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domingo, 5 de octubre de 2014
¿Dónde están los verdaderos socialistas en Chile?
¿Qué ocurrió con ellos?
Desde octubre
de 1973 a la fecha muchos socialistas, miristas y
trotskistas, se transformaron en entes recauchados, serviles al modelo
neoliberal y “tapagoteras” de los abusos e ilícitos cometidos por la
dictadura
LA LIBERTAD DE prensa, en estricto rigor, nunca ha existido en Chile
como tal, pues ella ha sido sólo el tipo de información, contenido y mensaje
que el grupo económicamente dominante estableció como “legal, civilizado y
moderno”, tornándolo lúdico y recreacional a fuerza de burdas crónicas y
múltiples amaños de las noticias mismas, con lo cual logra aprehender el
pensamiento de la sociedad y, con ello, direccionar la opinión de las masas
hacia objetivos que son vitales para quienes poseen el control de la férula. A
todo lo anterior, tales mandantes lo han bautizado con el pomposo título de
“libertad de pensamiento y expresión”.
Por cierto, los comerciantes propietarios de los medios de comunicación
hacen ingentes esfuerzos para mantener a sus clientes absortos en una de las
mentiras mejor estructuradas en nuestra corta Historia, cual es obnubilar la
capacidad de reflexión de los lectores con el mito de que en Chile existe una
absoluta y envidiable libertad de información. Aquello de ‘envidiable’
-que obviamente corresponde a una ironía- dice relación con un inefable lugar
en el ranking continental respecto de las libertades, ya que nuestras
autoridades (y también nuestra prensa oficial) han sido tenaces en el
insistente afán de desacreditar a determinados gobiernos de países hermanos en
estas materias, acusándolos de “asfixiar el derecho a la libre expresión”, pese
a que en esas naciones la prensa cuenta con una multiplicidad y variedad tal de
medios de comunicación que ellos completan el arcoiris de la política
partidista.
En cambio, en nuestra república austral esa maravilla se encuentra
distante y ausente. No obstante, tozudas y frescas de cutis, las autoridades -y
gran parte de la supuesta oposición- lenguajean destacando como
‘excepcionalmente bueno’ su inefable panorama mediático, y lo hacen hasta los
límites del ridículo, pues precisamente quienes más mienten y falsean la verdad
son quienes llevan décadas asociados en el saqueo a la patria y en la venta de
la misma, así como internacionalmente son criticados por su entreguismo al
capital transnacional y a intereses económicos y geopolíticos de naciones que,
por siglos, han impedido el desarrollo y crecimiento latinoamericano.
Esto último no es un problema (y gravísimo, a decir verdad) que ocurra
en Chile solamente. Si miramos hacia el norte veremos que el noble pueblo
venezolano –al que miles de chilenos le deben no sólo su tranquilidad económica
sino también la vida- sufre, en menor medida pero igual enjundia, de un tumor
similar a través de una prensa derechista –que allá no sólo existe en gran
cantidad sino, también, tiene libertad absoluta para escribir y publicar lo que
le venga en ganas- cuyo único objetivo, lejos de informar, radica en la
sedición y el complot como paso previo a la indigna decisión de abandonar las
raíces patrias para volver a entregarse a la avaricia norteamericana. Es en
este punto donde algunos “eméritos políticos chilenos” han tenido destacada
participación en orden a coadyuvar con la sedición golpista de la ultraderecha
llanera. Ha sido el caso de Ricardo Lagos Escobar, un individuo cuyo
‘tartufismo’ en política alcanza niveles de aberración, mientras aún muchos
chilenos –erradamente- le siguen considerando no sólo un ‘izquierdista de tomo
y lomo’ sino, además, estadista de excepción, pues no han logrado (o no han
querido) informarse respecto de cuán neoliberal y déspota es el susodicho ex
Presidente. Ver:
Nuestra ‘independiente y objetiva’ prensa nacional dem oró décadas en
reconocer que “algunos de sus asociados” habían cometido serios ilícitos
apoyando –con su silencio y/o con sus abiertas mentiras- los crímenes y robos
ejecutados por militares en ejercicio y ciertos agentes del estado durante los
años de dictadura. Recientemente, el Colegio de Periodistas ha avenido a
ratificar el comentario anterior mediante una publicación que ahorra cualquier
comentario e inhabilita toda posible argumentación que pretenda establecerse en
defensa de los delincuentes dictatoriales y sus adláteres.
“El Tribunal de Ética y Disciplina del Consejo Metropolitano del Colegio
de Periodistas confirmó el fallo del fiscal y presidente de esa instancia,
Alfredo Taborga, y condenó a ex directores de “El Mercurio”, “La Segunda”, “Las
Últimas Noticias” y “La Tercera” y a una periodista, por falta a la ética y no
cumplimiento con el deber “de entregar la verdad a la ciudadanía”, en las
publicaciones que esos medios realizaron en los primeros años de la dictadura
acerca del secuestro y desaparición de 119 prisioneros políticos en el montaje
conocido como Operación Colombo.”
Pero ello es sólo una muestra, un ejemplo, un hecho individual, dentro
del cúmulo de acciones anti libertarios y antidemocráticos que a diario realiza
la prensa chilena, asuntos que por cierto no podrían ser realizados sin el
concurso y apoyo del poder político. No se trata ya solamente del visto bueno
otorgado por las tiendas derechistas –perennes totalitarias y clasistas- pues
desde hace dos décadas se ha sumado el concurso de un bloque conformado por
antiguos partidos políticos autodenominados “progresistas” (e incluso
‘izquierdistas’, en algunos casos, como el Partido Socialista) aglutinados en
una coalición que hemos conocido con el nombre de Concertación de Partidos por
la Democracia.
