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miércoles, 25 de mayo de 2016
MÓNICA, SU NUEVO LIBRO Y UN RECUERDO DE RODRIGO
MANUEL ACUÑA ASENJO
COMENTANDO UN LIBRO INTERESANTE.
El 19 del presente presentó Mónica Echeverría su
último libro ‘Háganme callar’, obra interesante, destinada a resolver algunos
interrogantes acerca del comportamiento de un grupo de personas que conoció en
la época en que Fernando Castillo, su marido, se desempeñaba como rector de la
Universidad Católica. Para la escritora resulta sorprendente descubrir a
personas que quisieron una vez cambiarlo todo y, sin embargo, se desempeñan hoy
no sólo como prósperos empresarios sino, además, como políticos que han
entregado todos sus esfuerzos al afianzamiento y desarrollo sin trabas del
modelo dictatorial de sociedad. Más grave aún resulta entender que, en ese
empeño, algunos hasta han teñido sus manos con la sangre de compatriotas que no
vacilaron en ofrendar sus vidas por la construcción de una sociedad mejor[1].
Comentando dicho libro en el Aula Magna de la Universidad de Chile, señaló
Carlos Hunneus que, a juicio suyo, la causa de dicho comportamiento se
encontraría en el exacerbado narcisismo de esos sujetos, la inmensa mayoría de
los cuales pertenecieron al MAPU, organización política nacida de la fusión de
varios grupos de jóvenes descontentos en las postrimerías del gobierno de
Eduardo Frei Montalva.
Mónica Echeverría, no obstante, intenta explicarse las
causas de ese comportamiento analizando, antes de todo, la extracción de clase
de esos sujetos, y así comenta:
“Comienzo, por lo tanto
—como lo hice con mi propia biografía—, con sus infancias, y de inmediato me
percato que ninguno de ellos nació en una cuna de oro como la mía, ni cuentan
con ancestros pertenecientes a la ‘aristocracia’. Sus orígenes, con excepción
de Brunner, que es hijo de padres acomodados de origen alemán, son modestos.
Una clase media baja, sin graves dificultades económicas; así crecieron la
mayoría de estos niños y luego adolescentes. Distinto fue el caso de Tironi,
que vivió privaciones”[2].
Y, pocas páginas más
adelante, vuelve a repetir:
“Como comenté
anteriormente, todos ellos, los conversos
a que me refiero, son de una clase media baja, con excepción de Brunner de
origen alemán, que proviene de una clase acomodada de intelectuales de buen
pasar aunque lejana a la oligarquía ostentosa de ese entonces. No obstante, todos
parecen satisfechos de su niñez, pues nunca pasaron hambre y, la mayoría, son
hijos de matrimonios estables, de buena convivencia, con la excepción de
Eugenio Tironi”[3].
Permítasenos coincidir en algunos aspectos con Mónica.
En 2002, cuando pudimos editar la obra ‘In Memoriam’, destinada a honrar la
memoria de nuestro amigo y compañero Rodrigo Ambrosio, me hice cargo de esos
interrogantes intentando, como ella, buscar una explicación; más tarde, en la
segunda edición de ese libro pude desarrollar el tema un poco más latamente.
Como la escritora en comento, también nos aventuramos en el difícil territorio
de las clases sociales para encontrar una explicación a esa conducta y así
señalamos, al respecto:
“La ex dirigencia del
MAPU, contrariamente a lo que se supone, no provenía de los sectores de la gran
burguesía. No eran vástagos de familias propietarias de las grandes industrias,
bancos o establecimientos comerciales; tampoco hijos de grandes inversionistas
extranjeros. Si bien algunos de ellos estaban vinculados a lo que se ha dado en
denominar ‘aristocracia castellano-vasca’ (por regla general, los apellidos con
doble ‘erre’, apreciados en Chile, mirados con desconfianza en España por su
origen vasco) o a una suerte de ‘nobleza criolla’ empobrecida, fuertemente
asimilada en lo económico a la ‘clase media’, la mayoría de ellos descendía de
profesionales o personas que vendían su fuerza de trabajo a empresas privadas,
mixtas o públicas. En efecto: la generalidad de esos sujetos no era ‘clase
alta’ sino, por una parte, hijos de funcionarios de rentas elevadas, empleados
de algunos de los ‘poderes’ del Estado, ex oficialidad de las Fuerzas Armadas,
ex diplomáticos, ex políticos (ex ministros, ex embajadores, ex subsecretarios
y demás burocracia estatal), con grandes aspiraciones, fuertes tendencias
arribistas y mucha frustración. Por otra, hijos de empleados u obreros a
quienes sus progenitores les inculcaron la idea de no reproducir en su
descendencia la condición social que ellos llevaron. Por regla general,
vendedores de fuerza o capacidad de trabajo con grandes aspiraciones a ser
reconocidos parte de alguna de las fracciones de clase burguesas”[4].
BUSCANDO EXPLICACIONES A
UN FENÓMENO CONDUCTUAL.
La extracción de clase
juega, a no dudarlo, un rol en las conductas arribistas de gran parte de la
sociedad. Pero en ese cometido intervienen, además, otros factores. Porque no
existe la o una causa sino muchas que concurren para construir una forma de
actuar, para entregar una manera de proceder.
Por lo mismo, no incurre en error alguno Carlos Hunneus cuando señala al
‘narcisismo’ como un fenómeno al cual es necesario prestarle la atención debida;
pero también existen otros rasgos de la personalidad que es imposible ignorar
como lo es el ‘autoritarismo’; lo mismo puede decirse del desequilibrio entre
esas tendencias a las cuales hace mención en sus obras Arthur Koestler que son la autoafirmante y la integradora. Todas esas anomalías y muchas otras más se encuentran presentes en
la conducta de quienes viven dentro de una sociedad determinada definiendo los
caracteres tanto individual como social de los individuos, y no es posible
ignorarlas. Sin embargo, eso requiere de
un trabajo que excede los márgenes de un artículo como el presente.
