lucha política. No podemos decidir participar de alguna forma en las elecciones
(o no participar) por “cuestión de principios”, sino por razones objetivas en
determinados momentos de acuerdo a la coyuntura, que va cambiando.
En coyunturas claves de la historia
del país, ha sido clara la decisión electoral, cuando se ha estado cerca de abrir
un camino para llegar a los objetivos principales, se ha participado con toda
la fuerza, como fue en 1970 con las elecciones presidenciales en que un voto
decidía ganar un gobierno popular o que el sistema dominante se mantuviese sin
cambio alguno. Escogimos lo que nos pareció correcto y no debemos
arrepentirnos, aunque el resultado a la larga fuese desfavorable.
En 1970 había posibilidades ciertas
de iniciar un proceso de cambios. Hoy no se ven posibilidades de que se
produzcan grandes transformaciones a partir del cambio de gobierno. Nuestra
capacidad de incidir en la decisión de por quienes votar, es mínima, no vamos a
producir la menor alteración. Pero nuestra decisión nos dejará marcados ante la
parte de la opinión pública y organizaciones populares con quienes nos
relacionamos.
En coyunturas recientes, hemos
optado por apoyar unas pocas candidaturas municipales (2008, 2012 y 2016) y en
elecciones presidenciales (2009-10 y 2013-14) hemos optado por anular el voto,
por no haber quien represente nuestros intereses y que convenga a nuestros
objetivos.
El momento actual está marcado por
un período de relativo ascenso del descontento popular ante un sistema político
y un modelo económico corrupto y representativo de intereses mezquinos. El
descrédito de la “clase política” se ha manifestado en que en las
presidenciales del 2013-14, fue más la gente que no fue a votar, pudiendo,
respecto de los que votaron. Nosotros postulamos que no puede ser que la
desacreditada sea la política y planteamos que la gran tarea es politizar a las
masas, en torno a un proyecto revolucionario. Estamos en eso, por supuesto que luchando
contra la corriente. Incluso entre gente organizada con propósitos de cambio
radical, se habla en contra de la política: ¡políticos declamando contra la
política!, como cuando se dice que “el pueblo unido avanza sin partidos”. Los
grupos que dicen esto, terminan en la práctica siendo también partidos, con las
mismas prácticas que éstos. Los líderes y participantes de los movimientos
sociales son efectivamente políticos, sólo que no participan del sistema
político legal. Nosotros no vamos a denigrar a los partidos en abstracto,
debemos reivindicar el derecho y deber de organizar fuerzas políticas
revolucionarias y llegar a construir un gran partido que sea el “Estado Mayor
del proletariado”, de la gente de trabajo y de los pueblos.
Hemos llamado a convertir el
descontento en rebeldía organizada. Debemos propiciar la mayor participación de
las clases populares en todo tipo de organizaciones que representen nuestros
intereses de clase, frente al poder casi absoluto del Imperio y clases
dominantes. Como parte de nuestra estrategia, creemos que los pueblos y clases
populares no están derrotadas para siempre y que otro mundo es posible. El que
se crea derrotado, que viva aparte su propia derrota y nos deje seguir siendo
soñadores y luchadores.
Estamos de acuerdo en que la
realidad del país es detestable: hay injusticia social y muy pocos pueden
sentirse realmente satisfechos. A unos les va mejor que a otros, pero al precio
de trabajar para los explotadores sin descanso, lo que no es vivir plenamente.
Los que ganan un poco más se quejan de la delincuencia: si la hay, es porque el
sistema lo ha permitido, porque el capitalismo salvaje en que vivimos lleva a
desear y a acumular, y el que desea busca por todas las formas tener más y más,
lo que incluye delinquir para tener. El que se siente víctima de la
delincuencia, termina siendo infeliz también, como araña en su propia trampa.
No es un mundo feliz el que vive obsesionado con que no le quiten lo suyo. Las
mayorías trabajan mucho más de lo necesario para vivir decentemente, la jornada
laboral se extiende legal o ilegalmente, los ingresos no alcanzan. La miseria
que había en el Chile de los 60 sólo ha cambiado de forma y de color, las
carencias son otras, pero para la mayoría de la población no hay vida plena, no
hay satisfacción equilibrada de las necesidades vitales. Eso no es vivir. Para
entenderlo, un partido o movimiento que quiere liderar, debe conocer la
realidad plena del país, no tener una visión parcial, subjetiva, conocer las
distintas realidades de este país tan diverso. Hay que escuchar y conocer al
ciudadano de “medio pelo”, al llamado “chileno medio” (que es medio de todo...)
y también la voz de los más necesitados, los que no opinan en las redes
sociales pero no porque lo pasen muy bien. Está bien escuchar, leer a los
declamadores de las redes sociales, pero es bien bueno darse una vuelta por
Pudahuel y La Bandera, por las Compañías y la Antena, por el Agüita de la
Perdiz, por Coronel y Lota, por Temucuicui y Toltén, por Alto Hospicio y
Calama.
El Imperio pretende terminar
quitándonos lo mucho y poco de recursos que guardan nuestro subsuelo y nuestras
aguas, dulces y de mar, el gran capital financiero pretende aumentar la
plusvalía que nos chupan a diario, aumentando la edad laboral y jugándose nuestros
ahorros de toda la vida en las bolsas internacionales, para financiar sus
guerras invasoras y seguir el círculo vicioso.
El extremo austral está expuesto a
la voracidad de poderes fácticos enormes, por sus potenciales en agua y porque
tiene energías fósiles. No podemos seguir sordos a esta realidad, a la
intromisión cada vez mayor del sionismo, a través del gran capital, de los
medios de comunicación en que manifiesta su hegemonía, y de su influencia en la
“clase política”. Eso es un “temazo” y debemos ponerlo en el debate. Estos
poderes se compran a la clase política, incluyendo a los que ayer se decían
“nacionalistas” y está penetrando muy fuerte en los sectores que intentan
aparecer como la alternativa al duopolio. Pero estas fuerzas a veces ganan, a veces
pierden: Golborne “se chingó” como candidato a presidente, porque no supo
borrar las huellas de su corrupción; Hinzpeter no pudo imponer su ley de
represión. Incluso ganan más cuando se unen a la Nueva Mayoría. Por ejemplo,
Iván Fuentes, cuestionable personaje de la pesca artesanal, fue catapultado al
parlamento por una trenza de intereses, donde actuó el sionista Antonio
Horvath, y obtuvieron apoyo en el PDC, siempre dominado por estos intereses.
Horvath actúa en yunta con Lily Pérez, por algo será.
En una elección presidencial, los
medios de comunicación al servicio del sistema y los que le siguen el juego
levantando candidaturas “prometedoras”, sólo muestran figuras individuales: el
candidato Tal, la candidata Cual. Lo que no muestran es la maraña de vínculos e
intereses entre los candidatos y los poderes fácticos. Aparecen candidatos casi
desconocidos por las masas, pero los medios de comunicación se encargan de
hacerlos conocidos. Estos candidatos no ofrecen mucho, no tienen equipos de
trabajo para gobernar (futuros gabinetes), porque saben que no van a gobernar.
Las elecciones hoy están
contaminadas por una política pública creada para corromper y dividir: a los
partidos y candidatos se les subvenciona para que entren en el juego. Cada voto
que produzcan (y usamos la palabra producir porque esto es una nueva mercancía
bajo el modo de producción capitalista), tiene un precio que el Servel paga.
Incluso el Servel “presta” plata a los partidos como si fuese un capitalcito
con qué emprender su negocio, y después de las elecciones sacan cuentas. Por
eso es que va a haber muchos candidatos: el que está metido en la lógica del
sistema, no renuncia a ganarse unos pesitos a través de la profesión de ser
candidato. Por eso no se busca la unidad, no hay convenciones ni elecciones
primarias en favor de la unidad en torno a los principios y un programa: porque
no hay principios.