Esta nueva sociedad de intereses –Alianza/Concertación- ha hecho piel el
non plus ultra ideológico de los dirigentes del imperialismo neoliberal,
Estados Unidos de Norteamérica, al esquematizar la libertad de prensa
asociándola exclusivamente con el pensamiento capitalista. De esa laya, todo lo
que no corresponda al canal economicista y de libre mercado que esa ideología
propugna, será considerado enemigo por la prensa que está en manos de
directores y editores colocados en los cargos de máxima responsabilidad
mediática por los gremios empresariales y los mandamases políticos. Resulta
fácil entonces comprender los cambios de actitud y opinión que ciertos
periodistas, conductores de televisión y comentaristas políticos, exteriorizan
sin empacho ni rubor de un día para otro, como ha ocurrido, por ejemplo, a
conocidos “hombres de prensa”. Tal es el caso de Fernando Villegas, Matías del
Río, Patricio Navia, y muchos otros que han trocado opiniones y posiciones
según sea el nuevo patrón, o respondiendo sin chistar a los vaivenes e
intereses manifestados por el jefe de turno, el que generalmente resulta ser un
megaempresario o un político, pero jamás (y reitero el término, “jamás”) un
colega suyo, un periodista, pues tal cual lo aseguré en artículos anteriores,
la prensa chilena lleva décadas en manos de bolicheros y mercachifles, pero no
bajo la férula de periodistas profesionales. .
De esta forma esa misma prensa -llamada ‘oficial’- replica los
interesados conceptos explicitados por sus mandantes reales, sitos en naciones
extranjeras, los cuales machacan hasta el hastío la idea de que todo medio de
información no capitalista es falaz, mugroso e hijo del ‘resentimiento’,
término este último que sigue siendo el más usado por fundamentalistas del
neoliberalismo a la hora de entregar respuestas a las argumentadas críticas de
sus opositores. En este juego de ilusiones y mentiras ha sido atrapada también
parte importante de la izquierda chilena, en especial aquella que no titubeó al
momento de reconvertirse a la fe neoliberal y traicionar a los millones de
chilenos que lucharon a cara descubierta contra la dictadura y votaron NO en el
plebiscito de octubre de 1988.
¿Cómo explicarle a un viejo socialista “de verdad” -que en este país
pueden ser millones- la traición y revoltura de intereses manifestada por
dirigentes del viejo partido de Allende y Ampuero, en relación no sólo a la
política interna chilena sino, específicamente, a los ataques a una de las más
importantes procesos revolucionarios de América Latina en los últimos cincuenta
años? Me estoy refiriendo, claramente, a las abyectos y desinformados juicios
de valor emitidos por socialistas como Ricardo Lagos, Fulvio Rossi y Marcelo
Díaz –entre otros- contra el gobierno venezolano, contra su Presidente, su
pueblo y la trascendental revolución bolivariana. Ver:
¡¡Ese es el ‘socialismo’ que el imperio estadounidense y sus asociados
empresariales latinoamericanos –propietarios de los medios de información- han
logrado internalizar en la piel y en los bolsillos de los mal llamados ‘nuevos
socialistas’!! Un socialismo que la derecha acepta sólo como testimonial, pero
jamás como estructura real de política concreta. Y en este torneo de acomodos,
alianzas y repartijas familisteriales, personas como nuestros conocidos ex
mandatarios concertacionistas –desde Aylwin a Bachelet- han jugado un rol tan
significativo y exitoso que el mismísimo gobierno norteamericano decidió
premiarlos con cargos internacionales, los que van desde la secretaría general
de la inútil (pero bien pagada) OEA, hasta el inefable título de “ONU Mujer”
pasando por el escritorio del ridículo y farandulero cargo “Capitán Planeta”.
Como bien sabemos, Washington no premia a sus adversarios, sólo recompensa a
sus obsecuentes servidores…pero sólo a los grandes, a los importantes…el resto
de los cipayos recibirá algunas migajas que servirán de bono compensatorio, y
nada más.
Por ello, vuelvo a la frase con la que inicié este artículo: “la
libertad de prensa, en estricto rigor, nunca ha existido en Chile”; y con esa
afirmación me permito asegurar también que desde octubre de 1973 a la fecha
muchos socialistas, miristas y troskistas, se transformaron en entes
recauchados, serviles al modelo neoliberal, y “tapagoteras” de los abusos e
ilícitos cometidos durante la dictadura por quienes son hoy sus patrones: los
empresarios derechistas que a su vez son yanaconas de los intereses de Estados
Unidos.
Y todo aquel que no esté de acuerdo con que lo anterior es “cristiano,
civilizado, ‘democrático’ y occidental”, será tachado y juzgado por la prensa
oficial como un “comunista de mierda, un ateo, un resentido y un vago”.
arturoalejandro90@gmail.com
Más artículos de este autor·
domingo, 6 de julio de 2014
Los cadáveres de 1973 siguen apareciendo: ellos son la evidencia del crimen y de una farsa: la asociación culpable de una falsa Justicia chilena
Los asesinados en dictadura siguen apareciendo y recuperan
sus nombres: la colusión con el crimen de lesa humanidad es una vergüenza
nacional. Pero quedan muchos desaparecidos y demasiados criminales de lesa
humanidad sueltos y contentos.