Más importante nos ha
parecido, a riesgo de contradecir a nuestra escritora, encontrar una respuesta
al fenómeno mismo de la conversión. Es decir, intentar definir
si verdaderamente esos sujetos que aparecen en el carácter de conversos se convirtieron o no. En palabras
más simples: si siempre fueron lo que hoy son o si cambiaron en el transcurso
del tiempo su manera de ser.
¿CAMBIAN LOS SUJETOS EN
EL TRANSCURSO DE LA VIDA?
En el libro que
dedicáramos a la memoria de nuestro amigo y compañero Rodrigo Ambrosio, afirmamos
nosotros que con los llamados conversos
se nos presenta un panorama similar al que nos entrega el amanecer o el
atardecer cuando suponemos que el sol se levanta o se ‘pone’ y olvidamos el
movimiento rotatorio de la tierra.
Porque si bien es cierto
que tanto el carácter individual como el social se forman en el transcurso de
la vida, no es menos cierto que gran parte del acervo que llevamos en nuestro
interior se adquiere en los períodos de la niñez y de la adolescencia. Y esos
rasgos raramente se alteran, circunstancia que es empíricamente comprobable.
Para quienes conocimos a esos sujetos que hoy aparecen como conversos nos resulta difícil aceptar
que hayan cambiado pues ya en sus años de militancia revolucionaria mostraban
sin rubor sus rasgos dominadores, sus ansias de mando, su autoritarismo
manifiesto. Esta afirmación es tan cierta que la propia ministra de Educación,
Adriana Delpiano, ex militante MAPU, no vaciló en reconocerlo, en cierta
oportunidad:
“Nosotros nacimos con un compromiso social y también voluntad de poder.
Siempre se valoró en el MAPU, particularmente en el MOC, la idea de gobierno y
del aparato del Estado, muy válido para producir los cambios”[5]
La conversión puede
ocurrir, sin lugar a dudas, pero raramente va a transformar a un individuo
competitivo en un cooperador o viceversa; e, incluso, a un individuo que posee
carácter anal en un sujeto desprendido. Sostenemos nosotros, en consecuencia,
que los sujetos de marras no son tales conversos
sino personas que siempre fueron así.
Porque, si bien es cierto la generalidad de los jóvenes de esos años tenía
aspiraciones de cambio, no a todos les acometían tendencias o visiones
‘humanistas’. Por el contrario, muchos de ellos creían que, situándose arriba,
en el gobierno de la nación, y reemplazando a los que gobernaban, llegaba una
‘izquierda’ que resolvería de una vez por todos los problemas de las clases
empobrecidas. Tras esa concepción, celestial sin duda alguna, subyacía la
mantención de una estructura clases en donde se persistía en la necesidad de
estatuir dirigentes y dirigidos, sujetos que estaban destinados a gobernar a
quienes tenían por misión ser gobernados, personajes que debían estar arriba de
quienes estarían abajo. Y estas ideas eran bastante manifiestas en el comportamiento
de los dirigentes.
Como ya lo hemos
señalado, la generalidad de ellos eran de carácter ‘autoritario’[6], gozaban
en el ejercicio del mando o del poder al extremo de manifestar comportamientos
abiertamente patológicos[7]. Muchos
de nosotros nos preguntamos hoy qué hubiere sido de los verdaderos
revolucionarios si esta ‘elite’ hubiere accedido al mando de la nación y no hubiere
habido golpe de Estado. ¿Hubiere Chile tenido un nuevo Pol Pot en esos
individuos? ¿Un nuevo Stalin? Porque en el fragor de las luchas sociales es
difícil descubrir anomalías psíquicas en la dirigencia. La actividad política
impide, a menudo, descubrir al sujeto anómalo. Por lo demás, la anormalidad
cuando es generalizada se transforma en normalidad; entonces, el sujeto normal
pasa a ser anormal, en tanto el verdaderamente anormal se presenta como normal.
Herbert George Wells nos entrega una descripción maravillosa de este fenómeno en
su cuento ‘The country of the blind” cuando el joven Bogotá llega a una comarca
donde todos sus habitantes no tienen ojos y se sorprenden cuando pueden palpar
en el rostro del joven ciertas protuberancias cuya utilidad no aciertan a
comprender. El diálogo entre el doctor y uno de los lugareños (el viejo Yacob)
es revelador de esa visión de contrastes.
“Esto ―añadió el doctor,
contestando a su propia pregunta― Estas cosas extrañas que se llaman ojos,y que
existen para hacer en la cara unas agradables y suaves depresiones, en el caso
de Bogotá están enfermos de tal suerte, que afectan al cerebro. Están muy
distendidos, tienen pestañas, los párpados se le mueven y, en consecuencia, su
cerebro está en un estado constante de irritación y distracción.
―¿Si?―preguntó el viejo Yacob―. ¿Si?―
―Y creo que puedo decir con bastante certeza
que, para curarlo por completo, todo lo que tenemos que hacer es una fácil y
sencilla operación quirúrgica, a saber: quitarle esos cuerpos irritantes”[8].
UNA HISTORIA ESCRITA POR
‘MARRANOS’.
Las sociedades verticales se definen por su
dirigencia; también sucede de esa manera con las organizaciones que son
piramidales o jerárquicas. La historia, por consiguiente, no podría sino narrar
los actos de quienes asumen los liderazgos, los dirigentes, los que mandan u
ordenan. La historia de una sociedad vertical es la historia de su representación
política. Aunque esa historia no refleje en modo alguno la verdad que hay tras
la misma. Y aquí radica la extrema importancia que tiene para el conjunto social
una historia escrita de esa manera.
El MAPU no sólo muestra con extraordinaria claridad
esta verdadera lucha de clases entre los que mandan dentro de un partido y
quienes no lo hacen, aún cuando hubieren sido mayorías sino, además, revela el
rol de los historiadores que reproducen esa forma de dominación como la única
verdad. Y es que para una sociedad vertical, las organizaciones son definidas
por sus dirigentes actuales o históricos. En el caso del MAPU, éste siempre será definido por la que fue su
dirigencia pues lo oficial anula lo no oficial aun cuando esto último sea más
numeroso e indiciario que aquello. Así ha sucedido en el pasado; así ha de
suceder en el futuro si los cambios no se hacen presentes. Incluso, las
historiadoras e historiadores, con el respaldo de las universidades, insistirán
constantemente en escribir la historia basada en la legitimidad de su dirigencia
o representación, desoyendo toda posibilidad de atender a voces disidentes. Y
es que tanto la sociedad como sus instituciones y organizaciones están
estructuradas verticalmente (entre ellas las universidades). Instituciones
organizadas de esa manera jamás podrá entender ni concebir a aquellas
organizadas horizontalmente. El efecto es determinado por la causa.
