A lograr movilización y crear conciencia popular

A lograr movilización y crear conciencia popular

El MAPU no se rinde

El MAPU no se rinde

56 años de lucha

56 años de lucha

«

MAPU: 54 AÑOS LUCHANDO, CREANDO PODER POPULAR

«

POR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES

«

No + AFP, No + migajas, renacionalización del cobre y del agua, educación gratuita, estatal y de calidad:

A ORGANIZAR UN GRAN PARO GENERAL


«

EL MAPU SALUDA AL MPT
EN SU 14° ANIVERSARIO 5 de abril 2009-2023

UNIR LAS LUCHAS PARA QUE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES MANDEN

Mostrando entradas con la etiqueta rebeldía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rebeldía. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de abril de 2021

Declaración: Ante la crueldad maquiavélica de Piñera

« 

El MAPU DECLARA

 

Ante la crueldad maquiavélica de Piñera de dar la espalda a los pueblos de Chile para preservar los intereses de los grupos económicos nacionales e internacionales únicos beneficiarios del sistema de AFP impuesto por la dictadura, las y los trabajadores, jóvenes, mujeres, jubilados y todos los habitantes de esta larga y angosta tierra, tienen el derecho a la  REBELIÓN, manifestando el rechazo a las intenciones del gobierno por impedir a los trabajadores disponer de su plata secuestrada por las AFP.

 


Los pueblos ya manifestaron en Octubre su rechazo a este sistema y constitución implantada a sangre y fuego por el dictador Pinochet. Basta de hambre para los hombres y mujeres de los pueblos de este país, son los trabajadores y trabajadoras los y las que producen la riqueza de Chile. No vamos a dejar que barran con nuestra dignidad.

 


El Pueblo en la calle  es temido y respetado, el MAPU llama a todas las formas de rebeldía y desobediencia, que se escuche la voz de los pueblos, que se vaya Piñera.

 

22 de abril de 2021

 

LIBERTAD A L«S PRES«S POR LUCHAR.

POR UN GOBIERNO DE TRABAJADOR«S

LUCHAR HASTA VENCER.

#fuera_piñera
#destitución_de_piñera
#MAPU

sábado, 29 de agosto de 2020

DECLARACIÓN ANTE EL PROCESO CONSTITUYENTE AGOSTO DE 2020

 

DECLARACIÓN ANTE EL PROCESO CONSTITUYENTE

 



La Coordinación General del MAPU llama a la militancia, adherentes, amigas y amigos de nuestro Movimiento, así como a toda la resistencia anticapitalista, movimientos sociales, a los pueblos en general, asumir como arma de lucha las transformaciones estructurales que necesita nuestra Tierra de Chile, la participación decidida y entusiasta por hacer valer la voluntad popular, de sustituir la constitución impuesta por Pinochet, el gran capital y la tiranía cívico-militar en 1980.

 

Nos hemos manifestado desde que comenzamos nuestra reconstrucción en 2007 a favor de generar el proceso indispensable, para lograr la instalación de la ASAMBLEA CONSTITUYENTE. Es un camino difícil, cuyo éxito no lo asegura el simple manejo de los cambios por quienes nos han oprimido desde antes, durante y después del régimen de la dictadura.

 

Esto significa que queremos y debemos participar en el plebiscito llamado, para manifestar que queremos la APROBACIÓN de este cambio de constitución e ir avanzando en la institucionalidad que los pueblos quieren.

 

Pese a todas las legítimas desconfianzas en el proceso constituyente cocinado entre gallos y medianoche por Piñera y los parlamentarios, tenemos que manifestar que la inmensa mayoría del país se decidió por cambiar la constitución pinochetista. La forma de hacerlo visible, es continuando con la movilización popular, trabajar unitariamente en las organizaciones territoriales e ir a votar por el APRUEBO porque para vencer al capitalismo es necesario dar todas las batallas derrotando al capital incluso como en esta oportunidad en su propia cancha.

 

Con respecto al camino y la modalidad para decidir cómo y quiénes redactarán la nueva constitución, reiteramos que estamos a favor de la ASAMBLEA CONSTITUYENTE.

 

Esta opción fue desechada por el cínico acuerdo entre la ultraderecha, la derecha y los traidores de la centro-izquierda. Nos imponen definirnos entre una Convención Constitucional formada por representantes elegidos en votación, o por una Convención Mixta Constitucional: mitad elegida por la gente en votación, mitad escogida entre los mismos parlamentarios.

 

Optamos por escoger CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL, convirtiendo nuestro voto en una herramienta de lucha. No confiamos de una convención que va a ser elegida con las reglas de la Constitución Pinochetista donde ha prevalecido el soborno y lobby de los grandes capitales, una votación más, como todas las anteriores, en un ambiente donde los votos se compran, donde dinero y poder atrae más dinero y más poder, pero donde nuestra opción, debe ser votar por una Convención elegida popularmente. Otra opción, como NO VOTAR o ANULAR, es sumarse a los que rechazan el anhelo mayoritario de los pueblos, significa renunciar a la esperanza de plasmar esta voluntad soberana. Nuestra esperanza y convicción está en la activa participación masiva y vigilante de los pueblos, es lo único que garantizará un proceso realmente Democrático y Popular.

 

Pero iremos más allá, y llamamos a marcar en nuestro voto las iniciales AC (o la frase ASAMBLEA CONSTITUYENTE). El voto con una opción válida (como lo es Convención Constitucional) no es nulo.

 

Llamamos a las y los apoderados de la opción Convención Constitucional, a defender cada voto con esta expresión de nuestra voluntad soberana.

 

Nuestra gran aspiración es que la Convención Constitucional no sea una burla más a la ciudadanía y que, por el contrario, sea la que actúe como una verdadera Asamblea Constituyente donde sean rotas todas las cadenas que la dictadura y la oligarquía nos han impuesto.

 

Por lo tanto, llamamos a informar a la ciudadanía, a manifestarse en este plebiscito, paralelamente al ejercicio de toda forma de rebeldía popular que sirva para lograr una derrota estratégica del bloque del gran capital, que nos gobierna.

 

Nos sumamos para garantizar un verdadero cambio institucional, la legitimidad de éste proceso estará dada por la acogida de las aspiraciones de los pueblos.

 

Si creemos que va a haber fraude, dependerá en buena medida de nuestra capacidad de movilización, que podamos ser parte del proceso vigilando los dos fraudes posibles: el de las urnas y el de la selección de las y los constituyente, de los que dependerán los resultados reales del proceso.

 

Incluso puede ser que el gobierno postergue una y otra vez el llamado al plebiscito. Pero habremos hecho nuestra parte, que es trabajar para obtener una arrolladora mayoría a favor de los cambios estructurales, con o sin plebiscito. Si no hay una verdadera refundación de Chile, habrá rebeldía popular por todo el país.

