A lograr movilización y crear conciencia popular

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El MAPU no se rinde

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56 años de lucha

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MAPU: 54 AÑOS LUCHANDO, CREANDO PODER POPULAR

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POR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES

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No + AFP, No + migajas, renacionalización del cobre y del agua, educación gratuita, estatal y de calidad:

A ORGANIZAR UN GRAN PARO GENERAL


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EL MAPU SALUDA AL MPT
EN SU 14° ANIVERSARIO 5 de abril 2009-2023

UNIR LAS LUCHAS PARA QUE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES MANDEN

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domingo, 30 de octubre de 2016

Invitación a encuentro MAPU, sábado 5 de noviembre

Estimad«s compañer«s, herman«s:

Es necesario una vez más que nos reunamos para compartir nuestro interés por trabajar en lo político y lo social, concretamente como MAPU, o como activistas muy cercanos a nuestra organización.
Tenemos que analizar cómo trabajar en este sentido, hay que evaluar la experiencia asumida en este último tiempo, en que hemos trabajo principalmente en frentes territoriales, en materias de derechos humanos, y en la construcción de la orgánica.

Es necesario reunirnos para desarrollar los temas que expondremos. El punto y fecha acordada es este sábado 5 de noviembre, desde las 11 horas, en lugar (cerca del Metro Santa Ana) que avisaremos a quienes confirmen asistencia. Solicitar dirección enviando mensaje a: mapusantiago@gmail.com 

Marcha 11 de marzo 2016


Marcha 11 de septiembre 2016

Nos convocamos por y para lo siguiente:

Ha habido señales de que en algunas regiones estamos constituidos. En la Metropolitana, hay colectivos de trabajo (con mayor o menos intensidad de actividad) en zona poniente, en Conchalí-Recoleta, en Macul. Están dadas las bases para constituirnos en Talagante y otros puntos de la cuenca del Maipo. Se necesita que más y más compañer«s vayan asumiendo que tenemos que constituirnos en alternativa.

Tenemos que coordinar los esfuerzos que hemos ido desplegando en cuanto a trabajar en los territorios populares. Compartir las experiencias (zonas norte, poniente y oriente), buscar apoyo efectivo, porque hay mucho que hacer.

Hace rato, algunos venimos planteando la necesidad de constituir grupos de trabajo por temas bien concretos:

O  Propuestas para una nueva educación. Como padres/madres/apoderad«s, como docentes, como asistentes y paradocentes, como estudiantes de cualquier nivel.


O  Actividades en salud: demandas de usuari«s ante el sistema en general, generar alternativas mediante talleres, terapias, etc., recoger la experiencia de trabajador«s.

O  Actividades en medio ambiente.

O  Trabajo por poner fin al sistema previsional dictatorial: No + AFP. Apoyar a los procesos territoriales de denuncia y generación de propuesta.


O  Trabajo por generar una nueva constitución desde el mundo popular. Aportar a una labor efectiva, no elitista, inclusiva, para derrocar a la constitución de Pinochet y del gran capital.

Tod«s estamos preocupados en cuanto a tener generaciones de relevo. Pero… ¿quiénes estamos dispuest«s a abrir espacios de colaboración con el mundo juvenil, estudiantil? Tenemos cómo llegar a colaborar (como activistas, profesionales, vecin«s), con organizaciones estudiantiles. Tenemos capacidades para constituir, por ejemplo, un preuniversitario (presencial y virtual). Pero… ¿quién puede asumir tareas?

T
enemos simbólicamente constituida una pequeña organización para coordinar nuestro quehacer en torno a los derechos humanos:



O  Apoyo a exonerad«s, en cuanto a reivindicaciones concretas.


O  Apoyo a ex pres«s polític«s, en cuanto a reivindicaciones concretas.
O  Fortalecer la instalación de temas de derechos humanos pendientes:
o   Verdad y justicia, temas inclaudicables.
o   Reivindicaciones de l«s retornad«s.
o   Reivindicaciones de quienes no pueden volver al país (el exilio obligado a que l«s condenó la democracia.
o   Libertad a pres«s polític«s: Delfín Díaz, pres«s mapuche, estudiantes procesad«s.




O  Apoyo a labor de recuperación y mantención de los sitios de memoria.
o   En concreto, deberíamos obtener un espacio en Santa Lucía y/o otros sitios vinculados a nuestra gente caída en dictadura.

Pero es necesario que nosotr«s, como ex-PP, exonerad«s, retornad«s, sobrevivientes, hagamos la tarea de constituir una fuerza activa.


A much«s de nuestr«s compas les preocupa la actividad electoral, entendida como el ejercicio del mundo popular para abrirse espacio en esta sociedad y en el sistema imperante. El/la que quiera estar en esta línea, genera derechos y deberes para nosotr«s como militantes. El que no, tendrá que volcar su esfuerzo en el trabajo social: todo nos sirve, todo suma aquí. Entonces, tenemos que compartir las experiencias y los análisis del proceso electoral recién pasado, y sacar conclusiones.

