A lograr movilización y crear conciencia popular

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56 años de lucha

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MAPU: 54 AÑOS LUCHANDO, CREANDO PODER POPULAR

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EL MAPU SALUDA AL MPT
EN SU 14° ANIVERSARIO 5 de abril 2009-2023

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miércoles, 20 de diciembre de 2023

MAPU DECLARA DESPUÉS DEL PLEBISCITO DEL 17 DE DICIEMBRE DE 2023

El MAPU, destacamento proletario que lucha por una nueva sociedad sin clases, fraterna y solidaria, saluda el gran triunfo del pueblo chileno contra una propuesta aberrante de constitución.

No es una victoria de los partidos políticos, no es un triunfo de los oligarcas de la política.

Por el contrario, es el triunfo de la mujer y el hombre humilde, explotado, marginado, que no quiere más humillaciones y abusos.

Aquí no se cierra un proceso, como dicen el oficialismo y la derecha.

Solo el pueblo podrá decidir cuál será el camino para construir una nueva democracia y una sociedad mejor.

Nosotros, MAPU, seguimos pensando que la tarea está en construir desde la base social, el Poder Popular.

Solo el Poder Popular podrá transformar de raíz nuestro país.

Solo el Poder Popular podrá, por medio de una auténtica Asamblea Constituyente, redactar una propuesta de constitución para una Nueva Democracia para Chile.

La tarea entonces, es seguir trabajando en la base social, en las poblaciones, en los sindicatos, en el campo, entre las y los estudiantes, entre las comunidades de los pueblos originarios, organizaciones culturales, de género, ecológicas, etc.

 

¡Adelante, compañeras, compañeros!

¡A convertir la Victoria en Poder Popular!

 

Comisión Política

MAPU

  



#MAPU

#VOTA_EN_CONTRA

#RESULTADO_PLEBISCITO

#PODER_POPULAR

ANTICAPITALISTAS

#ANTIFA

#ASAMBLEA_CONSTITUYENTE_AHORA

domingo, 26 de noviembre de 2023

Unidad anticapitalista ahora, votaremos en contra, por nuestros derechos y hacia el poder popular

El MAPU declara:


La Crisis del Capitalismo es a nivel mundial, los empresarios y la derecha política ya han jugado sus cartas neoliberales y socialdemócratas en busca de adormecer la movilización social por cambios profundos en las relaciones sociales y de derechos.

Los pueblos de la América Latina tienen una lucha constante con el poder constituido, en ese contexto aflora la protesta del 18 de Octubre en Chile que puso en jaque al sistema, pero a la falta de capacidad de los movimientos anticapitalistas de dar dirección, la burguesía ofrece una salida que encauce todo dentro de las reglas de un régimen burgués así nace un proceso constituyente y llega Boric al gobierno bociferando cómo izquierdista e instaura la socialdemocracia para dirigir el país, para ordenar el sistema en crisis, pero sin satisfacer los reclamos de la gente.

Aquí es donde aparece la Ultraderecha prometiendo dar solución a la descomposición del sistema mediante un reseteo del Capitalismo que hoy es comandado internacionalmente por el Sionismo a través del monopolio de la industria armamentista y los medios de comunicación, donde manipulan a las masas para sus fines, en Argentina han tenido su primer triunfo con Milei y el Movimiento Libertario que fue creado en los Estados Unidos donde su cara visible es Donald Trump, en Brasil Bolsonaro y en Chile el Nazi-sionista Kast.

Las sociedades contemporáneas se componen entre los que se aferran al capitalismo y los anticapitalistas donde nos ubicamos los Mapucistas, que el 17 de diciembre votaremos En Contra, porque la propuesta de Constitución responde al intento de la Ultraderecha de implementar el Reseteo del capitalismo, que es la pérdida de los derechos de los pueblos y trabajadores que se han obtenido en décadas de lucha.

Hoy más que nunca necesitamos la unidad de los anticapitalistas y el desarrollo del poder popular para hacer frente a la asonada burguesa y lograr los cambios para una mejor sociedad basada en la solidaridad y respeto de los pueblos, los derechos de las mujeres, el cuidado del medio ambiente, con derechos a vivienda salud y educación de calidad.

Por un Chile mejor

Comisión Política

MAPU




#Voto_en_contra

#Sionismo

#Unidad_anticapitalista

#Anticapitalismo

#ultraderecha

#MAPU

#Constitución_2023

#Poder_Popular

domingo, 8 de noviembre de 2020

SEGUNDA DECLARACIÓN ANTE EL PROCESO CONSTITUYENTE

 

SEGUNDA DECLARACIÓN ANTE EL PROCESO CONSTITUYENTE

 



         Reiteramos los llamados que hicimos en nuestra primera DECLARACIÓN ANTE EL PROCESO CONSTITUYENTE, de agosto pasado.

La Coordinación General del MAPU llama a la militancia, adherentes, amigas y amigos de nuestro Movimiento, así como a toda la resistencia anticapitalista, movimientos sociales, a los pueblos en general, asumir como arma de lucha las transformaciones estructurales que necesita nuestra Tierra de Chile, la participación decidida y entusiasta por hacer valer la voluntad popular, de sustituir la constitución impuesta por Pinochet, el gran capital y la tiranía cívico-militar en 1980.

Nos hemos manifestado desde que comenzamos nuestra reconstrucción en 2007 a favor de generar el proceso indispensable, para lograr la instalación de la ASAMBLEA CONSTITUYENTE. Es un camino difícil, cuyo éxito no lo asegura el simple manejo de los cambios por quienes nos han oprimido desde antes, durante y después del régimen de la dictadura.

Nos satisface que la inmensa mayoría de la ciudadanía haya expresado su opción de aprobar el necesario cambio de constitución, en forma contundente, incuestionable, y que además no quiera que vuelva a aparecer la misma clase política corrupta en el proceso de redactar una nueva carta fundamental para este país.

Llamamos a seguir avanzando en generar la nueva institucionalidad que los pueblos quieren.

Pese a todas las legítimas desconfianzas en el proceso constituyente cocinado entre gallos y medianoche por Piñera y los parlamentarios, tenemos que manifestar que la inmensa mayoría del país se decidió por cambiar la constitución pinochetista. La forma de hacerlo visible, es continuar sin parar, a favor de la ASAMBLEA CONSTITUYENTE.

Aunque optamos por escoger CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL,  dijimos desde el principio que buscábamos convertir nuestro voto en una herramienta de lucha.

Dijimos claramente que no nos equivocamos cuando aclaramos en agosto: “no confiamos de una convención que va a ser elegida con las reglas de la Constitución Pinochetista donde ha prevalecido el soborno y lobby de los grandes capitales, una votación más, como todas las anteriores, en un ambiente donde los votos se compran, donde dinero y poder atrae más dinero y más poder, pero donde nuestra opción, debe ser votar por una Convención elegida popularmente”. “Nuestra esperanza y convicción está en la activa participación masiva y vigilante de los pueblos, es lo único que garantizará un proceso realmente Democrático y Popular”.

