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jueves, 13 de abril de 2017
El Ministro del Interior Mario Fernández y su papel ante los derechos de las y los ex- presos políticos de la dictadura cívico-militar
Lea más abajo el
perfil del Ministro del Interior Mario Fernández. El que preside las
conversaciones entre ex pres*s polític*s y el gobierno de Bachelet, también fue
presidente de "La Oficina". Con un pasado golpista-DC, es también
lobbista. No es de extrañarse que las conversaciones sean un fracaso para la
causa de l*s ex prisioner*s de la dictadura cívico-militar y que entre los
llamados a este diálogo, haya algún personero de los derechos humanos que ha
sido muy cuestionado por la izquierda revolucionaria que lo conoce, así como
gente de partidos de gobierno que no harán otra cosa sino defender los
intereses de sus empleadores y que aparecen a veces con un discurso muy
radicalizado, ultra-rupturista, pero que en el fondo sabemos que son
"guatones Romo" de la Nueva Mayoría.
Para burlarse
de las organizaciones de derechos humanos, luego de la primera conversación
entre los dirigentes, el Ministro y la Subsecretaria de Derechos Humanos
(viernes 17 de marzo), estas autoridades citaron a una segunda reunión para el
viernes 31. Un par de días antes, avisaron que no habría reunión, porque la
Presidenta andaba de viaje y Mario Fernández actuaba de Vicepresidente de la
República. Los viajes presidenciales no se organizan de un día para otro, sino
con meses de anticipación, por lo que el Ministro y Subsecretaría ya debían
saber sus propias agendas. La reunión se corrió para ayer miércoles 12 de
abril, y su resultado significó un retroceso en las justas demandas de las
víctimas de la dictadura.
Mario
Fernández se supone que es más "diplomático" que Jorge Burgos, o sea
es más cínico, es el traidor sonriente. Por eso escaló al Ministerio del
Interior. Por lo mismo, a la vez que da "señales" positivas a los
dirigentes de los ex-PP, conspira para que sus derechos sean burlados y, en el
fondo, el problema de verdad, justicia y reparación en materias de derechos
humanos, sea "chuteado" para el próximo gobierno.
Sería correcto
desahuciar las conversaciones, vetar a Mario Fernández por haber sido uno de
los responsables de los asesinatos de opositores durante el gobierno de Aylwin,
a través de "La Oficina", y llamar a nuevas movilizaciones. Y por
supuesto, ni un voto para esta mafia de sicarios del capital neoliberal.
El perfil del DC Mario
Fernández: De opositor de Allende, Opus Dei, Jefe de la OFICINA y su polémico
paso por el TC
Esta tarde juró el nuevo Ministro del Interior y Seguridad
Pública, el DC Mario Fernández Baeza. La ceremonia se llevó a eso de las 13:10
horas en el mismo Palacio de La Moneda y a pocas horas que se oficializara la
renuncia de Jorge Burgos, quien aduciendo razones personales y un cansancio
físico y mental en el cargo, presentó su renuncia a la presidenta Bachelet.
El cambió ministerial ha generado diversas reacciones, pero hay
coincidencia en que los perfiles de Burgos y Fernández no son muy distintos, es
más, ambos militantes de la Democracia Cristiana son abogados y miembros de la
misma facción dentro de esa colectividad y entre ambos mantienen una amistad de
años. Incluso hay quienes señalan que fue el propio Burgos quien recomendó el
nombre a la presidenta Bachelet para sucederlo en el cargo.
Sin embargo algunos señalan que la diferencia de Fernández y
Burgos se dará en el ámbito mediático, pues Fernández tiene mejor manejo en esa
área, mas contenido y menos “impulsivo” que Burgos, experiencia que ha
demostrado en el pasado cuando estuvo a cargo de la Segpres durante el gobierno
de Lagos y su manejo en el Ministerio de Defensa con la FACH, en medio del
escándalo con el General Ríos, a eso suma su carrera diplomática en Alemania y
Uruguay en funciones de embajador. Paralelamente Fernández también
desarrolló actividades en el mundo privado, integrando la Consultora (de
Gestión, Lobby y asesoría Financiera) Latinus Group, que
tiene preferentemente como clientes a empresas alemanas con intereses en Chile.
Pero
¿quien es Mario Fernández Baeza?
Mario Fernández Baeza tiene 69 años y milita desde el año 1966
en la Democracia Cristiana (PDC) ingresando a la Falange cuando tenía 18 años.
Hizo su formación escolar en el Liceo de Hombres de Rancagua y perteneció,
como dirigente, a la Juventud de Estudiantes Católicos (JEC). Quienes lo
conocieron en ese época lo señalan como “pelusón” y pragmático, para nada
santurrón, cuestión que con el tiempo cambiaría radicalmente.
Durante la Unidad Popular (UP), Fernández fue un acérrimo
opositor al gobierno de Salvador Allende y participó -cuando estudiaba en la
escuela de Derecho de la Chile en Santiago- de manifestaciones contra el
gobierno. Por lo mismo no dudó en celebrar el Golpe Militar del 11 de
septiembre de 1973, compartiendo la línea del Partido encabezado en ese tiempo
por Patricio Aylwin. Es precisamente desde esa época universitaria que se le
conoce por el apodo de “El Peta”, en alusión al en ese entonces jugador de fútbol,
José “Peta” Fernández, que integraba las filas del club Santiago Wanderers.
De
pelusón a Beato
Sus cercanos lo reconocen como “mateo”, un buen estudiante
y muy aplicado. En la Escuela de Derecho compartió carrera y militancia con
Gutenberg Martínez y Soledad Alvear -con quienes mantiene amistad y relaciones
familiares- entre otros reconocidos militantes DC. Fue también en ese espacio
en donde conoció a la presidenta del Centro de Estudiantes de la carrera de
Párvulos, Loreto Arancibia, quien sería finalmente su esposa. Finalizó así sus
estudios de Derecho en 1975 para luego viajar y realizar estudios de posgrado
en ciencia política, historia, derecho internacional público y filosofía en la
Universidad de Heidelberg, Alemania. Allí alcanzó el grado de Doctor. Fue
precisamente en Alemania en donde apareció su perfil de “beato”, algunos
señalan que su acercamiento más profundo a la Iglesia se debió a la grave
enfermedad de uno de sus hijos a quien incluso se le desahució, para luego
recuperarse completamente. Allí su acercamiento al ala más conservadora de la
Iglesia se estrechó, ligándose directamente al Opus Dei, la poderosa orden
creada por Monseñor José María Escriva de Balaguer. De hecho, Fernández -dentro
de la orden- ocupa la denominación de Supernumerario. Esta
“posición de fe”, como le ha llamado él mismo, lo ha llevado a oponerse
públicamente al Divorcio, en plena discusión de la Ley de Divorcio (que
finalmente se aprobó en Chile) Fernández señaló: “Estoy contra el divorcio porque la Iglesia
está contra el divorcio. No tengo idea de las razones teológicas, yo no soy
teólogo. Creo en todo lo que dice el cardenal. El es mi autoridad religiosa“.