 

No somos electoralistas, tenemos la experiencia del Plebiscito de 1988, donde los etiquetados de “izquierdistas” se sacaron la careta y se abrazaron al Neoliberalismo implantado por la dictadura, engañando a la ciudadanía. Pero esa vez, los llamados a las alternativas más radicalizadas no tuvieron la oportunidad de ser escuchados y no fueron tomados en cuenta, sin embargo el tiempo les ha dado la razón en no creer que Chile cambiaría en 1990: no ha habido cambios profundos, en cambio se profundizaron las desigualdades y se ha concentrado más el poder. Sin embargo, esta vez con la masificación de las redes sociales e Internet es más difícil la manipulación de las masas lo que ha quedado en evidencia a partir de la Rebelión Popular de Octubre.

 

Vamos a dar la pelea electoral para sumar a los deseos de los pueblos y trabajadores(as), porque no hacerlo equivale a autoanularnos, a declararnos vencidos antes de batallar.

 

Y vamos a dar la pelea para defender la voluntad soberana sin más engaños, exigiendo que la Convención Constituyente asuma el papel de una verdadera Asamblea Constituyente, impidiendo toda acción que pretenda que siga vigente el sistema injusto impuesto por la dictadura. Un día votando y desde el otro día en la más profunda y formidable movilización popular hasta que la nueva constitución se haga real.

 

Por eso, es necesario establecer un serio y efectivo PROCESO CONSTITUYENTE POPULAR.

 



Por tanto, llamamos a establecer grupos de acción popular constituyente en todos los territorios: barrios, lugares de trabajo, comunidades, colectivos de todo tipo. A generar propuestas de redacción de la nueva constitución, desde algún artículo hasta el texto enterito.

 

Y estos mismos grupos constituyentes, junto a otros colectivos por temas específicos o generales, deberán ir poniendo en ejercicio las nuevas formas de poder popular desde la base.

 

Este es nuestro pronunciamiento, estas son nuestras ideas-fuerza. Ahora debemos llevarlas a la práctica con toda creatividad.

 

A encontrar las vías de enlace y unión en la lucha, con todas las organizaciones populares dispuestas a trabajar por una nueva constitución.

 

 


 

A CONVERTIR EL DESCONTENTO EN REBELDÍA, Y LA REBELDÍA EN PODER POPULAR

 

 

 

Coordinación General del MAPU

 

Agosto de 2020

 


  

martes, 14 de abril de 2020

ALERTA Nº 3 - EL MAPU A LOS PUEBLOS

 Nº 3



EL MAPU A LOS PUEBLOS EN CHILE:


EL GOBIERNO DECRETÓ: PANDEMIA PARA TRABAJADOR«S Y PUEBLOS

LUCRO PARA LA BURGUESÍA
Martes 14 de abril de 2020

La pandemia de Coronavirus deja en evidencia una vez más la eficiencia del gobierno para proteger a los empresarios y la banca, poniendo hasta la fecha a disposición de estos $35.000.000 millones y para la ciudadanía $2.000.000 millones en el publicitado bono Covid-19.

Hoy, gracias a las medidas de protección a los empresarios, miles y miles de trabajador«s han sido despedidos de sus trabajos e incluso una municipalidad tan rica como Providencia, despidió a 200 empleados de contrata que ni siquiera pueden cobrar seguro de cesantía. y esto se replica en todo Chile.
Exigimos que las AFP otorguen el bono que presentaron el senador Navarro y Yasna Provoste de $ 1.000.000 a cada afiliado, para que los trabajadores puedan guardar una cuarentena con dignidad, sin que les falte el alimento. Si no hay protección social, miles de trabajador«s sin remuneración se verán obligados a deambular día a día en busca del sustento, y el Gigante Popular tomará el derecho a rebelión popular y se volcará a los supermercados a buscar su alimento, como está sucediendo en Italia y otros países.

Llamamos a todas las organizaciones a mantener la protesta desde las casas. Cacerolazo todos los días:
Hasta que la AFP entregue el bono de $1.000.000.
Hasta que el gobierno enfrente la crisis en forma responsable, decretando la cuarentena estricta y asegurando el sustento a l«s trabajador«s y al amplio número de personas sin empleos formales.
Renuncia de Piñera y todo su gabinete.



NI PERDÓN NI OLVIDO, SÓLO JUSTICIA

Los Derechos Humanos fueron establecidos para proteger a los ciudadanos del abuso del Estado a través de sus órganos policiales o militares. Por tanto al ser éstos parte del Estado opresor, no pueden pedir un derecho que no tienen. Los violadores de los derechos humanos son una ofensa viva a toda la sociedad. Son criminales que no tuvieron ni un poco de humanidad con sus víctimas, descuartizaron, violaron, quemaron, mataron, y los que sobrevivieron aún sufren de las secuelas de las brutales torturas a las que fueron sometidos. Ellos tuvieron un juicio con pleno respeto del estado de derecho, no se les torturó ni se les humilló y cumplen sus condenas en condiciones de confort que constituye una desigualdad tremenda con las demás personas privadas de libertad.

Por todo ello NO AL INDULTO DE LOS VIOLADORES DE LOS DERECHOS HUMANOS.



¡LA LUCHA DE LOS PUEBLOS CONTINÚA!
¡VIVAN LAS Y LOS QUE LUCHAN!

Comisión Política
MAPU

#Corona Virus, #Virus, #COVID19, #declaración, #capitalismo, #anticapitalismo, #gobierno_Piñera, #AFP, #No+AFP, #trabajador*s, #protesta, #rebeldía, #Revuelta_Popular, #Chile_despertó

sábado, 11 de octubre de 2014

Democracia torturadora: ¿al servicio del orden (del capital) mundial?


Lucha contra el terrorismo y los Derechos Humanos: ¿Quién dijo tortura?

“Jamás puede haber una justificación para permitir violar los derechos humanos por la persecución de un ilícito. Por más grave que este sea. Esas cosas siempre terminan pésimo. La Lucha contra el terrorismo se puede hacer eficientemente en democracia” (Revista Sábado, 20/9/2014)

Nicolás Acevedo Arriaza    EL CIUDADANO

“Jamás puede haber una justificación para permitir violar los derechos humanos por la persecución de un ilícito. Por más grave que este sea. Esas cosas siempre terminan pésimo. La Lucha contra el terrorismo se puede hacer eficientemente en democracia” (Revista Sábado, 20/9/2014). 
Estas palabras no provienen de una pancarta levantada por un defensor de los Derechos Humanos, sino del actual Ministro de Defensa, el democratacristiano Jorge Burgos. ¿Por qué debe hacer estas aclaraciones? ¿No es algo obvio que en una democracia los acusados de algún acto de subversión o terrorismo deben ser respetados en sus derechos? No, no es obvio. Y Burgos sabe de lo que habla.

Como jefe de gabinete del Ministerio de Interior del gobierno de Patricio Aylwin fue protagonista de la lucha en contra las organizaciones rebeldes-armadas de comienzo de los años noventa. Aunque lo negó en su tiempo, los detenidos acusados de “terrorismo”, sufrieron torturas y malos tratos por parte de Carabineros y la Policía de Investigaciones. Dicho método les permitió desarticular con mayor prontitud sus actividades subversivas.
Y no fue una tarea menor.