         Reiteramos: “Nuestra gran aspiración es que la Convención Constitucional no sea una burla más a la ciudadanía y que, por el contrario, sea la que actúe como una verdadera Asamblea Constituyente donde sean rotas todas las cadenas que la dictadura y la oligarquía nos han impuesto”.

Mantenemos vigente nuestro llamado a informar a la ciudadanía, a la que se manifestó y a la que no se manifestó en el plebiscito del 25 de octubre, a ejercer paralelamente toda forma de rebeldía popular que sirva para lograr una derrota estratégica del bloque del gran capital, que nos gobierna.

Nos movilizaremos para impedir el fraude que traman la oligarquía y la corrupta clase política: imponernos sus reglas para la selección de las y los constituyentes, de los que dependerán los resultados reales del proceso.

El plebiscito fue un capítulo, pero sigue nuestra lucha: trabajar para obtener una arrolladora mayoría a favor de los cambios estructurales. Si no hay una verdadera refundación de Chile, habrá rebeldía popular por todo el país. 

Y vamos a dar la pelea para defender la voluntad soberana sin más engaños, exigiendo que la Convención Constituyente asuma el papel de una verdadera Asamblea Constituyente, impidiendo toda acción que pretenda que siga vigente el sistema injusto impuesto por la dictadura. Un día votando y desde el otro día en la más profunda y formidable movilización popular hasta que la nueva constitución se haga real.

 

Por eso, es necesario establecer un serio y efectivo PROCESO CONSTITUYENTE POPULAR.

 

         Y si la convención va a ser una nueva trampa contra la voluntad popular, deberemos seguir acumulando fuerzas para que en la lucha concreta, la inmensa mayoría popular, exija por todas las formas de lucha, una verdadera ASAMBLEA CONSTITUYENTE soberana.

Por tanto, llamamos a establecer grupos de acción popular constituyente en todos los territorios: barrios, lugares de trabajo, comunidades, colectivos de todo tipo. A generar propuestas de redacción de la nueva constitución, desde algún artículo hasta el texto enterito.

Y estos mismos grupos constituyentes, junto a otros colectivos por temas específicos o generales, deberán ir poniendo en ejercicio las nuevas formas de poder popular desde la base.

Este es nuestro pronunciamiento, estas son nuestras ideas-fuerza. Ahora debemos llevarlas a la práctica con toda creatividad.

A encontrar las vías de enlace y unión en la lucha, con todas las organizaciones populares dispuestas a trabajar por una nueva constitución.

 

 

 

A CONVERTIR EL DESCONTENTO EN REBELDÍA, Y LA REBELDÍA EN PODER POPULAR

 

 

7 de noviembre de 2020

 

Organizaciones firmantes:

Movimiento de Acción Popular Unitaria MAPU.

MAPU Célula 18 de Octubre Región del Biobío.

 


#MAPU

#Nueva_Constitución

#Destitución_Piñera

#Poder_popular

jueves, 28 de noviembre de 2019

ALERTA 2



N° 2. 25 de noviembre de 2019

La Democracia no se pacta, se construye desde las bases del pueblo activo y organizado, por lo tanto rechazamos toda negociación de las cúpulas políticas. En Chile, los pueblos exigimos participar y decidir nuestro futuro, cuando las cúpulas negocian sólo maquillan pero no cambian la situación. Es lo que pasó a fines de los 80 con las negociaciones con el dictador, lo que nos ha tenido todo este tiempo marginados de una democracia verdadera. Nuestro compromiso y convicción es con el mundo social y trabajadores organizados. Asambleas Constituyentes Populares ya! para Nueva Constitución, una ley para proteger la plata de las y los trabajadores en las AFP, mientras se crea el nuevo sistema solidario y tripartito de pensiones. Los pueblos y sus trabajadores refundarán Chile dando nacimiento a una sociedad inclusiva, solidaria y plurinacional.

El acuerdo cocinado entre algunos parlamentarios no soluciona el problema de poder tener una asamblea constituyente soberana, que decida una nueva constitución por simple mayoría.
El sistema cocinado no es una asamblea sino una convención constituyente, limitada a algunos parlamentarios y algunos elegidos por el mismo sistema por el que se eligen los parlamentarios (con preferencias para los grandes partidos con posibilidades de comprarse los votos con su propaganda, favores, cohecho).
La derecha quiere que para aprobar cada artículo, haya 2/3 de votos a favor, es decir 66,66%.
Algunos neoliberales de oposición quieren negociar para que el nivel de aprobación de reformas a la Constitución en vez de 2/3 (67%) quede en 3/5 (60%). Eso no resuelve el problema.
Si los neoliberales dejan pasar este tema del quorum, van a dejar pasar cualquier otro cambio a favor de un régimen de privilegios como el actual.

O sea, gracias a la generosidad de estos señores, nos pueden imponer una constitución tan amarrada como la actual. Por supuesto, se van a comprar los votos de los nuevos electores y nuevos "constituyentes", y todo será una falsa más, aprobando una Constitución a la medida de la oligarquía y transnacionales.

Debemos estar alerta a la propaganda del terror, a no tolerar el chantaje a través de la tele y las redes. Bastó con unos pocos mensajes haciendo campaña del terror con fotos de militares, o llamados a no marchar, algunos mensajes de voz de supuestos parientes o amigos de milicos, para distraer la atención y meter miedo.

El 14 de noviembre no hubo estado de sitio como anunciaban los "bien enterados".
Está claro que Piñera no logra consenso en las Fuerzas Armadas, ni siquiera para dar un autogolpe. Pero somos conscientes de que los militares tienen el control de las armas y por ende del aparato estatal. La tarea al respecto es generar un discurso convincente por la neutralidad y no participación de los uniformados en las coyunturas políticas. La única forma de resguardar los genuinos intereses de la Patria es con el poder de las clases populares.

Por tanto el MAPU llama a seguir movilizándonos, a organizarnos, a levantar asambleas en cada barrio, en cada manzana, en cada comuna.
A seguir manifestándose. Mantengamos con dignidad la resistencia ante el gobierno asesino y la clase política corrupta.

FUERA LOS CORRUPTOS, DESTITUCIÓN O RENUNCIA, FUERA PIÑERA, FUERA TODO EL CONGRESO.
LUCHANDO Y CREANDO PODER POPULAR ASEGURAMOS EL NUEVO CHILE PLURINACIONAL DEMOCRÁTICO Y POPULAR

MAPU
Coordinación General

Como en 1972, ALERTA vuelva a salir orientando el camino de la lucha y resistencia



domingo, 29 de julio de 2018

La Asamblea del Pueblo en Concepción



 La Asamblea del Pueblo en Concepción

Carlos Ruiz


El 27 de julio de 1972 se realizó en la ciudad de Concepción, la Asamblea Popular convocada por el MIR y los partidos de la Unidad Popular, a excepción del PC.

Esta iniciativa buscaba sumar apoyo popular a las transformaciones que trataba de hacer la Unidad Popular desde el gobierno.