Pese a lo desalentador que es el
panorama, creemos que podemos parar la avanzada del capitalismo feroz. No
creemos en que haya una “tercera vía”, que es la pantalla progresista del
capitalismo, disfrazado de neocapitalismo, porque en la práctica es tan feroz
como el predominante. Un gobierno de tercera vía en Colombia no ha significado
ninguna ventaja para los colombianos; Ollanta Humala manipuló una imagen de
progresismo y nacionalismo, para ofrecer más de lo mismo en Perú y a su vez
dejarse manipular por intereses espurios. Un gobierno “progresista” en nuestra
América no puede prevalecer si no está acompañado de una fuerza popular enorme
e imparable. Los presidentes llamados progresistas en nuestro continente, si no
tienen esa fuerza, terminan destituidos, como el pasó a Zelaya en Honduras, a
Lugo en Paraguay, a Dilma en Brasil. En cambio, los gobiernos populares de
Venezuela, Bolivia y Ecuador han resistido, gracias a que son apoyados por una
gran corriente de poder popular movilizado en la defensa de los logros de sus
gobiernos.
La tesis de la unión inseparable entre un gobierno popular y el poder
popular, planteada en Chile, junto con otros, pero muy claramente por nosotros,
por Rodrigo Ambrosio y el MAPU, demuestra ser correcta cuando vemos la heroica
resistencia venezolana y bolivariana, como asimismo fue correcto declararnos
revolucionarios y bolivarianos en 1972. Por eso, el MAPU resurge con alegría y
esperanza y se compromete fundamentalmente a trabajar por generar poder
popular, a partir de organizar el descontento y la rebeldía, para tener los
instrumentos que permitan a un gobierno popular vencer y sostenerse hasta
cumplir plenamente su programa y abrir las alamedas en que otras generaciones
entrarán al verdadero socialismo.
Planteado así, nuestro objetivo
principal será construir esa fuerza popular desde las bases: no bastará con
ganar unas elecciones para un gobierno que sea derrocado “por secretaría” o por
la fuerza militar, estatal o imperial.
En torno a ese objetivo,
plantearemos nuestra política electoral.
LA ELECCIÓN
PRESIDENCIAL
Hay gente a veces que se le olvida
que en este país hay elecciones en primera y segunda vuelta, y que en esta
carrera sólo uno gana y no hay segundo premio (salvo el dinero que el sistema
reparte a través del Servel, y que ha contaminado y corrompido todo el quehacer
de la democracia electoral, convirtiendo al “juego electoral” en un negocio para
grupos inescrupulosos que “inflan” su peso en la política, solo para obtener
recursos estatales. Esta constatación, evidente pero a veces no asimilada, debe
estar presente para orientar nuestro quehacer.
En general, la tónica predominante
es el poder sin contrapeso del duopolio. En las presidenciales, los que pueden
ganar en primera vuelta van a seguir siendo los del duopolio. Elegir presidente
no es como elegir alcalde: un alcalde puede ser electo gracias a la desunión de
sus contrarios, pero en las presidenciales existe la segunda vuelta y en ella
se manifiesta todo el maquiavelismo del sistema. Valoramos las experiencias de
triunfo de alcaldías y concejos municipales que pusieron fin al duopolio, aun
aunque esto tiene sus bemoles y el duopolio hará lo posible porque estos
experimentos fracasen. Incluso debemos apoyar esas experiencias, porque abren
un potencial de espacio a favor de que se generen y manifiesten gérmenes de
poder popular. Sobre la contienda electoral local, volveremos al hablar de la elección
de parlamentarios.
El duopolio sólo puede ser vencido
si se manifestase una gran fuerza desencantada y a la vez efectivamente activa,
jugándose por los cambios. En 2013 algunos creyeron en candidaturas
alternativas, que no sumaron más que el histórico porcentaje de la izquierda
electoral, y no basta con echarle la culpa a que los que creían y discurseaban,
el día decisivo no fueron a votar. No basta con decir que el 51% de abstención
es una manifestación de rebeldía popular, porque no fue así y lo sabemos. El
duopolio mantiene un enorme poder de comprarse los votos con su aparato de
organizaciones de base, con su presencia en los medios de comunicación y hasta
en las redes sociales, usando un método terrorista: meterle miedo a las clases
populares con el triunfo de un gobierno de derecha.
Está
de más decir, el MAPU no va a apoyar a la candidata/o de la Nueva Mayoría.
(Nota: esto, planteado
en junio de 2017, varió fundamentalmente: la NM lleva dos candidatos, una muestra
más de su descomposición orgánica y moral. El que lleven a la Catapilco de la
Goic, sólo permitió aumentar las expectativas y los apetitos del “pirañismo”).
La apuesta principal de la Nueva
Mayoría, va a ser meterle miedo a la gente en general, con un gobierno de
ultraderecha. Pero ya tuvimos a Piñera y el país no cambió tanto, ni a favor ni
en contra. Se acentuaron algunas contradicciones, pero lo mismo ocurre cuando
gobierna la NM. ¿Quiénes tienen que salir a la calle a oponer un frente
triunfador contra Piñera? Sólo los que se estén beneficiando de la NM y teman
que se les acabe su negocio. Nosotras/os no estamos entre esos.
POSIBLES ESCENARIOS
TRAS LA ELECCIÓN DE PRESIDENTE
Postulamos que cualquier gobierno
del duopolio tiene su lado favorable y su lado adverso para nuestros
propósitos.
Si
gobierna la Nueva Mayoría, esta vez sí que va a ser la última oportunidad para
que la gente le crea a este conglomerado de neoliberales. Si no lograron
ninguna reforma considerable entre el 2014 y el 2018, menos van a poder hacerlo
en un nuevo gobierno, porque a ellos no les convienen las reformas. Los poderes
fácticos no van a dejarlos ceder en nada, no van a poder realizar cambios
considerables al sistema neoliberal. Pero el descontento sí debe manifestarse y
eso supone comprometerse de lleno en hacer conciencia de que este nuevo
gobierno una vez más no satisfará los intereses del mundo popular, y acumular
fuerzas para un cambio trascendente.
Si
gobierna la otra derecha, también será la última oportunidad de quedarse en la
Moneda. Una derecha que ofrece cambio, trabajo, fin a la delincuencia, etc.,
debe ser denunciada desde ya, porque entre 2010 y 2014 no hicieron nada de lo
ofrecido. Pero si llegan a engañar a la mayoría de las y los votantes, en un
nuevo gobierno tampoco van a cumplir. Esta alternativa también supone denunciar
a diario al gobierno derechista y la derechización de las políticas públicas,
aunque no creemos que la NM vaya a mejorar la oferta de éstas, salvo en lo que
signifique conseguir apoyo a partir de políticas asistencialistas. Pero la
ultraderecha también podría jugar al asistencialismo y al populismo, acaso con
más determinación y efectividad.
Una u otra opción pueden llevar a acentuar las contradicciones del
sistema capitalista. Aquí lo que importa es estar bien posicionados como
organización (y como parte de una izquierda anticapitalista no bien
coordinada), para aprovechar la situación que se producirá, denunciando el
agotamiento del modelo capitalista neoliberal y llamando a levantar una
alternativa de cambios trascendentes en favor de las grandes mayorías
populares. Lo que no puede pasar, es que ante cada nueva crisis del sistema,
sigamos desunidos como izquierda anticapitalista y con una ínfima capacidad de
conducción y de incidencia ante esas mayorías. Realizar una efectiva acción
popular y unitaria, debe ser nuestro principal esfuerzo.
Como conclusión, ya que no podemos
incidir mayormente en el resultado electoral, no debemos dejarnos desesperar
por seguir una u otra opción. Es muy claro, debemos denunciar el chantaje de la
NM, ya que lo que ofrecen no es mucho mejor que la oferta de la ultraderecha.
POSICIÓN ANTE EL FRENTE AMPLIO
En 27 años de gobiernos
neoliberales, era esperable que un destacamento de gente un poco más honrada y
con principios y valores más sólidos y consecuentes con una utopía de cambio
social, hubiera abandonado el barco triunfante del capitalismo salvaje
conducido por la Concertación. Era esperable que un destacamento a favor de los
cambios, se hubiese desencantado del incumplimiento de promesas y del engaño
hacia las clases populares, y por sus valores hubiera renunciado a ser parte de
la comilona de los que están en el poder. Pero eso no ocurrió realmente. En los
últimos años, unos pocos “díscolos” han dejado parcialmente el bloque en el
poder, creando nuevas orgánicas políticas, pero no se ve que se hayan
arrepentido de sostener las mismas políticas. Navarro y otros dejaron el PS,
pero siguieron en la órbita de la Concerta y de la NM. Algunos pequeños grupos
han dejado el PS pero no entran a hacer política en el campo popular, se
mantienen en la espera cupular: es su ADN, hacer la política “desde arriba” y
sin arriesgar nada, sólo buscan qué ganar a través de las elecciones. De hecho,
los jóvenes “emblemáticos” de la supuesta nueva generación de políticos con
aceptación popular, que son Boric y Jackson, llegaron al parlamento por su
aceptación por parte de la NM, que le puso los votos necesarios: votos que
acaso no tengan ellos ni sus partidarios, en caso de irse por fuera del bloque
oficialista.
