Un destacamento MAPU rindió honores a su primer Secretario General, cro. Jacques Chonchol Chait (QEPD).
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sábado, 7 de octubre de 2023
Despidiendo a Jacques CHONCHOL
Nos unimos en el duelo, a la familia de nuestro primer conductor, y a herman*s de la Izquierda Cristiana.
Hoy SÁBADO, el funeral del compañero Jacques Chonchol será en el Cementerio Parque del Recuerdo,
Recoleta/ Vespucio, a las 14 horas.
sábado, 25 de febrero de 2017
EL PDC Y EL GOLPE CÍVICO-MILITAR DE 1973
ESPECIAL: EL PDC Y EL GOLPE CÍVICO-MILITAR
DE 1973
Publicamos enlaces a un libro y a
artículos acerca del papel del sector predominante y dirigente de la Democracia
Cristiana en la preparación del golpe cívico-militar de 1973 y en el apoyo a la
dictadura triunfante.
Esperamos aportar a ejercer la
memoria de quienes vivieron esa dolorosa experiencia y entregar elementos para la
educación política de quienes no la vivieron y hoy se suman a las fuerzas que
harán justicia y recuperarán las conquistas sociales de las clases populares de
este país. Esperamos sus comentarios, sus sugerencias para difundir otras
publicaciones, su voluntad de sumarse a quienes seguimos soñando y creando un
Chile popular.
INDICE DE ARTÍCULOS
CON ENLACES DESDE ESTA PÁGINA:
1.- ROL DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA
EN LA GESTACIÓN, CONSUMACIÓN Y AFIANZAMIENTO DEL GOLPE MILITAR DE 1973
Manuel Acuña Asenjo
3.- Patricio Aylwin: “entre una
dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la
segunda” - piensaChile ★ piensachile.com
4.- Chile: La Democracia
Cristiana, el general Prats y el golpe
Juan E. Albornoz y Germán F.
Westphal
5.- Mecanismos ideológicos en la
construcción de la situación política
(A cuarenta años del golpe de
estado del 11 de septiembre en Chile.)
Ricardo A. YOCELEVZKY R.
6.- RESUMEN DE ARTÍCULO SOBRE EL
PDC, EN WIKIPEDIA
![]() |
| FUENTE: www.gamba.cl |
1.- ROL
DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA EN LA GESTACIÓN, CONSUMACIÓN Y AFIANZAMIENTO DEL
GOLPE MILITAR DE 1973
Manuel Acuña Asenjo
Serie Codehs, Editorial
Senda/Senda Förlag I Stockholm
Libro de 240 páginas, ¡imperdible!
Descargar a tu computador:
Trozos destacado, de la introducción por Rafael Luis Gumucio Rivas, historiador,
Santiago, 23 de mayo de 2016
“Leighton nunca pudo perdonar a Eduardo Frei Montalva, a Patricio Aylwin
y a otros líderes derechistas democratacristianos de haber gestado y apoyado el
golpe de Estado. El juicio de la historia ha sido certero para develar la
infamia y traición de estos personajes polí- ticos que, al apoyar a Pinochet y
a sus secuaces, hundieron el ideal antimilitarista que dio nacimiento a la
Falange y que, además, se mantuvo como principio fundamento en la historia de
la ‘Democracia Cristiana’, concepción que diferenciaba este Partido de los
socialistas, bastante proclive a las dictaduras militares —baste recordar que
apoyaron el “Tacnazo”, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva—. El libro
de Manuel Acuña aporta una serie de pruebas de indudable valor histórico para
demostrar cómo desde el comienzo del gobierno del Presidente Salvador Allende
el sector freísta de la ‘Democracia Cristiana’ se empeñó en detener el avance
del programa de la ‘Uni- 13 dad Popular’. En efecto, el Presidente Eduardo Frei
Montalva recibió con profundo desagrado el triunfo de Allende, en las
elecciones presidenciales de 1970 pues, en su alma, hubiera deseado un
candidato del ala derecha de su partido —un Edmundo Pérez Zujovic, por
ejemplo—.”
“El líder democratacristiano
Radomiro Tomic se convirtió en uno de los principales testigos de cargo en el
juicio contra la derecha de su partido respecto a su colaboración y cooperación
en la preparación 14 del golpe militar, y en la revista Chile-América escribía
sobre la responsabilidad de la directiva en el golpe lo siguiente: “En primer
lugar, el 9 de agosto de 1973, de acuerdo a la petición de Patricio Aylwin, el presidente Allende había formado un gabinete
con participación institucional de militares; a los pocos días, la DC se
desligó del compromiso y empezó a exigir la renuncia de los uniformados. En
segundo lugar, el apoyo frontal de la DC a la huelga de los camioneros y otros
sectores de claro carácter ´ilegal´ y absolutamente inmoral a la luz de la
moral cristiana. Tercero, la declaración de la Cámara de Diputados, controlada
por la DC, ´ilegalizando´ al gobierno; finalmente, la declaración de la
directiva del PDC, del 2 de septiembre de 1973 en apoyo al golpe militar. Y el
silencio del Congreso Nacional, poder constitucional cuyas dos ramas estaban en
poder de la Democracia Cristiana, que se negó a todo pronunciamiento de
solidaridad con el gobierno a raíz de la tentativa de golpe de Estado del 29 de
junio y que aceptó sin protesta la clausura del 11 de septiembre”.
“Durante el mes de agosto de 1973, el enfrentamiento entre el
gobierno y la oposición alcanzaba los más altos grados de conflictividad: la
lucha por el poder estaba al rojo candente. El Presidente, Salvador Allende,
buscaba denodadamente el diálogo con Eduardo Frei Montalva; Gabriel Valdés se
ofreció de emisario, pero Frei Montalva, rabioso y amargado, se negó
rotundamente a dialogar con el Presidente de la República. El prelado de la
iglesia, el cardenal Raúl Silva Henríquez, también hizo el último intento, pero
también fracasó, pues Frei Montalva le preguntó si se lo pedía como católico, y
el cardenal respondió afirmativamente; sin embargo, Frei resolvió enviar a su
segundo, Patricio Aylwin, quien
oficiaba como presidente de la DC. El diálogo entre Aylwin y Allende dio
escasos resultados, pues la decisión de Frei y la directiva democratacristiana
ya estaba tomada en el sentido de apoyar el golpe de Estado, cuyos actores
principales serían los cuatro comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas”.
ÍNDICE DEL LIBRO DE MANUEL ACUÑA:
PRIMERA PRESENTACIÓN, de Rafael
Luis Gumucio, 11
SEGUNDA PRESENTACIÓN, de Óscar
Ortiz, 19
A MANERA DE PRÓLOGO, 25
PARTE I: GESTACIÓN DEL GOLPE
Título I: Nociones generales
acerca de los golpes de Estado. ‘Modelos’ y formas de acumular. Preparación de
un golpe de Estado. Condiciones que favorecen una asonada militar. La situación
de las Fuerzas Armadas chilenas antes de la asunción de Allende. Las
condiciones continentales, 27
Título II: Un conveniente recuerdo
de Gramsci. El Estado como creación del arma. Descubriendo contactos. El
Ejército comienza a actuar, 33
Título III: La representación
política de las clases y fracciones de clase dominantes antes del golpe de
Estado. La conducción de los sectores opositores, 38
Título IV: Comenzando la
preparación del golpe. Incorporación de las distintas ramas. El ‘plan económico’
de la Armada. El partido ‘Nacional’ y la ‘Democracia Cristiana’ son informados
del ‘plan económico’ de la Armada. El plan ‘SACO’, 42
Título V: La ‘Cofradía de Lo
Curro’ y el ‘Comité de los 15’. La FACH desecha conversar con Pinochet para
llevar a cabo el golpe y prefiere iniciar los contactos al interior con un ex
edecán del presidente Frei, 58
Título VI: Los diputados demócrata
cristianos aprueban la deslegitimación del Gobierno Popular. Reacción del
general Prats. El general Bonilla intenta una última gestión con la ‘Democracia
Cristiana’. Se malogra el plan. La ‘Democracia Cristiana’ es informada de la
inminencia del golpe, 68
Título VII: Participación de la
‘Democracia Cristiana’ en la realización del golpe militar, 72
Título VIII: Participación de
otros partidos o movimientos en la asonada de 1973, 77
PARTE II: CONSUMACION Y
AFIANZAMIENTO
Título I: Otro poco de teoría
social para explicar la situación de los partidos con posterioridad al golpe
militar, 82
Título II: La Junta Militar se
instala. Primer Gabinete. Los primeros mandos medios del Gobierno Pinochetista.