Podemos comprobar algunos de esas afirmaciones
recordando que, en la guerra interna de 1891 habida en nuestra nación sólo se
recuerda la muerte del presidente Balmaceda, pero los gritos de los que fueron
fusilados en la calles de gran parte de las ciudades de Chile por la turba
antibalmacedista enardecida no son narrados en los libros de historia. Ni
tampoco los saqueos ni los incendios. No ha ocurrido de manera diferente con
los que entregaron su vida en las protestas que comenzaron en 1983 contra la
dictadura. Las clases dominadas jamás escriben la historia.
Así, pues, cuando se habla del MAPU, la historia
oficial nos marca a todos los que militamos en esa organización, aún cuando no
hayamos participado en las acciones reprochables que otros realizaron. El
estigma de la pertenencia a esa organización nos persigue siempre. Y puesto que
las ideas de las clases dominantes son las ideas de las clases dominadas, las
alusiones vienen tanto de los sectores populares como de los empresariales. La
historia oficial del MAPU jamás será, para los historiadores, la historia de
sus humildes militantes y de sus mártires sino la de quienes ejercen o han
ejercido, dentro de esa organización, su poder material. Y puesto que quienes
lo hicieron han sido catalogados de corruptos, todos los que militamos en esa
organización heredamos el estigma del soborno, de la corrupción y de la traición
que arrastra nuestra ‘clase dominante’. Pero esa no es la historia real de
todos nosotros. Y esa es una de las tareas que debemos realizar: hacernos
escuchar, gritar nuestra verdad.
No deja de ser irónico, pues, que estas
reflexiones se nos hayan venido a la cabeza a propósito del libro de Mónica
Echeverría, presentado un 19 de mayo de 2016 para referirse en gran medida a
personajes que emigraron del MAPU al empresariado. El MAPU fue fundado,
precisamente, un día 19 de mayo pero de 1969; tres años más tarde y en esa
misma fecha, en un inexplicable accidente automovilístico, fallecería su
constructor, nuestro buen amigo y compañero José Rodrigo Ambrosio Brieva.
Santiago, mayo de 2016
“Por órdenes de Marcelo Schilling fueron asesinados cobardemente y a
sangre fría decenas de combatientes, hombres que lucharon frontalmente contra
los esbirros de la dictadura, jóvenes como Mauricio Gómez Lira, quien recibió 9
disparos y fue rematado de dos tiros en la cabeza; José Martínez Alvarado que
recibió 11 disparos en el cuerpo y fue rematado de dos tiros en la cabeza;
Pedro Ortíz que recibió 15 disparos en el cuerpo y también fue rematado de dos
tiros en su cabeza.
Los tres estaban desarmados y heridos al momento de ser ejecutados en
plena vía pública, y así muchos más relatan familiares y amigos de las
víctimas” (“¡Háganme callar!”, Ceibo Producciones S.A., Santiago, 2016, pág.
160).
[2] Echeverría
Yáñez, Mónica: “¡Háganme callar!”, Ceibo Producciones S.A., Santiago,
2016, pág. 20.
[3] Echeverría
Yáñez, Mónica: Obra citada en (2), pág. 39.
[4] Acuña, Manuel: “In Memoriam. Rodrigo Ambrosio,
constructor del MAPU”, Editorial Senda/Senda Förlag i
Stockholm, Estocolmo, 2010, pág. 159 y 160.
[6] Empleamos aquí este término a la manera que lo hace
Erich Fromm en su obra ‘El miedo a la libertad’.
[8] Tomado de libro de Erich Fromm ‘Psicoanálisis de la
sociedad contemporánea’. La versión
original puede encontrarse en Wells, Herbert George: “Complete Short Stories”, Guild Publishing London, 1998,
pág. 188.
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jueves, 19 de mayo de 2016
POR LOS DERECHOS DE L@S EX PRES@S POLÍTIC@S, MAPU EN LA LUCHA
Hoy 19 de Mayo a las 19 hrs se realizo el lanzamiento del libro de Monica Echeverria Yañez , testimonio que recoge sus vivencias y la de su marido Fernando Castillo Velasco, de dirigentes juveniles que participaron de la toma de la U.C. y la posterior reforma, muy Dama, los cataloga de "conversos", notable finura para personajes que se pasaron al lado oscuro del modo más lastimero.
Masiva concurrencia en los salones de la U. de Chile: tres intelectuales invitados a comentar el libro y un lucido análisis de la autora ante unas 300 personas ávidas escuchando.
Un grupo de militantes del MAPU no podíamos dejar de estar para testimoniar mediante un lienzo y banderas el apoyo a las justas demandas de los ex presos políticos que cumplen 32 días de huelga de hambre en un contexto de silencio criminal de las autoridades y de los medios informativos .
Presentamos luego nuestros respetos a Doña Mónica agradeciendo que su testimonio permita identificar tan bien a un pequeño grupo de tránsfugas de todos los pelajes políticos que no puede ser aceptado como algo natural menos aún cuando tenemos que recordar a tanto combatientes muertos desaparecidos o sufriendo la prisión y la tortura por ideales que siguen vigentes ahora con mayor razón .
domingo, 12 de abril de 2015
Duro contra el guatón Correa y todos los renegados
Los ecos de la traición
Entre las calamidades propias de nuestra larga y frágil geografía, el país ha debido asumir, también, toda la escandalera de la política y sus colusiones con los empresarios más inescrupulosos. Es ya un lugar común reconocer que enfrentamos un momento de estupor e indignación colectiva que nos tiene en riesgo de una nueva ruptura institucional. Las operaciones del Consorcio Penta y de la minera Soquimich para extraviar a la política y procurarse verdaderos monigotes en todo el espectro partidista, nos señalan nuevos empresarios involucrados en actividades fraudulentas pero, ahora, a políticos y sicarios comprometidos en relaciones indebidas con personajes que, además de ser favorecidos por la Dictadura, fueron activos cómplices de sus más graves despropósitos. A mayor abundamiento, el hijo y la nuera de la Presidenta de la República enfrentan también una serie de acusaciones frente a la Justicia en que se les imputan fraudes, sobornos, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.