Según el informe de Policía de Investigaciones de Chile, las organizaciones subversivas realizaron entre 1990-1995, la suma de 834 detonaciones de bombas, 210 asaltos a bancos, muriendo 22 policías y 23 “extremistas”. El informe policial concluye que estas agrupaciones fueron desarticuladas demostrando que en Chile “el terrorismo puede ser investigado y controlado eficientemente, actuando dentro del marco de estado de derecho, con pleno respeto de la dignidad de las personas” (Revista Detective, N° 82, 1996).

El contexto no fue sencillo. Según Belisario Velasco, subsecretario del Ministerio del Interior, el gobierno de Aylwin no tuvo una institución propia de inteligencia, sino que dependió de Carabineros y la PDI. Pero con ellos no se podía confiar cien por ciento. “El general de Carabineros había sido nombrado por Pinochet y el de la PDI también. No nos hacían caso. Enrique Krauss y yo, no teníamos mayores antecedentes” (The Clinic). Así, después del asesinato de Jaime Guzmán se tomó el camino propio creando el Consejo Coordinador de Seguridad Pública, creado en 1992.

Como jefe de gabinete del Ministerio de Interior del gobierno de Patricio Aylwin fue protagonista de la lucha en contra las organizaciones rebeldes-armadas de comienzo de los años noventa

Marcelo Schilling fue parte de su jefatura. En los pasillos se le llamó la “Oficina”. El nombramiento de Schilling fue unánime en el gobierno, debido a su experiencia y contactos (Otano, 2006, p. 214). Él prefiere bajar el perfil sobre su elección: “Estarían los otros ocupados”. En lo concreto fue la cabeza del organismo. Hace un año recordó que al comienzo faltaba personal, pero que logró infiltrar a diversas agrupaciones como el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. “Lo concreto hoy en día es que no hay grupos armados, los empresarios andan sin guardaespaldas y la democracia no está en jaque. Y eso se logró con total respeto a las libertades individuales y a los derechos humanos” (La Tercera, 19/5/2013).

Ariel y Andrés, asesinados "en democracia"

¿Respeto a los derechos humanos?
Según un informe de las Naciones Unidas entre 1990 y 1996, la tortura dejó de ser una práctica sistemática por la policía, pero los casos fueron “numerosos y serios” (Universidad Diego Portales, 2003, p.108). El gobierno dejó de promoverla, pero no de existir. Gran parte de las denuncias se les atribuyó a Carabineros, con un 78% de los casos (CODEPU). Fueron estos precisamente que negaron dichas acusaciones, argumentando que “es práctica conocida de los delincuentes y terroristas impugnar los procedimientos policiales con denuncias de supuestas torturas” (La Cuarta, 14/6/1991).

Un caso ocurrió en julio de 1991, cuando Policía de Investigaciones detuvo a cinco dirigentes y militantes del MAPU-Lautaro en la ciudad de Concepción. Inmediatamente fueron acusados de ser responsable de la muerte del Prefecto Héctor Sarmiento, asesinado en marzo de 1991 en la puerta de su casa.

La detención se logró producto de un barrido por la octava región ciudad. La Policía localizó a ex militantes del Lautaro en dictadura y de otras organizaciones subversivas. Así se llegaron a obtener pistas de quienes seguían militando. La tortura fue una gran aliada en el procedimiento. Uno de los casos fue relatado por Pedro Rosas en su primer libro (ROSAS, 2004, pp. 169-170), mientras que el resto aparece documentado por la Asociación Mundial en contra la Tortura en su Informe de 1993. El CODEPU informó que la incomunicación de los detenidos fue por veinte días, sin permitirle la presencia de abogados (La Nación, 7/8/1991).

Por otra parte, el vicario de la pastoral de Derechos Humanos de Concepción, Carlos Puentes, confirmó las torturas: “Pedimos todo el rigor de la ley si son culpables, pero sin que se violen sus derechos como personas” (La Época, 28/7/1991). Sería de mal gusto describir los detalles evidenciados por el vicario, pero fueron la continuidad del proceder de la Central Nacional de Investigaciones en la dictadura militar. “Estas cosas hay que denunciarlas, porque no puede ser… es necesario denunciar estos hechos” (Ibídem). La Policía negó dichas acusaciones argumentando que eran falsas (La Época, 8/8/1991).

Con los días, Víctor Hernández, el Ministro en visita del caso “Sarmiento” se comprometió a realizar un sumario por las denuncias, que fueron respaldadas por el Movimiento Sebastián Acevedo (La Época, 6/8/1991), pero la Corte Marcial de la Justicia Militar rechazó el recurso de amparo y las demás acusaciones. Las imputaciones fueron archivadas y el gobierno prefirió respaldar el actuar de la Policía.

Al año siguiente las detenciones de militantes del MAPU-Lautaro continuaron, sobre todo en marzo de 1992 cuando cayeron casi la totalidad de sus dirigentes. Marcelo Schilling se mostró conforme con el trabajo de la “Oficina”, negando que la desarticulación haya provenido de “soplonaje o de delación”. Una de las detenidas aseguró apremios ilegítimos, según confirmó su abogado Hugo Pavez del Codepu. Pero el prefecto Edgardo Rebolledo no aceptó ese tipo de “insultos”. Schilling no hizo comentarios sobre esto, a pesar de que confirmó que la “Oficina” trabajaba estrechamente con Carabineros e Investigaciones (El Mercurio, 11/3/1992).

A los pocos días, el 18 de marzo de 1992, Jorge Burgos afirmó: “se tiene la convicción de que la policía civil no realiza ese tipo de acciones y que, en todo caso, ello debe ser aclarado por los tribunales” (El Mercurio, 17/3/1992). ¿Está seguro de ello señor Burgos? Volvamos al comienzo.

“Jamás puede haber una justificación para permitir violar los derechos humanos por la persecución de un ilícito… La Lucha contra el terrorismo se puede hacer eficientemente en democracia”, dijo hace algunos días el actual Ministro de Defensa Jorge Burgos.

¿Lo habrá dicho pensando en el accionar de la policía en los años noventa?

Historiador y forma parte del equipo editor de la Revista Pretérito Imperfecto.
Revista Red Seca


Nicolás Acevedo Arriaza http://www.redseca.cl/?p=5045


RECOMENDAMOS ARTÍCULO RELACIONADO: 
http://www.revistadivergencia.cl/ediciones/04_julio_diciembre_2013/04_continuidades_en_el_chile_post-dictatorial.php


Control Social: Los niños perdidos de Tranquility Bay

 COMENTARIO:
“Si a los mayores ya no se les puede moldear y controlar, lo haremos con las siguientes generaciones.”
Nosotr*s deberíamos hacer lo mismo: trabajar prioritariamente con niñ*s y jóvenes.