Los nuevos hallazgos deben estimularnos a que en Chile se
haga justicia y que no existan más "mecanismos legales" (como el creado en el gobierno del ex-presidente Lagos) para proteger a asesinos contra
la humanidad.
José Venturelli
La noticia colocada en Google + por la antropóloga y activista de derechos humanos, Adriana Goñi,
publicada en El Dínamo http://www.eldinamo.cl/2014/07/01/ddhh-identifican-osamentas-encontradas-en-antiguo-recinto-del-ejercito/ replantea una discusión que debe ser
mantenida y renovada: los crímenes de lesa humanidad y la realidad chilena.
Muestra la gravedad y problemas existentes para la construcción de nuestra
Memoria Histórica.
Esto nos hace recordar lo que el sistema de la dictadura y los
seudo-demócratas que han seguido en los gobiernos pretenden hacernos olvidar:
los crímenes imprescriptibles de Chile, que pretenden aún esconder para
mantener esta "exitosa experiencia económica-financiera" de marras
que aplasta al país. Es decir, los crímenes de lesa humanidad, no se extinguen
no se olvidan ni se legisla para declarar impunidad o esconder (¡¡como hizo el
Presidente Ricardo Lagos al prohibir que la información de esos crímenes
fuese proscrita por 50 años!!) Esta forma de colusión criminal se ha
mantenido en los gobiernos que le han seguido.
Los criminales por
asociación, en cuanto a impedir los juicios y pretender olvidarlos, son tan
culpables como quienes cometieron esos crímenes. Lo que han hecho es un abuso
de poder y una inmoralidad a la ética social.
Estos crímenes son la evidencia de la persistente ausencia, en Chile, de
una democracia con visos de legitimidad. Quienes apoyan esos crímenes son
asociados de esos delitos de lesa humanidad. Inmorales todos, y criminales por
comisión al mantener una legalidad que usa la impunidad a sabiendas de que son
crímenes -y que por eso los esconden.
Quienes mantienen la Ley de Justicia Militar y hacen oposición a que
Chile tenga una Asamblea Constituyente son culpables, y no meramente
equivocados o "no entienden". Los crímenes que sucedieron en Chile no
fueron desconocidos ni han podido jamás ser justificados como actos de justicia
o de "que mejor que nos olvidemos y reconstruyamos, sobre esos
crímenes" un país democrático. La democracia no es el basurero del
fascismo que debemos olvidar. Curiosamente, recién ahora, el Tribunal
Constitucional (que no es un organismo democrático porque ha permitido, por
diseño, que el modelo pinochetista persistiera) ha declarado que los crímenes
contra civiles no pueden ser tomados y "juzgados" por las cortes militares.
En realidad, la Justicia Militar no tiene lugar alguno en una sociedad
democrática. Ni siquiera en estados de guerra... porque, sabemos, esos estados
de guerra son manipulaciones del lenguaje que terminan justificando crímenes
como los que sucedieron en chile y en otros lugares. Incluso en Argentina
donde, sin embargo, se ha juzgado a los criminales contra la humanidad en forma
consistente en la última década, cortando todo lazo con los actos de las
dictaduras en sus violaciones de los derechos humanos. Los gobiernos
post-dictadura, seudo-democráticos "made in Chile", mantienen su
estado culposo en una forma que insulta la inteligencia y la ética social. El
actual se niega a dar los pasos necesarios y, con ello, no se diferencia de los
anteriores.
Que crímenes aún sean escondidos en los terrenos de las fuerzas armadas
es porque fueron cometidos por ellos. Los que fueron lanzados, difícilmente
pueden ser encontrados porque no resisten el paso del tiempo... Y en eso la
Marina no puede pretender quedarse tranquila: fueron tan criminales como los
otros y la justicia debe transformarse en verdadera justicia, que permita
juzgar a los criminales de lesa humanidad y a buscar las formas de reparación a
las familias y a impedir que esto suceda en el futuro.