(frase dada a la prensa en el año 2002).
Luego, en 1981, Fernández regresó a Chile a ejercer la docencia
académica desempeñándose como profesor de la Universidad de Chile, la
Universidad Diego Portales y la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Durante los 80′, Fernández además trabajó en Naciones Unidas participando en
grupos multidisciplinarios en la CEPAL-ILPES, FAO, así como en la OMS ,
culminando como Director del proyecto del PNUD en San José de Costa Rica en
1987. Además, en ese tiempo, fue columnista recurrente del diario La Segunda (de El Mercurio S.A.P. de
propiedad Agustín Edwards).
Tras esto, durante el periodo del plebiscito en Chile,
volvió a Alemania (de 1988 a 1990) para desempeñarse como académico de
jornada completa en el Instituto de Ciencia Política de la Universidad de
Heidelberg, posteriormente regresó a Chile cuando Aylwin ganó las elecciones.
Su
paso por LA OFICINA
En 1990
fue designado por Patricio Aylwin como subsecretario de Defensa en el
departamento de Aviación y Guerra, y fue en octubre de 1991 cuando asumió la
presidencia del recién creado -por decreto 363 del 18 de abril de 1991- Consejo de Seguridad Pública,
organismo creado tras el ajusticiamiento a manos del FPMR del Senador UDI,
Jaime Guzmán, (quien fuera ideólogo de la Dictadura). Allí Fernández pasó a
presidir “La Oficina”, organismo que tendría como misión desarticular a las
organizaciones revolucionarias que continuaban operando y que no habían
aceptado la “transición pactada con la Dictadura”. Ahí tuvo a su cargo a Jorge
Burgos (DC) y Marcelo Schilling (PS), quienes se desempeñaron respectivamente
como Directores de dicho organismo.
Durante el gobierno de Frei Ruiz – Tagle, Fernández siguió
desempeñándose como subsecretario de Defensa. Fue en el año 2000, en el
gobierno de Ricardo Lagos, que éste asumiría como titular de esa cartera,
ejerciendo como sucesor de Edmundo Pérez – Yoma en el cargo de Ministro de
Defensa. Fue durante el ejercicio de ese cargo que Mario Fernández conoció a
Michelle Bachelet, con quien trabajó durante algunos meses, fue esta quien
luego ocuparía su cargo en el Ministerio de Defensa cuando Fernández fue nombrado
como Ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), cargo que
desempeñó hasta el 2003. Luego, Fernández regresaría a Alemania para ejercer el
cargo de embajador de Chile en ese país hasta finales del 2005.
Su
polémico paso por el Tribunal Constitucional
Tras dejar Alemania, Fernández regresó a Chile para ser nominado
como nuevo integrante del Tribunal Constitucional (TC), cuestión que fue
ratificada -por acuerdo político entre la Concertación y la Alianza- en ambas
cámaras del Congreso, siendo así nombrado como Ministro del Tribunal
Constitucional por la unanimidad de votos en la Cámara de Diputados y del
Senado, a partir del 1 de enero de 2006.
Su paso por el TC dejó varias polémicas, sin embargo dos de
ellas generaron sendas críticas políticas en el mundo de la Concertación.
La primera tuvo que ver con su voto en contra de la “píldora del
día después” que era parte del decreto del Minsal. En abril del 2006, el
voto de Fernández dio mayoría (6 a 4) a la derecha en el TC para frenar la distribución pública
de la pastilla y de manera gratuita en los consultorios del país. El voto de
Fernández se fundamentó en “el derecho a la vida que está garantizado y
resguardado en la Constitución de 1980“. En dicha ocasión,
parlamentarios de la Concertación exigieron a la DC la expulsión de Fernández,
cosa que fue desestimada por la Directiva DC. (ver fallo del TC).
El otro voto polémico de Mario Fernández en el TC, fue en abril
del 2008 cuando objetó como “inconstitucional” el Convenio 169 de la OIT
(Organización Internacional del Trabajo) que recientemente había aprobado el
Congreso chileno, y que tiene relación con la Consulta Indígena, es decir, que
ante proyectos de inversión o similares en zonas donde viva población indígena,
ésta deber ser consultada en u proceso donde el Estado garantice la
participación de dicha población. La ratificación, que tuvo relación como
exigencia en el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea, fue finalmente
hecha, sin embargo en el TC tuvo el voto en contra del DC, Mario Fernández. (ver fallo del TC). Dicha
reacción de Fernández fue duramente criticada por organizaciones indígenas,
particularmente mapuche, quienes señalaron que Fernández tuvo argumentos
racistas para votar en contra. Cabe mencionar que el voto de Fernández fue el
único en contra y así fue registrado. Su paso por el TC llegó hasta el año
2011.
Fernández siguió ligado a la política y también a sus
emprendimientos privados (como el de la Consultora Latinus). En la actualidad
se desempañaba como embajador de Chile en Uruguay, luego que Eduardo Contreras
(PC) dejara el cargo en medio de la polémica con la DC por sus dichos a una
revista uruguaya. Finalmente este 08 de junio fue nombrado por la presidenta
Bachelet como nuevo Ministro del Interior y Seguridad Pública en reemplazo de
Jorge Burgos.
jueves, 2 de marzo de 2017
La trama de Mariana Aylwin, Cuba y la crisis de la Nueva Mayoría
La trama de Mariana Aylwin, Cuba y la crisis de la Nueva Mayoría
Andrés Figueroa Cornejo
1. La política
siempre es relaciones de fuerza, de clase, de poder. Tanto entre opresores y
oprimidos, como entre las distintas facciones entre los propios opresores y los
propios oprimidos.
2. En
Chile y el mundo existe una crisis del régimen democrático representativo
liberal que se manifiesta de manera distintiva según cada sistema político de
cada país. Fenoménicamente, en Chile, como no hay multas por no ir a votar,
entonces el abstencionismo se aproxima al 70% de la población habilitada para
sufragar. ¿Por qué? Porque las mayorías ya saben que las elecciones no cambian
su vida concreta. Ello no significa que la población mágicamente ha cobrado
estadios de auto-consciencia política, social, económica y cultural de sus
intereses. Sólo significa que a la población chilena le da lo mismo quién
administre el orden establecido. El malestar creciente existe y la corrupción
del sistema político ha colaborado con su descrédito. Pero lo estructural como
tendencia, es que ‘no vale la pena’ votar. De hecho, la caída de la
participación electoral de la mayoría social es anterior a la revelación
profusa de la corrupción. De todos modos, en la llamada “historia republicana”
de Chile, el porcentaje de votación ha sido bajo. Por ejemplo, según el
analista norteamericano Paul Drake (“Socialismo y Populismo en Chile
1936-1970”, Inst. de Historia de la UCV, 1992), en la elección de Pedro Aguirre
Cerda en 1938, primer mandatario de los denominados “Frentes Populares”, bastó
que el 5% de la población del país votará por él para que ganará.