Debemos decidir con qué organizaciones debemos y podemos trabajar unitariamente. Hay distintas experiencias, hemos sido partícipes del MPT, hoy hay quienes constituir otros alineamientos unitarios, tanto para lo político como para el trabajo social (y es muy difícil separar ambas esferas). Hay que decidir...

A algun«s les interesa el tema orgánico: si hay programa, estatutos, etc. Lo primero sería leer y debatir lo que hay y aportar efectivamente a mejorarlo. Como coordinación general y regional, vamos a responder inquietudes, pero principalmente depende de ustedes el establecer un itinerario para las grandes decisiones, llamando a un congreso; depende del fortalecimiento interno, orgánico, que alcancemos. Constituyendo más colectivos, distribuyendo deberes (que hay para tod«s), evaluando lo que hemos hecho y lo que no. es necesario que tod«s colaboremos en el fortalecimiento del MAPU, constituyéndonos a lo largo del país y en la enormidad de las urbes.

Tratamos de que nuestros encuentros no sean para “arreglar el mundo” (aunque harta falta que le hace) ni para dar y recibir peroratas sobre lo que ya creemos saber, sino para decidir lo que tenemos que hacer. En tema teórico también es necesario desarrollarlo, pero conformando equipos de trabajo específico acerca de ello.

L«s esperamos este sábado 5 de noviembre, desde las 11 horas.
Solicitar dirección enviando mensaje: mapusantiago@gmail.com 

Tenemos que unir todas las luchas en un solo proceso a favor de los cambios, regenerar el movimiento popular, hasta que los pueblos y los trabajadores retomemos la iniciativa y nos dispongamos a generar poder popular.

Todas las iniciativas dentro de nuestros grandes propósitos tienen cabida, si hay compromiso de las y los interesados.

Un saludo fraterno y afectuoso.
Carlos Ruiz, coordinación general y regional metropolitana.

Recordatorio de actividades concretas inmediatas:


Martes 1° de noviembre, 16 horas, Festival convocando al Paro, Santa Feria y Portavoz, en Zapadores con Independencia (Conchalí).


Viernes 4 de noviembre, paro general por el fin del sistema de AFP.
A las 10 de la mañana fuera de la Facultad de Medicina Universidad de Chile, manifestación No + AFP, convoca Fenats, Apruchs, Asamblea Territorial Conchalí, Agrupación Usuarios Hospital San José y otras organizaciones de la Metropolitana Norte.

Martes 15 de noviembre, 19 horas, plaza de la Villa Fernando Gualda (Las Rejas Sur), acto y velatón en homenaje a Marcos Ariel Antonioletti.


Aniversario 2015


Martes 22 de noviembre, 21 horas, Independencia con La Palma (Conchalí), acto y velatón en homenaje a Alejandro Venegas Gauthier (El Jano).


Aniversario 2015



martes, 26 de enero de 2016

Cuarto encuentro general del MAPU de la Región Metropolitana



Estimad«s compañer«s:

Desde que en noviembre de 2007, un grupo de militantes y ex-militantes de orgánicas del MAPU emprendimos la reconstrucción de nuestro Partido, retomando las líneas históricas centrales y adecuando las ideas y acciones a la coyuntura y escenarios del tiempo presente, hemos avanzado lentamente pero con éxito en este propósito, logrando contar con colectivos más o menos sólidos al menos en las regiones de Valparaíso, Biobío y Metropolitana, más varias delegaciones de algun«s compañer«s en otras regiones.

Hemos clarificado las ideas centrales al punto de tener una propuesta de programa y hemos definido aspectos centrales y fundacionales, sobre los que no vamos a volver atrás, como decir que el MAPU se reconstruye para seguir como destacamento proletario en la misión de aportar a la liberación de los pueblos y clases trabajadoras, que tenemos que superar y vencer al sistema capitalista.

El MAPU “no es la rearme moral de los capitalistas”, como decía nuestro querido fundador, Rodrigo, y en la hora actual no va a ser la tabla de salvación del capitalismo administrado por la Nueva Mayoría. Quien no esté de acuerdo, puede seguir en el bloque gobernante, pero el MAPU es un destacamento que aporta a pueblos y trabajador«s a romper cadenas, no a reforzarlas.

Tenemos definiciones pendientes, como definirnos como Movimiento; sería pretencioso hablar de Partido, y más aún intentar legalizarnos, al menos en las condiciones de hoy. Si alguien aportara con cientos y miles de voluntades para institucionalizarnos, sería distinto. Pero somos muy poc«s l«s que salimos a las marchas con una bandera verde y roja.

¿Qué significa hoy militar o participar?

No hay que tener temor a tener una participación como la de épocas anteriores: no queremos manipular ni ser manipulad«s, sino vivir una democracia interna, pero con acciones efectivas. No pretendemos sacarlos a rayar de noche, ni a soportar reuniones maratónicas, ni a diezmarlos a cuotas. No vamos a tirar piedras ni a recuperar zapatos ni pollos, aunque mal no nos vendría un par...  Somos el destacamento alegre del Pásame la M, sabemos reír y cantar, pero también somos sensibles y comprometid«s con los pueblos y gentes sufridas: con l«s que aún están en prisión, con las organizaciones vecinales, sindicales, mapuche, ambientales, que la sufren día a día para parar la olla o para vivir en medio de la contaminación del gran capital.