|
Foto de la fosa clandestina de Pisagua donde se
encontró a parte de los detenidos desaparecidos de Tarapacá. |
El Estado chileno sigue faltando a lo que un Estado democrático debe
hacer: no sólo no investiga, juzga y repara los crímenes legalmente, sino que
los crímenes que la represión sigue llevando adelante también son cubiertos con
el manto de una Constitución inmoral, apoyada por "asociados" en
colusión y que hoy se niegan a llamar a una Asamblea Constituyente. La
asociación de muchos miembros de la justicia, declarando que "sólo
hicieron justicia en la medida de lo posible" ha sido, recientemente
demostrada como cobardía y encubrimiento al crimen: El Juez Nelson Muñoz, quien
fue el que descubrió la fosa del crimen en Pisagua falleció recientemente. Fue
denostado y forzado a salir de su cargo (porque no aceptó coludirse con
criminales y encubridores)
Ver: para mejor recordar, no olvidar y pedir justicia en esos crímenes
aún vivos en las memorias, algunos encontrados en la fosa de Pisagua pero otros
todavía desaparecidos. Visité el lugar del crimen en Pisagua y tomé algunas
fotos: "Frente al mar fue el crimen". Son parte de un artículo
de Andrés Blanque: "CHILE - Pisagua
o la memoria a tajo abierto"
http://www.alterinfos.org/spip.php?article1447)
Información sobre el trabajo del Juez Nelson Muñoz:
http://www.zofri.cl/monitoreoprensa/index.php/positivas/item/2578-aquejado-por-un-cancer-al-pancreas-fallecio-juez-que-encabezo-hallazgo-de-fosa-de-pisagua.html
http://www.eldinamo.cl/2014/06/11/un-juez-en-el-desierto-el-olvido-del-hombre-que-encontro-la-fosa-de-pisagua/
http://www.elsoldeiquique.cl/?p=41353
http://piensachile.com/2013/08/pisagua-el-falso-enfrentamiento-de-marin-y-millar-contra-soldado-pedro-prado/
http://www.memoriaviva.com/criminales/criminales_c/cheyre_juan_emilio.htm
Este último artículo es sobre el General Emilio Cheire, quien llegó a
ser "en democracia", General en Jefe del Ejército, pese a haber sido
parte de los encubrimiento y ejecución de muchos crímenes de la caravana de la
muerte. Hace poco fue desenmascarado en Televisión por su participación en el
crimen de una pareja en La Serena que trató de mostrar como si él hubiese sido
el "salvador" del hijo de la pareja asesinada y no parte del equipo
que borraba evidencias de dichos crímenes-
Ver también:
http://memoriaoralancestralautobiogrf.blogspot.ca/2013/08/superviviente-lejderman-hijo-de-pareja.html
yhttp://www.cooperativa.cl/noticias/pais/dd-hh/lejderman-no-le-deseo-a-cheyre-ni-a-los-genocidas-lo-que-vivieron-mis-padres/2013-08-21/002754.html)
Este contiene un vídeo del Programa de TVN "El Informante" que
confronta a Ernesto Lejderman, hijo de una pareja que fue asesinada por una
patrulla militar en diciembre de 1973 en el Valle del Elqui, con el ex
comandante en jefe del Ejército y (al tiempo del programa en TVN era el)
actual director del consejo directivo del Servel, Juan Emilio Cheyre, quien lo entregó cuando
era un bebé a un convento en La Serena. Dijo Lejderman: "Estoy aquí por dos personas,
Bernardo (Lejderman, argentino) y María (Avalos, mexicana), que ya no están,
que son mi papá y mi mamá".
De estas
historias hay muchas más y todos los chilenos debemos abrirlas y permitir que
se juzgue a los criminales de lesa humanidad y a las personas e instituciones
que lo hicieron y aún protegen. Es decir, conseguir que el país tenga memoria
histórica y pueda avanzar hacia una maduración democrática, basada en ética y
justicia, las que aún son atropelladas.
DDHH: Identifican osamentas
encontradas en antiguo recinto del Ejército
domingo, 10 de enero de 2010
El caso de Asel Luzarraga y la práctica sobre derechos humanos del Estado chileno.
Por José Venturelli Barón
8 de Enero de 2010
El breve artículo de hoy en Clarín indica que “La solidaridad con Asel Luzarraga se hace sentir en Argentina” (1). La prensa controlada en Chile poco y nada dice. Nos permite también discutir la nueva herencia que deja cada gobierno en DDHH’s. El primer presidente de la Concertación entró haciendo un rayado de la cancha que ha permanecido: “Se hará justicia en la medida de lo posible”... El Presidente Frei: nada, salvo que se negó a recibir a los familiares de los detenidos desparecidos y gobernó sin preocuparse por los DDHH’s ni por la Constitución actual, la de Pinochet. De Lagos quedó una pretendida reforma constitucional que le aplaudió la derecha. Él armó, detalladamente, la militarización de la Araucanía y criminalizó las demandas del pueblo Mapuche, dejando la herencia adicional de una guerra que ya se esbozaba como a largo plazo.
De Michelle Bachelet tenemos: un muy bien orquestado sistema de “beneficencia” pero que no altera para nada la inequidad del país ni las condiciones de tener una de las peores legislaciones contra los trabajadores y sus derechos fundamentales. Se ha inaugurado tanta cosa antes de estas elecciones... Incluso está la entrada apurada, antes de la elección, de Chile a la OCDE. En esa pretensión “tan chilena” de siempre ponernos entre los poderosos de las grandes economías y para la que no tenemos la ropa que se necesitaría.
También ha sido tremendamente servicial para el sector privado que domina la minería y en la que el Cobre sigue controlado por extranjeros y privados y de lo que el pueblo chileno no saca casi nada. Dado que la repartición de la torta presupuestaria se hace en el barrio alto y se discute con la Alianza y su gente, harto poco pasa para que los chilenos tengan sus derechos fundamentales realmente respetados.
“Los chilenos siguen teniendo la economía con la mayor flexibilidad laboral del mundo”, nos dicen... pero es esa “flexibilidad” la que permite que los trabajadores chilenos hayan perdido todos su derechos laborales. Además, queda una bien instalada Guerra Sucia contra el pueblo Mapuche. Ésta sirve a las grandes fortunas de la madera, hidroeléctricas, celulosa, bancos. Apoya la destrucción del medio ambiente. Luego, nos deja un Instituto de Derechos Humanos, hecho entre cuatro paredes, con presupuesto controlado políticamente y sin independencia y, además, con un Director designado que es el Subsecretario del Interior... de un ministerio que en Chile ha sido históricamente más parte del problema de los DDHH’s y no de su solución. Lo mismo sucede con un Ministerio de Asuntos Indígenas gestado sin respetar el Convenio 169 de la OIT que ella misma firmó. Su organización no respetó a los pueblos originarios, especialmente al Mapuche, a quienes han caracterizado como enemigo y no como hermano. Con el estilo y soberbia tradicional se olvidaron de son una fuerte base cultural y humana de todo Chile y de cada uno de nosotros. El gobierno actual, como los anteriores, ha sido consistente en haber mantenido a los Mapuche confinados a la exclusión y a seguir siendo el sector más pobre del país.