Era esperable que dejasen la NM, los
políticos más honestos, que sí que los hay en cada partido de ésta. Pero eso no
es lo que ha pasado. La mayoría de los operadores de la NM siguen donde mismo.
Y, por supuesto, ésta cuenta con toda la fuerza que le proporciona el PC, que
desprestigiado y todo, sigue siendo creíble para sus partidarios, tan poco
formados en un espíritu libre y en una conciencia crítica.
Desde hace cerca de un año, ha
aparecido el Frente Amplio. Pero no era lo que estábamos esperando. Deseábamos
que abandonase el capitalismo feroz una fuerza de gente de izquierda, moderada
por cierto, pero honesta y dispuesta a compartir sacrificios como los que las
grandes mayorías han padecido en estos 27 años de engaños. Lo que ha pasado es
que se ha formado un alineamiento que es un cambalache donde se encuentran
estos ciudadanos honestos con vocación de servicio popular, junto a personajes
de dudosa reputación, junto a otros que son progresistas en unos aspectos y
retrógrados en otros, y el llamado Frente Amplio se ha abierto a recibir hasta
nazi-fascistas, como Eduardo Díaz Herrera, ex Patria y Libertad, demagogo,
falso amigo de organizaciones mapuche, lo que hubiese sido muy positivo, si
fuese un buen arrepentido y ayudase a decir a la justicia y a los pueblos,
dónde están los restos de las víctimas que cívicos como él, junto con los
militares, hicieron desaparecer. Pero en esta obra de teatro del absurdo, los
ex criminales son bien venidos y sin preguntarles nada se ponen a la altura de
los personajes bien evaluados que forman parte de este agrupamiento.
Por otra parte, hay organizaciones
populares que se han acercado al FA por el interés de llegar a las elecciones:
el FA les presta tribuna y ellos también quieren darse a conocer. El problema
es que la “izquierda del FA” le incomoda a la derecha del mismo. Vamos a ver
pronto quien tiene la batuta.
El FA se ha mostrado como amplio en
ideologías e intereses, pero estrecho en cuanto a la forma en que se toman las
decisiones en su interior. Las decisiones las toma una cúpula. No hay señales
de que vayan a realizar primarias para dirimir la diferencia de opciones que
hay en su interior.
EL FA no fue tan amplio como para abrirse a la inclusión de Marcel
Claude ni de Alejandro Navarro. Es importante el papel y el peso de Revolución
Democrática dentro del FA y por su capacidad “entradora” y su vocación de
poder, se le ha comparado con el MAPU de 1969-1973. Pero la comparación no hace
pensar en los mapucistas de las clases populares, sino en los camaleones que
traicionaron los valores de mayo del 69 y llegaron a cualquier precio al poder.
Nuestra forma de actuar en política,
y especialmente en política electoral, debe estar en coherencia con nuestra
propuesta valórica y programática. Si hemos sido partidarios del centralismo
democrático para nuestra organización, y tratamos de dar el ejemplo, es porque
también esperamos que haya democracia y protagonismo popular en una decisión
tan importante como la de formar una alternativa para gobernar. Como en el FA
no se ve capacidad de consultar a las bases populares, no podemos hacernos
parte de su accionar.
Las decisiones electorales,
decíamos, se toman a partir de asumir programas o plataformas de acción. El FA
tiene un programa de gobierno bastante demagógico, del FA, pues no queda claro
cómo sería posible llevarlo a efecto. No está suficientemente clara la función
de los movimientos sociales, de los pueblos organizados, lo que es la base para
cualquier programa de cambios sustentables: en otros términos, no aparece la
función del poder popular. Sólo se ve una alternativa al duopolio, pero acaso
sin mayores diferencias en cuanto al acto de gobernar. Una alternativa así, es
sólo competencia por quedarse en los puestos de poder. Eso no nos atrae
mayormente.
Además tenemos que prever qué va a
pasar con la o el candidato del FA en la primera vuelta. Si sale tercero o
peor, nada que hacer. Si no gana a la primera, con mayoría absoluta (cosa que
es casi imposible que pase), va a quedar entre los dos ganadores que irán a la
final.
Si
la segunda vuelta es entre el FA y la derecha (Piñera, lo más probable), buena
parte de la NM va a decidir apoyar a la derecha, que representa mejor sus
propios intereses.
Si
la final es entre el FA y la NM, la derecha en pleno no tiene dónde perderse y
va a apoyar a la NM.
(Nota: esto lo difundimos en junio
pasado, pero está muy claro que el FA no pasará a segunda vuelta; LO EXPUSIMOS
PARA DEMOSTRAR QUE NO HABÍA QUE HACERSE FALSAS ESPERANZAS).
No basta con abanderarse por el
que habla mejor y que hace creer que puede ganar, porque si no gana lejos a la primera vuelta,
en la segunda va a quedar expuesto a las maniobras maquiavélicas del duopolio.
Como dijimos, las elecciones están contaminadas por la plata que el Estado da a cada
candidato. No es posible creer todas las promesas, porque son demagógicas y
se busca a través de ellas, conseguir más votos, más plata. El FA está dentro
del negocio y el que quiera hacer negocio con ellos, que lo haga directamente.
Nosotros no nos vamos a hacer socios minoritarios de este negocio.
Lo
que es valorable en el accionar del FA, es que han podido levantar un discurso
contra el duopolio y han generado conciencia de que es posible levantar una
alternativa contra la corrupción y el sistema capitalista feroz.
El
riesgo de la opción por el FA es, en primer lugar, que no sean capaces de
enfrentar la corrupción y terminen de a poco asimilándose al sistema, lo que ha
pasado una y otra vez con fuerzas políticas de “tercera vía”, como lo fue la
“Revolución en Libertad” en los años 60 y lo fue el arco iris de la
Concertación en los 90.
En cualquiera de los escenarios, es
indispensable mantener la opción por generar a través de cada acto de la política,
una mayor conciencia entre las clases populares, de que hay que poner fin al
sistema del capital sin creer en sus engaños. Dado que no hay condiciones para
un cambio radical, la tarea central sigue siendo generar la conciencia y la
voluntad de cambios a nivel de las grandes mayorías populares, con un eficiente
trabajo de base, clasista y comprometido en las luchas populares. Es
indispensable de que las fuerzas anticapitalistas se aglutinen con valor y
honestidad en pos de un programa revolucionario. Es posible transformar la
realidad de este país, pero se necesita un enorme esfuerzo. Seguiremos
confiando en que la historia la hacen los pueblos, y que no se puede seguir
retrasando el reloj de la historia. Nuestro esfuerzo es válido y nos comprometemos
en no abandonar esta lucha.
A la fecha es prematuro hablar de la
elección parlamentaria, pero debemos analizar qué hacer para apoyar cualquier
alternativa en que se presente una efectiva oportunidad de que a niveles
locales, regionales, se puedan hacer viables las aspiraciones de las clases
populares. Sabiendo que el próximo parlamento seguirá representando los
intereses del duopolio, tenemos que generar un plan para cambiar por fin esta
situación. Por ahora, ni el anticapitalismo ni el neoliberalismo han demostrado
estar en condiciones de alcanzar posiciones considerables en el poder
legislativo. La desunión, los caudillismos, los intereses poco honestos de
algunos conglomerados, la incapacidad de asumir los errores y debilidades, han
atentado en su conjunto contra la unificación de las fuerzas más conscientes y
decididas de la izquierda en Chile. Procurar una acción popular unitaria y
revolucionaria, seguirá siendo nuestro objetivo más inmediato e imprescindible.
A convertir el descontento popular en rebeldía
consciente y en poder popular.