Así, "venceremos nosotr*s, l*s mejores".


Fuente: Semanario Alternativas Nº 331.10 de octubre de 2014.


Suscribirse a: lainformacion.alternativa@gmail.com 

Artículo en: 
http://www.semanario-alternativas.info/archivos/2014/10%20octubre/331/PORTADA/Articulos/Control%20Social.html

Uno de los secretos mejor guardados en Estados Unidos, es el de Tranquility Bay, un centro educativo estricto como ninguno, que se utiliza como campo de reeducación para chicos rebeldes. Uno de estos centros está en Jamaica. Los padres pagan cantidades muy elevadas de dinero por un centro que más bien parece un gulag o una especie de Guantánamo escolar. Los chicos reciben castigos corporales considerables aprovechando que la ley lo permite. Es la primera vez que se muestran imágenes de estos centros. 
Tranquility Bay es un centro de reeducación extremadamente severo que se maltratan físicamente a los chicos internos y se les hace un lavado de cerebro. Es uno de los numerosos centros afiliados a WWASP, un conjunto de empresas dirigido con mano de hierro por unos empresarios de Utah, en Estados Unidos, ligados a los valores patriarcales y autoritarios del fundamentalismo mormón.
Actualmente, en Estados Unidos, hay más de mil empresas privadas que venden sus programas de reeducación infantil. En este mercado de casi 50.000 millones de euros, que crece a un ritmo del 25% anual, WWASP domina desde hace quince años el sector de la modificación del comportamiento. Su especialidad es el internamiento de adolescentes difíciles y la tarifa base es de 24.000 euros al año.
Esta red de centros se anuncia a través de Internet, de catálogos a todo color, de vídeos promocionales y del boca a oreja entre los padres, que ven WWASP como el último recurso. Pero por qué necesitan un último recurso? Porque tienen miedo de que su hijo pierda el camino. El miedo es el que alimenta este negocio.
El producto que WWASP vende a estos padres asustados suena muy bien. Se llama “modificación del comportamiento” y se resume en dos palabras: castigo y recompensa. WWASP educa a sus internos, tal como se enseña a un animal de compañía.
Un ejemplo del repertorio de castigos de estos centros es obligar a los chicos a permanecer tumbados en el suelo durante horas, días o semanas. En cuanto a las recompensas, sólo hay una: la ausencia de castigo. Es la única manera de obtener privilegios, como comer, lavarse, estudiar o bien llamar a los padres.
El capítulo más triste de la historia de estos adolescentes suele comenzar casi siempre a medianoche, cuando unos desconocidos los sacan de la cama de su casa y se los llevan por la fuerza hacia un destino desconocido. Y, cuando se acaba, todos están marcados para siempre, pero algunos hablan con rabia y con odio de sus pretendidos educadores, de sus padres y de su país, donde no hay ninguna legislación federal de protección a la infancia.



“Si a los mayores ya no se les puede moldear y controlar, lo haremos con las siguientes generaciones.”

El 2 de septiembre del 2007, en un programa de TV3 (Televisió de Catalunya) llamado “30 MINUTS“, emitieron un documental que me dejó tan aterrorizada, tan escandalizada, tan… sin palabras, porque de querer soltarlas todas no sería posible, que he dejado a un lado otros temas para construir un post lo más rápido, breve, descriptivo y contundente posible. Este es el enlace de TV3 (canal de televisión de Cataluña). Como está en catalán, traduciré la sinopsis para facilitar el acceso a todos. “Mañana comienzan las clases y el nuevo trimestre del curso escolar. Hoy visitaremos unos centros educativos que están triunfando en Estados Unidos, para combatir la rebelión juvenil. Unos centros donde los castigos corporales y psíquicos forman parte de la disciplina impuesta para doblegar a los jóvenes”.
Uno de los secretos mejor guardados de los Estados Unidos es el de “Tranquility Bay”, un centro educativo estricto como ninguno, que se utiliza como campo de reeducación para niños rebeldes.

Uno de estos centros se encuentra en Jamaica. Los padres pagan cantidades muy elevadas de dinero por un centro que más parece un GULAG o una especie de Guantánamo escolar.

Los chicos reciben castigos corporales considerables aprovechando que la ley lo permite. Es la primera vez que se muestran imágenes de estos centros.

Tranquility Bay es un centro de reeducación extremadamente severo donde se maltrata físicamente a los niños internos y se les hace un lavado de cerebro. Es uno de los numerosos centros afiliados a WWASP, un conjunto de empresas dirigidas con mano de hierro por unos empresarios de UTAH, en Estados Unidos, ligados a los valores patriarcales y autoritarios del fundamentalismo mormón.

Torturas
Actualmente, en los Estados Unidos, hay más de mil empresas privadas que venden sus programas de reeducación infantil. En este mercado de casi 50.000 millones de euros, que crece a un ritmo del 25% anual, WWASP domina desde hace quince años el sector de la modificación del comportamiento.

Su especialidad es el internamiento de adolescentes difíciles y la tarifa base es de 24.000 euros al año. Esta red de centros se anuncia por medio de internet, catálogos a todo color, vídeos promocionales y del boca a boca entre los padres que ven WWASP como último recurso.

¿Pero, por qué necesitan un último recurso? Porque tienen miedo de que su hijo pierda el rumbo.

EL MIEDO ES LO QUE ALIMENTA ESTE NEGOCIO
El producto que WWASP vende a estos padres asustados suena muy bien. Se llama “modificación del comportamiento” y se resume en dos palabras: castigo y recompensa. WWASP educa a sus internos, tal como se enseña a un animal de compañía. Un ejemplo del repertorio de castigos de estos centros es obligar a los chicos a estar estirados en el suelo durante horas, días o semanas. En cuanto a las recompensas, sólo hay una: la ausencia de castigo. Es la única manera de obtener privilegios, como comer, lavarse, estudiar o llamar a los padres.
El capítulo más triste de la historia de estos adolescentes, suele comenzar casi siempre a medianoche, cuando unos desconocidos los sacan de la cama de sus propias casas y se los llevan a la fuerza hacia un destino desconocido. Y, cuando se acaba, todos están marcados para siempre, pero algunos hablan con rabia y odio de sus presuntos educadores, de sus padres y de su país, donde no hay ninguna legislación federal de protección a la infancia.”

¿Por qué no cierran estos centros?

Tiene una respuesta fácil y rápida. En una investigación sobre los fondos económicos de la empresa se descubrió que WWASP financia al Partido Republicano con grandes donaciones de dinero (más de un millón de dólares en donaciones públicas entre el 2002 y el 2004)  y también financia al  Movimiento Mormón.