Y, si miramos en estos mismos temas al presidenciable Piñera, recordemos que cuando Pinochet estaba preso en Londres, él lloraba lágrimas de cocodrilo –como lo han mostrado los vídeos de sus discursos de la época- para que se lo soltaran. Fue el gobierno de su contrincante de la elección del domingo 17 de enero, el que se lo trajo a casa. Piñera no muestra nada para tranquilizar a nadie en lo que a DDHH’s se refiere. Él mismo “candidato del cambio”, para recordar, es quien se escondía de la ley, -bajo una dictadura que lo protegió-, por sus fraudes financieros que lo llevaron a ser una de las mayores fortunas del país. Nada allí, tampoco, para predecir una verdadera corrección de la inequidad... este producto tan “chileno” de estas últimas décadas.
El caso de este escritor, periodista y cineasta vasco, Asel Luzarraga, detenido con montajes que tienen la marca dictatorial ya tan conocida en estas tierras, vuelve a reflejar como en Chile el Estado (nuevamente, Poder Judicial, Gobierno, Ministerio del Interior, Fuerzas policiales) habla con la boca chueca: Hoy ponen al Subsecretario del Interior, Patricio Rosende, (y cualquier subsecretario del Interior que venga) como Director del Instituto de Derechos Humanos. Es decir, en Chile, el Estado, que es un claro infractor de los DDHH's es, al mismo tiempo, el que determina lo que ese Instituto hará, pese a haber sido hecho a puertas cerradas y sin que participen los más interesados. Incomprensible y un contrasentido.
El actual subsecretario del Interior, ha sido la punta de lanza en la guerra sucia contra el pueblo Mapuche y en perseguir a quien solidarice con él y sus justas luchas. Luchas que, además de ser respetadas por Naciones Unidas, nunca han podido configurarse como terroristas salvo en la cabeza de Rosende, de su jefe Edmundo Pérez Yoma o de otros frenéticos del gobierno, o de voceros de las “justicias” de marras que la Constitución ilegítima actual protege.
Curiosamente, justo antes de la elección del 17 de enero próximo, a Rosende lo hacen aparecer mostrando cara de cordero bueno... Habla de 24 casos de presos políticos que fueron asesinados en la dictadura y por los que la dicta-blanda nada hizo en 20 años!... Casos reales y que hay que verlos como un sentir legítimo para los DDHH’s. Pero, ¿por qué justo antes de la elección? Apurado el hombre y el gobierno para presentar una nueva cara... Hmmm, suena como llamado a la centro derecha para que voten por la Concertación... Sin embargo, nada se hace sobre crímenes que incumben a este gobierno por haber ocurrido bajo su autoridad. Me refiero a la desaparición de José Huenante en el 2005, ese niño que Carabineros detiene, golpea en público y luego hace desaparecer: caso cuyos autores son conocidos. Tampoco sobre Alex Lemún, joven que recibió un balín disparado a quemarropa por un oficial que está feliz y sigue haciendo carrera en carabineros. Tampoco el de Matías Catrileo, estudiante de agronomía de la UFRO cuyo asesinato por la espalda es conocido o el de Jaime Mendoza Collío. Todos ellos con asesinos identificados. Y el Estado, con un aparato de Justicia Civil inmoral, se permite pasar todos los casos, -aunque sus autores sean ya conocidos- nada menos que a la Justicia Militar, verdadera e infalible agencia para la impunidad de los crímenes perpetrados por los cuerpos represivos del país. Esta colusión del ESTADO, dirigido por el gobierno, es algo que un legítimo Instituto de DDHH's debería poder impedir. Pero, ¿con un jefe como el subsecretario del interior –Rosende hoy o el que venga de turno- cómo vamos a asegurar imparcialidad alguna? Los que no han respetado los DDHH’s no van a cambiar aunque se pongan ropaje de inocentes. ¿COMO?
La libertad para Asel Luzarraga (2) es importante y debe permitir quebrar el brazo ya rutinario del Estado chileno que a un extranjero que se preocupa por el pueblo Mapuche se le monta una acusación, se le roba, humilla y luego, "como favor, aceptan expulsarlo” del país. Junto a su liberación debemos exigir que no sea expulsado. Sería bueno saber que dirían al respecto hoy y luego pasada la elección, ambos candidatos... ¡Bravo, Clarín! por saber y expresar que la solidaridad es fundamental!
(1) http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=19720&Itemid=45
(2) Al cerrar, debo decir que mi carta al Embajador de España solicitando su intervención para liberarlo y rechazar una probable expulsión como es el estilo abusivo del Estado chileno, enviada al día siguiente de la detención de Asel, no ha tenido respuesta alguna. Italianos, franceses y españoles, entre otros, han sufrido del mismo trato. Incluso los hay que han sufrido graves daños físicos y materiales por “las fuerzas del orden”.