La crisis de las democracias liberales se verifican cuando los poderes
Ejecutivo y Legislativo se han vuelto con superior visibilidad en meros
administradores de los intereses empresariales predominantes. Y en Chile, en
particular, el denominado “duopolio” de matices invisibles entre la NM y la
derecha tradicional, son el fiel reflejo del sistema político estadounidense. A
saber, la NM sería el Partido Demócrata y la derecha tradicional el Partido
Republicano. Cualquier parecido a otros sistemas políticos del Continente y del
mundo no es pura coincidencia.
3. Puede
que no pase nada, dicen quienes les conviene que no pase nada, o que pase mucho,
dicen quienes les conviene que sí pase mucho ante el “incidente” respecto de la
decisión soberana de la República de Cuba de no permitir el ingreso a la Isla
de la dirigente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Mariana Aylwin, para que
participara de un acto de provocación con fines sediciosos contra la
Revolución. ¿Qué evento? Uno convocado por la Fundación “Libertad y Vida”
ligada a Oswaldo Payá, fallecido en un accidente el 2012 y declarado
contrarrevolucionario quien llegó a ser vicepresidente de la Internacional
Demócrata de Centro, integrada por partidos pro-fascistas (‘centro derecha’,
según la jerga oligarca liberal-conservadora) de distintas partes del mundo
como el PP de España y la DC de varios países, incluyendo Chile. Al “acto”
también se sumó la organización Red Latinoamericana de Jóvenes por la
Democracia, socia de partidos pro-fascistas en el Continente. Desde ahí se
inventó el premio Oswaldo Payá que entregaría un reconocimiento póstumo a
Patricio Aylwin (papá de Mariana) y a Luis Almagro, actual secretario general
de la Organización de Estados Americanos (OEA) y agente de la CIA (1). Sin
embargo, finalmente “la actividad” no se llevaría a cabo, y eso lo sabía
Mariana Aylwin por aviso previo del propio gobierno cubano (2). Igual la ex ministra
de Educación de la Concertación (y sostenedora de colegios privados
subvencionados (3)) insistió en asistir “como turista” a la casa de una de las
hijas de Payá.
4. La
finalidad nítida de Mariana Aylwin era y es crear un hecho político al interior
de la Nueva Mayoría (NM) para quebrarla. Naturalmente, detrás de Mariana
existen intereses objetivos, no es que sea una ocurrencia sin el aval y
planificación de, por lo menos, la dirección del PDC chileno. Se inscribe en
una estrategia internacional vinculada a los objetivos históricos del
imperialismo norteamericano en contra de la Revolución cubana; de impedir
cualquier reforma redistributiva; de golpear al Partido Comunista chileno
(PCCh); y de castigar cualquier disenso respecto de los intereses pentagonistas
en Chile, Nuestra América y el mundo. El PDC juega a ser el auténtico
testamentario del Imperio estadounidense en el país andino.
5. Desde
que el Partido Comunista chileno ingresó a la componenda en el gobierno (por
eso de llamarse Concertación, ahora es Nueva Mayoría), las reyertas abiertas e
implícitas entre esa tienda y el PDC han sido más o menos habituales. Si bien
el sistema político dominante en Chile es nepotista, corrupto, castizo,
profesionalizado, etc., que Mariana sea hija del que fuera presidente del PDC
durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, uno de los
golpistas clave de 1973 y primer presidente de los gobiernos civiles pos
régimen cívico militar, Patricio Aylwin, no se resuelve mediante una cuestión
de genética política. Para no ir muy lejos, uno de los hermanos de Patricio
Aylwin, Andrés Aylwin, es la antítesis política de Patricio sobre todo en
materia de DDHH. La estatura ética de Andrés Aylwin a favor de las víctimas de
la tiranía encabezada por la junta militar entre 1973 y 1990, superó con creces
la conducta de muchos dirigentes de los propios partidos políticos “de
izquierda” de donde provenían las víctimas. Y Andrés Aylwin no es ni fue un
“agente” de la inteligencia cubana. Sólo es y fue un agente de la inteligencia
humana.
El caso de Mariana es distinto. Aquí sí, en efecto, ella es una perfecta
hija de su padre.
6. ¿En qué
consiste la trama de Mariana? En términos locales e inmediatos aquí ya se
aventuró la hipótesis de quebrar a la Nueva Mayoría, o, al menos, conseguir un
mejor posicionamiento del PDC en su interior. ¿Qué significa un mejor
posicionamiento al interior de la Nueva Mayoría? Obtener más cupos
parlamentarios para el PDC y que la candidata presidencial para fines de 2017
sea Carolina Goic, actual senadora y presidenta del PDC, su ahijada política. O
hacer trizas a la NM para integrarse a la derecha tradicional. O que los demás
partidos de la NM expulsen al PCCh, haciéndole perder una de sus franjas más
francamente reformistas. O modificar sustantivamente el incipiente programa
reformista del precandidato en curso de la NM, Alejandro Guillier. O que,
mínimo, el Partido Comunista chileno califique de “dictadura” al gobierno
cubano. O todas las anteriores más otros objetivos probables que ya aparecerán
en el camino.
7. Por
otra parte, al interior del PDC existe el grupo de interés y de poder “los
salvadoreños”, cuyos rostros más visibles son Gutenberg Martínez y Soledad
Alvear, entre otro/as. ¿Por qué se les llama “los salvadoreños”? Debido a la
colaboración estratégica que prestaron a la CIA norteamericana en la guerra de
El Salvador en la década de los 80 del siglo XX. Entonces, la insurgencia
revolucionaria y popular tuvo en las cuerdas a la tiranía del capital
transnacional de EEUU. Por razones que no vienen a cuento explicar aquí, las
fuerzas revolucionarias llegaron a una suerte de “empate estratégico” ante la
ayuda material, política y militar protagónica del Pentágono al Estado
salvadoreño. En medio de esa “colaboración” norteamericana, por su experiencia
tanto en el golpe de Estado en Chile de 1973, como por su “auxilio generoso” a
la Central Nacional de Informaciones (CNI) de la tiranía, acudió esa fracción
del PDC a El Salvador a aportar con sus experticias contrainsurgentes. De allí el
apodo “los salvadoreños”. Asimismo, estos mismos chicos/as jugaron un papel
cardinal en imponer como primer candidato a la presidencia de Chile de los
gobiernos civiles pos tiranía cívico militar, a Patricio Aylwin en vez de a
otro dirigente del PDC, Gabriel Valdés, quien contaba con mayor popularidad y
una posición más progresista que Aylwin. Forzudos “los salvadoreños”.
Implacables.