Queremos privilegiar los trabajos de base, en los espacios populares, y de ahí avanzar en coordinación creando y apoyando redes populares, coordinando las luchas de Arica a Punta Arenas, y las de nuestr«s compas que aún viven fuera de estas fronteras.

Nuestra prioridad es realizar el “trabajo de hormiga”, necesario para aumentar la base de apoyo social a cualquier proyecto liberador. Nuestro destacamento fue y será un movimiento de masas, y al mismo tiempo un partido de cuadros. Apoyemos tod«s a seguir haciendo posible esta forma de hacer la acción popular, sin dogmatismos, con profundo arraigo en el mundo popular. No nos reuniremos para “arreglar el mundo” sino para ver cómo coordinamos lo que hemos venido haciendo, para avanzar unos pasos conforme a nuestras propias energías, a favor de un proceso de creciente compromiso por reforzar la movilización de los pueblos, que son quienes hacen la historia.

Creemos necesario reconstruir este destacamento, para que junto a otros, constituyamos la fuerza pensante y actuante de la clase luchadora. Nuestra izquierda, nuestros pueblos ha actuado por más de un cuarto de siglo, “como gallina sin cabeza”, corriendo para todos lados, actuando frente a las emergencias, y no hemos podido retomar las riendas del carro. Necesitamos más protagonismo popular, para lograr de a poco tener espacios de poder popular. Necesitamos que crezca el destacamento de Rodrigo Ambrosio, de Alcayaga, de los Maureira, de Woodward, necesitamos más Ruiz-Tagle por el norte, más Bettancourt por el sur, más Antonioletti entre la juventud popular, nuevas Cecilias Magnet y Chalulas Rekas entre las mujeres pobladoras y campesinas. Necesitamos otros Lautaros, otros Lincoyan, Huenul en medio de la nación mapuche. Aquí estamos l«s que sobrevivimos, para recoger las banderas de nuestr«s herman«s, y tratamos de ser fieles a sus ideas.

Compañer«s, los invitamos a un encuentro de l«s mapucistas de la Región Metropolitana, para reafirmar los principios, abrir debate en torno a nuestras opciones, generar compromisos, establecer lazos y armar nuevos colectivos.

Invitamos especialmente a: exmilitantes, adherentes y simpatizantes en general, que compartan nuestras ideas centrales de constituirnos en movimiento anticapitalista, de acción social y política revolucionaria, por el poder popular y aportando a la unidad de los pueblos y clases trabajadoras, para retomar la movilización popular en favor de las grandes transformaciones que requiere el país y que sigue siendo la tarea central de quienes aportamos al proceso de cambios entre 1969 y 1973 y de quienes vivimos la resistencia a la tiranía durante 1973-1990.
Invitamos a los familiares y amig«s de quienes cayeron en nuestras luchas y que hoy quieran recoger sus banderas para mantener vivas sus ideas y sus ejemplos.
Invitamos a las nuevas generaciones que desean aprender de las organizaciones históricas, con sus triunfos y sus errores para orientar el camino de quienes luchan en el presente.
Invitamos a toda la familia mapucista: gente del MAPU, del MOC, del MAPU-PT, del MAPU-CC, del MJL, de las FRPL, a los que se retiraron tras las divisiones y aún esperan un llamado a la unidad.

Cuarto encuentro general del MAPU de la Región Metropolitana
Fecha: 30 de enero de 2016.
Lugar: Se comunicará a interesad*s que escriban a mapusantiago@gmail.com
Programa (sujeto a cambios)
Inicio: 11:00 hrs.
Introducción.
Presentación de líneas centrales del MAPU del siglo XXI. Propuesta de trabajo en los movimientos sociales.
Propuesta de alianzas y acciones unitarias.
Almuerzo: 13.00 a 14.30.
Sesión de la tarde:
14.30 a 16.30. Trabajo en comisiones o plenaria.
Comisión Línea Política general.
Comisión Movimientos Sociales.
Comisión Alianzas políticas a nivel país e internacional.
Comisión Orgánica. Organización, Educación Política, Agitación-Propaganda-Comunicaciones, Finanzas.
16.30 a 17.30. Presentación de conclusiones parciales.
17.30 a 18. Resolución de conclusiones.
18.00 a 19.30. Onces comunitaria

.

Financiamiento (almuerzo, onces, fotocopias): $ 3.500 o llevar algo para comer.

El MAPU no recibe apoyo internacional: se ha solicitado a compañer«s y organizaciones de dentro y fuera del país, pero se nos ha negado. Vuestro aporte es muy necesario.



lunes, 9 de julio de 2012

ESTRATEGIA Y TÁCTICA - Informativo MPT Nºs 2 y 3




Informativo Nº 2 
                        
                                                                                    (Nº 3, más abajo)                                                       

MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES -MPT  MAYO 2012 

INTRODUCCIÓN

En el Informativo Nº 2, se reproduce nuestro documento central para el presente período estratégico, el que fue presentado en el evento del 3º Aniversario de nuestro Movimiento.
El documento “Estrategia y Táctica para el Presente Período”, esperamos que sea un verdadero aporte a las luchas de los anticapitalistas.