Saludo de organizaciones y personalidades. La dirigencia del partido ‘Demócrata
Cristiano’ se reúne con la Junta Militar, 84
Título III: Apoyo
demócratacristiano a la Junta en los sectores populares. Clotario Blest intenta
reconstituir la verdadera CUT. Oposición de la ‘Democracia Cristiana’, 95
Título IV: Actitud de Eduardo Frei
Montalva y de su familia tras la instalación de la Junta Militar. Actitud de la familia Aylwin, 98
Título V: Por qué la ‘Democracia
Cristiana’ y no otros partidos. La razón, desde el punto de vista del sistema
capitalista mundial SKM, 104
Título VI: Por qué la ‘Democracia
Cristiana’ y no otros partidos. La razón, desde el punto de vista
institucional, 107
Título VII: Por qué la ‘Democracia
Cristiana’ y no otros partidos. La razón, desde el punto de vista de los
‘aparatos’ del Estado, 111
Título VIII: Por qué la
‘Democracia Cristiana’. La razón desde el punto de vista ideológico, 113
PARTE III: EL COMIENZO DEL FIN.
Título I: Comienza el derrumbe de
la influencia demócrata cristiana. Posibles causas, 116
ítulo II: La incorporación de
Augusto Pinochet a la asonada. Aspectos generales del carácter del dictador.
Los demás miembros de la Junta, 116
Título III: Objetivo y futuro del
Gobierno Militar. Aparece Jaime Guzmán. El Ejército (Pinochet) se impone por
sobre el resto del arma. Conflictos por la nominación de Pinochet, 119
Título IV: El general Lutz.
Comienza a manifestarse el poder de Manuel Contreras. Salen de sus cargos Lutz
y Bonilla. El general Prats y su mujer son asesinados. Lutz se enfrenta a
Pinochet, 124
Título V: Proposiciones para la
refundación del sistema capitalista en Chile. Se definen algunos lineamientos.
Los trabajadores gobiernistas van a Ginebra, 127
Título VI: Las pretensiones
demócrata cristianas comienzan a ser derrotadas. Conflicto por el problema de
los plazos. Detención y expulsión. Enfrentamientos entre los generales Bonilla
y Arellano, por una parte, y el coronel Manuel Contreras, por otra. Cambios en
el alto mando, 135
Título VII: La muerte del general
Augusto Lutz, 140
Título VIII : Muerte del general
Bonilla. Atentado en Roma contra Bernardo Leighton. Eduardo Frei se convierte
en la alternativa a la Junta. Arellano pasa a retiro, 144
Título IX: Ruptura definitiva.
Cierre de la Radio Presidente Balmaceda. La muerte de Eduardo Frei, 152
A MANERA DE EPÍLOGO, 164
DOCUMENTOS ANEXOS, 171
1. Ultima carta de Salvador
Allende a Patricio Aylwin, 172
2. Carta de Eduardo Frei Montalva
a Mariano Rumor, 177
3. Carta de Eduardo Frei Montalva
a Bernardo Leighton, 197
4. Carta (respuesta) de Bernardo
Leighton a Eduardo Frei Montalva, 217
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
Libro completo:
Clara Bensan
llegó a un acuerdo con el Ministerio Público para una salida alternativa a un
juicio oral. "Su intención nunca fue defraudar al Fisco, sino que obtener fondos para una campaña
política, hechos en los cuales ella no tuvo ningún tipo de retribución
impositiva”, sostuvo su abogado defensor, Álvaro Morales.
La defensa de la ex contadora de
la campaña 2009 del ex Presidente Eduardo Frei, Clara Bensan, llegó ayer a un
acuerdo con el Ministerio Público para una salida alternativa a un juicio oral,
en el marco del caso SQM.
De esta forma, quedó fijada para
el próximo viernes 24 de marzo, en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago,
la audiencia para el procedimiento abreviado en su contra.
Bensan, quien fue formalizada en
septiembre de 2015 por presuntos delitos tributarios cometidos entre octubre de
2009 y febrero de 2010, declaró a la Fiscalía: “En febrero de 2010 Giorgio
Martelli me pide que emita una factura para cubrir deudas generadas de la
campaña, había 120 cheques firmados por Eduardo Frei protestados, ya que no
había fondos para cubrirlos".
Esto, porque a través de su
empresa Asesores en Gestión Integral Limitada (Agesin) se concertó con el ex
recaudador de fondos de campañas de candidatos presidenciales de la Nueva
Mayoría, con el propósito de facilitar facturas falsas a la empresa minera por
servicios no prestados, por un total de $ 92,7 millones, según apuntan los
persecutores.
“En el contexto de la elección
presidencial de 2009, Giorgio Martelli me solicitó la emisión de algunas facturas
para el financiamiento de la campaña presidencial de la Concertación, por lo
que emití cinco facturas (tres para SQM, dos de ellas las emití por Agesin y la
tercera por Los Andes, una factura para Inversiones Caburga y una para Newport,
y una boleta de honorarios para Caburga) (...) todas estas facturas y boletas
me las pidió Martelli en el contexto de la precampaña y poscampaña
presidencial, para cubrir gastos de la campaña”, declaró.
Los abogados de la ex contadora
DC, Álvaro Morales y Pablo Araya, explicaron a La Tercera que llegaron a este
acuerdo con la Fiscalía debido a que les parecía una salida beneficiosa para su
representada.
“Estamos satisfechos con el
acuerdo al que hemos llegado con la Fiscalía, porque las penas están muy por
debajo al mínimo de lo que pudo haber obtenido eventualmente en un juicio oral.
Nos parece que es una salida muy beneficiosa para doña Clara, que guarda
relación con la colaboración decisiva que ella prestó a la investigación”,
comentó Morales.
En ese sentido, recalcó que “ella,
más que aceptar que cometió un delito tributario, está reconociendo los hechos,
pero no un delito particular. Su intención nunca fue defraudar al fisco, sino
que obtener fondos para una campaña política, hechos en los cuales ella no tuvo
ningún tipo de retribución impositiva”.
“Está aceptando que efectivamente
le entregó facturas a la empresa SQM, que dichas facturas fueron solicitadas
por Giorgio Martelli y que fueron para efectos de la campaña de Eduardo Frei,
que es lo que ella ha declarado más de cinco veces en la Fiscalía”, dijo por su
parte Araya.
3.-
Patricio Aylwin: “entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros
militares, yo elegiría la segunda” - piensaChile ★ piensachile.com
¿Quién fue Patricio Aylwin? ¿Por
qué círculos opositores a la revolución Cubana lo homenajean e invitan a
Mariana Aylwin a participar en actos que están organizando en la isla?. Que
nadie diga mañana que no sabía lo que ocurrió en Chile, que no tenía la información
para comprender a cabalidad lo que hoy se está moviendo bajo la superficie.