Ni siquiera es preciso recordar que el PDC emergió como una fracción
social-cristiana del Partido Conservador chileno (la “falange nacional”,
inspirada en el fascista español José Antonio Primo de Rivera), que con el
tiempo reemplazaría al Partido Radical (tienda preeminente en los tiempos de
los “frentes populares”) en el denominado “centro político” (pendular y
permeado por la lucha de clases). En las elecciones presidenciales de 1964, el
candidato del PDC, Eduardo Frei Montalva (papá del ex presidente
concertacionista del mismo partido, Eduardo Frei Ruiz-Tagle), recibió recursos
de EEUU para su campaña y luego heredó la línea política de la época: la
Alianza para el Progreso (4), estrategia imperialista anclada en la OEA con el
fin de contrarrestar el ejemplo emanado de la joven Revolución cubana.
¿Qué quiere decir lo anterior? Que la dirección del PDC tiene un largo
prontuario de internacionalismo fascista e imperialista en Chile y el mundo. Y
en consecuencia, no es extraño el movimiento de Mariana Aylwin.
8. En
tanto transcurre pesadamente el Festival de Viña del Mar, las reacciones del
sistema político dominante no se han hecho esperar. Los dirigentes del PDC ya
hablan de quiebre con el PCCh y la imposibilidad de cohabitar en la NM.
Mientras que el PCCh comunicó que emitirá una respuesta oficial en los próximos
días, el primer vicepresidente del PDC, Matías Walker, afirmó que “con estas
actitudes se hace muy difícil formar una nueva coalición política con el PC”.
Por su costado, el secretario nacional del PDC dijo que “Existiendo una
contradicción absoluta en nuestros conceptos de democracia, es muy difícil
mirar hacia adelante. Hay una diferencia insalvable respecto de qué es un
sistema democrático”. Y el senador de la misma tienda, Ignacio Walker, indicó
que “El incidente producido y las declaraciones públicas de la Embajada de Cuba
y del PC, a mi juicio, marcan un virtual punto de quiebre en las relaciones
entre la DC y el PC”.
El Partido Socialista, mediante una declaración pública trémula, aseguró
que “en ningún caso, es apropiado mezclar situaciones de diferencias
diplomáticas para fines de política interna chilena”.
¿Quedó claro?
9. Sincrónica
y contradictoriamente (en la superficie, claro), la presente administración
ejecutiva del Estado chileno, desbaratando con hechos su crítica a la decisión
soberana adoptada por el gobierno cubano, y sólo para hacer referencia a los
tiempos recientes, impidió el ingreso a Chile de la lideresa por los DDHH y ex
senadora liberal de Colombia, Piedad Córdoba, a comienzos de octubre de 2016
(5), arguyendo la “vulneración a la Seguridad Nacional”.
De igual modo, a fines de enero de 2017, dos jóvenes peruanos de
suscripción libertaria fueron expulsados del país andino a través de la
aplicación del Decreto 2601, emitido en 1975 por la dictadura de Pinochet, que
impone la prohibición de ingreso para quienes “propaguen o fomenten de palabra
o por escrito o por otro cualquier otro medio, doctrinas que tiendan a alterar
el orden social”. Como pruebas, acusaron la posesión de literatura anarquista
(6).
Y la primera semana de febrero del año en curso, esta vez fue expulsado
de Chile el periodista italiano Lorenzo Spairini, acusado de haber “sido
detectado en diversas actividades anti sistema, alterando el orden social del
país y constituyendo de esta manera un peligro para el Estado”. Spairini estaba
becado por la Unión Europea para realizar asesorías comunicacionales a
organizaciones sociales y sindicatos (7).
Un capítulo aparte comportaría el listado sin prensa de grupos
musicales, intelectuales, dirigentes sociales y personas extranjeras que han
viajado a Chile para visitar a las comunidades mapuche en resistencia por su
autonomía y autodeterminación, y que ni siquiera han tenido el “honor” de ser
expulsados. Simplemente no los han dejado ingresar al país en la frontera
misma. Por supuesto, la lógica del poder teme que se informe sobre las luchas
mapuche y además no logra entender que las comunidades mapuche pueden
auto-organizarse sin asesoría de nadie. Los lectores más antiguos recordarán
que las primeras versiones oficiales del ajusticiamiento fallido del Frente
Patriótico Manuel Rodríguez en contra del dictador Augusto Pinochet en 1986,
hablaron de “agentes extranjeros” provenientes del “comunismo internacional”,
cuando en realidad los fusileros fueron chilenas y chilenos comunes y
corrientes, puestos en una situación extraordinaria. El miedo de la
oligarquía y el imperialismo a la organización propia de los oprimidos/as es
tan profunda que produce relatos extraterrestres para explicar las realidades
que no pueden tolerar.
En fin. El pueblo y el gobierno cubanos conocen muy bien sus fortalezas
y desafíos, sus conquistas y debilidades. No será el autor de este artículo
quien salga a defender lo que tan bien ha sabido hacer un pueblo entero, sus
dirigentes, su historia.
Notas
sábado, 25 de febrero de 2017
EL PDC Y EL GOLPE CÍVICO-MILITAR DE 1973
ESPECIAL: EL PDC Y EL GOLPE CÍVICO-MILITAR
DE 1973
Publicamos enlaces a un libro y a
artículos acerca del papel del sector predominante y dirigente de la Democracia
Cristiana en la preparación del golpe cívico-militar de 1973 y en el apoyo a la
dictadura triunfante.
Esperamos aportar a ejercer la
memoria de quienes vivieron esa dolorosa experiencia y entregar elementos para la
educación política de quienes no la vivieron y hoy se suman a las fuerzas que
harán justicia y recuperarán las conquistas sociales de las clases populares de
este país. Esperamos sus comentarios, sus sugerencias para difundir otras
publicaciones, su voluntad de sumarse a quienes seguimos soñando y creando un
Chile popular.
INDICE DE ARTÍCULOS
CON ENLACES DESDE ESTA PÁGINA:
1.- ROL DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA
EN LA GESTACIÓN, CONSUMACIÓN Y AFIANZAMIENTO DEL GOLPE MILITAR DE 1973
Manuel Acuña Asenjo
3.- Patricio Aylwin: “entre una
dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la
segunda” - piensaChile ★ piensachile.com
4.- Chile: La Democracia
Cristiana, el general Prats y el golpe
Juan E. Albornoz y Germán F.
Westphal
5.- Mecanismos ideológicos en la
construcción de la situación política
(A cuarenta años del golpe de
estado del 11 de septiembre en Chile.)
Ricardo A. YOCELEVZKY R.
6.- RESUMEN DE ARTÍCULO SOBRE EL
PDC, EN WIKIPEDIA
![]() |
| FUENTE: www.gamba.cl |
1.- ROL
DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA EN LA GESTACIÓN, CONSUMACIÓN Y AFIANZAMIENTO DEL
GOLPE MILITAR DE 1973
Manuel Acuña Asenjo
Serie Codehs, Editorial
Senda/Senda Förlag I Stockholm
Libro de 240 páginas, ¡imperdible!