Por otra parte, autoridades de otros países (Costa Rica, México, Suiza y la República Checa) han conseguido cerrar seis de los doce centros que tienen abiertos, entre ellos uno en Girona. Según “El Confidencial“, este último se cerró en abril de 2006 cuando empezó una investigación por la denuncia del dueño de un restaurante que encontró a un menor de 14 años en la estación de tren de Figueres quien le explicó que se había escapado de un centro de menores porque le maltrataban.
A partir de ahí los Mossos d’Esquadra (policía autonómica de Cataluña) acudieron a la masía Can Gener (Sant Llorenç de la Muga, Girona) y encontraron a cinco adolescentes que presuntamente sufrían malos tratos de forma habitual, e incluso los encerraban en jaulas de jabalíes cuando no querían trabajar o decían que se encontraban mal.


 COMENTARIO:
“Si a los mayores ya no se les puede moldear y controlar, lo haremos con las siguientes generaciones.”
Nosotr*s deberíamos hacer lo mismo: trabajar prioritariamente con niñ*s y jóvenes.
Así, "venceremos nosotr*s, l*s mejores".

lunes, 20 de enero de 2014

España: ganan l*s populares en Burgos tras 3 semanas de rebeldía

Dos, tres, muchos Gamonal

http://kaosenlared.net/media/k2/items/cache/aa911367936d2cdb5024a299400b481f_XL.jpg 

por Red Roja
Sábado, 18 de Enero de 2014 20:57


Como diría el Che: Crear dos, tres, muchos Gamonal, es la consigna...
La imagen del pueblo del Gamonal obligando tras semanas de duras peleas en la calle al alcalde de Burgos a renunciar al pelotazo urbanístico que perpetraba junto al empresario Méndez Pozo condenado por corrupción – junto al anterior alcalde inhabilitado por el mismo motivo – es el ejemplo más contundente de las posibilidades de victoria de la lucha consecuente y organizada.

Las importantes movilizaciones de solidaridad con la lucha del Gamonal en decenas de ciudades y pueblos del Estado, duramente reprimidas por la policía han contribuido a mandar un mensaje inequívoco a ese pueblo de la mejor expresión de solidaridad: la que reconoce una lucha como propia.

Las rápidas y extendidas respuestas de apoyo que ha levantado la situación del Gamonal no sólo obedecen a la legítima lucha contra el Bulevar, sino que ésta ha sido la mecha que ha prendido la rabia social acumulada ante las brutales consecuencias de la crisis y ante la actuación impune de un poder establecido que cada vez muestra más su naturaleza profundamente corrupta y esencialmente represora.

No hay que olvidar que la crisis económica viene de la mano de una crisis ideológica, y que los movimientos populares aún tienen camino por recorrer para encontrar herramientas efectivas de lucha y para dejar atrás condicionantes morales 'bienpensantes' que tachan de terrorismo cualquier movilización que sobrepasa los límites del orden establecido inoculados por la ideología dominante. Ante esta situación, la lucha popular del Gamonal es a la vez un ejemplo y una victoria por sí misma, porque señala el camino. A pesar del carácter de reivindicación particular y local de la lucha del barrio burgalés, la rápida e intensa solidaridad que ha suscitado responde a un anhelo general: el que cada vez más gente tiene de que se dé un definitivo vuelco al podrido estado de las cosas en el que vivimos. Es la gota que colma el vaso cuando se acumula materia social altamente inflamable. Muchas grandes transformaciones históricas han seguido este mismo patrón; por ejemplo, la causa inmediata de la toma de la Bastilla fue la negativa a pagar impuestos de guerra para que la monarquía francesa continuase con sus campañas militares en los territorios del norte de América.
La lucha de Gamonal y el impresionante eco de solidaridad que ha levantado contienen muchas enseñanzas de proyección general.

Hay mucha indignación popular a causa de la degradación socio-laboral provocada por el paro masivo,sobre todo de la juventud, por la evidente corrupción política y empresarial y por programa de recortes y privatizaciones impuestos desde las instituciones europeas y por los gobiernos a su servicio. Se acumula mucha rabia producida por un sistema que utiliza toda clase de mecanismos para salvar a los “corruptos” mientras ejecuta su ofensiva despiadada contra el pueblo trabajador. Pero hay algo que va más allá.

Gamonal nos grita que no basta con la indignación. El pueblo en lucha se aleja cada vez más de la legalidad institucional creada para aplastarnos y comprende, en sus propias carnes, que el motor del cambio está – en sentido literal - en la relación de fuerzas.

Gamonal nos ha dado muchas lecciones mediante el ejemplo. Nos ha mostrado que, ante tanto parásito burgués que se lucra de la explotación humana y ante una izquierda vergonzante que se esconde tras el concepto “ciudadanía”, reivindica con orgullo su condición obrera. Nos recuerda que el pueblo trabajador no tiene medios de comunicación y que, frente a una minoría explotadora compuesta por banqueros y empresarios ladrones sin escrúpulos y mercenarios de la política que sujetan bien fuerte la correa de la jauría policial, tiene la gran fuerza de la organización y la lucha, y el precioso arma de la solidaridad.
Y nos explica por la vía de la práctica (el único criterio de la verdad), que dejemos de buscar argumentos legales para justificar nuestra lucha, que somos el pueblo, y por tanto tenemos toda la legitimidad para comenzar a recorrer el camino hacia el poder.

Vivimos un momento histórico enormemente grave, una dura situación que no cambiará un Gamonal. La lucha del barrio burgalés ha cosechado una importantísima victoria: señalarnos el camino entre toda una maraña de complejos pacifistas y “bienpensantes”, un camino que pasa por la lucha contundente, que consigue más en lo inmediato que la lucha canalizada por los cauces de una legalidad que es cada vez menos legítima, y que muestras fisuras y debilidades entre las filas de esos parásitos que nos machacan.

E ésto ya no puede depender de Gamonal. Lo ha comprendido mucha gente combativa ayer en el Estado español, y muy especialmente en ese “Madrid que resiste”. El éxito final de Gamonal depende más de nosotros que de Gamonal mismo. Gamonal ya ha vencido. Ahora nos toca prolongar la victoria. Empezando por exigir - como el pueblo de Gamonal ha entendido con toda claridad - la libertad sin cargos de los detenidos, la salida de Burgos de las fuerzas antidisturbios y la dimisión del alcalde.

Esa es nuestra prioridad conjunta inmediata y depende casi más de nosotras y nosotros que de nuestros compañeros y compañeras de clase del barrio burgalés.
Como diría el Che: Crear dos, tres, muchos Gamonal, es la consigna.

La desobediencia como necesidad urgente

por Iñaki Gil de San Vicente 
15/1/2014  - La Haine

Post image for #12M15M: the indignados are back in the street — in pictures

La solución no es otra que llenar de contenido político y teórico socialista toda práctica de desobediencia, de lo contrario será integrada 

En Agosto de 2008 escribí un relativamente largo texto titulado La desobediencia como necesidad, a libre disposición en la Red. Ahora presento a debate público en la Kultur Etxea de Burlata, Irunea, este otro mucho más breve en contenido pero algo más largo en el título al añadirle la prioridad de la urgencia. Las razones que justifican este llamado a la urgente necesidad de la desobediencia masiva, sostenida, coordinada y organizada, son obvias. De verano de 2008 a enero de 2014 se ha endurecido, intensificado y extendido sobremanera el ataque sistemático e implacable del capital contra el trabajo, de los Estados nacionalmente opresores contra los pueblos que explotan, y del sistema patriarco-burgués contra las mujeres. Y este devastador ataque inhumano va a endurecerse más aún.