Aquí va una cantidad de opiniones y antecedentes históricos, incluidas
grabaciones históricas en que Aylwin revela quien fue en verdad en nuestra
historia y la responsabilidad que le cabe en la horrible noche de cárcel,
persecuciones, masacres y exilios que vivió nuestro pueblo y que no le deseamos
a ningún otro pueblo en el mundo.
LEER:
12 de septiembre del 2003
4.-
Chile: La Democracia Cristiana, el general Prats y el golpe
Juan E. Albornoz y Germán F.
Westphal
Con excepción de ese grupo pequeño
y recalcitrante de fanáticos pinochetistas, no se puede encontrar personas
activas en el mundo político chileno que admitan ante los microfónos
periodísticos e históricos haber urgido a los militares a llevar a cabo el
golpe de estado.
La Democracia Cristiana sufre hoy,
históricamente hablando, una tratamiento de liposucción histórica por parte de
sus líderes; la actuación de la cúpula dirigente que controlaba el partido
durante los años y días anteriores al golpe de 1973 es cuestionada
persistentemente. Después de todo siguen controlando gran parte del poder
político actual.
Dos cosas niegan: recibir fuertes
sumas de dinero del gobierno norteamericano y haber incitado a los líderes
militares a deponer al Presidente democráticamente electo.
¿Quién recibió las platas?
Sobre el recibo de dineros La
Tercera (Septiembre 8, 2003) informa:
"En tanto, el senador Rafael
Moreno recordó que debido a este tema el partido realizó una investigación
interna y no encontró evidencia de que el partido haya recibido aportes de la
CIA."
En el mismo artículo otro líder
afirma:
"Es una novela", afirmó
el ex ministro Raúl Troncoso, para quien "queda de manifiesto que hubo una
contradicción entre la CIA y el gobierno americano. Eso es propio de los
americanos, que dejan papers de todas las cosas que hacen y después resulta que
no tienen nada que ver con la realidad". Troncoso añadió que "la DC
no recibió apoyo del gobierno americano ni de la CIA ni de nadie para botar a
Allende, no lo habría aceptado. Otros aceptaron y los americanos saben quiénes
fueron."
Según Adolfo Zaldívar (citado por
El Mercurio en su serie conmemorando el golpe), en una carta pública le
recuerda a un correligionario del ala más izquierdista, Ricardo Hormazábal, que
Frei actuó contra la Unidad Popular "con espíritu patriótico y no
golpista, y recordó que el partido justificó la reacción militar."
Mr. Zaldívar, un amateur en el
masajeo histórico, nos sorprende con la lógica de lo que nos quiere hacer
creer: los líderes de ese tiempo no buscaban el golpe; pero más tarde
justificaron la reacción militar. Zaldívar nos quiere cambiar el léxico: No es
un "golpe"; es una reacción militar. Recordemos la diferencia, por
favor.
Este año también se cumple el
centenario de ese escritor magnífico, George Orwell, quien escribió tanto y con
tanta perceptividad sobre el uso y abuso del lenguaje, principalmente desde la
perspectiva política, donde la hipocresía y la oscuridad lingüística son casi
sinónimas. Dos pensamientos de Orwell son extremadamente a propos en estos
días: "La insinceridad es el peor enemigo del leguaje claro", y,
"los que controlan el pasado, controlan el futuro".
¿Por qué la Democracia Cristiana
trata de evadir el pasado y así sus responsabilidad histórica?
Un motivo es la necesidad de
seguir construyendo y puliendo el mito de un Eduardo Frei, límpido y demócrata,
imagen y mito necesario para una ideología cuyos principios han sido pisoteados
tantas veces por sus líderes. El otro motivo tiene que ver con la responsabilidad
moral: el golpe que tantos de sus líderes pidieron y apoyaron fue mucho más
salvaje y horrible de lo que se imaginaron.
Luis Pareto, ex diputado de la
Democracia Cristiana y presidente de la Cámara Baja en 1973, insistió (La
Tercera, Septiembre, 1, 2003) que dentro de su colectividad hubo sólo un
pequeño grupo de militantes que apoyó el golpe militar. En ese sentido,
defendió la imagen del ex Presidente Eduardo Frei Montalva y agregó que incluso
intentó salvar la vida de Salvador Allende. Quienes estaban por la intervención
militar en la DC eran "no más allá de 10 militantes con alguna connotación
política", subrayó Pareto.
El Mercurio, este pasado 26 de
agosto, contradice esta imagen con una simple cita de Eduardo Frei (Pére):
"Los militares han salvado a
Chile y a todos nosotros... las Fuerzas Armadas siguen descubriendo depósitos
de armas clandestinas, declaraba el ex Presidente el 12 de octubre de 1973 al
corresponsal en Santiago del diario español ABC."
"Cuando un gobierno actúa
como lo hizo el de Allende... y se crean condiciones desfavorables como jamás
se habían conocido... el derecho al levantamiento se convierte en un deber,
continuó Frei en esa ocasión."
Zaldívar, también citado por El
Mercurio, decía entonces, mientras los dólares de Nixon flotaban libremente:
"El único responsable de la
grave crisis que sufre el país es el Gobierno de la Unidad Popular que él
encabeza, sentenció el presidente del Senado en esa oportunidad."
Responden los compañeros de
conspiración
Pero la ruta de escape de los
líderes demócrata cristianos es cortada rápidamente por sus aliados de antaño.
El Mercurio, con particular deleite, cita a los derechistas, quienes recuerdan
las acciones de sus compañeros de ruta en 1973 en forma distinta:
"El senador Andrés Chadwick
dijo que le "llama la atención" que Aylwin "intente explicar lo
inexplicable" al tratar de desligarse de la señal con que fue percibida la
declaración de la Cámara para frenar las "ilegalidades" que cometía
el gobierno de la Unidad Popular (UP). "Aylwin intenta borrar con el codo
lo que él mismo escribió con la mano cuando Allende gobernaba el país. Si sigue
con esa actitud, su codo va a quedar muy gastado. No puede pretender obviar su
rol".
"Su par RN Sergio Romero, en
tanto, dijo que el ex Mandatario no puede desconocer que el acuerdo
parlamentario se constituyó en un abierto llamado a la intervención de las
Fuerzas Armadas para que enmendaran el rumbo del Ejecutivo." (El Mercurio,
Agosto 25, 2003)
Nuestra contribución a la búsqueda
de la verdad
El General Carlos Prats, último
general chileno merecedor de que su rango se escriba con mayúscula, es alguien
cuya veracidad y honestidad nunca ha sido cuestionada. Gracias al detalle
increíble de sus Memorias, escritas a lapicera hasta días antes de ser
asesinado por la dictadura, podemos explorar con tranquilidad los días
anteriores a los distintos intentos de golpe.
Estas Memorias entregan la
documentación más detallada, mejor estructurada y más rica que se hayan
publicado de este período oscuro de la historia política chilena. El lector se
da cuenta que el General Prats, un intelecto superior, mantenía un diario detallado
y objetivo en extremo de lo que ocurría alrededor de él. Hasta hoy nadie se ha
atrevido a decir que los hechos descritos por Carlos Prats, presenten un visión
equivocada o tergiversadora de los mismos.
La pregunta que nadie se ha hecho
en días de amnesia y borrones es la siguiente: ¿ Quién fue el líder
democratacristiano que en 1970 le propuso al General Prats dirigir un golpe
militar (incluyendo el rapto del Presidente Frei), para impedir que Frei
entregara el poder a Salvador Allende?