Descargar a tu computador:
Trozos destacado, de la introducción por Rafael Luis Gumucio Rivas, historiador,
Santiago, 23 de mayo de 2016
“Leighton nunca pudo perdonar a Eduardo Frei Montalva, a Patricio Aylwin
y a otros líderes derechistas democratacristianos de haber gestado y apoyado el
golpe de Estado. El juicio de la historia ha sido certero para develar la
infamia y traición de estos personajes polí- ticos que, al apoyar a Pinochet y
a sus secuaces, hundieron el ideal antimilitarista que dio nacimiento a la
Falange y que, además, se mantuvo como principio fundamento en la historia de
la ‘Democracia Cristiana’, concepción que diferenciaba este Partido de los
socialistas, bastante proclive a las dictaduras militares —baste recordar que
apoyaron el “Tacnazo”, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva—. El libro
de Manuel Acuña aporta una serie de pruebas de indudable valor histórico para
demostrar cómo desde el comienzo del gobierno del Presidente Salvador Allende
el sector freísta de la ‘Democracia Cristiana’ se empeñó en detener el avance
del programa de la ‘Uni- 13 dad Popular’. En efecto, el Presidente Eduardo Frei
Montalva recibió con profundo desagrado el triunfo de Allende, en las
elecciones presidenciales de 1970 pues, en su alma, hubiera deseado un
candidato del ala derecha de su partido —un Edmundo Pérez Zujovic, por
ejemplo—.”
“El líder democratacristiano
Radomiro Tomic se convirtió en uno de los principales testigos de cargo en el
juicio contra la derecha de su partido respecto a su colaboración y cooperación
en la preparación 14 del golpe militar, y en la revista Chile-América escribía
sobre la responsabilidad de la directiva en el golpe lo siguiente: “En primer
lugar, el 9 de agosto de 1973, de acuerdo a la petición de Patricio Aylwin, el presidente Allende había formado un gabinete
con participación institucional de militares; a los pocos días, la DC se
desligó del compromiso y empezó a exigir la renuncia de los uniformados. En
segundo lugar, el apoyo frontal de la DC a la huelga de los camioneros y otros
sectores de claro carácter ´ilegal´ y absolutamente inmoral a la luz de la
moral cristiana. Tercero, la declaración de la Cámara de Diputados, controlada
por la DC, ´ilegalizando´ al gobierno; finalmente, la declaración de la
directiva del PDC, del 2 de septiembre de 1973 en apoyo al golpe militar. Y el
silencio del Congreso Nacional, poder constitucional cuyas dos ramas estaban en
poder de la Democracia Cristiana, que se negó a todo pronunciamiento de
solidaridad con el gobierno a raíz de la tentativa de golpe de Estado del 29 de
junio y que aceptó sin protesta la clausura del 11 de septiembre”.
“Durante el mes de agosto de 1973, el enfrentamiento entre el
gobierno y la oposición alcanzaba los más altos grados de conflictividad: la
lucha por el poder estaba al rojo candente. El Presidente, Salvador Allende,
buscaba denodadamente el diálogo con Eduardo Frei Montalva; Gabriel Valdés se
ofreció de emisario, pero Frei Montalva, rabioso y amargado, se negó
rotundamente a dialogar con el Presidente de la República. El prelado de la
iglesia, el cardenal Raúl Silva Henríquez, también hizo el último intento, pero
también fracasó, pues Frei Montalva le preguntó si se lo pedía como católico, y
el cardenal respondió afirmativamente; sin embargo, Frei resolvió enviar a su
segundo, Patricio Aylwin, quien
oficiaba como presidente de la DC. El diálogo entre Aylwin y Allende dio
escasos resultados, pues la decisión de Frei y la directiva democratacristiana
ya estaba tomada en el sentido de apoyar el golpe de Estado, cuyos actores
principales serían los cuatro comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas”.
ÍNDICE DEL LIBRO DE MANUEL ACUÑA:
PRIMERA PRESENTACIÓN, de Rafael
Luis Gumucio, 11
SEGUNDA PRESENTACIÓN, de Óscar
Ortiz, 19
A MANERA DE PRÓLOGO, 25
PARTE I: GESTACIÓN DEL GOLPE
Título I: Nociones generales
acerca de los golpes de Estado. ‘Modelos’ y formas de acumular. Preparación de
un golpe de Estado. Condiciones que favorecen una asonada militar. La situación
de las Fuerzas Armadas chilenas antes de la asunción de Allende. Las
condiciones continentales, 27
Título II: Un conveniente recuerdo
de Gramsci. El Estado como creación del arma. Descubriendo contactos. El
Ejército comienza a actuar, 33
Título III: La representación
política de las clases y fracciones de clase dominantes antes del golpe de
Estado. La conducción de los sectores opositores, 38
Título IV: Comenzando la
preparación del golpe. Incorporación de las distintas ramas. El ‘plan económico’
de la Armada. El partido ‘Nacional’ y la ‘Democracia Cristiana’ son informados
del ‘plan económico’ de la Armada. El plan ‘SACO’, 42
Título V: La ‘Cofradía de Lo
Curro’ y el ‘Comité de los 15’. La FACH desecha conversar con Pinochet para
llevar a cabo el golpe y prefiere iniciar los contactos al interior con un ex
edecán del presidente Frei, 58
Título VI: Los diputados demócrata
cristianos aprueban la deslegitimación del Gobierno Popular. Reacción del
general Prats. El general Bonilla intenta una última gestión con la ‘Democracia
Cristiana’. Se malogra el plan. La ‘Democracia Cristiana’ es informada de la
inminencia del golpe, 68
Título VII: Participación de la
‘Democracia Cristiana’ en la realización del golpe militar, 72
Título VIII: Participación de
otros partidos o movimientos en la asonada de 1973, 77
PARTE II: CONSUMACION Y
AFIANZAMIENTO
Título I: Otro poco de teoría
social para explicar la situación de los partidos con posterioridad al golpe
militar, 82
Título II: La Junta Militar se
instala. Primer Gabinete. Los primeros mandos medios del Gobierno Pinochetista.
Saludo de organizaciones y personalidades. La dirigencia del partido ‘Demócrata
Cristiano’ se reúne con la Junta Militar, 84
Título III: Apoyo
demócratacristiano a la Junta en los sectores populares. Clotario Blest intenta
reconstituir la verdadera CUT. Oposición de la ‘Democracia Cristiana’, 95
Título IV: Actitud de Eduardo Frei
Montalva y de su familia tras la instalación de la Junta Militar. Actitud de la familia Aylwin, 98
Título V: Por qué la ‘Democracia
Cristiana’ y no otros partidos. La razón, desde el punto de vista del sistema
capitalista mundial SKM, 104
Título VI: Por qué la ‘Democracia
Cristiana’ y no otros partidos. La razón, desde el punto de vista
institucional, 107
Título VII: Por qué la ‘Democracia
Cristiana’ y no otros partidos. La razón, desde el punto de vista de los
‘aparatos’ del Estado, 111
Título VIII: Por qué la
‘Democracia Cristiana’. La razón desde el punto de vista ideológico, 113
PARTE III: EL COMIENZO DEL FIN.