MAPU
Coordinación Política. Junio de 2017
2° COMUNICADO CANDIDATURAS 2017
Estimad«s:
Como siempre decimos, hay compañer«s interesados en que tengamos respuestas ante
las elecciones.
Nuestra militancia es gente de convicciones, y así como se han
mantenido como MAPU a lo largo de casi medio siglo un«s, y otr«s se nos han unido por sus propias
convicciones, en que coincidimos en sueños, acciones y planes, asimismo va a
ser difícil que cambien las ideas ya concebidas y practicadas, como ir a votar
o no estar de acuerdo con las elecciones.
Sabemos que una candidatura popular es algo casi simbólico, que no
logrará soluciones inmediatas. Los discursos de Recabarren nos guían al
respecto, pero dan para todo: tanto sirven para saber que el POS no era un
partido electoralista y que no creía en el accionar político corrupto de la
época (en un siglo no se ha cambiado mucho el escenario, es el mismo telón, con
distintos floreros de adorno), pero también justificaba el ir a elecciones.
A la presidencia:
El Frente Amplio no representa intereses de las clases populares, es un
reformismo mezclado con neofascismo, es un intento de generar un discurso
progresista, para reemplazar al bloque en el poder, acaso sin diferencias de
fondo a la hora de gobernar y legislar. Las declaraciones antiizquierdistas de
Beatriz Sánchez no dejan dudas sobre nuestras aprehensiones ya debatidas,
consensuadas entre l*s que participamos en el MAPU y ya publicadas.
Se ha presentado Alejandro Navarro a la presidencia, con todas sus
ambigüedades, como seguir celebrando acciones de la presidenta, pero ha formado
un partido independiente, el PAIS, sin mucho esfuerzo para juntar las firmas.
Los compañeros de Concepción están muy cerca de Navarro; no formar parte del
partido ni han aceptado candidaturas. Creo que Navarro al menos representa
compromiso con las causas proletarias y populares, como la causa mapuche, el
sindicalismo, los problemas sociales de su región, etc. Con Navarro hemos
trabajado codo a codo en temas mapuche, derechos humanos, vivienda, educación,
y no podríamos sentirnos defraudados de su accionar.
Eduardo Artés nuevamente ha levantado su candidatura, apoyado primero
por su partido, el PC (AP), y ahora con apoyo de varias organizaciones
anticapitalistas. Pese al stalinismo de su ideología partidaria, con Artés y el
PC (AP) nos hemos llevado muy bien, ellos no imponen ni muñequean mucho en su
quehacer con otros grupos. Se han mantenido y van creciendo, mucho más que
nosotros, con nuestro discurso que debiera caer mucho mejor a los sectores
activos de la izquierda anticapitalista, por nuestra sencillez ideológica y el
mucho compromiso que tratamos de ejercer hacia los movimientos sociales y sus
luchas diarias.
No podríamos dar argumentos en contra de Navarro o de Artés. Sabiendo
que ahora no van a ganar, representan una actitud de compromiso con las clases
populares y un programa de cambios reales. Por eso, en medio del circo
electoral, los señalemos como una excepción y manifestemos que la militancia,
nuestr«s adherentes y amig«s, si van a votar por alguien para Presidente,
lo hagan por uno de ellos.
¿Y en segunda vuelta?
No estamos llamados por el oráculo o por la Fuerza Divina a atajar a
Piñera. Si no lo hicieron los pillos de la Concerta-Nueva Mayoría, con todo su
despliegue de plata, puestos de poder, proyectos, etc., no vamos a ser nosotr«s quienes
cambiemos la intención de voto. Por eso, acaso no haya ni siquiera segunda
vuelta y no vamos a ser los culpables aunque llevemos a la rastra a nuestra
gente a votar por Guillier. Lo que no hizo Pinochet, el Mamo Contreras, la
Oficina, Belisario Velasco y Schilling, no lo vamos a hacer nosotr«s: obligar a
nuestr«s compañer«s a renunciar a los ideales y ponernos al
servicio del gran capital transnacional.
Ya estamos en un gobierno “democrático”, con una presidenta socialista
y con los comunistas en el gobierno. ¿Y de qué sirvió? Impunidad para los que
mataron a los nuestros; castigo estatal para las y los ex prisioneros de la
dictadura. Prisión, tortura y muerte para los rodriguistas y lautarinos que
abrieron las alamedas de este país entre 1980 y 1990, para que los “ciudadanos”
del PS y del PC pudiesen caminar al Congreso y a la Moneda. ¿En qué se
diferenció de los cuatro años en el gobernó Piñera? ¿Qué hicimos cada un« de nosotr«s para
aprovechar esos cuatro años en instalar la rebeldía y la conciencia popular?
Algunos hicieron algo o mucho, por supuesto.
Esta Nueva Mayoría es lo que ha hecho más daño a las clases populares
que los 16 y medio años de dictadura.
La gente común rechaza a la “izquierda” por culpa de los latrocinios de
los renovados y porque la pobreza dura sigue dura, y la delincuencia es
resultado de la globalización y de los intereses del gran capital, que se goza
con mantener un ejército de lumpen, sicarios y traficantes que sostienen esa
gran pirámide del capital, y a veces son más efectivos que las propias fuerzas
armadas.
A Macarena Valdés la mataron los sicarios (de las transnacionales en
territorio mapuche) y la Nueva Mayoría no se ha hecho parte en el asunto. En
cambio, le ha dado el gusto a los Luschinger, manteniendo inocentes en prisión.
Es nuestro deber hacer claridad
en que la Nueva Mayoría no es la izquierda. Que la izquierda tiene un deber en ser alternativa,
sin hacerle el juego a ninguno de los que sostienen el poder del capital.
Derecha y NM son dos caras del mismo poder.
Por eso, si hay segunda vuelta, no les vamos a dar el gusto de entrar
en el juego, pero para entonces emitiremos nuestro pronunciamiento, invitando
desde ya a hacer un debate serio, pensando en Chile y su futuro, con la misma
esperanza que nos legó Allende en sus últimas palabras.
Sobre el parlamento:
Ya habíamos dicho que si hay candidatos que reconocemos como
comprometidos, jugados por las causas populares, no tendríamos objeciones para
apoyarlos. Incluso, una candidata/o al Parlamento puede dar una sorpresa y
salir.
La militancia comprometida trajo al debate el apoyo a algunas personas
intachables o con alto grado de credibilidad, coherencia y honradez. Que sean
independientes, estén o no con el Frente Amplio, con Pueblo Unido o con la UPA.
Pero no de la Nueva Pillería.
En todo el país, hay muy pocas candidaturas que podemos proponer, por
conocimiento personal y grupal sobre su honradez y compromiso en las causas
populares.
En la V Región, Mabel Zúñiga al CORE. Es independiente y va por el
Frente Amplio. Se adjuntan antecedentes.
Aucán Huilcaman Paillama a senador por la Región de la Araucanía. Va en
la lista de los Humanistas. Pese a lo mucho que han hablado contra Aucán el
bloque opresor y algunos como el PC, su accionar ha sido bastante coherente
desde tiempos de dictadura. Además representa los derechos del pueblo mapuche a
ser representado dignamente en el espacio donde se generan las leyes. Por ser
un luchador notorio, no creemos indispensable remitir más antecedentes.
A diputada, Doris González Lemunao, dirigente poblacional, líder del
colectivo Ukamau y lamgen, va por el distrito 8 (Colina, Lampa, Quilicura,
Pudahuel, Tiltil, Cerrillos, Estación Central y Maipú),
Eric Coñoeman, dirigente poblacional y juvenil del sector oeste,
distrito 9 (Conchalí, Huechuraba, Renca, Cerro Navia, Lo Prado, Quinta Normal,
Independencia y Recoleta).
Que sean nuestras bases quienes hagan otras proposiciones, desde el
campo popular.
Cualquier cosa que decidamos, reiteramos que lo principal es que
sigamos creyendo en nuestra causa, que estemos en las organizaciones populares
conforme a nuestros gustos, aptitudes y capacidades, y que realmente nos
sintamos mapucistas en acción; que tratemos de cumplir tareas mínimas al menos,
como atraer a dos personas por año, cada un«, como apoyar el esfuerzo material de esta
organización, como aparecer en alguna de las tantas movilizaciones, con una
bandera, para que la gente popular vea que vencimos a la dictadura y al gran
capital, en la batalla por seguir viv«s.