Este no es el espacio para evaluar lo correcto o incorrecto de la decisión de la izquierda radicalizada y comprometida con el ejercicio del poder popular, pero está siempre vigente el debate sobre si dejar las decisiones de cambio en manos delas autoridades públicas o asumir actos de ejercicio de la soberanía popular en forma autónoma y ordenada.

Se debe valorar la iniciativa, como una acción que buscaba apoyar ese proceso desde la base misma popular. Un gobierno popular necesitaba apoyo popular. Rodrigo Ambrosio había planteado la tesis de que el poder debe funcionar como una tijera: cortar con dos hojas que se sincronizan.

Dentro del MAPU, desde mayo de 1972 hubo debate acerca de las movilizaciones que realizaban en Concepción, el MIR y una parte de la UP, que el 12 de dicho mes trataron de hacer una marcha y enfrentar a otra convocada por la derecha golpista y disfrazada de democrática (DC incluida). No hubo marchas, pero hubo agitación en las calles y un joven del PC murió de un disparo hecho por alguien del MIR (que a su vez sería asesinado por los militares tras el golpe de 1973).

Rodrigo Ambrosio falleció inesperadamente el 19 de mayo y la izquierda perdió a uno de sus más lúcidos dirigentes. La Comisión Política, presidida ahora por Jaime Gazmuri, censuró al Regional Concepción por sus declaraciones y acciones de mayo, y volvió a hacerlo a partir de la Asamblea del Pueblo de julio. La Copol dirigía y “apaciguaba” al Partido, para mantenerse en una posición gradualista, pero el debate acerca de la construcción del poder popular ya había ganado espacio; en diciembre ganaría la tesis del Poder Popular en el 2º Congreso del MAPU y el principal sostenedor y teórico de esta tesis, era Eduardo Aquevedo, sociólogo, Secretario Regional del MAPU de Concepción y miembro del Comité Central.

La dirección regional de Concepción firmó los documentos relativos a esta línea, junto con las direcciones del PS, Izquierda Cristiana, Partido Radical y el MIR. Entre otras declaraciones, firmó el “Documento de Concepción”. Cuando se convocó la Asamblea para el 27 de julio, el MAPU “coge con entusiasmo dicho llamado y expresa su resolución de impulsarla y apoyarla con todas sus fuerzas, en la medida que tal asamblea expresa de una manera justa y adecuada la impostergable voluntad de las masas de integrarse y movilizarse resueltamente a favor del Gobierno Popular” (En diario El Sur, martes 25 de julio de 1972, p. 14).

La Asamblea se desarrolló en el Teatro Concepción. Fue un acto público y masivo, con participación de organizaciones populares de base. Al final hubo una marcha, que se desarrolló sin desórdenes.

Dentro de los oradores estuvo Enrique Torres del MAPU, Ramón Riquelme presidente del Instituto Chileno-Cubano de Cultura; Ricardo Bozzo de la Izquierda Cristiana; Humberto Bravo del Partido Radical; Manuel Vergara por el MIR y Manuel Rodríguez, regidor socialista y presidente de la FEC. La asamblea finalizó con algunas mociones, una de ellas presentada por el dirigente nacional y miembro de la comisión política del MAPU Eduardo Aquevedo, quien a nombre de los partidos Socialista, Radical, Izquierda Cristiana y MAPU, señaló que “ninguna acción parlamentaria o de cualquier índole será acatada, si pretende devolver cualquiera de las conquistas logradas”. A lo cual recalcó la necesidad de organizar a las masas, en las fábricas, en las poblaciones, con la respectiva “defensa de las industrias y los fundos en manos de los trabajadores, para lo cual se debía asumir las formas de lucha que sean necesarias” (El Sur, viernes 28 de julio de 1972, p. 7), por medio del respaldo de los partidos políticos de izquierda, eliminando todo tipo de sectarismo. En clara alusión -una vez más- a la postura comunista, que se habían marginado de dicha actividad. Terminada la asamblea los asistentes procedieron a desfilar por las calles de Concepción.

Queremos hacer memoria sobre la iniciativa y rendir homenaje a quienes la llevaron a efecto. Es cierto que el propio compañero Presidente no estuvo de acuerdo con esta acción, que consideró que fue un acto divisionista y que favorecía a la derecha: el gobierno pretendía mostrarse ejecutor de la legalidad y no acelerar el proceso más allá de la medida de lo posible. Pero también los organizadores buscaban que en las calles se expresase esa voluntad de cambio y demostrar a la derecha que había un pueblo organizado dispuesto a defender sus conquistas y al gobierno popular.

En las elecciones de marzo de 1973, se demostró que la Unidad Popular no perdió apoyo, antes bien obtuvo mucho más del que tenía cuando el 4 de septiembre las fuerzas populares dijeron querer a Allende como Presidente y apoyar un programa que incluía establecer una nueva institucionalidad, reemplazando al parlamento de dos cámaras por una sola, que se llamaría precisamente Asamblea Popular.

El MAPU recibió suficiente apoyo en esas elecciones, las últimas en democracia, y fue elegido su candidato al parlamento por Concepción, Oscar Guillermo Garretón.

Los hechos posteriores pueden decirnos que no se podía confiar ni en la posesión del gobierno ni en la voluntad de las masas desfilando. Tampoco se podría confiar en traidores que se fueron “renovando”, es decir pasándose a las filas de los que tienen el poder: el lado oscuro. Pero siempre se podrá confiar en volver a comenzar, con la misma fe en Chile y su futuro que expresó el 11 de septiembre el Presidente en la Moneda y centenares de combatientes populares en las fábricas, los centros de estudio y las poblaciones.

Fuentes:
Danny Gonzalo Monsálvez Araneda. “La Asamblea del Pueblo en Concepción. La expresión del poder popular” (Magíster en Historia, Universidad de Concepción. Profesor de Historia de Chile en el Departamento de Ciencias Históricas y Sociales, Universidad de Concepción).
Vivencias personales.

Imagen: afiche de foro debate en Valparaíso, 2009. Foto histórica de marcha años 1971-1973


Funerales de Eladio Caamaño, muerto en Concepción el 12 de mayo de 1972

Cita de Rodrigo Ambrosio
Militantes del MAPU marchando por la Alameda (años 1971 - 1973)


Visita de Fidel a Concepción, 17 de noviembre de 1971
Se ven banderas del MAPU y otros partidos.