Todavía en Agosto de 2008 éramos relativamente pocos quienes defendíamos no sólo la existencia de una crisis sistémica en el capitalismo mundial, que iba agravándose por momentos, sino que sobre todo insistíamos en que esa crisis estaba adquiriendo especial gravedad, formas y expresiones mucho más agudas en el Estado español por sus contradicciones sociohistóricas irresolubles. Todavía éramos menos quienes planteábamos la necesidad de avanzar en la autoorganización práctica y teórica para aumentar las luchas contra los ataques capitalistas. El texto La desobediencia como necesidad se inscribía en este esfuerzo por acelerar la concienciación práctica y teórica que avanzaba más lentamente que la celeridad creciente de la crisis. Entonces era obvio que por momentos se agrandaba la distancia entre la rápida agudización de las contradicciones objetivas y el lento avance de la conciencia subjetiva organizada como fuerza material.

La reflexión sobre la desobediencia en cuanto una de las señas básicas de la identidad humana autoconsciente y crítica, esta reflexión imprescindible, debía ser por tanto impulsada en las dos vertientes de la praxis: en la acción y en el pensamiento. Bien mirado, este esfuerzo venía de lejos pero se había reforzado nada más estallar la crisis parcial en Agosto de 2007, cuando la denominada crisis de los bonos basura destapaba una podredumbre subterránea más pestilente e infecta, más generalizada, que la trágica hecatombe de miles de familias obreras y populares norteamericanas lanzadas al abismo de los desahucios. Si en Agosto de 2008 éramos pocos quienes advertíamos del problema, aún éramos menos quienes justo un año antes explicábamos que la crisis parcial de los bonos basura se inscribía en una dinámica de confluencia de sub-crisis en una única gran crisis capitalista que por sinergia dialéctica o ley del aumento cuantitativo y del cambio cualitativo, era esencialmente más grave que la simple suma de las crisis parciales, cambio cualitativo ante la que debíamos responder rápidamente. En Lecciones prácticas de una crisis prevista, del 17-08-2007, a libre disposición en la Red, se avanzaba en esta dirección.

El punto decisivo sobre el que gira en estos momentos la praxis de la desobediencia como urgente necesidad no es otro que el de la correcta valoración de la esencia de la crisis capitalista actual. Más adelante comentaremos algo sobre la frivolidad inconsciente de quienes siguen reduciendo la desobediencia a la mera ideología pacifista, pero antes debemos hincar los pies en el suelo de la realidad e introducir nuestra cabeza en lo más duro de la lucha de contrarios antagónicos que determinan las tendencias fuertes que está imponiendo la burguesía mundial al amparo de la crisis. La desobediencia, como una de las tácticas de lucha revolucionaria, sólo tiene visos de efectividad si se basa en una correcta valoración de los cambios introducidos por el capital en sus anteriores tácticas, estrategias, doctrinas y paradigmas represivos, cambios destinados a imponer definitivamente brutales condiciones de sobreexplotación que, en Occidente, nos recuerdan a las existentes en el capitalismo de finales del siglo XVIII y primera mitad del siglo XIX, antes de que la lucha obrera y popular empezara a obtener victorias sectoriales que mejoraban relativamente su malvivencia cotidiana. Pero sólo nos lo recuerdan porque ahora, a estas alturas del siglo XXI la civilización del capital dispone de instrumentos de terror material y simbólico, de potenciación del fetichismo, de sumisión y de obediencia muy superiores a los de entonces.

Es por esto que la táctica de la desobediencia debe siempre estar supeditada a la estrategia de la toma del poder como camino hacia la República Socialista Vasca, porque sólo una perspectiva histórica revolucionaria puede oponerse a la perspectiva histórica reaccionaría. El tiempo político no es neutral, es un arma. Es por esto que siempre es necesaria la revisión autocrítica de lo que se ha escrito y sostenido en el pasado, porque malvivimos en una realidad objetiva de lucha permanente de contrarios irreconciliables de manera que el capital, los Estados español y francés, el sistema patriarco-burgués, también intervienen activamente en la lucha con sus planes a medio y largo plazo, con sus innovaciones y con sus alternativas varias, que frecuentemente aparentan ser diferentes cuando en el fondo buscan el mismo objetivo. Las referencias a los dos textos arriba citados, el de 2008 y el de 2007, y a otros que no se citan pero que son también necesarios como los que tratan sobre la teoría de la organización de 2011, por ejemplo, corresponde a este deber metodológico de autocrítica colectiva permanente, virtud tensa sustituida hace tiempo por de la cómoda palabrería normalizadora y moderadora.

indignados
Lo que sigue es una muy breve síntesis de las tendencias fuertes desarrolladas por el capital con la excusa de «salir de la crisis», síntesis inserta en la línea teórica y política de los dos textos referenciados pero realizada bajo las transformaciones acaecidas desde entonces hasta ahora. Consta de tres puntos:

El primero concierne a las dificultades que tiene la izquierda europea y vasca para superar la derrota teórica y ética –mal llamada «derrota ideológica»– sufrida en los años ’70 e incrementada en los ’80 y que justo ha empezado a ser revertida desde la segunda mitad de la década del 2000. Naturalmente que son fechas aproximadas, que ha habido lugares en los que la derrota ha sido menos grave y más corta en duración, y que en otros ha empezado más tarde; ahora no podemos analizar al detalle estas diferencias. ¿En qué consiste esta derrota en lo relacionado con la crisis y la desobediencia? Sobre todo en que se ha perdido o se ha debilitado grandemente el conocimiento teórico de lo que es el capitalismo y de su capacidad de desactivación por un lado y por otro de integración en su beneficio del malestar social latente y hasta emergente. La teoría marxista de la crisis no se limita sólo a sus causas, sino también a su desarrollo y a sus posibles salidas, con sus efectos en el largo futuro de la humanidad explotada. Por ejemplo, ahora mismo la mayor parte de las contestaciones críticas a la propaganda oficial sobre los supuestos primeros «brotes verdes» se centran casi exclusivamente en demostrar que lo contrario, siendo muy contadas las que se extienden más allá de lo inmediato para alertar sobre lo realmente decisivo: la entrada definitiva del capitalismo mundial en una nueva fase represiva y explotadora global.