Este es el episodio que describe
el General Prats:
El jueves 24 de septiembre,
Schneider reune a los generales y los informa de su conversación con el
Presidente [Eduardo Frei Montalva], en los mismos términos en que me la contó a
mí. Todos los generales afirman que no han emitido opinión alguna que
justifique los rumores que llegaron a los oídos del Presidente.
El viernes 25 de septiembre me
ocurre lo más insólito que podía esperar de ese tenso juego de muñequeo a que
se nos sometía.
A las 9:30, un destacado demócratacristiano
me plantea directamente, en actitud nerviosamente complacida, que ante la
"intransigencia de Schneider para detener a la Unidad Popular, el
Presidente Frei estaba dispuesto a que yo encabezara un movimiento que lo
derrocara y lo enviara al extranjero". Esto, porque había que impedir a
toda costa el acceso de los comunistas al gobierno, que "soportarían dos
años a Allende y después tomarían el control total."
En seguida desarrolla su plan:
había que "apoderarse de noche de La Moneda, enviar a Frei al extranjero,
cerrar el Congreso, suspender la vigencia de los partidos políticos, utilizar
en cargos claves a gente de confianza que ellos podrían señalar y, normalizada
la situación, llamar de nuevo a elecciones."
Yo escuchaba hipnotizado al caballero
de arquitectura de la época victoriana, con una especie de presentimiento de
que ésta no era una intervención fortuita en mi vida, por lo que no tenía
ninguna probabilidad de eludir ofenderlo.
[El tipo recibe un sermón de parte
de Prats, quien le advierte que Schneider y Ossa serán notificados.]
Antes de separarnos me pide el
favor de que espere veinticuatro horas antes de informar a Ossa y a Schneider.
Le respondo que por deferencia a su persona, le daré ese plazo.
[Al día siguiente, luego de haber
conversado con Schneider]
Más tarde pido al ministro Ossa
que me reciba y le doy cuenta textual de mi conversación, del viernes 25, con
el importante personero de su partido. Se manifiesta muy sorprendido con mi
información, que yo le pido transmita con todos sus detalles al Presidente
Frei. Con un gesto entre desganado y cortés, me dice que no le dé importancia a
los nerviosismos de la gente de su partido.
[Carlos Prats González: MEMORIAS
Testimonio de un Soldado, 2ª Edición, Agosto 1985, Pehuén Editores, Santiago de
Chile, págs. 173-175.]
Un par de observaciones: el nivel
y autoridad política del "caballero de arquitectura de la época
victoriana" indica que es alguien de importancia política substancial. En
efecto: a) puede hablar privadamente con Prats, y, b) logra que Prats, en
deferencia a su posición, guarde silencio por 24 horas. Más aun, dada la
naturaleza, el grado de detalle y la trascendencia de la proposición que le
hizo al General Prats, sólo es posible inferir que que no se trataba de una
iniciativa personal e inconsulta a los más altos niveles del partido
demócratacristiano. Esto es consistente con la falta de actuación del Ministro
Ossa, un demócratacristiano, íntimo colaborador del Presidente Frei. De hecho,
el segundo Jefe del Ejército le acababa de informar de una proposición criminal
de primer grado -raptar al Presidente de la República y en efecto causar un
golpe militar. El Ministro Ossa, "con un gesto entre desganado y
cortés," escucha la denuncia del General Prats, y cierra la conversación
con un pedido de no darle "importancia a los nerviosismos de la gente de
su partido."
¿Para qué necesitaba el
"caballero de arquitectura de la época victoriana" un plazo de 24
horas si no era para prevenir a la cúpula de su partido de los pasos que daría
Prats? Si no hubiera sido así, la respuesta de Ossa a Prats no tiene
explicación posible.
No sabemos si Ossa vive hoy en
día, pero si vive, sería interesante preguntarle qué recuerda y por qué no
actuó respecto a la denuncia del General Prats, aunque por supuesto, más
interesante aun, sería saber el nombre del "caballero de arquitectura de
la época victoriana"...
5.-
Mecanismos
ideológicos en la construcción de la situación política
(A cuarenta años del golpe de estado del 11 de
septiembre en Chile.)
Ricardo A. Yocelevzky R.
(FRAGMENTO)
“Aparentemente
los sectores de la Democracia Cristiana que apoyaron el golpe de estado creían
que el orden constitucional sería restaurado una vez que se hubiera eliminado
al gobierno de Allende. Esta es la aspiración expresada por “los trece” en su
hoy nuevamente renovada declaración de rechazo al golpe de estado.19
Esta
declaración ha cobrado importancia hoy, a cuarenta años de su expedición, por
razones de muy distinta índole. La principal es que distintos dirigentes de la
Democracia Cristiana han solicitado que la “carta de los 13” sea asumida como
la posición oficial del partido ante el golpe de estado. Uno de los firmantes
de esa declaración, el ex ministro Belisario Velasco, agradeció “los
reconocimientos para los 13 dirigentes democratacristianos que dos días después
del golpe de Estado de 1973 aparecieron firmando una carta pública de condena
al derrocamiento de Salvador Allende”. Y agrega “desde la DC ‘existieron dos
declaraciones después del día 11 de septiembre : una de la directiva, que
consensuaba con el golpe en cierto modo, y la nuestra, que lo condenaba categóricamente
y se inclinaba respetuosa ante el sacrificio que el Presidente Allende hizo de
su vida en defensa de la autoridad constitucional”.20
El sucesor
de Pinochet fue Patricio Aylwin, líder de la Democracia Cristiana y del sector
que apoyó el golpe. Esto ocurrió sólo después de más de dieciséis años de
dictadura y en condiciones que transformaron completamente el sistema político”.
ARTÍCULO COMPLETO:
6.-
RESUMEN DE ARTÍCULO SOBRE EL PDC, EN WIKIPEDIA
Rol en el Régimen Militar
(1973-1990)
“El PDC no tuvo una reacción única
frente al golpe militar. Muchos de los principales dirigentes, como Eduardo
Frei Montalva, Patricio Aylwin o el rector de la Universidad de Chile, Edgardo
Boeninger, manifestaron abiertamente su alivio por el derrocamiento de Allende,
o al menos opinaron que era una salida inevitable. El 12 de septiembre de 1973,
la directiva del PDC, encabezada por Aylwin, emitió una declaración en donde
definió su posición frente al golpe. Lamentó lo ocurrido en Chile manifestando
su convicción de que las Fuerzas Armadas no buscaron el poder: "Sus
tradiciones institucionales y la historia republicana de nuestra Patria
inspiran la confianza de que tan pronto sean cumplidas las tareas que ellas han
asumido para evitar los graves peligros de destrucción y totalitarismo que
amenazaban la nación chilena, devolverán el poder al pueblo soberano para que
libre y democráticamente decida sobre el destino patrio". Hizo responsable
al gobierno de Allende, de haber llevado a Chile al "desastre económico,
al caos internacional, a la violencia armada y a la crisis moral".