¡UNIR LAS LUCHAS PARA QUE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES MANDEN!

Secretariado Ejecutivo MPT

ESTRATEGIA Y TÁCTICA PARA EL PRESENTE PERÍODO

MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES -MPT

 1. LA ACTUAL COYUNTURA POLÍTICA Y LA TÁCTICA A SEGUIR.

Este año 2012, estaremos ante un aumento de la movilización social en el país y de diversas formas de expresión del descontento popular. Allí está la importante movilización del pueblo de Aysén por sus 11 demandas, una lucha de muchos años, y el apoyo que ya ha concitado a lo largo del país. Por otra parte tenemos las reivindicaciones y lucha de los estudiantes, quienes ya en actuado con diversas movilizaciones al comienzo del año, de hecho la Confech este 21 de abril dará a conocer su Plan de Lucha para el presente año. Allí está también la lucha por el derecho al agua de organizaciones sociales del centro y norte del país. Los trabajadores expresan su descontento a través de las huelgas sindicales, por medio de las manifestaciones y declaraciones de los trabajadores bancarios contra las AFP y el injusto sistema previsional, a través de las tomas de calles de parte de los pescadores artesanales, por medio de huelgas de hambre como es el caso de dos trabajadores en San Antonio. Los pobladores ya han iniciado sus movilizaciones por el derecho a la vivienda propia y digna. Y continúa la lucha de los mapuche en su permanente movilización por el derecho a la tierra y por que se cumplan sus demandas..
A todo esto el gobierno responderá con lo único que sabe hacer en la defensa de sus intereses, del de las grandes empresas y del sistema capitalista: con más y más represión policial y con la aplicación de la llamada ley antiterrorista.
Nuestro llamado es a no amilanarnos ante esto y a enfrentar esta represión con más organización, con más movilización y solidaridad social y con un estado de alerta permanente de los dirigentes y sus bases para que sus luchas avancen hacia una victoria completa, sin transacciones engañosas, sin que se frustren una vez más las esperanzas y la buena fe con que los pueblos, como el de Aysén, han levantado movimientos similares y, por lo general, son engañados por el incumplimiento de las promesas.

El Camino debe ser claro

Pero a no dejarse engañar, este escenario no es nuevo y el que hoy el descontento tenga mayor fuerza, tiene que ver con la incapacidad de los gobiernos de dar respuesta a las exigencias y necesidades reales de la gente.
Por esto debemos evitar a toda costa que el movimiento sea funcional a la lógica pendular de los actuales grupos políticos en el poder, y que sólo crezca el anti-derechismo en favor del retorno de la Concertación.
En este contexto, para enfrentar las próximas elecciones de alcaldes y concejales, hacemos nuestras consecuentemente lo acordado por nuestro movimiento en su evento fundacional: “Rechazamos cualquier acuerdo político con la derecha o la Concertación, desde la independencia política de la clase trabajadora, porque ambas componendas son expresiones de los intereses de la minoría que administra el poder a favor de un puñado de privilegiados que dominan a las grandes mayorías a costa de la explotación y mala vida de los trabajadores y los pueblos” … “En el proceso de acumulación de fuerza una multiplicidad de formas de lucha serán impulsadas, siendo lo electoral un elemento que debe discutirse ampliamente y de acuerdo a los contextos pertinentes, y que puede manifestarse de variadas formas; ya sea a través de un instrumento legalizado o con candidaturas autónomas o candidaturas levantadas por organizaciones sociales, y de ser necesario, con campañas de abstención y/o voto nulo”.
El camino es constituir ya la alternativa popular, que supone un cambio radical del ordenamiento social. Esta fuerza popular debe ser capaz de enfrentarse al poder de las dos derechas y  legitimarse ante el movimiento social como la alternativa viable y necesaria para vencer al sistema dominante. Debe ganar batallas ideológicas ante la desesperanza, la apatía, el escepticismo y la impaciencia.

2.- ANÁLISIS DEL PERÍODO ESTRATÉGICO

El sistema capitalista en el mundo no se agotará si no se le enfrenta por medio de un enorme movimiento social y político, de carácter revolucionario, que se plantee sustituir el capitalismo entendido como cultura, como formación y ordenamiento de la sociedad, por otra formación social sin explotación y con plena justicia e igualdad para toda la sociedad. El Socialismo.

Por eso es fundamental el papel que cumplen las organizaciones políticas de las clases y sectores sociales, y de las minorías culturales y nacionales explotadas y excluidas de los alardeados éxitos del sistema capitalista. No se puede sustituir el papel revolucionario de las clases explotadas por un supuesto protagonismo de sectores reformistas y socialdemócratas que buscan aliviar las penas de las mayorías, por medio de arreglos paliativos al interior del sistema capitalista. Los instrumentos de dominación del imperio, a través de los medios de comunicación, emiten discursos que ocultan y distorsionan la realidad y hacen creer en soluciones que sólo llevan a perpetuar la dominación. Es necesario más que nunca desarrollar la conciencia crítica.