Un abrazo a l«s que luchan.
A convertir el descontento en rebeldía popular, y la rebeldía en poder
popular
Porque Chile tiene memoria: fuera U$A de Venezuela.
MAPU
Coordinación Política. Noviembre
de 2017
Anexo:
Mabel Zúñiga Valencia, 52 años. Profesora General de
Educación Básica, Magister en Gestión de Políticas Nacionales en Educación y
Cultura
Se desempeña como Supervisora Técnico Pedagógica en el
Departamento Provincial de Educación de Valparaíso del Ministerio de Educación
desde el año 2003.
Presidenta Provincial de los Funcionarios del
Ministerio de Educación, ANDIME y Presidenta Regional de Valparaíso la Agrupación
de Empleados Fiscales ANEF
Socia fundadora del Colectivo 19 de Noviembre y de la
Casa-Memoria de Valparaíso. DDHH
Socia y directora artística del Club Deportivo
Estrella Roja del Cerro La Loma, Valparaíso.
Su trayectoria como activista política y luchadora
social se remonta a su adolescencia hace ya más de 30 años, fundadora de la
entonces emblemática Unión de Estudiantes democráticos de Enseñanza Media,
UEDEM en el año 81 y miembro activa de las luchas sociales y anti dictatoriales
desde esa época, fue así como llegó a ser Presidenta del Centros de alumnos de
su carrera, Consejera de facultad y dirigente estudiantil en la PUCV, en la
década de los 80.
Tras la salida del dictador, su profunda convicción de
luchar por los derechos sociales no desapareció llegando a transformarse en
representante gremial en el Colegio de Profesores en la década del 90’.
Colaboró activamente en la Conformación de la Asamblea
ciudadana de Valparaíso el año 2008, la Mesa Social por la Educación el 2011,
la Mesa social de Valparaíso el año 2014 y la Coordinadora No+AFP, en todas
estas instancias ha tenido un protagonismo relevante debido a su experiencia de
lucha y organización constante.
Su voz es reconocida en las calles de Valparaíso en
cada movilización social que existe, donde se ha hecho presente con un discurso
certero, el cual va entregando a la población las razones que justifican la
demanda y la movilización, logrando en muchas ocasiones generar gran sintonía
con esta.
Su candidatura es planteada
como la candidatura del poder ciudadano.
Comentarios desde el Regional MAPU Valparaíso:
"...QUE La idea de numerosos dirigentes de proponer a Mabel
Zúñiga, presidenta de la ANEF porteña como candidata a diputada tiene un
trasfondo estratégico: le agrega a la causa electoral el peligroso tono
insurgente del movimiento social y la fuerza de los trabajadores y pobladores,
postergados, castigados silenciados, desperdigados, manoseados, y sus urgencias
y broncas".
ESE ES EL FACTOR QUE NOS DEBE ENFOCAR AL APOYAR A MABEL, NO OTRO, NINGUN
OTRO QUE NO SEA EL LADO INSURRECCIONAL Y PELIGROSO;
SI LO VIÉRAMOS DE OTRO ENFOQUE, COMO UNA VÍA DE VALIDACIÓN DE LO
ELECTORAL, ENTONCES NO SERIAMOS NADA DE DISTINTOS A LA NM - U OTROS.
NOSOTROS PERSEGUIMOS OTRO NORTE.
SALUDOS.
lunes, 31 de agosto de 2015
Corrupción política y precandidatos
Publicado el 25 Agosto 2015 - El Clarín - Escrito por Leopoldo Lavín Mujica
Si la presidenta Bachelet está fuera del circuito político debido en parte a su comportamiento errático ante el escándalo de especulación financiera y de tráfico de influencias Caval-Luksic-Banco Chile en el que están involucrados su hijo y nuera, los otros políticos vinculados a escándalos de corrupción (PENTA, SQM, Corpesca, Angelini, etc), por financiamiento empresarial de la política, no se han visto afectados en el plano político ni personal.
Ninguno de éstos ha renunciado al cargo al que fue elegido, pese a la amplitud y recurrencia de los escándalos y del consiguiente rechazo ciudadano. Como si nada, los parlamentarios investigados por el Ministerio Público, bajo sospecha o materialmente responsables siguen al mando de sus partidos, percibiendo sus dietas, asistiendo a las sesiones del Congreso y, lo que es peor, votando leyes de “probidad” e incluso, haciendo declaraciones sobre “ética” y dictando cátedra sobre “la crisis política” en los medios. Se ríen en nuestras caras. Sus correligionarios no les exigen que se vayan. Complicidad total.
Y los analistas cercanos ideológicamente a esos partidos y amigos de esos políticos, contra toda coherencia ni siquiera establecen un vínculo lógico entre la corrupción política con la desafección ciudadana y el peligro que éstas representan para la vida democrática, ni menos elaboran acerca de sus consecuencias en las estructuras sociales y políticas de poder.
Estamos ante una democracia desamparada de recursos legales y mecanismos de protección contra la captura de la cual ha sido objeto por los intereses empresariales a través de sus políticos. Esto es una muestra de lo que hemos llamado una democracia liberal de baja intensidad o bajo tutela de los poderes fácticos (empresarial, mediáticos y de las FF.AA).
Más grave aún. De los cinco precandidatos presidenciales en liza, cuatro de ellos han sido salpicados, o han estado directamente involucrados en casos de corrupción (ME-O, Lagos, Piñera y Velasco). Si esto es posible, es porque no hay un movimiento ciudadano amplio que los impugne directamente. La paradoja es que si bien hay una difusa corriente de opinión pública mayoritaria que rechaza las prácticas corruptas de la casta político empresarial, no se ha constituido un movimiento social que levante la demanda o exigencia de probidad y de limpieza del sistema político y que exija la renuncia de los corruptos; que se mantenga en el tiempo y que la articule con otras demandas como la Convocatoria a una Asamblea Constituyente o a aquellas levantadas por el movimiento estudiantil y sindical.
Si en un primer momento, en los sistemas políticos corruptos, los políticos no hablan de corrupción, en un segundo tiempo, intentan banalizarla o camuflarla en la realidad política misma. En Chile se está en el primero. Mientras que los nuevos medios (digitales de preferencia) no han cesado de cubrir con información pertinente los escándalos que impugnan a la casta político-empresarial, la prensa conservadora y los mismos políticos evitan nombrar el término de corrupción política y por consiguiente tratar de sus efectos corrosivos en la sociedad.
En la prensa del duopolio impreso (COPESA y El Mercurio) se expresan quienes hablan de “financiamiento ilegal de la política” o de manera más eufemística aún, como lo hicieron Lagos y la misma Presidenta (según la minuta redactada por el mismo consejero en comunicación estratégica) “del tema de la política y el dinero”. Es obvio que cuando no se circunscribe y se evita caracterizar el problema es porque no se quiere encontrar la solución para eliminarlo de raíz. Es lo que sucedió en Brasil: ni los intelectuales de izquierda ni los académicos (que son muchos) ligados al Partido de los Trabajadores quisieron ver la gravedad de la situación y del desfalco de Petrobras. Hoy es demasiado tarde. En Chile estamos en la primera fase.
Pero hay un hecho que no puede pasar desapercibido. El que un ex alto funcionario del SII, abogado, se refiera a situaciones al interior del organismo del Estado en términos de “corrupción” significa que el problema es grave y persiste, pero que se le ignora. Cristián Vargas, ex Subdirector del SII declaró en CNN, después de su salida del cargo: “por lo tanto yo presumo que fue mi actuar en los casos Penta y Soquimich (el motivo de su salida)”, además acusó: “Esto es una decisión de tipo política, gubernamental, producto no sé si de un acuerdo o presiones políticas transversales y personas implicadas […]. Que un grupo de personas corruptas pidan mi salida del SII es materia de orgullo".
Demasiado grave.
Sin embargo, a los diputados y senadores se los ve felices y despreocupados en esa realidad que los baña y en la cual la corrupción no la ven porque surfean en ella; les financia campañas y “fundaciones”, sus testaferros escriben mails acusando recibo en su nombre con las secretarias de los corruptores, suben a las torres en los mismos ascensores de los empresarios que les pagan viajes en avión y hoteles en los cuales se alojan. Y lo más grave, votan leyes en favor de sus empresarios financistas y apoderados y “sponsors” políticos después de pasar el sombrero. Es lo que hemos llamado las prácticas corruptas de la casta político-empresarial.