IMPUNIDAD Y CONCERTACION
Por Felipe Portales
Estimad@s Amig@s:
Algunas personas han planteado como fundamento para votar por Frei –y no anular el voto- el No al Punto Final, olvidando, sin embargo, que quienes han luchado persistentemente a favor de la impunidad en estos años han sido la derecha tradicional y LOS GOBIERNOS DE LA CONCERTACION. En efecto, desde 1990, con el Acuerdo-Marco, el liderazgo de la Concertación ha promovido -infructuosamente, gracias a diversos factores que sería largo analizar- el aval legislativo del decreto-ley de amnistía o leyes de sustantivas disminuciones de penas a autores de crímenes de lesa humanidad. Han sido los casos -además de dicho Acuerdo- del proyecto de ley Aylwin (1993); el proyecto de ley Frei (1995); el Acuerdo Figueroa-Otero (1995); el proyecto de la Comisión de DD. HH. del Senado (1998); el proyecto de ley de inmunidad (2003); el proyecto de rebaja de penas de senadores concertacionistas y aliancistas (2005); y su reflotamiento por el propio Gobierno de Bachelet (2007)
A lo anterior hay que añadir las disposiciones -desgraciadamente aprobadas en 48 horas por el Congreso, sin que la sociedad pudiera siquiera informarse... hasta el día de hoy- propuestas por Lagos y que ¡le prohiben al Poder Judicial interiorizarse de las denuncias de torturas efectuadas ante la Comisión Valech!; consagrando en la práctica la impunidad de la tortura en dictadura y violando de paso la Constitución, los tratados de DD. HH. y los principios más elementales del Derecho y la Justicia.
Asimismo, hay que tener presente los intentos de los Gobiernos de la Concertación de obstaculizar los procesos judiciales, ¡en casos de gran repercusión internacional y que afectaron a connotadas personalidades democráticas!, como los de Carmelo Soria (Ver "El Mercurio"; 27-9-1996), Carlos Prats (Ver "El Mercurio"; 9-6-1999) y Bernardo Leighton, en el que los Gobiernos de Frei Ruiz-Tagle, Lagos y Bachelet no hicieron nada para lograr la extradición de Contreras e Iturriaga, luego que la Justicia italiana los condenara a largas penas de cárcel; ni por abrir un proceso en Chile, luego que nuestra Corte Suprema rechazó el pedido de extradición italiano.
Para que hablamos del caso Pinochet, donde el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle hizo todo lo posible, exitosamente (¡superando evidentemente todo lo que un Gobierno de derecha política pudiera haber hecho en su favor en el ámbito internacional!), para salvarlo de una segura condena en Europa; y luego el Gobierno de Lagos logró su impunidad nacional, efectuando fuertes presiones públicas y privadas al Juez Guzmán y a los Tribunales en general, para que lo eximieran de juicio por manifiestamente falsas razones de salud mental.
Por razones de tiempo no me referiré en detalle al reiterado envío de agregados militares y embajadores gravemente involucrados en violaciones de derechos humanos y que le causaron enormes bochornos a la propia imagen de Chile en el exterior; ni a numerosos otros hechos que demuestran que los sucesivos Gobiernos de la Concertación han buscado persistentemente -más allá del discurso y las apariencias- lo que podríamos denominar "la impunidad en la medida de lo posible".
No podría, sí, dejar de referirme a un hecho reciente de la mayor gravedad. Se trata de la negativa de la generalidad de los senadores concertacionistas ¡de aprobar la virtual revocación del decreto-ley de autoamnistía en marzo del año pasado, desconociendo con ello incluso la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de septiembre de 2006 (Caso Almonacid-Arellano) que obligaba al Estado chileno a hacerlo! En dicha votación, sólo Carlos Ominami y Alejandro Navarro aprobaron el proyecto; 11 senadores coalicionistas votaron en contra Y TODOS LOS PROPIAMENTE CONCERTACIONISTAS DE LA EPOCA –INCLUYENDO A FREI RUIZ-TAGLE- NO ASISTIERON; avalando con ello hasta el día de hoy la vigencia de dicho decreto de impunidad. (Ver Universidad Diego Portales; Facultad de Derecho; Centro de Derechos Humanos.- "Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile. 2009"; p. 31)
Es decir, la impunidad ha sido clara y eficazmente promovida, tanto por la derecha tradicional como por el liderazgo derechista de la Concertación, y notoriamente por Frei Ruiz-Tagle.
Cordialmente
Felipe Portales
Asimismo, hay que tener presente los intentos de los Gobiernos de la Concertación de obstaculizar los procesos judiciales, ¡en casos de gran repercusión internacional y que afectaron a connotadas personalidades democráticas!, como los de Carmelo Soria (Ver "El Mercurio"; 27-9-1996), Carlos Prats (Ver "El Mercurio"; 9-6-1999) y Bernardo Leighton, en el que los Gobiernos de Frei Ruiz-Tagle, Lagos y Bachelet no hicieron nada para lograr la extradición de Contreras e Iturriaga, luego que la Justicia italiana los condenara a largas penas de cárcel; ni por abrir un proceso en Chile, luego que nuestra Corte Suprema rechazó el pedido de extradición italiano.
Para que hablamos del caso Pinochet, donde el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle hizo todo lo posible, exitosamente (¡superando evidentemente todo lo que un Gobierno de derecha política pudiera haber hecho en su favor en el ámbito internacional!), para salvarlo de una segura condena en Europa; y luego el Gobierno de Lagos logró su impunidad nacional, efectuando fuertes presiones públicas y privadas al Juez Guzmán y a los Tribunales en general, para que lo eximieran de juicio por manifiestamente falsas razones de salud mental.
Por razones de tiempo no me referiré en detalle al reiterado envío de agregados militares y embajadores gravemente involucrados en violaciones de derechos humanos y que le causaron enormes bochornos a la propia imagen de Chile en el exterior; ni a numerosos otros hechos que demuestran que los sucesivos Gobiernos de la Concertación han buscado persistentemente -más allá del discurso y las apariencias- lo que podríamos denominar "la impunidad en la medida de lo posible".