Más allá de los bullados procesos judiciales para esclarecer los reiterados episodios de evasión de impuestos y cohecho electoral que ya condujeron a la cárcel a un grupo de empresarios, lo más repugnante es el vergonzoso desempeño de dirigentes políticos que, habiendo propiciado el restablecimiento democrático, se rindieran posteriormente al poder del dinero, convirtiéndose en socios o abyectos servidores de las grandes empresas en el parlamento, el gobierno y seguramente en los municipios de todo el país. Toda una colusión de vieja data en el tiempo de la posdictadura que vendría a explicar tanta renuencia a recuperar las empresas robadas al Estado, a aplicarle impuestos dignos a las poderosas cupríferas, como a resistirse por años a devolverle a los trabajadores los derechos sindicales conculcados. Además de hacer caso omiso de los graves abusos del sistema previsional, las administradoras privadas de salud, entre tantos otros “emprendimientos” marcados por la usura, la expoliación de nuestras riquezas fundamentales y los inauditos atentados al medio ambiente.
Junto con dejar al desnudo los políticos que recibieron sobornos de las grandes empresas, se evidencia también un “estado de derecho” sometido a los intereses económicos y políticamente culpable de defraudar las expectativas ciudadanas. Se explica perfectamente, ahora, porqué los sucesivos gobiernos de la Concertación (encollerados siempre con la Derecha) nunca se propusieran en serio una nueva Constitución y se congraciaran con un sistema electoral que les aseguraba su cómoda representación en el Congreso, además de perpetuar los mismos actores políticos en ésta y otras instituciones del Estado.
Ahora es que se puede explicar en realidad la decisión de un ex ministro como Enrique Correa de emigrar de la política a las actividades del lobby que han llevado a su empresa a prestarle asesoría a los más cuestionados empresarios pinochetistas, a agenciarse representantes y familiares en La Moneda y a discriminar a qué candidatos apoyar y convertir en sus secuaces dentro del amplio el espectro político de los que hoy cobija la Nueva Mayoría. Lobistas en colusión también con abogados que, después de destacar como defensores de los Derechos Humanos, derivaran luego en orejeros e instigadores de los principales defraudadores del Fisco e, incluso, en consejeros jurídicos de abominables civiles y eclesiásticos que escandalizaron al país por sus crímenes de alta connotación sexual, cuanto por las poderosas redes de protección que les brindó la política y el empresariado.
Si nos remontamos más al pasado podremos descubrir la influencia de estos “primeros artífices de la Transición” cuando los sucesores de Pinochet renunciaron a derogar las leyes de amarre dejadas por la Dictadura. Actuando en favor, por ejemplo, del duopolio de la prensa, la extranjerización de la radiodifusión, el imperio de la farándula televisiva y el asesinato programado desde La Moneda de aquellos medios de comunicación que no pudo matar la Dictadura, pero sí lograron ahogar los nuevos protagonistas del Poder Ejecutivo.
De allí que nos resulte tan jocoso que un oscuro y travestido personaje como Enrique Correa pueda ser reconocido por algunos de sus tontos útiles como uno de los más relevantes personajes de la Transición y de la pretendida consolidación de la Democracia. Cuando lo que realmente hizo este infausto personaje, con otros secuaces de La Moneda, fue sacralizar el modelo económico neoliberal; acrecentar la inequidad social; hacer “justicia en la medida de lo posible”; prodigarle plena impunidad al Tirano; emprender más privatizaciones de empresas estratégicas; perpetuar la Ley Reservada del Cobre; someter la educación al mercado y al lucro; reprimir incesantemente las movilizaciones; justificar los nuevos abusos de la policía y condenar a Chile a un triste aislamiento y dependencia internacional… Para, finalmente, terminar embadurnando la política con su corrupta y voraz connivencia con los más desvergonzados empresarios del país.
domingo, 5 de abril de 2015
La red de protección de Ponce Lerou: traidores a la izquierda, demócratagusanos, pinochetistas, todos unidos...
Escrito por Manuel Salazar
Publicado en “Punto Final”, edición Nº 825, 3 de abril, 2015
No parece una coincidencia que los protagonistas de los llamados “casos Penta y SQM” -convertidos en paradigma de la corrupción- provengan de las entrañas de la dictadura militar. Todos ellos ayudaron a construir el modelo económico neoliberal. Más tarde, cuando se vislumbró la recuperación de la democracia, se apropiaron de las empresas del Estado, se atrincheraron en sólidos grupos financieros y estructuraron un sistema político que les permitiera evitar que se investigaran los métodos con los cuales se enriquecieron.
Julio Ponce Lerou, el ex yerno del dictador, se rodeó a partir de 1990 de conspicuos ex ministros de la dictadura militar, a los cuales incorporó al directorio de Soquimich y las sociedades que controlaban el holding de la mayor empresa minera no metálica del mundo. Pero pocos años más tarde, empezó a sumar figuras de la gobernante Concertación de Partidos por la Democracia, hoy Nueva Mayoría. Su actual asesor estratégico es el ex ministro Enrique Correa Ríos y sus vínculos político-financieros se extienden sobre todo hacia los partidos Socialista y Demócrata Cristiano.
En 1990 el directorio de Soquimich lo integraban Julio Ponce Lerou, Patricio de Solminihac, Michael Kisch, Juan Rassmuss, Tomás Simunovic, Sergio de Castro Spikula y Ernesto Fontaine Ferreira-Nobriega. Ese año, el periodista Emilio Filippi, director del diario La Epoca, y el ministro de Minería y ex senador DC, Juan Hamilton, vendieron la revista Hoy a Marcelo Rozas, también DC e integrante de un grupo partidario conocido como “los salvadoreños”, porque trabajaron en El Salvador asesorando al represivo gobierno del democratacristiano José Napoleón Duarte (1984-89), responsable de graves violaciones de los derechos humanos. “Los salvadoreños” eran muy cercanos a Gutenberg Martínez, ex presidente de la DC y de la Organización Demócrata Cristiana de América Latina (ODCA)(Nota 1).