Y otros, de manera artificiosa y demagógica se amparan en la más pura inmoralidad política al decir “que así son las reglas del juego” y que no quedaría otra que aceptarlas. Esa el la política de la casta.
¿Qué pasa entonces si el proceso de reformas de probidad a las cuales se resisten los legisladores se hace en el marco de una democracia con antecedentes de corrupción de las prácticas políticas democráticas (de transparencia y de rendimiento de cuentas) por el poder del dinero, donde hay operaciones que escapan a la mirada y al control ciudadano?
Es imposible ser ciego. Los casos de corrupción cuestionan el funcionamiento mismo de la democracia, de sus procedimientos e instituciones y partidos políticos. En un sistema político de origen dictatorial donde los mecanismos propios de la democracia han sido desvirtuados.
El maridaje entre los intereses empresariales y políticos que utilizan el poder del dinero para influenciar la política, al construir redes y mecanismos de influencia corruptora de los procesos de decisión desvirtúa la razón de ser y todo el discurso acerca de la democracia. Y por mucho que se haya reformado el binominal, el poder de los partidos y de sus caciques sigue intacto.
La sociedad chilena no sale aún del asombro que le han provocado estos casos y la casta política no hace más que hundirse en el oprobio al practicar la política del avestruz.
Hemos dicho que es la noción de Estado de Derecho la que iba a salir rasguñada; es lo que nos dice Cristián Vargas, anteriormente citado. Esta es generalmente puesta en valor para ocultar la otra cara del Estado o, mejor dicho, su brazo armado: aquél utilizado para reprimir a estudiantes, luchadores mapuche y trabajadores del cobre. Son dos caras del mismo instrumento de poder de la clase dominante para imponer su hegemonía.
Si los ciudadanos no somos capaces de impedir que políticos que han estado implicados en casos de corrupción política se presenten esta vez como candidatos y que suceda que haya que votar por ellos, como ya ocurrió con Sebastián Piñera, habremos perdido una batalla democrática fundamental para el futuro. Porque la lucha por la recuperación de espacios democráticos decisivos y la creación de nuevos es parte fundamental de un proyecto democrático-popular y de los trabajadores.
150826 - elclarin.cl
viernes, 2 de enero de 2015
Chile: Las primeras horas del resto de 2015
Andrés Figueroa Cornejo
En medio de la nueva guerra fría, la nueva guerra fría como la economía
concentrada, la economía regentada por el capital financiero, y la política
como la economía condensada; el planeta capitalista es organizado por las
ofensivas de sus polos centrales, esto es, China-Rusia y el Estado usamericano
y sus amigos alemanes, japoneses y sionistas. De fría a caliente, algunos
hipotetizan los preparativos para una guerra frontal, como las de antes, pero
hoy en un mundo más pequeño y con armas apocalípticas y definitivas. Crimea y
Oriente Medio son su representación dramática y sintética; su anticipación a
escala, la pesadilla quirúrgica. La carnicería del barrio que tantea el
mercado, mide la competencia, quema sobreproducción, calcula inversiones a
futuro.
Los pueblos dependientes, semi-coloniales, periféricos, saqueados de
biodiversidad, recursos naturales, trabajo esclavo, medio esclavo, trabajo
barato; escasos de conocimiento propio, de ciencia y de tecnología, son
incorporados al presente reordenamiento geopolítico de manera subordinada.
También como antes, pero ahora en tiempo real y clave financiera y energética y
televisada y más envilecida que de costumbre. Así como China y EE.UU. funcionan
como megacorporaciones mundiales y duopolio mandante, complementario y
conflictivo, los territorios marginales menos empobrecidos, lo hacen como
mini-pymes. En la cadena global de valorización del capital, los tutelados
desde hace tanto, realizan su aporte al desastre desarrollista en curso con
sangre, enfermedades mentales, analfabetismo funcional, servicios varios,
comercio asimétrico, y el fetiche de la creación de burguesías subsidiadas,
como si la historia fuera lineal, unívoca, cuestión de poner el reloj a la hora
y ya estamos.
Y como la crisis civilizatoria que arrancó a mediados de 2007 y no
parece remontar –sino, consulten a los africanos, a los griegos, a los
hondureños, a los españoles, a los argentinos, a los saharauis, a los
palestinos, a los kurdos, a los paraguayos, a los tunecinos, a los haitianos, a
los mexicanos, etcétera-, no ha provocado ninguna insurrección aún, en
consecuencia, el capital –concentrado, deslocalizado, financiarizado y armado
hasta los dientes por la deuda y la industria bélica-, venga de donde venga (¿a
quién se le ocurrió que la hegemonía china es más benévola que la
norteamericana?), devora y devora “a dentelladas secas y calientes”.
En suma, unas izquierdas derechizadas y unas derechas nazificadas. Unas
izquierdas sin memoria ni imaginación, sin proyecto ni decoro, acariciando el
mito de una suerte de socialdemocracia para pobres, pero sin colonias con qué
sostenerla. Los límites del progresismo y el progreso únicamente para una
minoría.
Los revolucionarios prudentes y comedidos, resignados, realistas que se
nombran, a la defensiva, rabiosos y en compás de espera. Que no en compás de
voluntad colectiva insubordinada y creativa. Los derechos humanos, o sea, la
retaguardia, tornada en la vanguardia posible.
Como si la lucha de clases -independientemente de los aparatos
populares pequeños y más grandes, los autoproclamados, los movimientismos
arropados con zapatos viejos y con la extraña certeza de ser una solución y no
un episodio, un momento en la recomposición de la fuerza social emancipadora-
no existiera o fuera pura ideología.
Como si la necesaria conducción política de los intereses de la mayoría
explotada, asaltada, expoliada, endeudada, sobreviviendo al día, fuera cuento,
manual, desafío y decisión prescindibles.
Así la mayoría, sabiéndose explotada, asaltada, expoliada, endeudada,
sobreviviendo al día, se la pasa comiendo lo que puede, recogiendo migajas de
carbohidrato y programas sociales insuficientes e ineficientes.
Rogando a los santos para conjurar a la muerte, comprando educación
funcional, pésima asistencia sanitaria, vivienda a cuotas de por vida,
automóviles más caros que los hijos y, entonces, automóviles en vez de hijos; o
bien dormitando en el transporte público o con la cabeza apoyada contra las
vitrinas de las multitiendas, en la fila de los supermercados, colgando de
celulares para hablar sin decir (que la comunicación virtual sólo produce
relaciones virtuales, aparentes, falsificadas), consumiendo suerte en la lotería,
esa gramática mágica que pueda lanzarte a una privadísima piscina aclimatada y
a la renta de un paquete de acciones insignificante en el casino bursátil más
próximo.
Mientras tanto, en el Chile transnacionalizado y reprimarizado
–servicios financieros, cobre, litio y pinos embarcados a saco, retailer,
asesorías mineras, agroindustria-, la Nueva Mayoría, hacia adentro, intenta
parecer la versión posmoderna de la Unidad Popular de Allende con la bendición
de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras a su reciente proyecto
de reforma laboral, y hacia afuera, desesperadamente, trata de presentar la
lucha centenaria del pueblo Mapuche como un acotado incidente delincuencial
para no atemorizar a los capitales, procurando acelerar los planes de inversión
atrasados en materia minera y energética. Siempre a costa de comunidades, agua,
territorios útiles para la siembra. Y siempre a riesgo de la sublevación de
localidades enteras, que ya nunca más de ambientalismo en pose cinematográfica,
sino que de combate por la supervivencia, tan real como la sed, el hambre, el
sitio donde morir.
El Estado de Chile abastecido de drones con dedicatoria al pueblo
Mapuche que combina la guerra centenaria con el anticapitalismo y
optimiza-actualizando la acción de golpear y hundirse en campo conocido.
Desafiando el monopolio de la violencia estatal, ampliando la solidaridad
chilena e internacional, voceando la libertad y la soberanía desde las
cárceles; una vez más, quebrando la geografía de un país solamente zurcido en el
discurso práctico de la milicia ocupante.