Constreñida por esta limitación, la táctica de la desobediencia sólo se piensa a muy corto plazo y para áreas muy restringidas de la totalidad explotada, oprimida y dominada. Por lo general, se cree que la situación socioeconómica y política tenderá a mejorar a corto o medio plazo, que la presión no violenta de la llamada «sociedad civil», o del pueblo a secas, sin contradicciones clasistas internas, logrará frenar la voracidad omnívora del capital y de su nacionalismo imperialista facilitando así la realización de acuerdos institucionales que abran vías para la reconquista de derechos restringidos, prohibidos e ilegalizados. Simplificándolo un poco: se trata de una desobediencia parcial, a ratos, sobre aspectos sectoriales, que convive con una obediencia masiva, cotidiana, psicológico-afectiva y político-cultural. Sin perspectiva histórica de las innovaciones explotadoras y represivas introducidas durante la crisis, nuestra mente no puede superar lo más inmediato, ni tampoco comprender los dramáticos efectos acumulativos de tales innovaciones en la creciente precarización de la vida.

El segundo punto concierne precisamente al concepto de precarización. Precarizar la existencia, reducir casi hasta la nada la sensación colectiva de seguridad vital imponiendo la incertidumbre atemorizada, hacer del egoísmo más frío e individualista la única garantía de sobrevivencia en medio de la precariedad absoluta, y en este contexto presentar al Estado como el guardián que nos protege de los peligros pero a costa de cederle nuestra libertad, este es uno de los objetivos vitales buscados por el capital. Aunque siempre haya alguna fracción burguesa dispuesta a frenar un poco el empobrecimiento social y la precarización, la tendencia mayoritaria de la clase dominante ha sido, es y será la de reducir las condiciones vitales al mínimo suficiente para la imprescindible recomposición y cualificación de la fuerza de trabajo, nunca más allá de ese mínimo socialmente establecido por la lucha de clases. La burguesía no descansa en imponer ese mínimo, sabiendo que sólo la lucha obrera y popular se lo impide; por esto, cuando se sabe con fuerza sociopolítica suficiente endurece sus ataques a los instrumentos obreros y populares por antonomasia: sus organizaciones, sus sindicatos, sus movimientos populares y sociales, sus medios de prensa libre y crítica, etc. Debilitados éstos, o destruidos, ilegalizados, entonces la clase dominante endurece sus ataques.

Aunque existe una conexión interna casi directa entre la pobreza relativa y absoluta y la precarización social, hay que saber que en determinados períodos la pobreza puede ampliarse o reducirse según los vaivenes de la lucha socioeconómica de clases, pero que la precarización es una necesidad tendencial al alza de la lógica capitalista que sólo puede ser derrotada mediante la revolución social y política. Sólo la revolución socialista puede acabar con la tendencia a la absoluta precarización existencial porque ésta no es otra cosa que la pérdida total de medios propios de autoexistencia, de medios de producción propios, colectivos y comunes, que garanticen que una persona no tenga que venderse a un empresario como esclavo asalariado por poder subsistir. 

La precarización consiste en la indefensión creciente, en la pérdida de la independencia personal y colectiva porque se ha caído en la dependencia del salario propio o ajeno ya que el capital se ha apropiado mediante la violencia física o económica de las fuerzas productivas.

La precarización aumenta al aumentar la concentración y centralización de los capitales, de la riqueza, en cada vez menos manos, mientras por el lado opuesto aumenta la gente que carece de todo menos de su fuerza de trabajo, y eso cuando todavía está en condiciones psicosomáticas de ser explotada hasta el límite. Por esto existe relación casi directa entre empobrecimiento y deterioro de las condiciones de vida y trabajo, por un lado y precarización vital por otro lado aunque en determinadas fases de la lucha de clases la burguesía tenga que conceder aumentos salariales y mejoras sociales debido a la gran fuerza obrera mientras que, por lo bajo, continúa aumentando la población que sólo tiene su fuerza de trabajo para existir. Una vez que a un pueblo o a una persona se le ha expropiado de cualquier medio de autoexistencia independiente de la propiedad burguesa, o sea, una vez que se le ha rebajado a la inhumanidad de esclavo asalariado directo o indirecto al margen de la cuantía salarial que reciba, se multiplica exponencialmente la probabilidad de empobrecimiento. A la vez, se refuerza la tendencia al autoritarismo, al recorte de derechos y libertades. Y es que la tendencia a la concentración de la propiedad privada en una minoría selecta es incompatible con la tendencia al incremento del malestar social difuso e inconcreto en su inicio, pero que puede concretarse y materializarse después.

Desde esta perspectiva, la marxista, la desobediencia debe adquirir otro contenido diferente al que se le daba hasta ahora porque la creciente precarización de la existencia sólo puede mantenerse a la larga mediante un sistema represivo que anule cualquier posibilidad de resistencia, sobre todo antes de que esta empiece a tomar cuerpo en las iniciales desobediencias descoordinadas pero que pueden llegar a ser peligrosas si crecen y se coordinan. Y sobre todo cuanto la resistencia avanza de ser defensiva a ser ofensiva, es decir, cuando mediante la formación teórica y política toma conciencia de que la superación de la precariedad vital exige la socialización de las fuerzas productivas, la socialización de los bienes privatizados por y para la burguesía y que antes eran comunes, colectivos, públicos, en síntesis, mediante la expropiación de los expropiadores. En la medida en que no exista esta conciencia política y teórica, la desobediencia defensiva puede llegar a ser tolerada y en determinadas circunstancias inducida y apoyada indirectamente por determinadas fuerzas burguesas para manipular la simple indignación del pueblo utilizándolo contra otros sectores burgueses. Tal ha sido el caso de la manipulación por parte del PSOE de amplios sectores del movimiento 15M, aunque no de todos, para crear un «movimiento ciudadano» contra el PP.

La desobediencia indignada sirve de poco si no avanza a la rebelión política y teóricamente guiada. Entre otras muchas, la experiencia alemana también es aplastante, y del mismo modo en el que el avance del autoritarismo social norteamericano marca la pauta del capitalismo mundial, la alemana marca la del europeo. Pues bien, el retroceso sistemático y continuado de las condiciones de vida y de trabajo, de los derechos reales, durante más de dos décadas en Alemania muestra la perversa capacidad del capital para anular la mitología tópica de las tácticas de desobediencia del famoso «movimiento verde», «ecopacifista», «ecofeminista», «alternativo», etc., integrándolo en buena parte incluso en la política euroimperialista. Y por si fuera poco, una vez desactivada aquella desobediencia, aquella famosa «nueva forma de hacer política», la burguesía alemana está preparándose para atacar a su verdadero enemigo: la lucha obrera y popular mediante la militarización soterrada pero legal de la vida sociopolítica al permitir por primera vez desde 1945 que el ejército intervenga públicamente con excusas manipulables y laxas como las de situaciones de riesgo, catástrofe, etc.