Martínez todavía tiene gran influencia en su partido. Soquimich financió abundante publicidad en la revista Hoy, hasta que esa publicación cerró en 1998.
En abril de 1993 se sumó al directorio de Soquimich el ex ministro de Hacienda de Pinochet, Hernán Büchi Buc, considerado junto a Sergio de Castro como los arquitectos del modelo neoliberal. Por su parte, Büchi y Juan Hurtado Vicuña, cabeza del conglomerado familiar que entre otras empresas controla al grupo Consorcio, habían sido compañeros de curso en Ingeniería de la Universidad de Chile y trabajaron desde 1975 con la dictadura (ver PF N° 824). Pocos años después, Juan Hurtado Vicuña incorporó a Hernán Büchi a su grupo económico como presidente del directorio de CB Previsión y Seguros. En los meses y años siguientes hizo lo mismo con los hermanos del ex ministro de Hacienda: Antonio Büchi, en la gerencia de Central Puerto, en Buenos Aires; Marcos, en la gerencia de Chilquinta; y Richard, en la gerencia general de Entel.
Ponce invitó, además, a otros dos ex ministros de Pinochet a incorporarse al directorio de SQM: Sergio de la Cuadra y Juan Antonio Guzmán. Guzmán fue presidente del directorio de Express de Santiago, uno de los operadores del Transantiago; integra el directorio de Sonda, empresa de Andrés Navarro que gestiona la tecnología del Transantiago; encabeza el directorio de la Clínica Indisa; también de la empresa de comunicación estratégica Extend, propiedad de las hijas de Belisario Velasco; es consejero de la Sofofa, Scotiabank y del consejo directivo de la Universidad Andrés Bello. Socio además de Bruno Philippi y del socialista Oscar Guillermo Garretón en Austral Biotech, empresa cuya gerente general es María Virginia Garretón Rodríguez, hija del ex secretario general del ala izquierdista del Mapu, partido que integró la Unidad Popular. Garretón fue subsecretario de Economía del presidente Allende.
CREADOR DE LAS “CASCADAS”
El abogado Roberto Guzmán Lyon participó a fines de los 80 en la creación de Oro Blanco y Norte Grande, dos de las sociedades que controla Julio Ponce.
Guzmán Lyon fue el principal artífice de las sociedades “cascadas” y se desempeñó como gerente general en varias. Estudió en el colegio San Ignacio de Alonso Ovalle e ingresó a la Escuela de Derecho de la Universidad Católica, donde fue compañero de Jaime Guzmán, Jovino Novoa y Máximo Silva. Su primer trabajo fue en la fiscalía de Copec, junto al abogado y político Francisco Bulnes Sanfuentes. En 1973 formó Guzmán y Cía. y se especializó en temas de gobierno corporativo. Por esa especialidad Julio Ponce lo llamó como asesor a fines de los 80. Guzmán Lyon fue muy cercano a la familia Pinochet. Hoy está dedicado a su casa y parque en Zapallar.
PONCE LEROU Y SUS NEXOS CON LA CONCERTACION
Al comenzar el siglo XXI Julio Ponce estaba viviendo en Austria. Una empresa canadiense, PCS, adquirió un importante paquete de acciones de Soquimich y Ponce se vió obligado a regresar a Chile para defender el control de su imperio. Ponce vio que era necesario ampliar sus contactos en el mundo político. La expansión de Soquimich en las áreas del yodo, los fertilizantes y el litio requería apoyo en el gobierno y Parlamento, ahora en manos de la Concertación. Así, Ponce sumó al directorio de SQM al socialista Osvaldo Puccio Huidobro, ex ministro secretario general de Gobierno y ex embajador en Austria, Brasil y España. También a Alejandro Ferreiro, DC, ex superintendente de AFPs, Valores y Seguros y ex ministro de Economía en la administración Lagos. Luego contrató la costosa asesoría del socialista Enrique Correa Ríos, ex Mapu, ex ministro secretario general de Gobierno de Aylwin que devino en prominente actor de las asesorías comunicacionales y del lobby. En su empresa -Imaginaccion-, Correa tiene bajo su mando a Juan Carvajal Trigo, socialista, ex jefe de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) de la Presidencia de la República, muy cercano a Michelle Bachelet en su primer gobierno, y que ahora se encarga en Imaginaccion de las relaciones con los ejecutivos de SQM.
El gerente de la empresa de Enrique Correa fue hasta hace poco uno de sus hijos, Carlos Correa Bau, ahora funcionario de gobierno. Correa Bau dirige, como subrogante, la Secom. El presidente del PS, Osvaldo Andrade, pidió que Correa Bau fuera removido de ese cargo en La Moneda.
Otro ejecutivo de Imaginaccion es Moisés Valenzuela, DC, ex asesor político de la Secretaría General de la Presidencia y del Ministerio de Relaciones Exteriores. Valenzuela también ha participado como asesor en la ODCA; ha sido consultor y director del Centro de Estudios y Gestión Ambiental para el Desarrollo (Cegades). En 2010 se integró al area de asuntos públicos de Imaginaccion y en la actualidad ocupa el cargo de gerente.
EL ROL DE CEGADES
Las investigaciones del Ministerio Público apuntan a que Julio Ponce entregó importantes cantidades de dinero a miembros de casi todo el espectro partidario. El senador socialista Fulvio Rossi y el subsecretario general de Gobierno, Rodolfo Baier (radical), están inquietos tras identificarse boletas de honorarios suyas o de colaboradores entre los pagos efectuados por SQM.