El mundo sigue constituido en torno al trabajo, a la producción y el reparto de bienes. Ha habido cambios bruscos en relación a la imagen de las clases sociales, a la percepción de conceptos como la “pobreza” y la marginalidad, pero el sistema sigue más desigual e injusto que en su etapa anterior, la del Estado benefactor. Es falso que las clases trabajadoras, y en especial el proletariado, no existan ni tengan algo que hacer y decir en el momento actual de la historia mundial. El proletariado vive una clara situación de retroceso, pero sigue siendo la fuerza motora de la vida, que depende de producir para vivir. Un individuo tiene diversos roles, es trabajador, ciudadano, pertenece a una nación, desarrolla una cultura, tiene responsabilidades ante el medio ambiente, tiene un género u opción sexual, pero estas identidades –como elementos del ser- no son contradictorios y no se sustituyen objetivamente unos a otros, sino que en la subjetividad valoramos un aspecto más que otro; el sistema capitalista, hábilmente ha sabido quitar su identidad a las mayorías para ponernos en aparente contradicción y mantener su dominación.

La labor de cualquier organización revolucionaria es superar estas contradicciones y levantar la alternativa del cambio social por encima de las ilusiones reformistas y socialdemócratas que hacen invisible la lucha de clases.

La ilusión derrotista, del reformismo y la socialdemocracia, está basada en un efecto de perspectiva: la mayoría de los que escriben sobre la sociedad, de los que manejan los medios de comunicación o aparecen en ellos, de los que teorizan, el mundo académico, la intelectualidad; suelen ser parte del propio sistema o se dejan arrastrar a los intereses de los poderes dominantes. Su papel en la producción suele ser el propio de la “pequeña burguesía” empobrecida y marginal, sometida por la gran burguesía.

Los que escriben acerca del mejoramiento social en las últimas décadas, por lo general ocultan el drama social de las mayorías: no se rozan con la gente en problemas, no reúnen las últimas monedas para comprar el pan, no tienen los suministros básicos cortados por falta de pago, no conocen la cesantía ni la doble inseguridad frente a los empleadores y a los delincuentes. Si conocen parte de la realidad social, se circunscribe a la capital y algunas grandes ciudades: no conocen ni quieren conocer el drama de las regiones, de los campesinos sin tierra o sin agua, de los pescadores que no pescan, de los enfermos sin servicios de salud, de los adultos mayores desprotegidos por lo insolidario del sistema previsional, etc...

Es necesario que las organizaciones revolucionarias se agrupen por objetivos comunes. Hay que superar el divisionismo, la dispersión de ideas y de fuerzas.

Queremos volver a levantar la dignidad de nuestros pueblos y trabajadores por encima de la cordillera, queremos construir un Chile democrático y popular, creemos posible un mundo y un país mejor, queremos unir todas las luchas para que al final sean los pueblos y los trabajadores los que manden.

3. QUÉ TIENE Y QUÉ LE FALTA A LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA.

Frente a la dominación ideológica y mediática, necesitamos desarrollar la conciencia crítica. No basta con convocar, con reunir gente y llenar calles en protesta contra el sistema o alguna de sus expresiones, sino es imprescindible desarrollar un pensamiento crítico, una actitud revolucionaria de largo aliento, que trascienda la subjetividad y permita ser sujetos capaces, conscientes y activos, en cualquier terreno y coyuntura. Todo esto de llevarnos a desarrollar nuevas y diversas formas de organización popular.
Las organizaciones políticas no han sido capaces de dar mayor conducción al proceso, pero hacen lo que pueden. Hay mucha crítica a las organizaciones y no al sistema, que es quien genera el divorcio entre éstas y el mundo popular. El sistema hace esfuerzos para que nos traguemos el discurso anti-partidos, anti-ideologías, anti-organización. No pocos en las izquierdas se han creído el discurso que nos quiere reducir a individuos, a superhéroes aislados luchando contra el Goliat del Imperio. Ahora es el tiempo de la unión de los muchos y dispersos.

El sistema dominante nos hace correr “como gallina sin cabeza” para todos lados, sin concretar nada. Muchos inadvertidamente han hecho casos a los discursos que el sistema nos introduce maliciosamente: unos quieren un movimiento popular sin partidos, sin conducción, guiados por la mera voluntad y la impulsividad del individuo; otros (los menos) creen furiosamente en el papel rector y mesiánico de sus propias organizaciones, autodefinidas como la vanguardia, la única correcta, la gran fuerza que nos guiará a la tierra prometida. Unos prefieren la dispersión, las tareas inmediatistas, lo emocionante, las causas individuales; otros llaman a centralizar el quehacer en unos pocos temas; unos quieren el activismo sin tareas orgánicas, sin reuniones ni jefes; otros ponen el acento en la construcción de dirección, pero casi nadie puede concretar sus propios discursos, conforme a la capacidad efectiva de cada organización. Unos temas se ponen de moda, hasta que la moda pasa; otros mantienen los discursos de la revolución de octubre o del foco guerrillero, como si no hubiese pasado nada más en el pasado siglo y más exactamente en el último medio siglo. Para unos, una incesante búsqueda de la originalidad, en un barco que no llega a puerto; para otros, calco y copia servil a procesos a veces derrotados y en otros casos difícilmente repetibles fuera de su espacio y tiempo original.