No podría, sí, dejar de referirme a un hecho reciente de la mayor gravedad. Se trata de la negativa de la generalidad de los senadores concertacionistas ¡de aprobar la virtual revocación del decreto-ley de autoamnistía en marzo del año pasado, desconociendo con ello incluso la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de septiembre de 2006 (Caso Almonacid-Arellano) que obligaba al Estado chileno a hacerlo! En dicha votación, sólo Carlos Ominami y Alejandro Navarro aprobaron el proyecto; 11 senadores coalicionistas votaron en contra Y TODOS LOS PROPIAMENTE CONCERTACIONISTAS DE LA EPOCA –INCLUYENDO A FREI RUIZ-TAGLE- NO ASISTIERON; avalando con ello hasta el día de hoy la vigencia de dicho decreto de impunidad. (Ver Universidad Diego Portales; Facultad de Derecho; Centro de Derechos Humanos.- "Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile. 2009"; p. 31)
Es decir, la impunidad ha sido clara y eficazmente promovida, tanto por la derecha tradicional como por el liderazgo derechista de la Concertación, y notoriamente por Frei Ruiz-Tagle.
Cordialmente
Felipe Portales
domingo, 27 de diciembre de 2009
La omisión de los derechos indígenas en los '12 compromisos' de E. Frei
Chile. Elecciones presidenciales.
Publicado por el Centro de Políticas Públicas
El día 20 de diciembre de 2009, se han conocido los “12 compromisos por la democratización y el avance social de Chile” con que la candidatura presidencial de Eduardo Frei pretende captar los votos progresistas que necesita en el balotage del 17 de enero del 2010.
Entre los “12 compromisos” hay algunas ideas valorables, sin embargo no hay compromiso específico y claro respecto a los derechos de los pueblos indígenas. Sólo se hace, al pasar, una mención ambigua al Convenio 169 de la OIT y a una plurinacionalidad vaciada de derechos.
Ni una palabra respecto a implementar las recomendaciones del Relator ONU, James Anaya. Ni un compromiso sobre recomendaciones de comités de Tratados, menos aun, respecto a la Declaración Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Similares omisiones se constatan en la otra candidatura de Sebastián Piñera.
Desde la perspectiva de los derechos de los pueblos indígenas, con esas omisiones, y en pleno Bicentenario, no estamos ante propuestas serias de democratización, ni avance social. Al contrario, al eludirse obligaciones de Estado respecto a derechos, estamos ante un alarmante retroceso. Y ante la crónica de un conflicto anunciado.
¿Será posible corregir rumbos?
Seguir leyendo aquí
http://www.politicaspublicas.net/panel/cl/elecciones-2009/442-omision-frei.html
www.politicaspublicas.net
INFORMACIÓN RELACIONADA:
Ex primera dama y Presidente enturbian las aguas del Biobío (Por Carlos Ruiz R., Consejería Indígena Urbana). PUBLICADO EN: http://www.mapuexpress.net/content/publications/print.php?id=172
Mapuexpress, 8 de agosto de 2005.
La mentira en política tiene una larga data de existencia. Pero la memoria es el antídoto contra la mentira.
Recientemente pudimos aclarar ciertos dichos de Juan Agustín Figueroa, quien ante el Tribunal ocultó la verdad de las relaciones entre su padre y las comunidades mapuche en los años 60 y 70. Ahora vemos cómo el 30 de julio nos informaba La Tercera, de cómo Lagos agradeció a Frei por haber impuesto la construcción de la represa Ralco, para conjurar las acusaciones de la desubicada Martita Larraechea, quien dijo que durante el gobierno de su esposo no se trabajó con familiares, a diferencia del gobierno de Lagos.
Todos sabemos que este es un país muy nepótico, donde la parentela vale más que el mérito personal. Por eso, sin ir muy lejos, las sagas de políticos padre-hijo-nieto, que sin contar los clanes en el parlamento, la justicia y el alto clero, ya nos ha dado dos presidentes Errázuriz, tres Montt, dos Alessandri y dos Frei, el último de los cuales, sin más mérito de llevar nombre y apellido paterno.
Pues bien, aparte de que en el gobierno de Frei II se favoreció (como es “normal” en los gobiernos) a muchos amigos, parientes de amigos y parientes de parientes, el mismo Presidente se vio involucrado en el hecho de autobeneficiarse con la construcción de Ralco. Este asunto ya lo había denunciado el periodista Cristián Opaso (Ver mapuche.nl). En la investigación, salieron al baile la mujer del entonces presidente y el hermano de éste, Francisco Frei. Otros enlaces se pueden hacer poniendo en el buscador: [“Francisco Frei” corrupción].
Esperamos sean ciertos los prometidos beneficios materiales de la construcción de la represa, lo que se verá cuando se pruebe plenamente su eficiencia técnica. Entonces veremos si fue una acertada elección como estrategia de producción de energía. Pero en lo que el Presidente Lagos ha mentido al país, fue al decir el 2002 que sin la represa, el costo de la electricidad subiría. De todas formas subió, y la economía de la "familia chilena" no se benefició. Preguntémonos entonces, cuáles son las familias beneficiadas con el asunto Ralco. Y de paso, preguntemos a los habitantes de Hualqui y otros lugares de la cuenca, que quedan ahora sistemáticamente inundados con las aguas del Biobío, cuál ha sido su balance en lo material.