Visita de Fidel a Concepción, 17 de noviembre de 1971

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Posición del MAPU ante elecciones de 2017





Contexto general y coyuntura

            La política electoral debe ir en concordancia con los objetivos principales, con el proyecto que marca fines y medios para llegar al objetivo y con un análisis correcto de la realidad en que estamos insertos.
            El MAPU no desecha las elecciones como espacio donde expresar las ideas-fuerzas y como escenario de un tipo de lucha política. No podemos decidir participar de alguna forma en las elecciones (o no participar) por “cuestión de principios”, sino por razones objetivas en determinados momentos de acuerdo a la coyuntura, que va cambiando.
            En coyunturas claves de la historia del país, ha sido clara la decisión electoral, cuando se ha estado cerca de abrir un camino para llegar a los objetivos principales, se ha participado con toda la fuerza, como fue en 1970 con las elecciones presidenciales en que un voto decidía ganar un gobierno popular o que el sistema dominante se mantuviese sin cambio alguno. Escogimos lo que nos pareció correcto y no debemos arrepentirnos, aunque el resultado a la larga fuese desfavorable.
            En 1970 había posibilidades ciertas de iniciar un proceso de cambios. Hoy no se ven posibilidades de que se produzcan grandes transformaciones a partir del cambio de gobierno. Nuestra capacidad de incidir en la decisión de por quienes votar, es mínima, no vamos a producir la menor alteración. Pero nuestra decisión nos dejará marcados ante la parte de la opinión pública y organizaciones populares con quienes nos relacionamos.
            En coyunturas recientes, hemos optado por apoyar unas pocas candidaturas municipales (2008, 2012 y 2016) y en elecciones presidenciales (2009-10 y 2013-14) hemos optado por anular el voto, por no haber quien represente nuestros intereses y que convenga a nuestros objetivos.
            El momento actual está marcado por un período de relativo ascenso del descontento popular ante un sistema político y un modelo económico corrupto y representativo de intereses mezquinos. El descrédito de la “clase política” se ha manifestado en que en las presidenciales del 2013-14, fue más la gente que no fue a votar, pudiendo, respecto de los que votaron. Nosotros postulamos que no puede ser que la desacreditada sea la política y planteamos que la gran tarea es politizar a las masas, en torno a un proyecto revolucionario. Estamos en eso, por supuesto que luchando contra la corriente. Incluso entre gente organizada con propósitos de cambio radical, se habla en contra de la política: ¡políticos declamando contra la política!, como cuando se dice que “el pueblo unido avanza sin partidos”. Los grupos que dicen esto, terminan en la práctica siendo también partidos, con las mismas prácticas que éstos. Los líderes y participantes de los movimientos sociales son efectivamente políticos, sólo que no participan del sistema político legal. Nosotros no vamos a denigrar a los partidos en abstracto, debemos reivindicar el derecho y deber de organizar fuerzas políticas revolucionarias y llegar a construir un gran partido que sea el “Estado Mayor del proletariado”, de la gente de trabajo y de los pueblos.
            Hemos llamado a convertir el descontento en rebeldía organizada. Debemos propiciar la mayor participación de las clases populares en todo tipo de organizaciones que representen nuestros intereses de clase, frente al poder casi absoluto del Imperio y clases dominantes. Como parte de nuestra estrategia, creemos que los pueblos y clases populares no están derrotadas para siempre y que otro mundo es posible. El que se crea derrotado, que viva aparte su propia derrota y nos deje seguir siendo soñadores y luchadores.
            Estamos de acuerdo en que la realidad del país es detestable: hay injusticia social y muy pocos pueden sentirse realmente satisfechos. A unos les va mejor que a otros, pero al precio de trabajar para los explotadores sin descanso, lo que no es vivir plenamente. Los que ganan un poco más se quejan de la delincuencia: si la hay, es porque el sistema lo ha permitido, porque el capitalismo salvaje en que vivimos lleva a desear y a acumular, y el que desea busca por todas las formas tener más y más, lo que incluye delinquir para tener. El que se siente víctima de la delincuencia, termina siendo infeliz también, como araña en su propia trampa. No es un mundo feliz el que vive obsesionado con que no le quiten lo suyo. Las mayorías trabajan mucho más de lo necesario para vivir decentemente, la jornada laboral se extiende legal o ilegalmente, los ingresos no alcanzan. La miseria que había en el Chile de los 60 sólo ha cambiado de forma y de color, las carencias son otras, pero para la mayoría de la población no hay vida plena, no hay satisfacción equilibrada de las necesidades vitales. Eso no es vivir. Para entenderlo, un partido o movimiento que quiere liderar, debe conocer la realidad plena del país, no tener una visión parcial, subjetiva, conocer las distintas realidades de este país tan diverso. Hay que escuchar y conocer al ciudadano de “medio pelo”, al llamado “chileno medio” (que es medio de todo...) y también la voz de los más necesitados, los que no opinan en las redes sociales pero no porque lo pasen muy bien. Está bien escuchar, leer a los declamadores de las redes sociales, pero es bien bueno darse una vuelta por Pudahuel y La Bandera, por las Compañías y la Antena, por el Agüita de la Perdiz, por Coronel y Lota, por Temucuicui y Toltén, por Alto Hospicio y Calama.
            El Imperio pretende terminar quitándonos lo mucho y poco de recursos que guardan nuestro subsuelo y nuestras aguas, dulces y de mar, el gran capital financiero pretende aumentar la plusvalía que nos chupan a diario, aumentando la edad laboral y jugándose nuestros ahorros de toda la vida en las bolsas internacionales, para financiar sus guerras invasoras y seguir el círculo vicioso.
            El extremo austral está expuesto a la voracidad de poderes fácticos enormes, por sus potenciales en agua y porque tiene energías fósiles. No podemos seguir sordos a esta realidad, a la intromisión cada vez mayor del sionismo, a través del gran capital, de los medios de comunicación en que manifiesta su hegemonía, y de su influencia en la “clase política”. Eso es un “temazo” y debemos ponerlo en el debate. Estos poderes se compran a la clase política, incluyendo a los que ayer se decían “nacionalistas” y está penetrando muy fuerte en los sectores que intentan aparecer como la alternativa al duopolio. Pero estas fuerzas a veces ganan, a veces pierden: Golborne “se chingó” como candidato a presidente, porque no supo borrar las huellas de su corrupción; Hinzpeter no pudo imponer su ley de represión. Incluso ganan más cuando se unen a la Nueva Mayoría. Por ejemplo, Iván Fuentes, cuestionable personaje de la pesca artesanal, fue catapultado al parlamento por una trenza de intereses, donde actuó el sionista Antonio Horvath, y obtuvieron apoyo en el PDC, siempre dominado por estos intereses. Horvath actúa en yunta con Lily Pérez, por algo será.
            En una elección presidencial, los medios de comunicación al servicio del sistema y los que le siguen el juego levantando candidaturas “prometedoras”, sólo muestran figuras individuales: el candidato Tal, la candidata Cual. Lo que no muestran es la maraña de vínculos e intereses entre los candidatos y los poderes fácticos. Aparecen candidatos casi desconocidos por las masas, pero los medios de comunicación se encargan de hacerlos conocidos. Estos candidatos no ofrecen mucho, no tienen equipos de trabajo para gobernar (futuros gabinetes), porque saben que no van a gobernar.
            Las elecciones hoy están contaminadas por una política pública creada para corromper y dividir: a los partidos y candidatos se les subvenciona para que entren en el juego. Cada voto que produzcan (y usamos la palabra producir porque esto es una nueva mercancía bajo el modo de producción capitalista), tiene un precio que el Servel paga. Incluso el Servel “presta” plata a los partidos como si fuese un capitalcito con qué emprender su negocio, y después de las elecciones sacan cuentas. Por eso es que va a haber muchos candidatos: el que está metido en la lógica del sistema, no renuncia a ganarse unos pesitos a través de la profesión de ser candidato. Por eso no se busca la unidad, no hay convenciones ni elecciones primarias en favor de la unidad en torno a los principios y un programa: porque no hay principios.
            Pese a lo desalentador que es el panorama, creemos que podemos parar la avanzada del capitalismo feroz. No creemos en que haya una “tercera vía”, que es la pantalla progresista del capitalismo, disfrazado de neocapitalismo, porque en la práctica es tan feroz como el predominante. Un gobierno de tercera vía en Colombia no ha significado ninguna ventaja para los colombianos; Ollanta Humala manipuló una imagen de progresismo y nacionalismo, para ofrecer más de lo mismo en Perú y a su vez dejarse manipular por intereses espurios. Un gobierno “progresista” en nuestra América no puede prevalecer si no está acompañado de una fuerza popular enorme e imparable. Los presidentes llamados progresistas en nuestro continente, si no tienen esa fuerza, terminan destituidos, como el pasó a Zelaya en Honduras, a Lugo en Paraguay, a Dilma en Brasil. En cambio, los gobiernos populares de Venezuela, Bolivia y Ecuador han resistido, gracias a que son apoyados por una gran corriente de poder popular movilizado en la defensa de los logros de sus gobiernos.
La tesis de la unión inseparable entre un gobierno popular y el poder popular, planteada en Chile, junto con otros, pero muy claramente por nosotros, por Rodrigo Ambrosio y el MAPU, demuestra ser correcta cuando vemos la heroica resistencia venezolana y bolivariana, como asimismo fue correcto declararnos revolucionarios y bolivarianos en 1972. Por eso, el MAPU resurge con alegría y esperanza y se compromete fundamentalmente a trabajar por generar poder popular, a partir de organizar el descontento y la rebeldía, para tener los instrumentos que permitan a un gobierno popular vencer y sostenerse hasta cumplir plenamente su programa y abrir las alamedas en que otras generaciones entrarán al verdadero socialismo.
            Planteado así, nuestro objetivo principal será construir esa fuerza popular desde las bases: no bastará con ganar unas elecciones para un gobierno que sea derrocado “por secretaría” o por la fuerza militar, estatal o imperial.
            En torno a ese objetivo, plantearemos nuestra política electoral.

LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL

            Hay gente a veces que se le olvida que en este país hay elecciones en primera y segunda vuelta, y que en esta carrera sólo uno gana y no hay segundo premio (salvo el dinero que el sistema reparte a través del Servel, y que ha contaminado y corrompido todo el quehacer de la democracia electoral, convirtiendo al “juego electoral” en un negocio para grupos inescrupulosos que “inflan” su peso en la política, solo para obtener recursos estatales. Esta constatación, evidente pero a veces no asimilada, debe estar presente para orientar nuestro quehacer.
            En general, la tónica predominante es el poder sin contrapeso del duopolio. En las presidenciales, los que pueden ganar en primera vuelta van a seguir siendo los del duopolio. Elegir presidente no es como elegir alcalde: un alcalde puede ser electo gracias a la desunión de sus contrarios, pero en las presidenciales existe la segunda vuelta y en ella se manifiesta todo el maquiavelismo del sistema. Valoramos las experiencias de triunfo de alcaldías y concejos municipales que pusieron fin al duopolio, aun aunque esto tiene sus bemoles y el duopolio hará lo posible porque estos experimentos fracasen. Incluso debemos apoyar esas experiencias, porque abren un potencial de espacio a favor de que se generen y manifiesten gérmenes de poder popular. Sobre la contienda electoral local, volveremos al hablar de la elección de parlamentarios.

            El duopolio sólo puede ser vencido si se manifestase una gran fuerza desencantada y a la vez efectivamente activa, jugándose por los cambios. En 2013 algunos creyeron en candidaturas alternativas, que no sumaron más que el histórico porcentaje de la izquierda electoral, y no basta con echarle la culpa a que los que creían y discurseaban, el día decisivo no fueron a votar. No basta con decir que el 51% de abstención es una manifestación de rebeldía popular, porque no fue así y lo sabemos. El duopolio mantiene un enorme poder de comprarse los votos con su aparato de organizaciones de base, con su presencia en los medios de comunicación y hasta en las redes sociales, usando un método terrorista: meterle miedo a las clases populares con el triunfo de un gobierno de derecha.

            Está de más decir, el MAPU no va a apoyar a la candidata/o de la Nueva Mayoría.
(Nota: esto, planteado en junio de 2017, varió fundamentalmente: la NM lleva dos candidatos, una muestra más de su descomposición orgánica y moral. El que lleven a la Catapilco de la Goic, sólo permitió aumentar las expectativas y los apetitos del “pirañismo”).

            La apuesta principal de la Nueva Mayoría, va a ser meterle miedo a la gente en general, con un gobierno de ultraderecha. Pero ya tuvimos a Piñera y el país no cambió tanto, ni a favor ni en contra. Se acentuaron algunas contradicciones, pero lo mismo ocurre cuando gobierna la NM. ¿Quiénes tienen que salir a la calle a oponer un frente triunfador contra Piñera? Sólo los que se estén beneficiando de la NM y teman que se les acabe su negocio. Nosotras/os no estamos entre esos.

POSIBLES ESCENARIOS TRAS LA ELECCIÓN DE PRESIDENTE

            Postulamos que cualquier gobierno del duopolio tiene su lado favorable y su lado adverso para nuestros propósitos.

            Si gobierna la Nueva Mayoría, esta vez sí que va a ser la última oportunidad para que la gente le crea a este conglomerado de neoliberales. Si no lograron ninguna reforma considerable entre el 2014 y el 2018, menos van a poder hacerlo en un nuevo gobierno, porque a ellos no les convienen las reformas. Los poderes fácticos no van a dejarlos ceder en nada, no van a poder realizar cambios considerables al sistema neoliberal. Pero el descontento sí debe manifestarse y eso supone comprometerse de lleno en hacer conciencia de que este nuevo gobierno una vez más no satisfará los intereses del mundo popular, y acumular fuerzas para un cambio trascendente.

            Si gobierna la otra derecha, también será la última oportunidad de quedarse en la Moneda. Una derecha que ofrece cambio, trabajo, fin a la delincuencia, etc., debe ser denunciada desde ya, porque entre 2010 y 2014 no hicieron nada de lo ofrecido. Pero si llegan a engañar a la mayoría de las y los votantes, en un nuevo gobierno tampoco van a cumplir. Esta alternativa también supone denunciar a diario al gobierno derechista y la derechización de las políticas públicas, aunque no creemos que la NM vaya a mejorar la oferta de éstas, salvo en lo que signifique conseguir apoyo a partir de políticas asistencialistas. Pero la ultraderecha también podría jugar al asistencialismo y al populismo, acaso con más determinación y efectividad.