Y, claro está, los aparatos de inteligencia en competencia de cada una
de las especialidades de las fuerzas armadas, los carabineros, las policías y
de la propia Agencia Nacional de Inteligencia del gobierno (Anita, para los ex
amigos y ex compañeros y ex hermanos). Sin paranoia, pero con ojo que lee
el editorial del poder, que todos los empeños populares independientes
produzcan sus recaudos, su precaución planificada, que presten atención a los cazabobos,
que se cuiden de las invitaciones, las ofertas y los cursillos provenientes de
los personajes de pasado combatiente y presente mercenario. El proverbio de la inteligencia es
doble: “Extermínelos antes de que crezcan y/o, extermínenlos cuando hayan
crecido lo suficiente”.
Sin embargo, el terror de los dueños de todo, aunque instale cámaras,
compre y forme aparatos de vigilancia contra todo lo que se mueva; ejecute
leyes antiterroristas, se haga de policía política ex verde-oliva con todos los
recursos a su disposición, sólo puede retardar lo inevitable y lo necesario. O
lo inevitable por necesario.
No es fatalismo ni determinismo históricos. Se trata de la voluntad colectiva
que sistematiza la experiencia rebelde y revelada, es decir, que crea
conocimiento. La fuerza social y popular en construcción que piensa-haciendo y
que vuelve a pensar para depurar el hacer. Y que pensando-haciendo se
multiplica, deletrea las relaciones de fuerza concretas y el estado del arte.
Que pulveriza las fronteras interiores, que se internacionaliza, que reafirma
su composición orgánica, de clase, con las potentes corrientes migratorias
venidas de la vecindad continental y extiende su armadura hacia el género
humano en lucha de todo el planeta; esa resistencia totalizada sin la cual, aunque
en el 2015 se desmoronen las catedrales conocidas de la zurda, resulta cretino
imaginar una sociedad humana en la naturaleza, autogobernada, sin clases
sociales ni Estado, a cada cual lo que precisa para bien vivir, y de cada quien
lo que mejor de sí puede ofrecer al conjunto. Esto es, ya no el trabajo
asalariado, ya no el trabajo como maldición, sino que todo lo contrario: el
trabajo como energía creadora, colectiva y existencialmente realizada y
realizadora.
lunes, 20 de enero de 2014
Chile: El debate anticapitalista
Viernes, 17 de Enero de 2014 11:45
Sobre las 1ras Jornadas de Debate Popular celebradas en Santiago los días 10 y 11 de enero. Posibilidades de convergencia y unificación de luchas en el nuevo período.
A todos quienes nos acompañaron como participantes, venidos de los barrios de Santiago y de provincias, a los panelistas y a los voluntarios que trabajaron en las 1ras. Jornadas de Debate Popular; también a quienes no pudieron asistir pero que sabemos estuvieron haciendo fuerza para que todo resultara a la altura de las exigencias que demanda el momento político actual.
1ras. Jornadas de Debate Popular. Desafíos y perspectivas de la construcción político-social en el nuevo período político. Breve reseña.
Entre los días viernes 10 y sábado 11 de enero un conjunto de organizaciones político-sociales de trabajadores y populares, así como militantes sociales de base, se reunieron en Santiago a debatir sobre el momento político actual y las perspectivas para las luchas que se avecinan. Fueron los centros de estudios independientes Grupo de Estudios Marxistas, GEM; Estudios Nueva Economía, ENE; Grupo de Estudios Ciencias Sociales y Política, GECSyP y Plataforma Nexos, los convocantes y organizadores de estas 1ras. Jornadas.
Bajo los aleros de Liceo Fermín Vivaceta creado por la Sociedad Mutualista del mismo nombre, casi haciendo honor a los esfuerzos de Vivaceta por educar a la clase trabajadora en el siglo XIX, las personas y organizaciones convocadas se dispusieron debatir sobre tres puntos clave para el período: (i) El triunfo electoral de Bachelet y el significado de su próximo Gobierno, (ii) Las tareas que cada organización o sector ha fijado como prioritarias para los próximos años, y (iii) Las posibilidades de convergencia entre las diferentes organizaciones y sectores en lucha.
El día viernes los debates fueron abiertos por las evaluaciones de las organizaciones político-sociales y políticas que, como era natural, se centraron en las dos líneas que ensayó la izquierda y franjas de las organizaciones de base en la coyuntura electoral: una, la que defiende la participación electoral con el fin de aprovechar y disputar los espacios abiertos para los sectores de trabajadores y populares, silenciados por el monopolio comunicacional y el duopolio político, y la otra que, si bien no se opone al mecanismo electoral per se, propone un táctica centrada en la organización y convergencia de las fuerzas de trabajadores y populares por fuera y en contra de la institucionalidad actual, argumentando además, que la participación en ella legitima tal institucionalidad. Con matices, que no podemos destacar aquí, en la primera se ubicaron las posiciones de Víctor Orellana (Fundación Nodo XXI e Iván Carrasco (Partido Igualdad), y en la segunda, las posiciones de Claudio Pérez (Movimiento Popular Guachuneit), Guillermo Rodríguez (Comunidad Militante) y de Sebastián Osorio (militante libertario, ex OCL). También se contó con la participación de Melissa Sepúlveda, recientemente electa presidente de la FECH, y de Takuri Tapia, su homólogo en la FEUSACH; ambos presentaron su visión del momento político y enunciaron los desafíos que enfrentan entrado ya este año 2014. Se cerró con una Intervención de Danza Contemporánea que evocó en la idea de un Amanecepara la Emancipación de los Pueblos.
El día sábado, mucho más sustancioso desde el punto de vista de las experiencias de construcción sectorial y de elaboración política para la práctica inmediata, incluyó dos paneles de debate, Uno, dedicado a la realidad Estudiantil y de los Trabajadores y otro dedicado a las experiencias de lucha sectoriales en los campos de Salud y Vivienda, territoriales como las Asambleas Ciudadanas y Pueblo Mapuche, y las luchas anticapitalistas y anti patriarcales desde la organizaciones de mujeres.
El segundo panel, en el campo estudiantil con la participación de Luna Rojas (UNE) y de Eloísa González (ACES), se dejaron sentir las diferencias de perspectiva respecto a las líneas tácticas para el período. En un caso, reconociendo que, aún cuando los resultados electorales -de Claude, en particular, apoyado por la UNE- estuvieron lejos de lo esperado y que en nada podrían considerarse satisfactorios, la intervención electoral logró llegar a las grandes mayorías del país; y en el otro, que tanto en el sector estudiantil como en otros sectores sociales, ya se perfilan dos tácticas diferentes en la izquierda cuya línea divisoria está en la relación con la institucionalidad y sobre todo respecto de la estrategia de construcción de poder popular -control comunitario, en el caso de los estudiantes secundarios- cuyos sentidos son muy diversos y que son parte del mismo debate en esta franja de la izquierda. Respecto de los temas estrictamente estudiantiles, se coincidió en acelerar la convergencia estudiantil y estimular la disposición para las luchas frente al ilusionismo y el marco de negociaciones que el próximo gobierno prepara e impulsará; en particular, en el mismo instante que sucedía este panel, los secundarios estaban en numerosas tomas de escuelas y liceos que los municipios están cerrando y respecto de los cuales no solo reclaman su apertura sino que también buscan afanosamente abrirlos ejerciendo el poder popular comunitario. En el ámbito de los trabajadores, el tenor de las intervenciones coincidió respecto a que no es posible esperar mucho del próximo gobierno y de la acción de la propia CUT, capturada por la nueva coalición gobernante. Se hizo hincapié sobre las grandes dificultades "culturales" que existen para fortalecer el movimiento sindical y de trabajadores y su vulnerabilidad frente a la co-optación política por parte del gobierno y el bloque dominante. Respecto de las posibilidades de convergencia, Ana Orrego de la Federación de Sindicatos de la Educación Superior Privada “Livia Videla", mencionó los esfuerzos federativos y confederativos que se despliegan en Santiago en torno a la CEPCH mientras Luis Candia de la Unión Portuaria del Bío-Bío, explicó la integración de luchas por circuitos productivos en la VIII Región, por ejemplo, entre portuarios y trabajadores forestales. Esto último está fuertemente determinado por las particularidades de cada región o rama productiva en que se esté trabajando, por lo cual lo más probable, es que la acumulación de fuerzas en el campo de los trabajadores combine lo inter sectorial (por ejemplo, servicios de diversos tipo) con agrupaciones por circuitos productivos que permitan paralizar todo un encadenamiento desde la producción hasta la logística.