En cambio, otros dirigentes
reunidos en el Grupo de los Trece, como Bernardo Leighton y Renán Fuentealba,
denunciaron desde los primeros días los excesos del nuevo régimen. En un
comunicado, emitido al día siguiente al de su directiva, condenaron el "derrocamiento
del Presidente Constitucional de Chile". Señalaron que la oposición al
gobierno "fue siempre planteada para preservar la continuidad del proceso
de cambios que tuvo el honor de iniciar el gobierno de la Democracia Cristiana,
y al mismo tiempo, para impedir su desviación antidemocrática". El golpe
militar, era para ellos responsabilidad de todos: de Gobierno y Oposición”.
domingo, 6 de noviembre de 2016
Libro sobre el gobierno de Allende y el Poder Popular, por Franck Gaudichaud
Chile. Sobre el
gobierno de Allende y el Poder Popular: el libro de Franck Gaudichaud
“Aspiramos a que el
régimen de la memoria no se viva como áspera condena”
Miguel Mazzeo
“Es raro leer un
libro llevado con tanta convicción en el esfuerzo de dar la palabra a las y los
de abajo”
Michäel Löwy
Andrés Figueroa Cornejo
Franck Gaudichaud es un francés con
medio corazón en Chile. De hecho, su compañera y su único hijo, Darío, nacieron
en el país del fin del mundo. Master en Historia, Doctor en Ciencias Políticas
y militante político y social, es autor de ‘Poder popular y Cordones
Industriales’ (Ed. LOM), ‘Operación Cóndor. Terrorismo de Estado en el Cono
Sur’, ‘Las fisuras del neoliberalismo chileno. Trabajo, crisis de la democracia
tutelada y conflicto de clases’ (Ed. Tiempo Robado y Ed. Quimantú), entre otras
publicaciones.
Su tesis doctoral para las y los
lectores de habla española de ‘Chile 1970-1973. Mil días que estremecieron
al mundo. Poder popular, cordones industriales y socialismo durante el gobierno
de Salvador Allende’, publicada en el país andino por Ediciones LOM, fue
lanzada en la Sala Domeyko de la Casa Central de la Universidad de Chile el
pasado 2 de noviembre ‘a tablero vuelto’.
La creatividad popular
Franck Gaudichaud indicó que “el
punto de partida del libro fue volver a una historia sobre la cual existe un
océano biográfico, pero donde, paradójicamente, queda mucho por investigar.
Cuando comencé, lo que más me llamó la atención fue que hay un actor central
del proceso muy poco investigado: el movimiento obrero. Hay mucho sobre los
partidos políticos, sobre el gobierno, sobre la intervención imperialista, etc.
¿Pero dónde estaban los que hicieron el proceso, los trabajadores, los
sindicatos, los territorios y poblaciones? ¿Qué pasaba en las fábricas, en la
base? Queda mucho por estudiar sobre lo que ocurrió en las regiones. Yo creo
que es uno de ‘los tesoros perdidos de la Revolución Chilena’, estos es, hay
que recuperar toda la riqueza de ese período que fue fiesta y drama, pero
también fue mucha creatividad popular.”
Durante el lanzamiento, Gaudichaud
proyectó explicativamente una serie de fotografías que ilustran los mil días
del gobierno de la Unidad Popular, en especial, desde abajo, desde los
trabajadores y el pueblo.
“Compañero”
En la presentación, la traductora al
español del texto originalmente en francés, Claudia Marchant (co-editora de
Tiempo Robado Editoras), señaló que “a través de la traducción de la tesis
doctoral de Franck tuve la oportunidad de conocer y entender mejor un texto de
mi padre, el filósofo chileno Patricio Marchant, y la importancia y fuerza que
le asignó a la palabra ‘compañero’. La fuerza de la dignidad de un momento histórico
en el país, vivido por personas comunes y corrientes que no dudan en decir que
los años de la Unidad Popular (1970-1973) fueron los más felices, los más
plenos, los más importantes. A pesar de las dificultades, de las peleas, del
trabajo duro y de la derrota posterior, de la dictadura y de nuestra actual
pos-dictadura.
Patricio Marchant escribía en 1989,
‘el régimen de Salvador Allende pudo tener los orígenes sociales, históricos,
económicos que se quieran. Pudo tener, y los tuvo, todos los errores que se
quieran. Pero para quienes lo vivimos a través de la música de la palabra
‘compañero’, constituyó la única experiencia ético-política de nuestra vida.
Esa es la absoluta superioridad moral, ese ser distinto, de otra especie, sobre
los que nada supieron de la palabra compañero. Mérito evidentemente no de
nosotros, no de nuestra individualidad o de nuestro ser persona. Mérito de esa
palabra, de esa música. Música-palabra que no fue inventada por alguien.
Música-palabra que dice cuáles eran las fuerzas de ese proceso histórico y nos
señalaba sólo eso: la posibilidad de un corresponder a ese proceso. Compañero.
Porque una cosa es Salvador Allende, otra esa música ‘Compañero Presidente’,
ese fundamento de la grandeza de Salvador Allende. Atenuándose, las
desigualdades persistían entre nosotros. Iguales éramos, sin embargo, al saludarnos
como ‘compañero, compañeros’. Ese sueño, poco tiempo realidad, convirtió a
Chile en un país digno de respeto.’”
“Una memoria para las luchas del
presente”
Marchant manifestó que “Es ese país
digno de respeto el que Franck nos ofrece hoy. En su trabajo vemos con hechos
concretos cómo desde abajo se vivió ese proceso. Repasa los momentos más
importantes de la movilización popular, sin por ello dejar de ver sus errores,
titubeos y sus dificultades. Sin dejar de lado tampoco, la interacción con la
revolución desde arriba, impulsada por las medidas de Salvador Allende y los
partidos políticos de la Unidad Popular. Nos relata con bastante detalle,
especialmente los cordones industriales de Cerrillos-Maipú, de Vicuña Mackenna,
sin dejar de mencionar a las demás coordinaciones en provincia, en Arica,
Valparaíso, Concepción, Osorno, Punta Arenas, entre otras. La lucha de los
pobladores y del campamento Nueva La Habana, la Asamblea de Concepción en julio
de 1972, la Toma de Constitución en febrero de 1973. Las posiciones de los
diferentes actores políticos y sociales; los mecanismos de participación desde
arriba y desde abajo; los periódicos que salieron a la luz en esos días; la
expresión de la lucha cultural e ideológica en curso. Levanta cuadros y lista
territorios y su expresión de poder popular; identifica fábricas y dirigentes
involucrados, dejando la cancha abierta para todos aquellos que quieran seguir
investigando este período. Pero no se trata de episodios aislados, algunos de
los cuales han sido tratados con profundidad en otros textos y quedan
debidamente referenciados aquí. Sino que el panorama, el paisaje que se dibuja,
nos permite tener una visión de conjunto de lo que estaba pasando en los
diferentes frentes y lugares. Aunque, sin dudas, como el mismo autor lo ha
reconocido, hay territorios menos indagados, entre los que podemos mencionar el
campo chileno, las comunidades mapuche y no mapuche asentadas en la
pre-cordillera y cordillera, que también tuvieron momentos excepcionales de
desarrollo de poder popular, como lo fue el complejo maderero y forestal
Panguipulli. Tampoco deja de lado a la oposición y su organización, sus
dirigentes y articulaciones. El paro de octubre de 1972 es un momento álgido
del texto, así como la forma en que el gobierno y el pueblo movilizado van
procesando la embestida patronal. Tampoco se trata de levantar un cuadro
heroico de un proceso excepcional. La idea no es construir una memoria y una
historia petrificada y despolitizada. Se trata de una memoria para las luchas
del presente. No como legado para las nuevas generaciones o no solamente para
ello, sino que para hoy, para las y los movilizados de nuestro presente.”