Una u otra opción pueden llevar a acentuar las contradicciones del sistema capitalista. Aquí lo que importa es estar bien posicionados como organización (y como parte de una izquierda anticapitalista no bien coordinada), para aprovechar la situación que se producirá, denunciando el agotamiento del modelo capitalista neoliberal y llamando a levantar una alternativa de cambios trascendentes en favor de las grandes mayorías populares. Lo que no puede pasar, es que ante cada nueva crisis del sistema, sigamos desunidos como izquierda anticapitalista y con una ínfima capacidad de conducción y de incidencia ante esas mayorías. Realizar una efectiva acción popular y unitaria, debe ser nuestro principal esfuerzo.

            Como conclusión, ya que no podemos incidir mayormente en el resultado electoral, no debemos dejarnos desesperar por seguir una u otra opción. Es muy claro, debemos denunciar el chantaje de la NM, ya que lo que ofrecen no es mucho mejor que la oferta de la ultraderecha.


POSICIÓN ANTE EL FRENTE AMPLIO

            En 27 años de gobiernos neoliberales, era esperable que un destacamento de gente un poco más honrada y con principios y valores más sólidos y consecuentes con una utopía de cambio social, hubiera abandonado el barco triunfante del capitalismo salvaje conducido por la Concertación. Era esperable que un destacamento a favor de los cambios, se hubiese desencantado del incumplimiento de promesas y del engaño hacia las clases populares, y por sus valores hubiera renunciado a ser parte de la comilona de los que están en el poder. Pero eso no ocurrió realmente. En los últimos años, unos pocos “díscolos” han dejado parcialmente el bloque en el poder, creando nuevas orgánicas políticas, pero no se ve que se hayan arrepentido de sostener las mismas políticas. Navarro y otros dejaron el PS, pero siguieron en la órbita de la Concerta y de la NM. Algunos pequeños grupos han dejado el PS pero no entran a hacer política en el campo popular, se mantienen en la espera cupular: es su ADN, hacer la política “desde arriba” y sin arriesgar nada, sólo buscan qué ganar a través de las elecciones. De hecho, los jóvenes “emblemáticos” de la supuesta nueva generación de políticos con aceptación popular, que son Boric y Jackson, llegaron al parlamento por su aceptación por parte de la NM, que le puso los votos necesarios: votos que acaso no tengan ellos ni sus partidarios, en caso de irse por fuera del bloque oficialista.

           Era esperable que dejasen la NM, los políticos más honestos, que sí que los hay en cada partido de ésta. Pero eso no es lo que ha pasado. La mayoría de los operadores de la NM siguen donde mismo. Y, por supuesto, ésta cuenta con toda la fuerza que le proporciona el PC, que desprestigiado y todo, sigue siendo creíble para sus partidarios, tan poco formados en un espíritu libre y en una conciencia crítica.

            Desde hace cerca de un año, ha aparecido el Frente Amplio. Pero no era lo que estábamos esperando. Deseábamos que abandonase el capitalismo feroz una fuerza de gente de izquierda, moderada por cierto, pero honesta y dispuesta a compartir sacrificios como los que las grandes mayorías han padecido en estos 27 años de engaños. Lo que ha pasado es que se ha formado un alineamiento que es un cambalache donde se encuentran estos ciudadanos honestos con vocación de servicio popular, junto a personajes de dudosa reputación, junto a otros que son progresistas en unos aspectos y retrógrados en otros, y el llamado Frente Amplio se ha abierto a recibir hasta nazi-fascistas, como Eduardo Díaz Herrera, ex Patria y Libertad, demagogo, falso amigo de organizaciones mapuche, lo que hubiese sido muy positivo, si fuese un buen arrepentido y ayudase a decir a la justicia y a los pueblos, dónde están los restos de las víctimas que cívicos como él, junto con los militares, hicieron desaparecer. Pero en esta obra de teatro del absurdo, los ex criminales son bien venidos y sin preguntarles nada se ponen a la altura de los personajes bien evaluados que forman parte de este agrupamiento.

            Por otra parte, hay organizaciones populares que se han acercado al FA por el interés de llegar a las elecciones: el FA les presta tribuna y ellos también quieren darse a conocer. El problema es que la “izquierda del FA” le incomoda a la derecha del mismo. Vamos a ver pronto quien tiene la batuta.

            El FA se ha mostrado como amplio en ideologías e intereses, pero estrecho en cuanto a la forma en que se toman las decisiones en su interior. Las decisiones las toma una cúpula. No hay señales de que vayan a realizar primarias para dirimir la diferencia de opciones que hay en su interior.

EL FA no fue tan amplio como para abrirse a la inclusión de Marcel Claude ni de Alejandro Navarro. Es importante el papel y el peso de Revolución Democrática dentro del FA y por su capacidad “entradora” y su vocación de poder, se le ha comparado con el MAPU de 1969-1973. Pero la comparación no hace pensar en los mapucistas de las clases populares, sino en los camaleones que traicionaron los valores de mayo del 69 y llegaron a cualquier precio al poder.

            Nuestra forma de actuar en política, y especialmente en política electoral, debe estar en coherencia con nuestra propuesta valórica y programática. Si hemos sido partidarios del centralismo democrático para nuestra organización, y tratamos de dar el ejemplo, es porque también esperamos que haya democracia y protagonismo popular en una decisión tan importante como la de formar una alternativa para gobernar. Como en el FA no se ve capacidad de consultar a las bases populares, no podemos hacernos parte de su accionar.

            Las decisiones electorales, decíamos, se toman a partir de asumir programas o plataformas de acción. El FA tiene un programa de gobierno bastante demagógico, del FA, pues no queda claro cómo sería posible llevarlo a efecto. No está suficientemente clara la función de los movimientos sociales, de los pueblos organizados, lo que es la base para cualquier programa de cambios sustentables: en otros términos, no aparece la función del poder popular. Sólo se ve una alternativa al duopolio, pero acaso sin mayores diferencias en cuanto al acto de gobernar. Una alternativa así, es sólo competencia por quedarse en los puestos de poder. Eso no nos atrae mayormente.

            Además tenemos que prever qué va a pasar con la o el candidato del FA en la primera vuelta. Si sale tercero o peor, nada que hacer. Si no gana a la primera, con mayoría absoluta (cosa que es casi imposible que pase), va a quedar entre los dos ganadores que irán a la final.

            Si la segunda vuelta es entre el FA y la derecha (Piñera, lo más probable), buena parte de la NM va a decidir apoyar a la derecha, que representa mejor sus propios intereses.

            Si la final es entre el FA y la NM, la derecha en pleno no tiene dónde perderse y va a apoyar a la NM.
            (Nota: esto lo difundimos en junio pasado, pero está muy claro que el FA no pasará a segunda vuelta; LO EXPUSIMOS PARA DEMOSTRAR QUE NO HABÍA QUE HACERSE FALSAS ESPERANZAS).

No basta con abanderarse por el que habla mejor y que hace creer que puede ganar, porque si no gana lejos a la primera vuelta, en la segunda va a quedar expuesto a las maniobras maquiavélicas del duopolio.