Los abogados de la Fundación Ciudadano Inteligente -Mauricio Daza, Pedro Orthusteguy y Carlos Hidalgo-, querellantes por accionistas minoritarios de SQM, solicitaron al fiscal Sabas Chahuán que investigue las facturas o boletas de servicios supuestamente prestados a SQM entre 2009 y 2014 por el Centro de Estudios y Gestión Ambiental para el Desarrollo (Cegades); por tres funcionarios de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji); por Sofía Daniela Jaña Cabezas, secretaria ejecutiva de la juventud de la UDI; por el ya mencionado Rodolfo Baier y la empresa Pecado Kapital.
Cegades es un think tank vinculado a Gutenberg Martínez y su directora ejecutiva es Carolina Leitao, alcaldesa de Peñalolén y segunda vicepresidenta del PDC. Los abogados de Ciudadano Inteligente solicitaron que se cite a declarar a los representantes de Cegades y se les interrogue sobre las boletas o facturas de servicios supuestamente prestados a SQM entre 2009 y 2014, los montos involucrados y el destino del dinero recibido.
Entre los miembros de Cegades, en el último tiempo, destacan:
Santiago Torres Espina: economista; en 1994 ingresó a Codelco, en el área de medioambiente y desarrollo sustentable; ocupó el cargo de gerente. En diciembre de 2007 Codelco lo designó gerente corporativo de nuevos negocios en China.
Víctor Salas Opazo: doctor en economía de la Universidad de Lovaina, profesor titular de la Universidad de Santiago.
Alex Figueroa Muñoz: médico, ex ministro de Salud de Frei Ruiz-Tagle; ex rector de la Universidad Bolivariana y actual decano de la Facultad de Salud de la Universidad Internacional SEK.
Pablo Villalobos Mateluna: ingeniero agrónomo, profesor de la Universidad de Talca, jefe del comité asesor del ex ministro de Agricultura, Alvaro Rojas. Ha supervisado proyectos de cooperación en países de la región, a través de la Agencia Chilena de Cooperación Internacional.
Miguel Angel Candia Irarrázabal: desde junio de 2014 es director de la División Administrativa y de Finanzas del Ministerio Secretaría General de Gobierno.
Sergio Elgueta Barrientos: secretario general de la campaña presidencial de Eduardo Frei Montalva en 1964, y generalísimo del candidato Radomiro Tomic, en 1970. Entre 1990 y 2002, diputado por el Distrito 57. Actual notario en Puerto Varas.
José Luis Moure Oportot: presidente de Lan entre 1994 y 2000. Ex socio de Gutenberg Martínez.
Luis Patricio Méndez López: director de la Caja de Previsión de la Defensa Nacional en la Quinta Región.
Carolina Leitao Alvarez-Salamanca: en 1999, jefa de gabinete del diputado Gutenberg Martínez. Ex concejala de Providencia. Actual alcaldesa de Peñalolén.
Francisco Javier Jara Reyes: periodista, secretario ejecutivo de la ODCA. Ha sido productor de documentales de TV para Radio Televisión Italiana (RAI), Venevisión, de Venezuela e Hispanic Broadcasting Company (HBC). Consultor de comunicaciones en los gobiernos de Napoleón Duarte (El Salvador, 1984-1989), Vinicio Cerezo (Guatemala 1985-1988); y agregado de prensa de la embajada de Chile en Costa Rica entre 2006 y 2010.
Entre los diputados del PDC asesorados por Cegade en 2012 figuran Juan Carlos Latorre, Jorge Sabag, Gabriel Ascencio, Aldo Cornejo, Gabriel Silver, Jorge Burgos y José Miguel Ortiz.
Fuentes judiciales señalan que la Fiscalía Nacional tiene facturas del Instituto Libertad y Desarrollo, ligado a la UDI; de Imaginaccion Consultores, y de la Fundación Chile 21, creada por Ricardo Lagos Escobar y cuyo presidente ejecutivo es el ex senador socialista Carlos Ominami, padre adoptivo del presidente del Partido Progresista, Marco Enríquez-Ominami. En la fundación también participan Enrique Dávila, Álvaro García, Soledad Larraín, Osvaldo Torres, Gonzalo Navarrete, Gonzalo Martner, Guido Girardi y Francisco Vidal, todos vinculados a la coalición de gobierno, Nueva Mayoría.
Francisco Vidal, ex ministro de Lagos y Bachelet, reconoció que la fundación recibía aportes de SQM. Pero negó que se utilizaran en campañas políticas como la campaña de Enríquez-Ominami. La cifra conocida bordea los 90 millones de pesos entre 2012 y 2013.
MANUEL SALAZAR SALVO
(Nota 1) La ODCA se distingue por su oposición a los procesos revolucionarios en América Latina. Apoyó el golpe contra Hugo Chávez en 2002 y ahora lo promueve contra el presidente Nicolás Maduro, junto con la Internacional Socialdemócrata. La esposa de Gutenberg Martínez, Soledad Alvear, DC, ocupaba la Cancillería en el gobierno de Ricardo Lagos (PS) cuando se fraguó el abortado golpe a Chávez. Lagos y Alvear se apresuraron a reconocer al gobierno del empresario Pedro Carmona, que duró 48 horas. (N. de PF).
Comentario:
Algunos pillos nombrados, son sionistas: Patricio de Solminihac, Michael Kisch, Juan Rassmuss, Tomás Simunovic, y el diputado DC Gabriel Silver, reconocido agente sionista.
Otros son exMAPU, se les conoce por su capacidad de traicionar y delatar: el ambiguo y peligroso Garretón, el siniestro Guatón Correa, Álvaro García.
Un asesino de tomo y lomo: Juan Carvajal, el mismo sapo que delató a Ariel Antonioletti y con eso se anotó un poroto, que la Bachelet le pagó al llegar a la Moneda.
Otros, socialistas renegados, que quedarán en nuestra historia sin gloria alguna pero con mucho oprobio.
No hay que omitir al ex-mirista Ominami, padre espiritual de Marco Enríquez, que aspira a hacerse con el gobierno tras los desastres que padece la actual Nueva Mayoría.