Para refrescar la memoria de este país, es conveniente hacer de nuevo enlace con la investigación periodística de Opaso. Las inoportunas declaraciones de la sra. Larraechea no ayudan para nada a los fines de su coalición gobernante, dejando ver los conflictos intestinos que origina el poder. Acaso por esos desaciertos, la sra. Larraechea no le ha ganado en política a nadie, incluyendo al sr. Lavín.
Ralko y los negocios de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
http://www.mapuche.nl/publ/ralco_eduardofrei.htm
Investigación periodística demuestra cómo el ex Presidente de la República utilizó sin asco y hasta la hora postrera sus atribuciones para favorecer a Endesa
por Cristian Opaso* :: Resistencia Mapuche - Julio de 2002
LEER MÁS:
"El juraméntico jamás cumplídico
Es el causántico del desconténtico" (Violeta Parra, Mazúrquica Modérnica.
Entre los “12 compromisos” hay algunas ideas valorables, sin embargo no hay compromiso específico y claro respecto a los derechos de los pueblos indígenas. Sólo se hace, al pasar, una mención ambigua al Convenio 169 de la OIT y a una plurinacionalidad vaciada de derechos.
Ni una palabra respecto a implementar las recomendaciones del Relator ONU, James Anaya. Ni un compromiso sobre recomendaciones de comités de Tratados, menos aun, respecto a la Declaración Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Similares omisiones se constatan en la otra candidatura de Sebastián Piñera.
Desde la perspectiva de los derechos de los pueblos indígenas, con esas omisiones, y en pleno Bicentenario, no estamos ante propuestas serias de democratización, ni avance social. Al contrario, al eludirse obligaciones de Estado respecto a derechos, estamos ante un alarmante retroceso. Y ante la crónica de un conflicto anunciado.
¿Será posible corregir rumbos?
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http://www.politicaspublicas.net/panel/cl/elecciones-2009/442-omision-frei.html
www.politicaspublicas.net
INFORMACIÓN RELACIONADA:
Ex primera dama y Presidente enturbian las aguas del Biobío (Por Carlos Ruiz R., Consejería Indígena Urbana). PUBLICADO EN: http://www.mapuexpress.net/content/publications/print.php?id=172
Mapuexpress, 8 de agosto de 2005.
La mentira en política tiene una larga data de existencia. Pero la memoria es el antídoto contra la mentira.
Recientemente pudimos aclarar ciertos dichos de Juan Agustín Figueroa, quien ante el Tribunal ocultó la verdad de las relaciones entre su padre y las comunidades mapuche en los años 60 y 70. Ahora vemos cómo el 30 de julio nos informaba La Tercera, de cómo Lagos agradeció a Frei por haber impuesto la construcción de la represa Ralco, para conjurar las acusaciones de la desubicada Martita Larraechea, quien dijo que durante el gobierno de su esposo no se trabajó con familiares, a diferencia del gobierno de Lagos.
Todos sabemos que este es un país muy nepótico, donde la parentela vale más que el mérito personal. Por eso, sin ir muy lejos, las sagas de políticos padre-hijo-nieto, que sin contar los clanes en el parlamento, la justicia y el alto clero, ya nos ha dado dos presidentes Errázuriz, tres Montt, dos Alessandri y dos Frei, el último de los cuales, sin más mérito de llevar nombre y apellido paterno.
Pues bien, aparte de que en el gobierno de Frei II se favoreció (como es “normal” en los gobiernos) a muchos amigos, parientes de amigos y parientes de parientes, el mismo Presidente se vio involucrado en el hecho de autobeneficiarse con la construcción de Ralco. Este asunto ya lo había denunciado el periodista Cristián Opaso (Ver mapuche.nl). En la investigación, salieron al baile la mujer del entonces presidente y el hermano de éste, Francisco Frei. Otros enlaces se pueden hacer poniendo en el buscador: [“Francisco Frei” corrupción].
Esperamos sean ciertos los prometidos beneficios materiales de la construcción de la represa, lo que se verá cuando se pruebe plenamente su eficiencia técnica. Entonces veremos si fue una acertada elección como estrategia de producción de energía. Pero en lo que el Presidente Lagos ha mentido al país, fue al decir el 2002 que sin la represa, el costo de la electricidad subiría. De todas formas subió, y la economía de la "familia chilena" no se benefició. Preguntémonos entonces, cuáles son las familias beneficiadas con el asunto Ralco. Y de paso, preguntemos a los habitantes de Hualqui y otros lugares de la cuenca, que quedan ahora sistemáticamente inundados con las aguas del Biobío, cuál ha sido su balance en lo material.
Para refrescar la memoria de este país, es conveniente hacer de nuevo enlace con la investigación periodística de Opaso. Las inoportunas declaraciones de la sra. Larraechea no ayudan para nada a los fines de su coalición gobernante, dejando ver los conflictos intestinos que origina el poder. Acaso por esos desaciertos, la sra. Larraechea no le ha ganado en política a nadie, incluyendo al sr. Lavín.
Ralko y los negocios de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
http://www.mapuche.nl/publ/ralco_eduardofrei.htm
Investigación periodística demuestra cómo el ex Presidente de la República utilizó sin asco y hasta la hora postrera sus atribuciones para favorecer a Endesa
por Cristian Opaso* :: Resistencia Mapuche - Julio de 2002
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Es el causántico del desconténtico" (Violeta Parra, Mazúrquica Modérnica.
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