Título I: Comienza el derrumbe de
la influencia demócrata cristiana. Posibles causas, 116
ítulo II: La incorporación de
Augusto Pinochet a la asonada. Aspectos generales del carácter del dictador.
Los demás miembros de la Junta, 116
Título III: Objetivo y futuro del
Gobierno Militar. Aparece Jaime Guzmán. El Ejército (Pinochet) se impone por
sobre el resto del arma. Conflictos por la nominación de Pinochet, 119
Título IV: El general Lutz.
Comienza a manifestarse el poder de Manuel Contreras. Salen de sus cargos Lutz
y Bonilla. El general Prats y su mujer son asesinados. Lutz se enfrenta a
Pinochet, 124
Título V: Proposiciones para la
refundación del sistema capitalista en Chile. Se definen algunos lineamientos.
Los trabajadores gobiernistas van a Ginebra, 127
Título VI: Las pretensiones
demócrata cristianas comienzan a ser derrotadas. Conflicto por el problema de
los plazos. Detención y expulsión. Enfrentamientos entre los generales Bonilla
y Arellano, por una parte, y el coronel Manuel Contreras, por otra. Cambios en
el alto mando, 135
Título VII: La muerte del general
Augusto Lutz, 140
Título VIII : Muerte del general
Bonilla. Atentado en Roma contra Bernardo Leighton. Eduardo Frei se convierte
en la alternativa a la Junta. Arellano pasa a retiro, 144
Título IX: Ruptura definitiva.
Cierre de la Radio Presidente Balmaceda. La muerte de Eduardo Frei, 152
A MANERA DE EPÍLOGO, 164
DOCUMENTOS ANEXOS, 171
1. Ultima carta de Salvador
Allende a Patricio Aylwin, 172
2. Carta de Eduardo Frei Montalva
a Mariano Rumor, 177
3. Carta de Eduardo Frei Montalva
a Bernardo Leighton, 197
4. Carta (respuesta) de Bernardo
Leighton a Eduardo Frei Montalva, 217
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
Libro completo:
Clara Bensan
llegó a un acuerdo con el Ministerio Público para una salida alternativa a un
juicio oral. "Su intención nunca fue defraudar al Fisco, sino que obtener fondos para una campaña
política, hechos en los cuales ella no tuvo ningún tipo de retribución
impositiva”, sostuvo su abogado defensor, Álvaro Morales.
La defensa de la ex contadora de
la campaña 2009 del ex Presidente Eduardo Frei, Clara Bensan, llegó ayer a un
acuerdo con el Ministerio Público para una salida alternativa a un juicio oral,
en el marco del caso SQM.
De esta forma, quedó fijada para
el próximo viernes 24 de marzo, en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago,
la audiencia para el procedimiento abreviado en su contra.
Bensan, quien fue formalizada en
septiembre de 2015 por presuntos delitos tributarios cometidos entre octubre de
2009 y febrero de 2010, declaró a la Fiscalía: “En febrero de 2010 Giorgio
Martelli me pide que emita una factura para cubrir deudas generadas de la
campaña, había 120 cheques firmados por Eduardo Frei protestados, ya que no
había fondos para cubrirlos".
Esto, porque a través de su
empresa Asesores en Gestión Integral Limitada (Agesin) se concertó con el ex
recaudador de fondos de campañas de candidatos presidenciales de la Nueva
Mayoría, con el propósito de facilitar facturas falsas a la empresa minera por
servicios no prestados, por un total de $ 92,7 millones, según apuntan los
persecutores.
“En el contexto de la elección
presidencial de 2009, Giorgio Martelli me solicitó la emisión de algunas facturas
para el financiamiento de la campaña presidencial de la Concertación, por lo
que emití cinco facturas (tres para SQM, dos de ellas las emití por Agesin y la
tercera por Los Andes, una factura para Inversiones Caburga y una para Newport,
y una boleta de honorarios para Caburga) (...) todas estas facturas y boletas
me las pidió Martelli en el contexto de la precampaña y poscampaña
presidencial, para cubrir gastos de la campaña”, declaró.
Los abogados de la ex contadora
DC, Álvaro Morales y Pablo Araya, explicaron a La Tercera que llegaron a este
acuerdo con la Fiscalía debido a que les parecía una salida beneficiosa para su
representada.
“Estamos satisfechos con el
acuerdo al que hemos llegado con la Fiscalía, porque las penas están muy por
debajo al mínimo de lo que pudo haber obtenido eventualmente en un juicio oral.
Nos parece que es una salida muy beneficiosa para doña Clara, que guarda
relación con la colaboración decisiva que ella prestó a la investigación”,
comentó Morales.
En ese sentido, recalcó que “ella,
más que aceptar que cometió un delito tributario, está reconociendo los hechos,
pero no un delito particular. Su intención nunca fue defraudar al fisco, sino
que obtener fondos para una campaña política, hechos en los cuales ella no tuvo
ningún tipo de retribución impositiva”.
“Está aceptando que efectivamente
le entregó facturas a la empresa SQM, que dichas facturas fueron solicitadas
por Giorgio Martelli y que fueron para efectos de la campaña de Eduardo Frei,
que es lo que ella ha declarado más de cinco veces en la Fiscalía”, dijo por su
parte Araya.
3.-
Patricio Aylwin: “entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros
militares, yo elegiría la segunda” - piensaChile ★ piensachile.com
¿Quién fue Patricio Aylwin? ¿Por
qué círculos opositores a la revolución Cubana lo homenajean e invitan a
Mariana Aylwin a participar en actos que están organizando en la isla?. Que
nadie diga mañana que no sabía lo que ocurrió en Chile, que no tenía la información
para comprender a cabalidad lo que hoy se está moviendo bajo la superficie.
Aquí va una cantidad de opiniones y antecedentes históricos, incluidas
grabaciones históricas en que Aylwin revela quien fue en verdad en nuestra
historia y la responsabilidad que le cabe en la horrible noche de cárcel,
persecuciones, masacres y exilios que vivió nuestro pueblo y que no le deseamos
a ningún otro pueblo en el mundo.
LEER:
12 de septiembre del 2003
4.-
Chile: La Democracia Cristiana, el general Prats y el golpe
Juan E. Albornoz y Germán F.
Westphal
Con excepción de ese grupo pequeño
y recalcitrante de fanáticos pinochetistas, no se puede encontrar personas
activas en el mundo político chileno que admitan ante los microfónos
periodísticos e históricos haber urgido a los militares a llevar a cabo el
golpe de estado.
La Democracia Cristiana sufre hoy,
históricamente hablando, una tratamiento de liposucción histórica por parte de
sus líderes; la actuación de la cúpula dirigente que controlaba el partido
durante los años y días anteriores al golpe de 1973 es cuestionada
persistentemente. Después de todo siguen controlando gran parte del poder
político actual.
Dos cosas niegan: recibir fuertes
sumas de dinero del gobierno norteamericano y haber incitado a los líderes
militares a deponer al Presidente democráticamente electo.