No se hace la síntesis entre democracia y centralismo, entre movimiento social y movimiento político, entre partido de cuadros y organización de masas, entre tareas de largo y de corto plazo. No se hace un esfuerzo por hacer compatibles los ritmos y concepciones del tiempo de las distintas orgánicas: nos criticamos los excesos de lentitud o de aceleramiento con que abordamos los quehaceres. Tampoco aceptamos suficientemente que cada orgánica tiene sus propias prioridades de construcción, de participación, de movilización, y la visión parcializada nos ha dificultado construir alineamientos estratégicos con visión de conjunto, donde cada lucha y todos los destacamentos sean igualmente necesarios, valorables y respetables.
A muchos les falta objetividad, pero les sobran ganas y buena voluntad; hay también entre nuestras organizaciones, gente con intereses individuales, exitistas, usar las causas populares como trampolín para la cooptación y para escalar dentro de la clase política. Necesitamos revalorar y destacar la honestidad, expresada en el buen manejo de las ideas tanto como en el de los recursos materiales.

La búsqueda de acuerdos entre organizaciones se ve entorpecida por las ansias de protagonismo y de conducción individual que ha predominado en algunas de ellas. Nos referimos a las que no quisieron en ningún tiempo formar parte de nuestro empeño, y que no han demostrado mayor voluntad unitaria siquiera para coordinarse ante actividades concretas. La mayoría de las orgánicas, prefiere hacer su discurso por separado, sacarse la foto y enviarla a sus mentores, con eso les basta. Ya se ve que no se trata de agrupar siglas sino de convocar a personas con conciencia propia.

Tareas como las grandes reformas (educacional, previsional, de salud, de los derechos laborales), impulsar la obtención de espacios de poder municipal o parlamentario, o propiciar el llamado a una asamblea constituyente para reformular el Estado, o incluso el llamado a la toma del poder (para unos) o a la disolución del Estado (para otros) serán discursos sin efecto, si no empezamos construyendo un movimiento popular desde la base, un movimiento de cuadros y no solo de manifestantes dispuestos a salir a la calle. Se trata de hacer un aporte a la construcción de un nuevo pensamiento-acción y no solo de responder ante las catástrofes y los crímenes del sistema. Para eso no basta con solo hacer marchas y conformarse con la masividad. Queda pendiente un enorme trabajo de hormiga en lo social y eso lo preferimos construir en conjunto como MPT.

Por todo ello, parece vigente la necesidad de construir el Estado Mayor de los pueblos organizados: unir creativamente las ideas, acogiendo lo mucho que tiene de cierto la crítica a las izquierdas, a la vez de rescatar los valores y la consecuencia heroica de las organizaciones y alineamientos que han puesto las bases para ser lo que somos, tanto en lo positivo como en lo negativo. Se necesita construir una dirección popular, generada con lo mejor de nuestras fuerzas históricas y de nuestros movimientos populares, asumiendo una historia que empieza con la resistencia de los pueblos originarios y ha pasado por la construcción de un sindicalismo ejemplar, encarnado en Recabarren y en don Clotario, por la resistencia de nuestros mejores amigos frente a una de las dictaduras más crueles del último medio siglo, por la resiliencia frente a las derrotas que nos impuso la traición de muchos líderes, que abrió las puertas del país a la barbarie neoliberal, destruyendo mucho del esfuerzo que hicimos por derribar al régimen y abrir las alamedas del país a las clases populares.

Sabemos que son tareas muy grandes para tan pocos cuadros: pocos pero dispuestos a trabajar con visión de grandeza. Queremos volver a levantar la dignidad de nuestros pueblos y trabajadores por encima de la cordillera, queremos construir un Chile verdaderamente democrático-popular, creemos posible un mundo y un país mejor, queremos unir todas las luchas para que al final sean los pueblos y los trabajadores los que manden.