La traductora del texto agregó que
“Me imagino que Franck comparte las expresiones de Miguel Mazzeo (historiador,
académico y militante político-social argentino) que trabaja el tema del poder
popular hoy. Mazzeo escribe que ‘no se trata de que nuestro abordaje esté condicionada
por las políticas de la memoria y no por las necesidades inherentes al proyecto
emancipador en Nuestra América. Aspiramos a que el régimen de la memoria no se
viva como áspera condena. Cuando el pasado es el único lugar del encuentro, o
el lugar privilegiado para la realización de nuestros sueños, el presente puede
ser el lugar de la pasividad, el fatalismo, la ambigüedad, las querellas
superficiales y la mera retórica. Las políticas de la memoria, cuando no
promueven síntesis políticas y balances prácticos, cuando opacan el presente y
el futuro, pueden terminar como un recurso de las clases dominantes, como un
procedimiento destinado a conjurar la praxis emancipadora actual, porque de
esta manera instalan en la sociedad la idea de que ese pasado nunca será
futuro’.”
Los intersticios de la academia,
ventanas abiertas al fragor de las calles
Claudia Marchant comentó que “También
podemos destacar las palabras Michäel Löwy en el prólogo del texto de Franck en
su edición francesa: ‘es raro leer un libro llevado con tanta convicción en el
esfuerzo de dar la palabra a las y los de abajo, en ruptura con las lecturas
tradicionales, esencialmente institucionalistas, de la trágica, pero
apasionante experiencia chilena. Un trabajo que no esconde su enfoque, su
método: analizar los hechos desde el punto de vista de la lucha de clases.
Tampoco esconde su empatía crítica con la causa de los vencidos del golpe de
Estado militar. Lo trabajadores, los oprimidos y los explotados. Y en
particular en este libro, del poderoso movimiento obrero chileno’.
Franck retoma el desafío que tan
claramente Luis Martín Cabrera expresa en un texto que Proyección Editores
lanzó hace pocos días y que ha copado nuestras últimas conversaciones:
‘Insurgencias invisibles’. Dice Luis Martín que ‘los profesores deberíamos
salir de nuestras guaridas académicas, al menos de vez en cuando, a trabajar en
las comunidades. No para dictar conferencias o para apropiarnos de sus
conocimientos y encerrarlos en nuestros papeles. Si no que para intercambiar
conocimientos, para socializar nuestros privilegios e insertarlos en una lógica
de tiempo y espacios robados. Pensar en los intersticios de la academia,
ventanas abiertas al fragor de las calles’.”
Mito, realidad y los trabajadores
organizados por abajo
Mario Olivares (dirigente sindical,
ex militante de los cordones industriales) dijo en la presentación de la obra
que “soy un hombre viejo, soy un sobreviviente de esa experiencia. En esa época
trabajé en una de esas industrias más o menos emblemáticas de lo que fue el
cordón Vicuña Mackenna de Santiago. Entonces yo era dirigente sindical y
militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). A mis 66 años, sigo
siendo un dirigente sindical activo de los trabajadores de la Viña San Pedro,
la segunda vitivinícola de exportación del país que hace parte de la CCU, cuyo
propietario es el grupo económico Luksic.
Sobre el libro de Franck, me parece
interesante cómo recoge la información. Toma referencias de otros autores que
han escrito sobre el proceso de la Unidad Popular y de los cordones
industriales. Pero lo que me parece más interesante aún, es que Franck conversa
con muchos compañeros como yo, que fueron obreros al interior de las fábricas.
Entonces, al leer el libro, uno se da cuenta que el análisis que tenía la
conducción de los partidos de izquierda de la época respecto de lo que nosotros
estábamos sintiendo abajo, no encaja bien. Allí uno se percata de que existían
muchas situaciones que tenían más que ver con mitos que con la realidad. No hay
ninguna duda de que el ascenso del gobierno de Allende en Chile provenía del
aumento de las luchas populares que venían de muchos años atrás. Pero lo más
importante es que cuando adviene la Unidad Popular, más allá de su programa
político, creó la expectativa en la clase trabajadora organizada de que era
posible iniciar un proceso de transformaciones radicales, de justicia y de
igualdad, que apuntaba a la construcción del socialismo. Los dirigentes
sindicales por primera vez, comenzaron a tomar confianza en ellos mismos y se
empoderaron de su capacidad como trabajadores. Entonces había sectores que
criticaban de ‘ultraizquierdistas’ a muchos trabajadores que con su conducta
estarían prácticamente ‘poniendo en peligro’ el programa de Allende, en el
marco de cómo se avanzaba. En este sentido, mientras se fue agudizando la lucha
de clases en la sociedad chilena, naturalmente hubo sectores de la izquierda
que radicalizamos nuestras posiciones, incluso más allá de las propias
direcciones de esos partidos. Como teníamos a las fuerzas de la reacción, de la
burguesía en contra de todo el proceso, nosotros, los trabajadores organizados
por abajo, nos impusimos la tarea de crear nuestras propias formas para
defendernos de esos embates. Eran formas alternativas bastante básicas. Como
era muy fuerte el mercado negro, frente a Cristalerías Chile empezamos a
realizar una distribución directa de los productos de las tantas fábricas e
industrias de la zona. De las que habían sido estatizadas, como de las que fueron
tomadas por los trabajadores. Los trabajadores le habíamos exigido al gobierno
de Allende que esas empresas fueran intervenidas y pasaran al control obrero,
donde nosotros empezamos a administrar la empresa, por supuesto con un
interventor nominado por el gobierno.
Cuando se vino el paro de los
camioneros que intentó paralizar completamente al país, nosotros, para evitar
que ellos lograran su objetivo, requisamos microbuses en la calle con el fin de
llevar y traer a los trabajadores para que las fábricas no dejaran de producir.
Claro que estas iniciativas no fueron absolutamente espontáneas. Había
direcciones y expresiones de distintos sectores, del Partido Socialista, del
MIR, que daban orientaciones de cómo la clase trabajadora debía pasar a la
ofensiva.
Cuando yo llegué a la fábrica de
muebles a trabajar, además de la explotación brutal, de los bajos salarios, de
las ‘ventas negras’ para evitar impuestos, la producción de muebles estaba
destinada a los sectores más pudientes y no a los trabajadores. Muchos de mis
compañeros vivían en campamentos, en zonas marginales. Entonces cuando nos
tomamos la empresa decidimos producir una línea de muebles económicos, dignos,
decentes, para los propios trabajadores de la fábrica. También hicimos
alrededor de 10 mil linchacos (barra doble de madera) para que se defendieran
los compañeros de las fábricas intervenidas y tomadas.
Entre la guerra por la producción y
la toma del poder
Mario Olivares, con honesta memoria,
informó que “En medio de todo se encontraba la agudización de la lucha de
clases y la opinión de sectores de izquierda que querían detener la irrupción
de los trabajadores más radicalizados. Nos decían que ‘no querían una guerra
civil’, que la única guerra era ‘por la producción’. Nosotros pensábamos en la
toma del poder. De esa manera, se formó una dirección político-sindical en el
cordón Vicuña Mackenna con las empresas más emblemáticas, salvo las textiles
que estaban controladas principalmente por los compañeros del Partido Comunista
(PCCh). Y en esa dirección político-sindical nos rotábamos. ¿Qué quiero decir?