            Como dijimos, las elecciones están contaminadas por la plata que el Estado da a cada candidato. No es posible creer todas las promesas, porque son demagógicas y se busca a través de ellas, conseguir más votos, más plata. El FA está dentro del negocio y el que quiera hacer negocio con ellos, que lo haga directamente. Nosotros no nos vamos a hacer socios minoritarios de este negocio.

            Lo que es valorable en el accionar del FA, es que han podido levantar un discurso contra el duopolio y han generado conciencia de que es posible levantar una alternativa contra la corrupción y el sistema capitalista feroz.

            El riesgo de la opción por el FA es, en primer lugar, que no sean capaces de enfrentar la corrupción y terminen de a poco asimilándose al sistema, lo que ha pasado una y otra vez con fuerzas políticas de “tercera vía”, como lo fue la “Revolución en Libertad” en los años 60 y lo fue el arco iris de la Concertación en los 90.

            En cualquiera de los escenarios, es indispensable mantener la opción por generar a través de cada acto de la política, una mayor conciencia entre las clases populares, de que hay que poner fin al sistema del capital sin creer en sus engaños. Dado que no hay condiciones para un cambio radical, la tarea central sigue siendo generar la conciencia y la voluntad de cambios a nivel de las grandes mayorías populares, con un eficiente trabajo de base, clasista y comprometido en las luchas populares. Es indispensable de que las fuerzas anticapitalistas se aglutinen con valor y honestidad en pos de un programa revolucionario. Es posible transformar la realidad de este país, pero se necesita un enorme esfuerzo. Seguiremos confiando en que la historia la hacen los pueblos, y que no se puede seguir retrasando el reloj de la historia. Nuestro esfuerzo es válido y nos comprometemos en no abandonar esta lucha.

            A la fecha es prematuro hablar de la elección parlamentaria, pero debemos analizar qué hacer para apoyar cualquier alternativa en que se presente una efectiva oportunidad de que a niveles locales, regionales, se puedan hacer viables las aspiraciones de las clases populares. Sabiendo que el próximo parlamento seguirá representando los intereses del duopolio, tenemos que generar un plan para cambiar por fin esta situación. Por ahora, ni el anticapitalismo ni el neoliberalismo han demostrado estar en condiciones de alcanzar posiciones considerables en el poder legislativo. La desunión, los caudillismos, los intereses poco honestos de algunos conglomerados, la incapacidad de asumir los errores y debilidades, han atentado en su conjunto contra la unificación de las fuerzas más conscientes y decididas de la izquierda en Chile. Procurar una acción popular unitaria y revolucionaria, seguirá siendo nuestro objetivo más inmediato e imprescindible.

A convertir el descontento popular en rebeldía consciente y en poder popular.

MAPU
Coordinación Política. Junio de 2017

2° COMUNICADO CANDIDATURAS 2017

Estimad«s:

Como siempre decimos, hay compañer«s interesados en que tengamos respuestas ante las elecciones.

Nuestra militancia es gente de convicciones, y así como se han mantenido como MAPU a lo largo de casi medio siglo un«s, y otr«s se nos han unido por sus propias convicciones, en que coincidimos en sueños, acciones y planes, asimismo va a ser difícil que cambien las ideas ya concebidas y practicadas, como ir a votar o no estar de acuerdo con las elecciones.

Sabemos que una candidatura popular es algo casi simbólico, que no logrará soluciones inmediatas. Los discursos de Recabarren nos guían al respecto, pero dan para todo: tanto sirven para saber que el POS no era un partido electoralista y que no creía en el accionar político corrupto de la época (en un siglo no se ha cambiado mucho el escenario, es el mismo telón, con distintos floreros de adorno), pero también justificaba el ir a elecciones.


A la presidencia:

El Frente Amplio no representa intereses de las clases populares, es un reformismo mezclado con neofascismo, es un intento de generar un discurso progresista, para reemplazar al bloque en el poder, acaso sin diferencias de fondo a la hora de gobernar y legislar. Las declaraciones antiizquierdistas de Beatriz Sánchez no dejan dudas sobre nuestras aprehensiones ya debatidas, consensuadas entre l*s que participamos en el MAPU y ya publicadas.

Se ha presentado Alejandro Navarro a la presidencia, con todas sus ambigüedades, como seguir celebrando acciones de la presidenta, pero ha formado un partido independiente, el PAIS, sin mucho esfuerzo para juntar las firmas. Los compañeros de Concepción están muy cerca de Navarro; no formar parte del partido ni han aceptado candidaturas. Creo que Navarro al menos representa compromiso con las causas proletarias y populares, como la causa mapuche, el sindicalismo, los problemas sociales de su región, etc. Con Navarro hemos trabajado codo a codo en temas mapuche, derechos humanos, vivienda, educación, y no podríamos sentirnos defraudados de su accionar.

Eduardo Artés nuevamente ha levantado su candidatura, apoyado primero por su partido, el PC (AP), y ahora con apoyo de varias organizaciones anticapitalistas. Pese al stalinismo de su ideología partidaria, con Artés y el PC (AP) nos hemos llevado muy bien, ellos no imponen ni muñequean mucho en su quehacer con otros grupos. Se han mantenido y van creciendo, mucho más que nosotros, con nuestro discurso que debiera caer mucho mejor a los sectores activos de la izquierda anticapitalista, por nuestra sencillez ideológica y el mucho compromiso que tratamos de ejercer hacia los movimientos sociales y sus luchas diarias.

No podríamos dar argumentos en contra de Navarro o de Artés. Sabiendo que ahora no van a ganar, representan una actitud de compromiso con las clases populares y un programa de cambios reales. Por eso, en medio del circo electoral, los señalemos como una excepción y manifestemos que la militancia, nuestr«s adherentes y amig«s, si van a votar por alguien para Presidente, lo hagan por uno de ellos.


¿Y en segunda vuelta?

No estamos llamados por el oráculo o por la Fuerza Divina a atajar a Piñera. Si no lo hicieron los pillos de la Concerta-Nueva Mayoría, con todo su despliegue de plata, puestos de poder, proyectos, etc., no vamos a ser nosotr«s quienes cambiemos la intención de voto. Por eso, acaso no haya ni siquiera segunda vuelta y no vamos a ser los culpables aunque llevemos a la rastra a nuestra gente a votar por Guillier. Lo que no hizo Pinochet, el Mamo Contreras, la Oficina, Belisario Velasco y Schilling, no lo vamos a hacer nosotr«s: obligar a nuestr«s compañer«s a renunciar a los ideales y ponernos al servicio del gran capital transnacional.

Ya estamos en un gobierno “democrático”, con una presidenta socialista y con los comunistas en el gobierno. ¿Y de qué sirvió? Impunidad para los que mataron a los nuestros; castigo estatal para las y los ex prisioneros de la dictadura. Prisión, tortura y muerte para los rodriguistas y lautarinos que abrieron las alamedas de este país entre 1980 y 1990, para que los “ciudadanos” del PS y del PC pudiesen caminar al Congreso y a la Moneda. ¿En qué se diferenció de los cuatro años en el gobernó Piñera? ¿Qué hicimos cada un« de nosotr«s para aprovechar esos cuatro años en instalar la rebeldía y la conciencia popular? Algunos hicieron algo o mucho, por supuesto.  Esta Nueva Mayoría es lo que ha hecho más daño a las clases populares que los 16 y medio años de dictadura.