4. EL QUÉ HACER: LAS TAREAS PARA EL REARME DEL MPT.

a)      La propuesta central es rearmar el MPT como una organización que encauce la vocación participativa de personas con y sin militancia política, que comprendemos la necesidad de una dirección revolucionaria ajustada a los intereses concretos de pueblos y trabajadores de estos tiempos.
b)      Se trata de reformular la organización, de modo que canalice la expresión y la voluntad revolucionaria de quienes estén de acuerdo en las líneas centrales y crean en la necesidad de coordinar las acciones para lograr triunfos sociales y políticos.
c)      El MPT tiene que ser realmente capaz de hacer compatible el trabajo social con la conducción política y la participación activa y visible.
d)      Se debe sacar declaraciones del MPT ante los hechos políticos de relevancia nacional, mostrando su opinión y orientación política. La política de comunicaciones, desarrollarla en los siguientes ejes:
n      Difundir ampliamente, vía Internet y en papel, las declaraciones del MPT.
n      A través de Comunicaciones-MPT difundir los hechos políticos nacionales e internacionales de relevancia para la izquierda, los trabajadores y los pueblos, las eclaraciones y documentos públicos del MPT y las declaraciones y opiniones olíticas de los partidos integrantes del MPT como de sus aliados.
n      Actualizar y regularizar el funcionamiento del Blog del MPT.
n      Publicar tri-mensualmente el periódico “La Unidad”. El 8 de marzo se publicó nuestro periódico, La Unidad Nº 10.
e)      Se mantienen en alto los acuerdos tomados en la declaración fundacional del MPT.
f)        Impulsar una amplia unidad y coordinación de las organizaciones populares que trabajan en los distintos frentes sociales. Es necesario construir orgánicas de unidad tanto entre los pueblos originarios como respecto de los derechos ambientales y de las minorías.
g)      Llamamos a reimpulsar la construcción del Frente Amplio de Trabajadores (FAT) y a movilizarnos por un pliego social que incluya el salario ético mínimo, el fin del lucro con nuestros fondos previsionales, por una verdadera limitación de la jornada laboral y por que no se aumente la edad de jubilación, junto a las demandas por las que cada sector laboral ha venido luchando históricamente.




Informativo Nº 3
                        
                                                                                                                                                                    



MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES -MPT  JUNIO 2012 


INTRODUCCIÓN

En este número del Informativo hemos querido mostrar a los trabajadores y los pueblos el verdadero significado de clase que representan los 100 años desde que se fundó, el 4 de junio de 1912, el Partido Obrero Socialista de Chile.

“EL 4 DE JUNIO ES UNA EFEMÉRIDE DE LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS EN CHILE. NO PERTENECE A UN PARTIDO O A OTRO, SINO A LA CLASE ORGANIZADA Y CONSCIENTE”

¡UNIR LAS LUCHAS PARA QUE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES MANDEN!

Secretariado Ejecutivo MPT

EL PARTIDO OBRERO SOCIALISTA
DESTACAMENTO PIONERO PARA EL PROLETARIADO EN CHILE

Un pequeño destacamento de trabajadores del Norte de Chile decidió asumir la forma de partido político, comprendiendo que era necesario un instrumento orgánico que mirase más allá de los intereses de un gremio u otro; que tuviese una visión de país y de sociedad y que derrotase al poder de la burguesía explotadora y pusiese los mecanismos del mando en manos de los que concreta y efectivamente generan cada producto, originando la riqueza: la clase trabajadora. Ya había numerosos sindicatos en 1912 y ya había grupos mutualistas y cooperativistas trabajando en forma dispersa pero efectiva en favor de los intereses de la clase obrera. Había obreros con concepción y autoafirmación de su condición de clase: había clase en sí y para sí.

También había partidos que en el siglo anterior habían roto con el esquema dual de conservadores y liberales: existían los radicales (como dice su nombre, eran los radicalizados de mediados del siglo XIX, partido de las capas medias incluyendo parte de la creciente burguesía, junto con latifundistas de nuevo tipo (beneficiarios de la invasión a territorios de Perú, Bolivia y pueblo mapuche) y estaba el Partido Democrático, que reemplazó a los radicales cuando éstos comenzaron a virar a la derecha, y que agrupaba numerosos obreros, concepto que hasta comienzos del siglo XX incluía no sólo al proletariado sino también al artesanado, a pequeños fabricantes, que trabajaban por su cuenta o con el grupo familiar, sin explotar a otros. Los demócratas también fueron radicalizados y ejercieron la acción directa junto con la contienda electoral.

Pero  el  electoralismo,  junto  a  otros  factores  manejados  por la  burguesía,  llevó a la corrupción a los demócratas. El partido de Malaquías Concha y otros próceres, fue dejando su condición de popular y traicionando a la clase obrera en una danza de corruptela.
Ello llevó a demócratas de auténtica convicción revolucionaria, a romper con su partido. Se puede jugar al “entrismo” por tiempos cortos, pero si te quedas décadas tratando de cambiar a tu partido sin lograrlo, es el partido el que te cambia y te hace un corrupto más. Así lo comprendieron Luis Emilio Recabarren y otros defensores de la causa proletaria.

La coyuntura que llega a 1912 se parece en mucho a los tiempos actuales: el capitalismo se desarrolló en forma explosiva en Chile, especialmente a partir de la anexión a Chile de las pertenencias salitreras del Norte Grande y de la expansión al sur del país, donde los militares y colonos expulsaron a las comunidades mapuche para instalar fundos cerealeros y explotaciones madereras. Hubo enriquecimiento de unos, chorreo a los sectores medios y explotación salvaje contra los de más abajo. Los gobiernos reprimieron con sadismo las manifestaciones obreras, como la de Santiago en 1905 (la “semana roja” o “huelga de la carne”) y en Iquique en 1907. El sistema permitió la inclusión de parlamentarios de partidos como el demócrata, y entre ellos a Recabarren, pero no fue mucho lo que pudieron hacer en medio de un sistema que en los hechos era binominal. La “cuestión social”, las desigualdades e injusticias sociales en el Chile del primer Centenario, era denunciada por intelectuales laicos e incluso por eclesiásticos que de la doctrina pontificia conciliadora fueron pasando a la crítica de la sociedad. Hubo un agotamiento de la política tradicional. Por su parte, las organizaciones revolucionarias eran reprimidas, sufrían la infiltración de agentes de la policía (entre provocadores, destructores del tejido orgánico y ladrones de fondos comunitarios), las ideas de cambio radical estaban aisladas y quedaban en minoría frente a un mundo que proclamaba el éxito de la civilización y del progreso, encarnado en la máquina, el ferrocarril y la luz eléctrica. El lujoso y clasista Titanic, inaugurado y desgraciado en 1912, es un símbolo de la época.