En realidad se trata de la dinámica de policializar lo militar y de militarizar lo policial que recorre con diversos ritmos e intensidades todo el capitalismo mundial, y que responde a las necesidades represivas detectadas en las proyecciones de futuro que realizan los aparatos multidisciplinares en los que la industria político-mediática está integrada como parte esencial. Estos aparatos son a su vez parte de los «comités de crisis» de los Estados en los que se planifican estrategias diferentes para diferentes posibles crisis más o menos graves o parciales, hasta llegar a las definitivas, las crisis revolucionarias. ¿Alguien cree que las nuevas leyes represivas introducidas por el PP, la compra masiva de armas y municiones antidisturbios, la impunidad legal represiva concedida a las policías hasta ahora «privadas», todo esto y más responde sólo a los específicos intereses económicos de la industria de la represión, como se ha sostenido desde el reformismo, o en realidad responde a las previsiones del Estado como centralizador estratégico de todas las represiones?

En la medida en que la precariedad de la existencia aumenta, tarde o temprano se refuerzan las condiciones objetivas que facilitan el surgimiento de las desobediencias, de las resistencias y de la conciencia revolucionaria como síntesis última de este proceso, siempre y cuando existan organizaciones revolucionarias que luchen en el interior de las masas explotadas aportando su experiencia teórica, recibiendo lecciones prácticas y fusionándose con y en las luchas concretas.

Y el tercero y último punto trata precisamente de las relaciones entre la praxis organizada y las desobediencias desorganizadas y descoordinadas como componentes de una estrategia revolucionaria de toma del poder. ¿Por qué se plantea tan crudamente el problema en vez de hablar genéricamente, en abstracto, por mucho que se llegue a especificar y hasta dar nombre concretos a formas particulares de desobediencia? Pues porque siempre hay que bucear hasta la raíz de los problemas, ahí en donde se libra el choque a muerte entre la independencia y la dominación, entre ser propiedad-de-sí-mismo y para-sí-mismo, o se propiedad-de-otro y para-otro; dicho de otro modo, entre la propiedad colectiva en la que la persona se sabe parte activa y dirigente, libre, y la propiedad privada en la que la persona se sabe parte pasiva y dominada, esclavizada.


Las diversas formas de desobediencia tarde o temprano llegan a este punto de bifurcación: por el lado de la izquierda, avanzan llenando su desobediencia de contenido socialista y colectivo, o por el lado de la derecha, frenan su desobediencia aceptando la derrota. No existe una tercera alternativa cuando se ha avanzado hasta la cuestión de la propiedad y del poder, cuando se ha llegado al límite de la acción desobediente porque, a partir de ahí, lo que se cuestiona es la opresión misma. Por ejemplo, el ejercicio del divorcio legal y definitivo, que no la simple separación; la decisión de abortar después de haber discutido y enfrentado a todas las presiones contrarias; la decisión de denunciar en el juzgado las agresiones machistas en el domicilio, en la empresa, en las relaciones afectivas, sabiendo que con ello se inicia de un duro proceso judicial lleno de incertidumbres pero que conduce a la justicia, estos y otros pasos hacia la libertad son tomados, por lo general, después de prácticas de desobediencia creciente, de resistencias cotidianas, de negativas y de rechazos a las órdenes que emanan en todo momento del sistema patriarco-burgués.

Las desobediencias iniciales de muchas mujeres tienen en esencia la misma lógica interna que otros procesos de lucha emancipadora en los que las iniciales resistencias se enriquecen y radicalizan mediante el contacto con otras experiencias, con colectivos de ayuda y solidaridad mutua que aportan conciencia teórica y apoyo práctico. Los movimientos populares y sociales en barrios y pueblos que se enfrentan al racismo, al narcocapitalismo, a los desahucios, a la especulación urbanística, al consumismo de las grandes superficies; las luchas sindicales y sociales, culturales, recreativos; las reivindicaciones socioecológicas; la autodefensa antifascista, todas estas riadas que pueden ir confluyendo en un incontenible tsunami de emancipación nacional de clase, recorren cada una a su manera el mismo sendero básico del ejemplo puesto sobre la inicial desobediencia antipatriarcal.

Como resultado, si el proceso sigue adelante, las desobediencias tienden a mirar más al futuro que al presente, toman conciencia de que llegarán batallas más ásperas y que la sencilla pero necesaria negación inicial ha de dar el salto a una lucha por un objetivo preciso: la libertad. Según sean las luchas, la conciencia política que cohesiones esas desobediencias iniciales va apareciendo como necesaria con diferentes ritmos, pero en líneas generales y sobre todo en un contexto de larga crisis profunda, entonces esa concienciación puede avanzar más rápidamente tal como lo explica la ley del desarrollo desigual y combinado.

Image
Para terminar, llegamos al momento en el que la conciencia desobediente se enfrenta al problema de asumir el contenido político de toda explotación, incluida la que esa conciencia sufre, o de retroceder espantada ante la perspectiva que se le abre. La ideología dominante, la síntesis social burguesa, nos hace creer que existen cauces legales, «democráticos», que debidamente cumplimentados «resuelven los problemas» por lo que las desobediencias siempre tienen que moverse por el interior de esas veredas, sin desbordarlas. Hacerlo, salirse de lo tolerado y de lo «democrático», deslegitima la razón de la protesta y justifica que la ley intervenga. Tal creencia presiona demoledoramente en todas las situaciones individuales o colectivas en las que puede crecer una resistencia a la opresión, sean las que fueren, porque están inscritas en el código ideológico del democraticismo burgués. «Tolerancia democrática» y desobediencia limitada y cobarde se apoyan mutuamente, formando las dos mandíbulas de un cepo que una vez cerrado amputa la conciencia y encadena la libertad.

La solución no es otra que llenar de contenido político y teórico socialista toda práctica de desobediencia, de lo contrario será integrada, paralizada o destrozada.

IÑAKI GIL DE SAN VICENTE
EUSKAL HERRIA 14-01-2014

Textos citados:
La desobediencia como necesidad
 Iñaki Gil de San Vicente, Rebelión, agosto de 2008.
Contenido:
PRESENTACION
1.     LA TRAMPA DE LAS DEFINICIONES FORMALES
2.     LA PRAXIS COMO ALTERNATIVA
3.     EL DOGMATISMO DE LAS “IZQUIERDAS”
4.     LA ASTUCIA DEL IMPERIALISMO
5.     NECESIDAD Y DESOBEDIENCIA LATENTE
6.     COBARDIA Y MASOQUISMO: LA DEMOCRACIA
7.     ACTIVAR LAS “RESERVAS DE REACCIÓN”
8.     CONSTANTES, CAMBIOS Y TEORÍA
9.     ANTROPOLOGIA, IMPERIALISMO Y OBEDIENCIA
10. LA TORTURA COMO PARADIGMA DEL ORDEN
11. FETICHISMO, REBELIÓN Y AUTOORGANIZACIÓN
12. LAS NECESARIAS DESOBEDIENCIAS PRECAPITALISTAS
13. LA COMPLEJIDAD /SIMPLICIDAD Y LA TEORÍA
14. DE LA DESOBEDIENCIA A LA REBELIÓN
15. BIBLIOGRAFIA

Lecciones prácticas de una crisis prevista
 Iñaki Gil de San Vicente, Rebelión, 17 de agosto de 2007