Que no existía una democracia plena, no era que los trabajadores de base a los
que uno representaba elegían a la dirección directamente. Era más bien un
acuerdo entre los partidos políticos que teníamos cierta hegemonía en la
dirección. Sin embargo, a través de esta instancia, se hablaba de hacer un
poder paralelo al poder burgués para intentar dar un salto adelante. Ahora
bien, según mi experiencia, yo creo que confundíamos los sueños políticos con
la realidad. Se hicieron algunas experiencias que tímidamente tuvieron esa
expresión. Por eso el libro de Franck manifiesta lo que yo viví y logra matizar
distintas miradas de lo que fue el proceso de una manera coherente e
inteligente y sin descalificaciones. Al fin, yo pienso que los sueños no han
muerto y sigo peleando.”
jueves, 5 de febrero de 2015
Descontento estudiantil con la reforma educacional
Fuente: Resumen Latinoamericano.
https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=f805af1bd3&view=lg&msg=14b53e340eaa6e84
El parlamento y la farsa de la reforma educacional
Publicado el 02 Febrero 2015 Escrito por Alejandro Lavquén - El Clarín de Chile
La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Valentina Saavedra, ha definido muy bien la reforma educacional impulsada por el gobierno y aprobada en el Parlamento: “Reemplazaron el diálogo social por sus 280 asesores y sus acuerdos con la iglesia y la DC, y resultó un proyecto de puras excepciones”. Es decir, la Nueva Mayoría ha mantenido la práctica que por veinte años sostuvo la Concertación: el imperio de hacer política sobre la base de la manipulación, resumida en el concepto de “en la medida de lo posible”, haciendo creer a la ciudadanía que cualquier cambio profundo y estructural a la herencia económica y política de la dictadura era imposible de realizar o traería consecuencias no deseadas.
Tamaña falacia se debe exclusivamente a que los dirigentes (y militantes privilegiados) de los partidos de la Concertación –a la que hoy se ha sumado el PC- se acomodaron al sistema neoliberal y terminaron haciéndolo suyo a cambio de sustanciosas prebendas. En ese sentido, entre la Concertación (hoy Nueva Mayoría) y la derecha no existen mayores diferencias. Un ejemplo histórico de ello es que la Concertación jamás quiso recuperar las empresas estatales privatizadas fraudulentamente durante la dictadura, por el contrario. Tampoco quisieron acabar con el fraude de las AFPs e Isapres. Y para la Nueva Mayoría estos asuntos no son tema.
Desde el mismo momento en que asumió la presidencia Patricio Aylwin, en 1990, la mayoría de los dirigentes de la Concertación se fueron derechizando sin pudor alguno. Sin contar, evidentemente, a los que estaban soterradamente derechizados desde los años ochenta. El dinero y el poder cumplieron su misión evangelizadora, dando por el piso con las antiguas convicciones. Al pueblo, para mantenerlo contento, le daban y siguen dando, un granito por aquí, un granito por allá. El resultado de todo aquel proceso es lo que tenemos hoy, donde los cambios son meros maquillajes acompañados de muchas esperanzas y extensas “medidas de lo posible”. Y nada es más demostrativo de esto que la “reforma educacional”, aprobada al filo de las vacaciones de los parlamentarios. Finalmente, agregar que mientras diputados y senadores se alistan a vacacionar a lo magnate, a costa del trabajo de todos los chilenos, cientos de profesores y estudiantes sólo podrán mirar las playas en la televisión. Los estudiantes y el movimiento social jamás hablaron de mejorar el sistema educacional neoliberal, hablaron de cambiarlo.
Marta Matamala, presidenta de la Feusach: “Ya está claro hasta dónde quiere llegar este gobierno”
Publicado el 01 Febrero 2015 Escrito por Rubén Andino Maldonado - Clarín de Chile
Matamala, el primer año ha sido clarificador de las verdaderas intenciones del gobierno. Todas las reformas planteadas dan luces de que no tiene interés en construir un proyecto junto con los actores sociales. La dirigente estudiantil dice que 2014 fue un año útil, porque permitió saber que ni la Nueva Mayoría ni la Alianza por Chile recogen las demandas de la ciudadanía. Matamala invita a las fuerzas políticas que están fuera del bloque en el poder a unirse tras un programa de transformaciones profundas.
Marta Matamala Mejía (24) egresó de pedagogía en historia y está elaborando su tesis. Vive en la comuna de Pudahuel. Sus padres llegaron desde el sur y mantienen lazos con su familia extendida en el Bío Bío y Maule. Su afinidad con el estudio de la historia surgió en el Liceo 1 de Niñas de Santiago, y se relaciona con su vocación humanista. Quiere impartir clases a niñas y niños. También le interesa la investigación. “Cuando una viene de una familia política, es más fácil vincularse. En mi entorno familiar sólo se dan conversaciones sobre temas como el mal estado del Transantiago. Pero no se buscan los por qué, quién es responsable ni cómo arreglarlo”.
Matamala milita en el Colectivo Somos Usach, al que pertenecía también su antecesor, Takuri Tapia. Este grupo político intenta ahora proyectarse más allá del espacio universitario.
¿Por qué es importante la historia?
“Así como los niños no deben responder mecánicamente un ejercicio matemático, tampoco deben leer un texto sin comprenderlo. Todo conocimiento debe cumplir un objetivo y la historia es la asignatura más política en el currículo escolar. Desde esa perspectiva, es indispensable que entendamos lo que pasó, no solo desde una visión oficial, sino desde una perspectiva crítica. En mi práctica descubrí que hoy la asignatura de historia es funcional a las necesidades de la PSU y no deja margen para reflexionar sobre el significado de los hechos históricos y sus consecuencias”.
LECCIONES DE LA HISTORIA
¿Cómo se vinculó a la política universitaria?
“En 2010 los comuneros mapuches estuvieron en huelga de hambre por casi noventa días. En ese contexto fui vocera de mi carrera y después de la Facultad de Humanidades.
Vivimos en una sociedad en que el modelo educativo sirve para generar trabajadores irreflexivos para un mercado laboral orientado a satisfacer intereses privados. Estas lógicas sociales se reproducen también en la universidad, donde el estudio es visto como un producto de mercado.
Algunos nos damos cuenta que tenemos que superar el sistema de dominación existente. No solo hablo de la explotación capitalista, sino también de la opresión patriarcal, de la depredación del entorno natural y de formas de vida poco saludables. Es una propuesta todavía en construcción. Estamos comenzando a pensar en otras relaciones sociales, incluyendo las productivas, que no sean como las conocidas hasta ahora. Si bien muchos de nosotros nos sentimos cercanos al marxismo, tenemos críticas de fondo a su materialización a través de los llamados ‘socialismos reales’.
Junto a otros compañeros nos dimos cuenta de que nuestras profesiones tienen que estar al servicio de las comunidades, para pensar en conjunto los problemas. Ha sido un proceso de maduración política que nos lleva a pensar cómo insertarnos en el mundo del trabajo en un plazo más largo, porque nuestra actividad política debe continuar cuando salgamos de la universidad”.
¿Siente su condición de mujer como una traba para participar en política?
“Si dos hombres conversan de política es aceptado, pero si una mujer discute de política con un hombre, se interpreta como un coqueteo. Esa visión considera a las mujeres solo desde su sexualidad. Esos prejuicios existen porque la mayor parte de las personas que participan en política son hombres, que se limitan a resolver el problema con una ley de cuotas.
La mujer es víctima de un conjunto de prejuicios y relaciones de dominación que la marginan de la participación en la sociedad. Les sucede lo mismo a quienes actúan en política desde la diversidad o la disidencia sexual. Creo que estos temas deben ser asumidos prontamente por la Izquierda si queremos abordar integralmente la exclusión. Pero hay más problemas”.
¿Cómo cuáles?
“Las dos coaliciones que predominan en la política no tienen intención de resolver la crisis medioambiental. Es urgente dar un giro en los procesos industriales hacia una producción limpia, incorporando nuevas tecnologías y energías no contaminantes, que tengan como objetivo proveer a la sociedad de lo que necesita realmente para su bienestar. Claramente el planeta no da para producir y consumir en la forma en que lo estamos haciendo con este modo de producción depredador.
En los países atrasados debemos pensar en una industrialización basada más en las necesidades que en el consumo y nuestra prioridad debe estar puesta en pensar en cómo producir lo que necesitamos sin arrasar con el entorno natural”.