¿Quién recibió las platas?
Sobre el recibo de dineros La
Tercera (Septiembre 8, 2003) informa:
"En tanto, el senador Rafael
Moreno recordó que debido a este tema el partido realizó una investigación
interna y no encontró evidencia de que el partido haya recibido aportes de la
CIA."
En el mismo artículo otro líder
afirma:
"Es una novela", afirmó
el ex ministro Raúl Troncoso, para quien "queda de manifiesto que hubo una
contradicción entre la CIA y el gobierno americano. Eso es propio de los
americanos, que dejan papers de todas las cosas que hacen y después resulta que
no tienen nada que ver con la realidad". Troncoso añadió que "la DC
no recibió apoyo del gobierno americano ni de la CIA ni de nadie para botar a
Allende, no lo habría aceptado. Otros aceptaron y los americanos saben quiénes
fueron."
Según Adolfo Zaldívar (citado por
El Mercurio en su serie conmemorando el golpe), en una carta pública le
recuerda a un correligionario del ala más izquierdista, Ricardo Hormazábal, que
Frei actuó contra la Unidad Popular "con espíritu patriótico y no
golpista, y recordó que el partido justificó la reacción militar."
Mr. Zaldívar, un amateur en el
masajeo histórico, nos sorprende con la lógica de lo que nos quiere hacer
creer: los líderes de ese tiempo no buscaban el golpe; pero más tarde
justificaron la reacción militar. Zaldívar nos quiere cambiar el léxico: No es
un "golpe"; es una reacción militar. Recordemos la diferencia, por
favor.
Este año también se cumple el
centenario de ese escritor magnífico, George Orwell, quien escribió tanto y con
tanta perceptividad sobre el uso y abuso del lenguaje, principalmente desde la
perspectiva política, donde la hipocresía y la oscuridad lingüística son casi
sinónimas. Dos pensamientos de Orwell son extremadamente a propos en estos
días: "La insinceridad es el peor enemigo del leguaje claro", y,
"los que controlan el pasado, controlan el futuro".
¿Por qué la Democracia Cristiana
trata de evadir el pasado y así sus responsabilidad histórica?
Un motivo es la necesidad de
seguir construyendo y puliendo el mito de un Eduardo Frei, límpido y demócrata,
imagen y mito necesario para una ideología cuyos principios han sido pisoteados
tantas veces por sus líderes. El otro motivo tiene que ver con la responsabilidad
moral: el golpe que tantos de sus líderes pidieron y apoyaron fue mucho más
salvaje y horrible de lo que se imaginaron.
Luis Pareto, ex diputado de la
Democracia Cristiana y presidente de la Cámara Baja en 1973, insistió (La
Tercera, Septiembre, 1, 2003) que dentro de su colectividad hubo sólo un
pequeño grupo de militantes que apoyó el golpe militar. En ese sentido,
defendió la imagen del ex Presidente Eduardo Frei Montalva y agregó que incluso
intentó salvar la vida de Salvador Allende. Quienes estaban por la intervención
militar en la DC eran "no más allá de 10 militantes con alguna connotación
política", subrayó Pareto.
El Mercurio, este pasado 26 de
agosto, contradice esta imagen con una simple cita de Eduardo Frei (Pére):
"Los militares han salvado a
Chile y a todos nosotros... las Fuerzas Armadas siguen descubriendo depósitos
de armas clandestinas, declaraba el ex Presidente el 12 de octubre de 1973 al
corresponsal en Santiago del diario español ABC."
"Cuando un gobierno actúa
como lo hizo el de Allende... y se crean condiciones desfavorables como jamás
se habían conocido... el derecho al levantamiento se convierte en un deber,
continuó Frei en esa ocasión."
Zaldívar, también citado por El
Mercurio, decía entonces, mientras los dólares de Nixon flotaban libremente:
"El único responsable de la
grave crisis que sufre el país es el Gobierno de la Unidad Popular que él
encabeza, sentenció el presidente del Senado en esa oportunidad."
Responden los compañeros de
conspiración
Pero la ruta de escape de los
líderes demócrata cristianos es cortada rápidamente por sus aliados de antaño.
El Mercurio, con particular deleite, cita a los derechistas, quienes recuerdan
las acciones de sus compañeros de ruta en 1973 en forma distinta:
"El senador Andrés Chadwick
dijo que le "llama la atención" que Aylwin "intente explicar lo
inexplicable" al tratar de desligarse de la señal con que fue percibida la
declaración de la Cámara para frenar las "ilegalidades" que cometía
el gobierno de la Unidad Popular (UP). "Aylwin intenta borrar con el codo
lo que él mismo escribió con la mano cuando Allende gobernaba el país. Si sigue
con esa actitud, su codo va a quedar muy gastado. No puede pretender obviar su
rol".
"Su par RN Sergio Romero, en
tanto, dijo que el ex Mandatario no puede desconocer que el acuerdo
parlamentario se constituyó en un abierto llamado a la intervención de las
Fuerzas Armadas para que enmendaran el rumbo del Ejecutivo." (El Mercurio,
Agosto 25, 2003)
Nuestra contribución a la búsqueda
de la verdad
El General Carlos Prats, último
general chileno merecedor de que su rango se escriba con mayúscula, es alguien
cuya veracidad y honestidad nunca ha sido cuestionada. Gracias al detalle
increíble de sus Memorias, escritas a lapicera hasta días antes de ser
asesinado por la dictadura, podemos explorar con tranquilidad los días
anteriores a los distintos intentos de golpe.
Estas Memorias entregan la
documentación más detallada, mejor estructurada y más rica que se hayan
publicado de este período oscuro de la historia política chilena. El lector se
da cuenta que el General Prats, un intelecto superior, mantenía un diario detallado
y objetivo en extremo de lo que ocurría alrededor de él. Hasta hoy nadie se ha
atrevido a decir que los hechos descritos por Carlos Prats, presenten un visión
equivocada o tergiversadora de los mismos.
La pregunta que nadie se ha hecho
en días de amnesia y borrones es la siguiente: ¿ Quién fue el líder
democratacristiano que en 1970 le propuso al General Prats dirigir un golpe
militar (incluyendo el rapto del Presidente Frei), para impedir que Frei
entregara el poder a Salvador Allende?
Este es el episodio que describe
el General Prats:
El jueves 24 de septiembre,
Schneider reune a los generales y los informa de su conversación con el
Presidente [Eduardo Frei Montalva], en los mismos términos en que me la contó a
mí. Todos los generales afirman que no han emitido opinión alguna que
justifique los rumores que llegaron a los oídos del Presidente.
El viernes 25 de septiembre me
ocurre lo más insólito que podía esperar de ese tenso juego de muñequeo a que
se nos sometía.
A las 9:30, un destacado demócratacristiano
me plantea directamente, en actitud nerviosamente complacida, que ante la
"intransigencia de Schneider para detener a la Unidad Popular, el
Presidente Frei estaba dispuesto a que yo encabezara un movimiento que lo
derrocara y lo enviara al extranjero". Esto, porque había que impedir a
toda costa el acceso de los comunistas al gobierno, que "soportarían dos
años a Allende y después tomarían el control total."
En seguida desarrolla su plan:
había que "apoderarse de noche de La Moneda, enviar a Frei al extranjero,
cerrar el Congreso, suspender la vigencia de los partidos políticos, utilizar
en cargos claves a gente de confianza que ellos podrían señalar y, normalizada
la situación, llamar de nuevo a elecciones."
Yo escuchaba hipnotizado al caballero
de arquitectura de la época victoriana, con una especie de presentimiento de
que ésta no era una intervención fortuita en mi vida, por lo que no tenía
ninguna probabilidad de eludir ofenderlo.
[El tipo recibe un sermón de parte
de Prats, quien le advierte que Schneider y Ossa serán notificados.]
Antes de separarnos me pide el
favor de que espere veinticuatro horas antes de informar a Ossa y a Schneider.
Le respondo que por deferencia a su persona, le daré ese plazo.
[Al día siguiente, luego de haber
conversado con Schneider]
Más tarde pido al ministro Ossa
que me reciba y le doy cuenta textual de mi conversación, del viernes 25, con
el importante personero de su partido. Se manifiesta muy sorprendido con mi
información, que yo le pido transmita con todos sus detalles al Presidente
Frei. Con un gesto entre desganado y cortés, me dice que no le dé importancia a
los nerviosismos de la gente de su partido.
[Carlos Prats González: MEMORIAS
Testimonio de un Soldado, 2ª Edición, Agosto 1985, Pehuén Editores, Santiago de
Chile, págs. 173-175.]
Un par de observaciones: el nivel
y autoridad política del "caballero de arquitectura de la época
victoriana" indica que es alguien de importancia política substancial. En
efecto: a) puede hablar privadamente con Prats, y, b) logra que Prats, en
deferencia a su posición, guarde silencio por 24 horas. Más aun, dada la
naturaleza, el grado de detalle y la trascendencia de la proposición que le
hizo al General Prats, sólo es posible inferir que que no se trataba de una
iniciativa personal e inconsulta a los más altos niveles del partido
demócratacristiano. Esto es consistente con la falta de actuación del Ministro
Ossa, un demócratacristiano, íntimo colaborador del Presidente Frei. De hecho,
el segundo Jefe del Ejército le acababa de informar de una proposición criminal
de primer grado -raptar al Presidente de la República y en efecto causar un
golpe militar. El Ministro Ossa, "con un gesto entre desganado y
cortés," escucha la denuncia del General Prats, y cierra la conversación
con un pedido de no darle "importancia a los nerviosismos de la gente de
su partido."
¿Para qué necesitaba el
"caballero de arquitectura de la época victoriana" un plazo de 24
horas si no era para prevenir a la cúpula de su partido de los pasos que daría
Prats? Si no hubiera sido así, la respuesta de Ossa a Prats no tiene
explicación posible.
No sabemos si Ossa vive hoy en
día, pero si vive, sería interesante preguntarle qué recuerda y por qué no
actuó respecto a la denuncia del General Prats, aunque por supuesto, más
interesante aun, sería saber el nombre del "caballero de arquitectura de
la época victoriana"...
5.-
Mecanismos
ideológicos en la construcción de la situación política
(A cuarenta años del golpe de estado del 11 de
septiembre en Chile.)
Ricardo A. Yocelevzky R.
(FRAGMENTO)
“Aparentemente
los sectores de la Democracia Cristiana que apoyaron el golpe de estado creían
que el orden constitucional sería restaurado una vez que se hubiera eliminado
al gobierno de Allende. Esta es la aspiración expresada por “los trece” en su
hoy nuevamente renovada declaración de rechazo al golpe de estado.19
Esta
declaración ha cobrado importancia hoy, a cuarenta años de su expedición, por
razones de muy distinta índole. La principal es que distintos dirigentes de la
Democracia Cristiana han solicitado que la “carta de los 13” sea asumida como
la posición oficial del partido ante el golpe de estado. Uno de los firmantes
de esa declaración, el ex ministro Belisario Velasco, agradeció “los
reconocimientos para los 13 dirigentes democratacristianos que dos días después
del golpe de Estado de 1973 aparecieron firmando una carta pública de condena
al derrocamiento de Salvador Allende”. Y agrega “desde la DC ‘existieron dos
declaraciones después del día 11 de septiembre : una de la directiva, que
consensuaba con el golpe en cierto modo, y la nuestra, que lo condenaba categóricamente
y se inclinaba respetuosa ante el sacrificio que el Presidente Allende hizo de
su vida en defensa de la autoridad constitucional”.20
El sucesor
de Pinochet fue Patricio Aylwin, líder de la Democracia Cristiana y del sector
que apoyó el golpe. Esto ocurrió sólo después de más de dieciséis años de
dictadura y en condiciones que transformaron completamente el sistema político”.
ARTÍCULO COMPLETO:
6.-
RESUMEN DE ARTÍCULO SOBRE EL PDC, EN WIKIPEDIA
Rol en el Régimen Militar
(1973-1990)
“El PDC no tuvo una reacción única
frente al golpe militar. Muchos de los principales dirigentes, como Eduardo
Frei Montalva, Patricio Aylwin o el rector de la Universidad de Chile, Edgardo
Boeninger, manifestaron abiertamente su alivio por el derrocamiento de Allende,
o al menos opinaron que era una salida inevitable. El 12 de septiembre de 1973,
la directiva del PDC, encabezada por Aylwin, emitió una declaración en donde
definió su posición frente al golpe. Lamentó lo ocurrido en Chile manifestando
su convicción de que las Fuerzas Armadas no buscaron el poder: "Sus
tradiciones institucionales y la historia republicana de nuestra Patria
inspiran la confianza de que tan pronto sean cumplidas las tareas que ellas han
asumido para evitar los graves peligros de destrucción y totalitarismo que
amenazaban la nación chilena, devolverán el poder al pueblo soberano para que
libre y democráticamente decida sobre el destino patrio". Hizo responsable
al gobierno de Allende, de haber llevado a Chile al "desastre económico,
al caos internacional, a la violencia armada y a la crisis moral".
En cambio, otros dirigentes
reunidos en el Grupo de los Trece, como Bernardo Leighton y Renán Fuentealba,
denunciaron desde los primeros días los excesos del nuevo régimen. En un
comunicado, emitido al día siguiente al de su directiva, condenaron el "derrocamiento
del Presidente Constitucional de Chile". Señalaron que la oposición al
gobierno "fue siempre planteada para preservar la continuidad del proceso
de cambios que tuvo el honor de iniciar el gobierno de la Democracia Cristiana,
y al mismo tiempo, para impedir su desviación antidemocrática". El golpe
militar, era para ellos responsabilidad de todos: de Gobierno y Oposición”.
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