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miércoles, 7 de enero de 2009
El pésimo negocio del influyente Enrique Correa
(El coletazo menos evidente de la bajada de Insulza)
Por Pablo Basadre y Miguel Paz
Fuente: http://www.elmostrador.cl/index.php/noticias/articulo/el-pesimo-negocio-del-influyente-enrique-correa/
06 de Enero de 2009
El ex generalísimo de Alvear y consejero de Lagos, se había transformado en el "lugarteniente" de Insulza con la firme misión de recomponer el eje PS-PPD. Con la influencia política en los gobiernos como el principal activo de sus negocios, el asesor de medios de comunicación, empresas de telecomunicaciones, eléctricas y del sector financiero, jugó su última carta en la presidencial del oficialismo, según algunos. Para otros, sin embargo, llegó el momento de recomponer la distante y lejana relación que históricamente ha tenido con Eduardo Frei.
El protagonismo del ex ministro Enrique Correa y dueño de la consultora Imaginacción en periodos presidenciales es absoluto. Su última y más abierta arremetida en los medios de comunicación fue a propósito de la candidatura de su amigo y ex correligionario en el mítico Mapu, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Correa se convirtió en el “lugarteniente” del “Pánzer”, encargado de rearticular el eje PS-PPD, luego del profundo quiebre entre Camilo Escalona y Pepe Auth, que se profundizó con el conflicto por las dos listas; la “Declaración de Concepción” entre democratacristianos y socialistas y las declaraciones del diputado y secretario general de la tienda, Marcelo Schilling, cuando afirmó que su partido no estaba en la línea de recomponer las relaciones con el PPD.
Correa movió sus piezas rápidamente. El mismo día que el ex mandatario Ricardo Lagos renunció a la carrera presidencial, comenzó a “chequear” los apoyos para Insulza dentro del PPD y a programar reuniones en las oficinas de su empresa, en un moderno edificio de Providencia. Por ahí pasearon parlamentarios y altos personeros concertacionistas.
En el PS sumó varios apoyos y tuvo mayor éxito que en el PPD, con la excepción del senador Carlos Ominami. En esa tarea colaboraron otros ex Mapu, como el senador Jaime Gazmuri y el ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo.
Pero los intentos del asesor estrella fracasaron. La bajada de Insulza de la carrera presidencial terminó con su jugada. “Tenía las fichas puestas en todos los candidatos: Soledad Alvear, Ricardo Lagos y José Miguel Insulza”, comentan en el PS.
El escenario político actual para Correa no es el más conveniente. Su histórica relación, distante y lejana, con el senador Eduardo Frei -el más probable candidato que representará a la Concertación en las próximas presidenciales-, lo obligará a sacar a relucir todo su talento de lobbysta. “La influencia política en el gobierno es la base de sus negocios. Hoy está en el peor de los mundos”, comenta una alta fuente del PS.
Los torpedos de Bachelet
Las derrotas de Correa en la arena política en el último tiempo han sido varias. Su calidad de miembro del grupo controlador de la Concertación lo obliga a asumir protagonismo en cada movimiento clave del oficialismo, porque está involucrado directa o indirectamente con todos los actores. Fue generalísimo de la campaña de Soledad Alvear, en momentos en que se enfrentaba con Michelle Bachelet y entonces para Correa no era tan importante “revivir” el bloque progresista. Uno de los episodios más recordados de la precampaña de 2005 fue la acusación por parte de Alvear de que Bachelet usó “torpedos” en el debate televisado que tuvo lugar en la localidad de Hualpén. Correa junto a Ricardo Solari, vicepresidente del PS y entonces jefe de comunicaciones de la actual mandataria, pusieron paños fríos y apagaron la polémica (muchos años antes, la misma noche del plebiscito del 5 de octubre de 1988, ya conocido el triunfo del NO, ambos decidieron cuadrar al PS con la candidatura de Patricio Aylwin para el 89’).
Cuando Alvear había decidido bajar su candidatura, con las encuestas en su contra, Correa hizo lo que mejor sabe y generó puentes para unirse al comando de Bachelet, pero esta ya lo tenía en su lista negra.
Para el también emisario de la OEA en Bolivia y Ecuador, las heridas con su partido, el PS venían abiertas desde el 2004, cuando debió renunciar a su militancia luego de ser cuestionado por diversos sectores del conglomerado, debido a su asesoría en favor del poderoso Consejo Minero en el período en que se tramitó el polémico proyecto de ley que buscaba un royalty para la minería.
Los que saben
Así como fue un gran consejero y operador de Patricio Aylwin en la campaña del 89’ y en el gobierno, también lo fue para Lagos Escobar y para Alvear. De hecho, cercanos comentan que estuvo entre quienes fueron consultados por Lagos cuando en noviembre del año pasado envió su carta desde Róterdam, y también en la posterior misiva de Insulza. Ahora, mientras el “Pánzer” le decía adiós a la aventura presidencial que nunca se atrevió a comenzar, Correa figuraba detrás de las cámaras de televisión escuchando atentamente la declaración de tres páginas leída en una concurrida conferencia de prensa.
“La bajada de Insulza no es gratis, puede que enfrentado a la necesidad de diferenciarse con Piñera, Frei no tenga en su círculo de confianza visible a Correa pero en temas electorales el talento es escaso en Chile. No sería raro que Frei apele a Correa, (Eugenio) Tironi, (Francisco) Aleuy, a los que saben”, comentan en el oficialismo.
La salud de la Concertación
Obsesionado con la salud de "la Concertación" como un bien superior, Correa apeló al bienestar común como argumento definitivo cuando le sugirió a Soledad Alvear bajarse de la campaña presidencial, al ver que sería incapaz de competirle a Michelle Bachelet. “Para él lo más importante es la Concertación”, recalca un cercano. Y cada tanto vuelve sobre el tema.
A mediados del año pasado, mientras arreciaban las críticas al manejo oficialista y en ciertos círculos se discutía la posibilidad no sólo de perder el sillón de La Moneda sino de dejar el poder repudiados como le pasó a Felipe González y el PSOE español, Correa se abrió a la tesis de la defensa del legado concertacionista. "Hicimos la transición más exitosa de Latinoamérica", fue el titular de una de entrevista que dio en julio de 2008. "El Estado ha sido capturado por intereses privados, corporativos y de grupos de poder", aseguró al poco tiempo en un seminario del Banco Santander, a la vez que el ex ministro, quien también es presidente del think tank laguista ProyectAmérica continuaba promoviendo la "colaboración público-privada" desde su consultora Imaginacción, con una cartera de clientes que van desde empresas de medios, de telecomunicaciones, financieras y eléctricas, entre otras.
