EN HOMENAJE A PASCUAL PICHUN PAILLALAO, LONGKO DE TEMULEMU
Carta de un
historiador al Presidente, por la libertad de presos mapuche y por una Nueva
Relación
14 de junio de 2005
Sr. Presidente de la República.
D. Ricardo Lagos Escobar.
Presente.-
Excmo. señor:
El suscrito es historiador, especializado en investigar y analizar el proceso
de las relaciones entre el pueblo mapuche, la sociedad y el Estado de Chile,
relación que en distintas épocas se marca por el etnocidio en contra del
primero y cuando no, se define por distintos niveles de abusos, atropellos y
exclusión que afecta al pueblo del cual descendemos casi todos los miembros de
la llamada sociedad chilena.
Debo expresarle mi preocupación, por el cariz que toma esta relación en los
últimos cinco años, en que se han agudizado los desencuentros que han
significado dar por terminada la política de Nueva Relación comprometida en
Nueva Imperial en 1989 entre el sr. Patricio Aylwin (en nombre de la Concertación y los
futuros gobiernos democráticos) y las principales autoridades del pueblo
mapuche y de otros pueblos originarios.
En concreto, no se han escuchado las reivindicaciones de tierras usurpadas por
el Estado y elementos de la sociedad chilena, situación agravada por la
ejecución de los Decretos-Ley 2.568 y 2.750, impuestos por la Dictadura de Pinochet
sin sanción legal alguna, al no existir en el año 1979, de su dictación, el
imperio del estado de derecho ni de constitución política alguna. De esta
situación han dimanado todos los conflictos que se agudizan con la defraudación
de las esperanzas y derechos del pueblo mapuche. De esta violencia original han
surgido todas las situaciones en que el pueblo mapuche, en las personas de
algunos de sus elementos más concientes e idealistas, se han enfrentado con el
Estado y particulares que han abusado de ellos por largo tiempo.
Hoy debemos lamentar la muerte de cuatro jóvenes mapuche en los años de su
gobierno, en un conflicto que podría resolverse política y administrativamente
con la acción del Estado que ha ofrecido el Nuevo Trato, siendo sabido que V.E.
ha puesto de su parte la voluntad para llamar a este Nuevo Trato o Nueva
Relación, creando una comisión para este efecto. Debemos lamentar que la labor
de la comisión no se haya traducido en acciones de beneficio hacia los pueblos
originarios y que las políticas indígenas hayan estado tan mal conducidas, que
los conflictos se han agravado y complicado, incluida la participación de
agentes del Estado que V.E. preside, en la muerte del joven Alex Lemún, la
cual, con la de los otros tres jóvenes, me duele e impacta de manera personal,
por cuanto ellos eran de la edad de mis hijas.
Asimismo debo ver que otros mapuche, incluidas autoridades ancestrales como los
longko Pichún y Norín, estén sufriendo condenas por una legislación que no solo
recoge los criterios con que actuó la dictadura, sino los perfeccionó en la
nueva ley Antiterrorista. Hoy, el director del principal medio de comunicación
escrita del pueblo mapuche, Pedro Cayuqueo, está en prisión. Todos han debido sufrir
el enfrentamiento del Estado que se hizo parte en contra de sus personas,
dañando igualmente a sus familias y comunidades de origen. No fue para esto que
muchos luchamos y otros dieron la vida, por reabrir las alamedas de la libertad
de este país.
El poder ejecutivo no puede hacerse a un lado ante la judicialización de las
demandas mapuche, ante los flagrantes abusos de la justicia chilena en contra
de cerca de doscientos mapuche procesados por diversos delitos, cuando otros
crímenes de agentes de este mismo Estado, han quedado impunes. El poder que
V.E. preside se ha hecho parte en esta situación que es más conflictiva que al
momento en que V.E. asumiera su jefatura.
Solicito a V.E un cambio considerable en la política del Estado chileno hacia
los pueblos indígenas, que hasta ahora ha sido mal concebida y peor
planificada. Pido a V.E. su intervención en cuanto tiene que ver el poder
Ejecutivo con la gestión del legislativo y del judicial, especialmente respecto
de este último, abogando por la libertad de todos los mapuche que sufren
prisión por acciones que tienen que ver con la reivindicación de derechos de su
pueblo. Esperamos ver signos claros de la prometida y anunciada Nueva Relación
hacia los pueblos originarios.
Si se ha llegado a la situación actual, en que los derechos humanos y
colectivos del pueblo mapuche han sido violados de manera sistemática, como ha
denunciado no solo nuestro pueblo sino también organismos de derecho
internacional, situación que lamentamos, también se ha debido al mal manejo de
los escasos fondos con que el Gobierno ha tratado de paliar (ya que no de
solucionar) las demandas materiales. Ello se agrava con la mala disposición de
las autoridades destinadas (con cargo al Estado chileno, por ende a todos
nosotros como ciudadanos y contribuyentes) a atender las políticas indígenas.
La mala administración y la corrupción ejercida por mandos medios y subalternos
se ha convertido en negligencia criminal, cuya consecuencia es el estado actual
del conflicto que nos afecta, con la pérdida de vidas, la prisión y el daño
material y moral en contra de los mejores luchadores de mi pueblo mapuche.
Espero que antes de concluir su mandato, se hagan efectivas las voluntades que
hicieron posible el plantear el Nuevo Trato en el que V.E. comprometió el
accionar de su gobierno y ello se concrete en lo inmediato, en la
reconsideración de todas las causas que afectan a miembros del pueblo mapuche y
en la pronta excarcelación de todos ellos, liberándolos de la prisión en que
actualmente los mantiene la justicia de este país. Recuerde V.E. que el
accionar de estos longko, comuneros, jóvenes comunicadores y otros mapuche, no
es diferente al que llevaron a la práctica muchos de los miembros de la
coalición gobernante, no pocos de ellos altos funcionarios de su Gobierno, a su
vez acusados de terrorismo por la
Dictadura, sus aparatos y sus poderes.
Saluda respetuosamente a V.E.,
Carlos Ruiz Rodríguez
Doctor en Filosofía y Letras
Ex-funcionario estatal, exonerado político
Esta carta fue enlazada en una página
Web, junto a documentos mucho más importantes, incluyendo la carta del jefe
Seattle al Presidente de los EE.UU.