BALANCE DEL GOBIERNO
¿Cuál es su balance del primer año de gobierno?
“Ha sido clarificador de la voluntad política del gobierno y de su orientación. Todas las reformas que ha planteado dan luces de lo que efectivamente quiere hacer, hasta dónde quiere avanzar y con quiénes desea trabajar.
En 2014 los dejamos hacer, vimos su disposición, calibramos cuánto pesan la DC y el PC dentro de la Nueva Mayoría, observamos cómo se reagrupa la derecha. En nuestro balance, podemos decir que los dos bloques hegemónicos no nos representan. El gobierno solo ha tomado los titulares de las demandas que los estudiantes hemos enarbolado en estos años, sin asumir el espíritu ni el alcance de lo que estamos pidiendo.
La presidenta Bachelet no ha reorientado las políticas públicas ni está generando cambios sustanciales en educación, vivienda, salud o en otras materias que son importantes para quienes habitamos el territorio”.
¿Cuáles son las mayores debilidades que percibe?
“Hablan de tener al movimiento social trabajando con ellos, pero en la práctica se privilegia la relación con el empresariado, asegurándole que las reformas no tocarán sus intereses. Existe una ambigüedad premeditada, con el ánimo de confundir al movimiento social mientras se llega a acuerdos con los sectores poderosos de la sociedad. Ellos están amarrados con quienes les pagan las campañas electorales y por lazos familiares. La NM quizá no tenga los apellidos aristocráticos de la UDI o RN, pero la relación con personajes como Luksic es estrecha.
Dentro de la Nueva Mayoría, la DC representa a un sector de clase acomodada y está lejos de los intereses de los pobres. El PC se ha venido alejando también de su línea anterior, en el ánimo de no tensionar a la coalición. Alude permanentemente al cumplimiento del programa, pero se le ve cediendo en posiciones que hasta hace dos años eran fundamentales para ellos. Cuando la orientación del gobierno es no penalizar el lucro, no se está cumpliendo el programa. La NM actúa como la vieja Concertación”.
NUEVA MAYORIA Y ALIANZA DERECHISTA
¿Cuáles son entonces las diferencias entre NM y la Alianza?
“La Nueva Mayoría tiene una mayor vinculación con el movimiento social, con capacidad de cooptarlo en algunos momentos. Pero no difiere mayormente de la derecha en la manera como ha llevado la política educacional o internacional.
Miramos con lejanía a Latinoamérica, sin entender que nuestros vecinos debieran ser nuestros aliados para un desarrollo económico, político, social y cultural integrado. Bolivia y Ecuador están años luz más avanzados que nosotros en la defensa del medioambiente. Argentina tiene una legislación del trabajo mucho más justa que la nuestra. Bachelet siguió el mismo camino que Piñera en el diferendo con Perú en la Corte de La Haya. También me pregunto, ¿qué pierde la población si se propone una salida al mar para Bolivia? La gente no percibe diferencia y por eso más del 60% de la población electoral no vota.
2014 ha sido un año de expectativas para ver si se hacían realidad las promesas de campaña. También hay un desgaste del movimiento estudiantil. Sin embargo ha sido para nosotros un periodo de intensa construcción hacia adentro. No convocamos tanta gente en la calle pero continuamos marchando 50 mil personas y seguimos siendo agentes de cambio. Sabíamos que se iba a restar gente, porque una parte de los que participaron del movimiento estudiantil del 2011 está ahora en el gobierno y mucha gente depositó su confianza en la presidenta.
Encuestas y otras señales revelan una creciente disconformidad con el gobierno. Se expresa en críticas al ministro Nicolás Eyzaguirre y a la manera como se ha planeado la reforma educacional. Sentimos que la paciencia se agota, porque las personas no ven reflejada la solución de sus problemas en los cambios planteados. Aumenta el desempleo y el pan sigue subiendo de precio. El año 2015 puede ser el momento en que la paciencia se agote”.
¿Cómo visualiza 2015?
“2014 fue un año de preparación y aprendizaje. Ahora están claros los alcances de las reformas. Eso nos permite avanzar en la materialización de nuestras propuestas. Este año estaremos mejor preparados, más unidos.
También vemos cómo los trabajadores se organizan y comienzan a ser un actor importante para ampliar el horizonte de los movimientos sociales. Proyectamos un 2015 con movilizaciones, que irán más allá de gente en la calle. Será un año de propuestas. Es significativo que una cadena transnacional de supermercados, como Walmart (Líder), tuviera que cerrar sus establecimientos por una huelga de los trabajadores, que no estaban dispuestos a seguirle cuidando el negocio. Es un cambio en la conciencia sindical.
Nuevas generaciones comienzan a participar en el mundo laboral. Existen centros de estudios, académicos e intelectuales que nos permiten tener propuestas. También contamos con una población más educada, que comienza a comprender que si algo no funciona, hay que organizarse para hacerlo funcionar”.
UNA ALTERNATIVA POPULAR
¿Porqué no han fructificado intentos del movimiento estudiantil para vincularse con el conjunto de la sociedad?
“Para movilizarse, hay que comprender por qué se hace. La demanda de educación gratuita, que fue la más importante en 2011, tuvo sentido para la gente, porque no existe capacidad económica en una familia de cinco personas para pagar la educación de dos de sus integrantes. Desde esa posición se generó la empatía con el movimiento estudiantil.
En los años siguientes fuimos perdiendo esa perspectiva. Nuestras demandas fueron cada vez más politizadas y alejadas de las familias. Este año los proyectos en discusión tendrán mayores consecuencias prácticas para la población. Debatiremos sobre carrera docente y desmunicipalización. Estos temas no los abordaremos desde el discurso de que a los profesores no se les paga la deuda histórica, sino desde la calidad de la enseñanza. Nuestra principal tarea es hacer comprensibles los problemas de la reforma a las personas afectadas por ella. Solo me voy a sentir tranquila cuando llegue a mi casa y mi mamá me diga, ‘hija entendí lo que dijiste en la tele y estoy de acuerdo contigo’”.
¿El gobierno ha cometido errores comunicacionales?
“El ministro Eyzaguirre formula un planteamiento y al día siguiente su colega Elizalde dice lo contrario y al subsiguiente, Eyzaguirre apoya a Elizalde. Los errores comunicacionales del gobierno son el resultado de la falta de sintonía política entre los partidos de la Nueva Mayoría. El programa de gobierno tiene líneas tan gruesas que cada partido las interpreta de distinta manera. Pónganse de acuerdo primero y después nos comentan lo que van a hacer. El error comunicacional es fruto de problemas políticos. Hasta el día de hoy están pactando entre ellos lo que harán y todavía no saben cómo votará la DC. Se intenta pegar con chicle una coalición que está desarmada”.
¿Puede existir una alternativa?
“La solución se establece a través de un proyecto político común de quienes pensamos distinto, dejando en segundo plano diferencias tácticas que se refieren, por ejemplo, a si adoptamos o no ahora un camino electoral. Lo que sucede finalmente es que se pone el mecanismo por sobre el objetivo político. Debemos sentarnos a debatir sobre un proyecto, sobre cómo generar una sociedad más inclusiva. Una vez que se aclare el objetivo, recién podremos definir la estrategia más adecuada para lograrlo.
Dependemos mucho de la maduración de las organizaciones políticas en la lucha común. Cuando nos encontramos en la calle una y otra vez las mismas personas u organizaciones, esa es la mejor indicación de que estamos tras los mismos propósitos. Los problemas no dan para cien años más de pleitos entre nosotros”.
RUBEN ANDINO MALDONADO
Publicado en “Punto Final”, edición Nº 821, 9 de enero, 2015
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