El protagonismo del ex ministro Enrique Correa y dueño de la consultora Imaginacción en periodos presidenciales es absoluto. Su última y más abierta arremetida en los medios de comunicación fue a propósito de la candidatura de su amigo y ex correligionario en el mítico Mapu, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Correa se convirtió en el “lugarteniente” del “Pánzer”, encargado de rearticular el eje PS-PPD, luego del profundo quiebre entre Camilo Escalona y Pepe Auth, que se profundizó con el conflicto por las dos listas; la “Declaración de Concepción” entre democratacristianos y socialistas y las declaraciones del diputado y secretario general de la tienda, Marcelo Schilling, cuando afirmó que su partido no estaba en la línea de recomponer las relaciones con el PPD.
Correa movió sus piezas rápidamente. El mismo día que el ex mandatario Ricardo Lagos renunció a la carrera presidencial, comenzó a “chequear” los apoyos para Insulza dentro del PPD y a programar reuniones en las oficinas de su empresa, en un moderno edificio de Providencia. Por ahí pasearon parlamentarios y altos personeros concertacionistas.
En el PS sumó varios apoyos y tuvo mayor éxito que en el PPD, con la excepción del senador Carlos Ominami. En esa tarea colaboraron otros ex Mapu, como el senador Jaime Gazmuri y el ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo.
Pero los intentos del asesor estrella fracasaron. La bajada de Insulza de la carrera presidencial terminó con su jugada. “Tenía las fichas puestas en todos los candidatos: Soledad Alvear, Ricardo Lagos y José Miguel Insulza”, comentan en el PS.
El escenario político actual para Correa no es el más conveniente. Su histórica relación, distante y lejana, con el senador Eduardo Frei -el más probable candidato que representará a la Concertación en las próximas presidenciales-, lo obligará a sacar a relucir todo su talento de lobbysta. “La influencia política en el gobierno es la base de sus negocios. Hoy está en el peor de los mundos”, comenta una alta fuente del PS.
Los torpedos de Bachelet
Las derrotas de Correa en la arena política en el último tiempo han sido varias. Su calidad de miembro del grupo controlador de la Concertación lo obliga a asumir protagonismo en cada movimiento clave del oficialismo, porque está involucrado directa o indirectamente con todos los actores. Fue generalísimo de la campaña de Soledad Alvear, en momentos en que se enfrentaba con Michelle Bachelet y entonces para Correa no era tan importante “revivir” el bloque progresista. Uno de los episodios más recordados de la precampaña de 2005 fue la acusación por parte de Alvear de que Bachelet usó “torpedos” en el debate televisado que tuvo lugar en la localidad de Hualpén. Correa junto a Ricardo Solari, vicepresidente del PS y entonces jefe de comunicaciones de la actual mandataria, pusieron paños fríos y apagaron la polémica (muchos años antes, la misma noche del plebiscito del 5 de octubre de 1988, ya conocido el triunfo del NO, ambos decidieron cuadrar al PS con la candidatura de Patricio Aylwin para el 89’).
Cuando Alvear había decidido bajar su candidatura, con las encuestas en su contra, Correa hizo lo que mejor sabe y generó puentes para unirse al comando de Bachelet, pero esta ya lo tenía en su lista negra.
Para el también emisario de la OEA en Bolivia y Ecuador, las heridas con su partido, el PS venían abiertas desde el 2004, cuando debió renunciar a su militancia luego de ser cuestionado por diversos sectores del conglomerado, debido a su asesoría en favor del poderoso Consejo Minero en el período en que se tramitó el polémico proyecto de ley que buscaba un royalty para la minería.
Los que saben
Así como fue un gran consejero y operador de Patricio Aylwin en la campaña del 89’ y en el gobierno, también lo fue para Lagos Escobar y para Alvear. De hecho, cercanos comentan que estuvo entre quienes fueron consultados por Lagos cuando en noviembre del año pasado envió su carta desde Róterdam, y también en la posterior misiva de Insulza. Ahora, mientras el “Pánzer” le decía adiós a la aventura presidencial que nunca se atrevió a comenzar, Correa figuraba detrás de las cámaras de televisión escuchando atentamente la declaración de tres páginas leída en una concurrida conferencia de prensa.
“La bajada de Insulza no es gratis, puede que enfrentado a la necesidad de diferenciarse con Piñera, Frei no tenga en su círculo de confianza visible a Correa pero en temas electorales el talento es escaso en Chile. No sería raro que Frei apele a Correa, (Eugenio) Tironi, (Francisco) Aleuy, a los que saben”, comentan en el oficialismo.
La salud de la Concertación
Obsesionado con la salud de "la Concertación" como un bien superior, Correa apeló al bienestar común como argumento definitivo cuando le sugirió a Soledad Alvear bajarse de la campaña presidencial, al ver que sería incapaz de competirle a Michelle Bachelet. “Para él lo más importante es la Concertación”, recalca un cercano. Y cada tanto vuelve sobre el tema.
A mediados del año pasado, mientras arreciaban las críticas al manejo oficialista y en ciertos círculos se discutía la posibilidad no sólo de perder el sillón de La Moneda sino de dejar el poder repudiados como le pasó a Felipe González y el PSOE español, Correa se abrió a la tesis de la defensa del legado concertacionista. "Hicimos la transición más exitosa de Latinoamérica", fue el titular de una de entrevista que dio en julio de 2008. "El Estado ha sido capturado por intereses privados, corporativos y de grupos de poder", aseguró al poco tiempo en un seminario del Banco Santander, a la vez que el ex ministro, quien también es presidente del think tank laguista ProyectAmérica continuaba promoviendo la "colaboración público-privada" desde su consultora Imaginacción, con una cartera de clientes que van desde empresas de medios, de telecomunicaciones, financieras y eléctricas, entre otras.
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