La gente común rechaza a la “izquierda” por culpa de los latrocinios de los renovados y porque la pobreza dura sigue dura, y la delincuencia es resultado de la globalización y de los intereses del gran capital, que se goza con mantener un ejército de lumpen, sicarios y traficantes que sostienen esa gran pirámide del capital, y a veces son más efectivos que las propias fuerzas armadas.

A Macarena Valdés la mataron los sicarios (de las transnacionales en territorio mapuche) y la Nueva Mayoría no se ha hecho parte en el asunto. En cambio, le ha dado el gusto a los Luschinger, manteniendo inocentes en prisión.

Es nuestro deber hacer claridad en que la Nueva Mayoría no es la izquierda. Que la izquierda tiene un deber en ser alternativa, sin hacerle el juego a ninguno de los que sostienen el poder del capital. Derecha y NM son dos caras del mismo poder.

Por eso, si hay segunda vuelta, no les vamos a dar el gusto de entrar en el juego, pero para entonces emitiremos nuestro pronunciamiento, invitando desde ya a hacer un debate serio, pensando en Chile y su futuro, con la misma esperanza que nos legó Allende en sus últimas palabras.


Sobre el parlamento:

Ya habíamos dicho que si hay candidatos que reconocemos como comprometidos, jugados por las causas populares, no tendríamos objeciones para apoyarlos. Incluso, una candidata/o al Parlamento puede dar una sorpresa y salir.

La militancia comprometida trajo al debate el apoyo a algunas personas intachables o con alto grado de credibilidad, coherencia y honradez. Que sean independientes, estén o no con el Frente Amplio, con Pueblo Unido o con la UPA. Pero no de la Nueva Pillería.

En todo el país, hay muy pocas candidaturas que podemos proponer, por conocimiento personal y grupal sobre su honradez y compromiso en las causas populares.

En la V Región, Mabel Zúñiga al CORE. Es independiente y va por el Frente Amplio. Se adjuntan antecedentes.

Aucán Huilcaman Paillama a senador por la Región de la Araucanía. Va en la lista de los Humanistas. Pese a lo mucho que han hablado contra Aucán el bloque opresor y algunos como el PC, su accionar ha sido bastante coherente desde tiempos de dictadura. Además representa los derechos del pueblo mapuche a ser representado dignamente en el espacio donde se generan las leyes. Por ser un luchador notorio, no creemos indispensable remitir más antecedentes.


A diputada, Doris González Lemunao, dirigente poblacional, líder del colectivo Ukamau y lamgen, va por el distrito 8 (Colina, Lampa, Quilicura, Pudahuel, Tiltil, Cerrillos, Estación Central y Maipú),

Eric Coñoeman, dirigente poblacional y juvenil del sector oeste, distrito 9 (Conchalí, Huechuraba, Renca, Cerro Navia, Lo Prado, Quinta Normal, Independencia y Recoleta).

Que sean nuestras bases quienes hagan otras proposiciones, desde el campo popular.


Cualquier cosa que decidamos, reiteramos que lo principal es que sigamos creyendo en nuestra causa, que estemos en las organizaciones populares conforme a nuestros gustos, aptitudes y capacidades, y que realmente nos sintamos mapucistas en acción; que tratemos de cumplir tareas mínimas al menos, como atraer a dos personas por año, cada un«, como apoyar el esfuerzo material de esta organización, como aparecer en alguna de las tantas movilizaciones, con una bandera, para que la gente popular vea que vencimos a la dictadura y al gran capital, en la batalla por seguir viv«s.

Un abrazo a l«s que luchan.

A convertir el descontento en rebeldía popular, y la rebeldía en poder popular

Porque Chile tiene memoria: fuera U$A de Venezuela.


MAPU
Coordinación Política. Noviembre de 2017

Anexo:
Mabel Zúñiga Valencia, 52 años. Profesora General de Educación Básica, Magister en Gestión de Políticas Nacionales en Educación y Cultura
Se desempeña como Supervisora Técnico Pedagógica en el Departamento Provincial de Educación de Valparaíso del Ministerio de Educación desde el año 2003.
Presidenta Provincial de los Funcionarios del Ministerio de Educación, ANDIME y Presidenta Regional de Valparaíso la Agrupación de Empleados Fiscales  ANEF
Socia fundadora del Colectivo 19 de Noviembre y de la Casa-Memoria de Valparaíso. DDHH
Socia y directora artística del Club Deportivo Estrella Roja del Cerro La Loma, Valparaíso.
Su trayectoria como activista política y luchadora social se remonta a su adolescencia hace ya más de 30 años, fundadora de la entonces emblemática Unión de Estudiantes democráticos de Enseñanza Media, UEDEM en el año 81 y miembro activa de las luchas sociales y anti dictatoriales desde esa época, fue así como llegó a ser Presidenta del Centros de alumnos de su carrera, Consejera de facultad y dirigente estudiantil en la PUCV, en la década de los 80. 
Tras la salida del dictador, su profunda convicción de luchar por los derechos sociales no desapareció llegando a transformarse en representante gremial en el Colegio de Profesores en la década del 90’.
Colaboró activamente en la Conformación de la Asamblea ciudadana de Valparaíso el año 2008, la Mesa Social por la Educación el 2011, la Mesa social de Valparaíso el año 2014 y la Coordinadora No+AFP, en todas estas instancias ha tenido un protagonismo relevante debido a su experiencia de lucha y organización constante.
Su voz es reconocida en las calles de Valparaíso en cada movilización social que existe, donde se ha hecho presente con un discurso certero, el cual va entregando a la población las razones que justifican la demanda y la movilización, logrando en muchas ocasiones generar gran sintonía con esta.
Su candidatura es planteada como la candidatura del poder ciudadano.

Comentarios desde el Regional MAPU Valparaíso:
"...QUE La idea de numerosos dirigentes de proponer a Mabel Zúñiga, presidenta de la ANEF porteña como candidata a diputada tiene un trasfondo estratégico: le agrega a la causa electoral el peligroso tono insurgente del movimiento social y la fuerza de los trabajadores y pobladores, postergados, castigados silenciados, desperdigados, manoseados, y sus urgencias y broncas".

ESE ES EL FACTOR QUE NOS DEBE ENFOCAR AL APOYAR A MABEL, NO OTRO, NINGUN OTRO QUE NO SEA EL LADO INSURRECCIONAL Y PELIGROSO;
SI LO VIÉRAMOS DE OTRO ENFOQUE, COMO UNA VÍA DE VALIDACIÓN DE LO ELECTORAL, ENTONCES NO SERIAMOS NADA DE DISTINTOS A LA NM - U OTROS.
NOSOTROS PERSEGUIMOS OTRO NORTE.
SALUDOS.