En el tercer panel, la mayor parte de los expositores coincidieron en que no hay expectativas positivas respecto del gobierno de Bachelet, e incluso, el representante del colectivo de apoyo a los presos políticos mapuche de la CAM, Luis Carreño Viluñir, argumentó que el debate en torno al gobierno y el rol de la izquierda les era ajeno no obstante tener un plano de coincidencias con las luchas anticapitalistas. Se resaltó la lucha por la vivienda (Osvaldo Molina, Movimiento Pobladores Sur) y la salud (Ciro Ibáñez, Mesa Regional de Salud de Concepción), planteando que no se trata de demandas reducidas a las reivindicaciones de los allegados o deudores, en un caso, o de los trabajadores de la salud, en el otro, sino por nuevas condiciones sociales de habitar el espacio y por un cambio del sistema de salud mismo, incluidas por cierto demandas de los trabajadores del rubro. Por ello, al igual que la lucha por la vivienda que incluye a toda la comunidad y no sólo a los allegado o deudores, en las mesas territoriales de salud se incorporan trabajadores de la atención primaria, junto a los usuarios y a las franjas de pueblo organizado y comunitarias que se interesan por luchar por un nuevo sistema de salud integral.
En el mismo sentido se plantearon las experiencias de construcción territorial (Juan Reinoso, Asamblea Ciudadana de San Antonio) por parte de las Asambleas ciudadanas que al día siguiente (domingo 12) se aprontaban a realizar una reunión de coordinación del Movimiento "Todos somos asamblea" en la comuna de Renca. Dado el carácter más transversal de los componentes de las Asambleas Ciudadanas, su discurso, se señaló, está obligado a ser más inclusivo y menos definitivo respecto de algunos temas como la participación electoral o el apoyo a algunas iniciativas de este tipo. Sin embargo, este no pronunciamiento frente a la coyuntura electoral no implica inmovilismo o capitulación por sus demandas. En efecto, la reunión del domingo 12 en Santiago se hará tanto para implementar los acuerdos del masivo congreso popular realizado en San Antonio a fines del 2013, como también para preparar las luchas que se prevén frente al próximo gobierno.
Por su parte, el representante mapuche, delineó la estrategia de la CAM que combina, en sus palabras, una lucha de liberación nacional centrada en la recuperación de territorio con la lucha anticapitalista. En sintonía con las reivindicaciones más radicales presentadas en el panel, Andrea Parada (Asamblea de Mujeres Revolucionarias) puso temas controversiales para la propia cultura de la izquierda tradicional. La lucha contra el patriarcado, planteó, es una lucha más allá de la mera reivindicación de los derechos de las mujeres; no solo se trata de liberarse del capital y del capitalismo sino también de las relaciones patriarcales establecidas política y culturalmente, en hombres y mujeres, por el capitalismo patriarcal. También, argumentó la necesidad de reponer una nueva ética en la política a todos los niveles; como organización política social, ellas se hacen eco de las denuncias de la discriminación y violencia ejercida contra las mujeres y niñas que normalmente son silenciadas producto de la subsistencia de una cultura patriarcal que permea a los propios militantes de las organizaciones populares y políticas revolucionarias.
Finalmente, ya madurando la tarde, se dió paso a una asamblea de debate popular sobre el socialismo. La idea fue abrir una conversación sobre las posibilidades y características que podrían ser propias de una sociedad pos capitalista o socialista. La clave de este ejercicio de debate era poner el acento no en las luchas y demandas inmediatas y de corto plazo sino en el sentido emancipador a que ellas pueden contribuir. Muchas de las luchas en la micro política o de luchas sectoriales más amplias pero aún apegadas a meras reivindicaciones económicas, reclaman ya un paraguas más general que les dé sentido en la perspectiva de una lucha por una sociedad alternativa al modo de vida del capitalismo. Bajo esta definiciones intervinieron los centros de estudios organizadores en los temas: rol de los trabajadores en el proyecto emancipador (Rodolfo Flores, Nexos); la concepción de la justicia e igualdad en el socialismo (Pablo Gres, GEM), los avances para una Nueva economía (Sebastián Valdebenito, ENE) y la lucha anti patriarcal en el proyecto emancipador anticapitalista (Anita Peña, Colectiva Feminista de Valparaíso). El debate, como era de esperar, con una izquierda y franjas populares que recién avanzan -más allá de las meras consignas- hacia definiciones más profundas de la sociedad que buscan construir, fue entreverado. Se entremezclaron niveles de abstracción muy distintos (p. ej., prácticas inmediatas y contenidos generales de un proyecto emancipador), se hizo patente la carencia de un referente histórico común (p. ej., un balance compartido de las crisis del socialismo real), hubo cierta renuencia a tratar en su propio mérito problemas muy heterodoxos a ojos de la teoría canónica (p. ej., reducción de la lucha contra el patriarcado a una mera lucha por los derechos de las mujeres) y otras dificultades relacionadas con los niveles de formación política y teórica de los participantes, buena parte militantes de probada consecuencia en las luchas populares. No obstante lo anterior, celebramos este ejercicio de debate colectivo, muy poco frecuente en la izquierda y organizaciones de trabajadores y populares chilenas, pues su posibilidad fue síntoma de una clara disposición a discutir sobre estos temas y por el respeto practicado entre los participantes, especialmente cuando se trataba de un foro abierto que incluía marxistas, libertarios, cristianos y militantes de izquierda laica ni marxistas ni libertarios; a jóvenes y viejos; mujeres y hombres, etc. Se produjeron cercanías implícitas y explícitas, y de seguro muchas de ellas madurarán con el correr de las luchas que se vienen. Queda la sensación de que necesitamos más debate sobre estos temas pero no sabemos cómo hacerlo bien. Esta experiencia fue un aprendizaje más en la larga lucha por levantar un(os) proyecto(s) emancipador(es) que, como se dijo allí, incluye en su seno varios actores y actrices y también varias intuiciones que deben dialogar y unificarse en la lucha directa contra la explotación, la opresión y la discriminación.
Terminados los debates se abrió un espacio de confraternidad y de participación musical y bailable. Destacaron la gran capacidad para pasar del debate político duro a la interpretación rumbera, entre otros, Manolo de Andamios, Sandoval de Igualdad, Felipe de ENE y nuestras queridas compañeras de la Asamblea Mujeres Revolucionarias. No podemos dejar de mencionar, antes de terminar, que durante el sábado funcionaron equipos de trabajo para servicios, de almuerzo y de guardería infantil a cargo de los compañeros y compañeras del Colectivo Andamios que, junto a equipos de trabajo de los centros de investigación, crearon y acondicionaron un ambiente grato para estas importantes actividades populares. Este ambiente fue acompañado además por una extensa exposición de libros y materiales tanto de los centros organizadores como de las Editoriales Ocean Sur, Quimantú y Escaparate; las librerías Lago Budi, Proyección y Taller Sol y los autores-editores Miguel Silva, Sebastián Allende y Miguel Edwards. Se repartieron también ejemplares de Punto Final, Le Monde Diplomatique y El Irreverente.
Toda la actividad fue auto gestionada y completamente financiada por recursos monetarios de los propios centros, incluido el trabajo voluntario de sus miembros que aportaron su fuerza física y entusiasmo. El diseño del afiche para la actividad corrió por cuenta de Fiestoforo, quién con mucha disposición puso a disposición su talento gráfico.
Elaborar política entre cuatro paredes y cuatro funcionarios siempre es más fácil, es cierto, pero qué duda cabe que elaborarla colectivamente abre las alamedas para la conformación de una gran fuerza político-social capaz de tomar en sus manos la tarea de definir los términos de su acción y los contenidos de su programa liberador. A fin de cuentas parafraseando a Marx, la emancipación de las trabajadoras y trabajadores será obra de ellos mismos.
Grupo de Estudios Marxistas, GEM,
Estudios de Nueva Economía, ENE,
Grupo de Estudios Ciencias Sociales y Política, GECSyP
Plataforma Nexos.
Santiago, 14 de enero de 2014.
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