Los precisos, los jugados, como decimos ahora, pocos pero consecuentes, se reunieron en Iquique a comienzos de junio de 1912, y decidieron constituirse como partido. El congreso fundacional concluyó el 4 de junio. El nombre adoptado representa su programa de acción en síntesis: Obrero, porque representaba los intereses del proletariado y trabajadores libres, y Socialista, porque más allá de las reivindicaciones gremiales, se proponía reemplazar a la sociedad capitalista por el Socialismo. Antes del POS hubo otros pequeños grupos y partidos socialistas[1], a los que acaso les debamos reconocer un carácter pionero, y cuya historia ha quedado eclipsada por reconocerse en el POS el primer instrumento proletario.
A su vez, la historia del Partido Comunista de Chile ha eclipsado al POS.

El principal constructor del POS fue Luis Emilio Recabarren, quien en sus escritos de los años 1912-1923, hizo una dura y constante crítica a los demócratas y lo que representaban en cuanto a corrupción y defraudación de los intereses proletarios. Combatió la compra y venta de votos que hacían algunos de sus dirigentes, y criticó el hecho de que no faltaron demócratas elegidos para sillones municipales, a los que se fueron a sentar sin hacer nada positivo. Recabarren comunicaba en todas las tribunas, que el trabajador debía asumir cambios personales y no sólo impulsarlos en la esfera social: planteaba una revolución cultural que incluía la acción para rescatar al obrero de las garras del alcoholismo, en que la propia burguesía lo atrapaba; incluía la igualdad de géneros, el respeto del hombre hacia la mujer, en la casa y en el trabajo; la solidaridad de clase, impulsando el cooperativismo e iniciativas de autonomía alimentaria, como la producción de pan y lo que hoy llamamos “comprando juntos/as”. El POS no tenía una concepción militar-elitista del cambio social. No hay alusiones a una política militar en los escritos del partido. La revolución era tarea de los pueblos y no de guerreros selectos. El trabajo del partido no era ni con mucho para ganar uno tras otro los cargos públicos, era una labor de conciencia. Para los que no sabían leer y para la educación popular de todos, había grupos de teatro que difundían las ideas socialistas y mostraban a los espectadores, la realidad vista desde el arte escénico; el propio Recabarren escribió obras teatrales. Estas iniciativas, por supuesto, trascendían el quehacer del POS y eran asumidas por muchos obreros y obreras organizados a algún nivel de lo social. Una gran obra del POS y de Recabarren, fue transformar en 1919 la Gran Federación Obrera de Chile (conciliadora entre capitalistas y trabajadores) en la Federación Obrera de Chile, la FOCH, de carácter clasista.

Cuando  el  POS  se  transformó  en  Partido  Comunista  de  Chile,  en  enero  de 1923, no hubo un mero cambio de nombre; también hubo cambios en cuanto a las concepciones ideológicas por las que se construiría el socialismo. Hubo avances, entre otros el asumir el internacionalismo, y retrocesos, como ir dejando de lado la educación popular y el “trabajo de hormiga” de la construcción de protagonismo y poder de los pueblos: la política se fue haciendo cada vez más labor de oficina, de “bureau”.

El 4 de junio es una efeméride de los trabajadores y trabajadoras en Chile. No pertenece a un partido o a otro, sino a la clase organizada y consciente.

Los y las activistas y militantes de hoy debemos conocer el pensamiento y acción del POS, de Recabarren, de los sindicatos de la época. Tienen mucho que comunicarnos, la historiografía existe para aprender de los aciertos y de los errores de los que nos han precedido en el paso por los espacios y tiempos de este mundo.

Para leer:
§                    Devés, Eduardo y Carlos Díaz.1987, El pensamiento socialista en Chile. Antología 1893-1933Ediciones Documentas. Santiago.
§                    Cruzat, Ximena y Eduardo Devés (recopiladores). Recabarren. Escritos de prensa. 1898-1924. 4 tomos.
§                    Pinto Vallejos, Julio. 1999. Socialismo y salitre. Recabarren, Tarapacá y la formación del Partido Obrero Socialista, en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile del Instituto de Historia. volumen 32, (1999), páginas 315-366. Santiago. Copia PDF en Memoria Chilena
§                    Ramírez Necochea, Hernán. 1956. Historia del movimiento obrero en Chile. Antecedentes siglo XIX. Editorial Austral. Santiago.
§                    Ramírez Necochea, Hernán. 1965. Origen y formación del Partido Comunista de Chile. (ensayo de historia del Partido). Editorial Austral. Santiago.
§                    Vitale, Luis. Obras escogidas: